Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

30.6.10

Feliz cumpleaños perruno!

Hace 7 años nació ese regalito que me diste. Ese día cuando llegaste a la casa como siempre, con ganas de verme sonreir después de uno de esos días amargos. Justo cuando Jerry, luego de 10 años de vivir con nostros y recibir todo el amor que una familia le puede dar a su mascotita, se fue al cielo a vivir mejor que todos nosotros. En esos momentos, donde había perdido una partecita de mi corazón, me ayudaste una vez más a recuperar el aliento y a creer de nuevo en la vida.















Hoy no podré hacerle a Bruno lo que le hago todos los años. Obviamente, hablo sobre su reunión perruna (pero sin amigos perrunos porque mi mami se infarta) pero sí con harta comida canina que él ama, la cual nunca le damos por los ventarrones que se le escapan a causa de ese tipo de "bocaditos".

Mi vida no sería la misma sin él. Desde que lo trajiste metido en tu casaca, solo asomando sus orejitas y oliendo a bebé, "cuando parecía una ratita" como lo catalogó  mi mami a primera impresión, me ayudó poco a poco curar esa heridita que dejó Jerry cuando se fue de nuestras vidas. Eso me marcó mucho. Hasta ahora lo extraño, pero de una forma distinta. Seguro tú estás allá arriba jugando con él, engañándolo con la famosa frase de "a su cama" para que pele los dientes y haga el gruñido característico del perro molesto.

Sabes que Bruno te extraña mucho? Yo pienso que a veces él te siente cerca de nosotros, porque sin razón alguna levanta la carita como si estuviera mirando al cielo. No digo que estés en el cielo literalmente y mire arriba por lo mismo, sino es algo más abstracto. Levanta las orejitas como cuando alguien llega a la casa y no corre ni se mueve, sino que de la nada las baja y las pega a su carita como cuando "se pone cariñosito" y cierra sus ojitos muy lento. Como si estuviera siendo acariciado por una mano invisible. Estoy segura que te siente.

Cómo no va a extrañar jugar contigo! Tú eras el jefe de su manada. Tanto lo querías que los juegos a cuatro patas con sonidos similares a un perro algo extraño, nunca faltaron. Las mañana no son iguales porque ya no estás para fregarlo con el dedo "ataca bigotes" ni la sandalia "cacheteadora" pero estoy segura que de alguna forma siempre las revive en su cabecita.

Como repito, mi vida no sería la misma sin él. Es un amor que no puedo describir. Sí papi, se me cae la baba por él y sí, también estoy derramando lagrimones mientras escribo sobre él. Es increíble todo lo que puede hacer un animalito en tu vida. Es increíble la fuerza que te puede transmitir con solo una mirada. Sin duda, aunque suene trillado, es un amigo como ninguno. Es el que siempre me va a apoyar pase lo que pase aunque me lo demuestre solamente enroscandose entre mis piernas y abrigandome con su cuerpito.

Gracias por darme ese pedacito de cielo papi. 
Espero tenerlo muchos años más en mi vida y cuando esté más viejito, jamás lo dejaré solo. Aunque me duela verlo con achaques de "adulto mayor", lo acompañaré hasta el final.
Como lo hubiera hecho contigo.
Sin duda alguna.

Feliz cumpleaños Brunito!

26.6.10

Fueron dos!!!

Aunque suene contradictorio a mi post anterior, hoy tuve más sencillo en la billetera que un cambista de dólares. Esos que te atacan cuando sales de algún banco con frases ininteligibles que nadie entiende. Ese sencillito, fue el que me salvó el amargo viernes que felizmente ya se va en unos minutos para cambiar de nombre a sábado.

Después de luchar contra el reloj, pelearme con medio lima y un poquito más, reportarle a mi jefe hasta lo que comí porque hoy fue viernes de "status", enterarme que Bruno otra vez está mal y mañana tendremos que hacerle una radigrafía a su columnita, y más... estoy segura que por obra y gracia tuya, un segundito bastó para cambiarme totalmente la perspectiva del día, totalmente por sorpresa.

Estuve estresandome con mis informes del mes, sacandome los últimos pelitos que me quedan en la cabeza y llegó la hora de salir volando a la nutricionista. Mi querida Sandri que aguanta berrinche y medio con una paciencia de santa me felicitó por los kilitos perdidos. Pero no es suficiente. QUIERO MAS KILOS MENOS... aunque suene chavada... sí, quiero MAS kilos MENOS. Así que salí del consultorio con un humor de perro chusco que ni mil quinientas gotitas al hilo de flores de bach podían calmar.

Pasaron mil horas que estuve estancada en el tráfico de la maldita Javier Prado que debería ser destruída para siempre, y llegué a la farmacia para comprarle la medicina que mañana necesitamos ponerle a Bruni antes de la radiografía, es lo mínimo que podría hacer pues. Nunca tan conchuda con mi mami que ya está corriendo con todos los gastos. Me "dispuse", palabra de toda una ñori, a sacar mi billetera nada más y nada menos que para pagar con ripios. Fui contando monedita tras monedita cuando de pronto vi un sol medio extraño. Volteé la moneda, sin poder creerlo. Ya me imaginaba lo que vería. Era brillosito, más que los demás. y lo vi... ERA EL TUMI!!!!!! por fin volvió a mí! Lo busqué mil y un veces y por fin llegó a mi billetera! Me calmé para no parecer enferma mental, pues parece una sonsera realmente festejar por encontrar el sol del tumi, pero tiene un significado medio "esotérico" para mi. Lo guardé en otro bolsillito para no perderlo ni gastarlo en caso de emergencia. Cosa que ahora, con mi estado MISIO, es algo muy común. En fin, me "dispuse" otra vez tía, a concluir el pago.

Pero eso no es todo... como no hay primera sin segunda, al sacar la última moneda que necesitaba para comprar la cuestión de Bruno, OTRO TUMI APARECIÓ!!! Ya no parecía enferma sino la versión femenina del hombre horroro del comercial de bismutol por las muecas de pava que hacía. No tolero mi emoción hasta ahora. Pero eran doooos! Siempre quise uno y aparecieron dos! De la nada! Nunca me di cuenta cuándo me los dieron ni cómo. Lo único que ahora sé es que jamás cuento ni veo mi vuelto. O sea la gente me podría dar un "bolivar" y yo feliz lo guardo para seguro darme cuenta días más tarde.

Bueno, un tumi para  mi y el otro para Lalo.
Espero que nos traiga suerte como pensé en un principio.

Después de todo, mi día no estuvo tan malo. 
Después de todo, parece que la buena suerte siempre me acompaña con o sin tumi.

Espero aparezcan mil moneditas más en mi billetera.
No importa si tiene un tumi, una llama, un inca o un camello. Pero ya no quiero escribir más sobre mi vergonzoso estado monetario.

No te rías, me gusta el tumi.
Aunque suene obseso.

23.6.10

Vivir con 1 centavo???

Tengo literalmente 1 centavo en la billetera. Esos chiquititos y plomitos que siempre sobran en la sencillera y pueden estar ahi cientos de días hasta que se te cae. No te lo gastas. Realmente se te cae por algún huequito mal cerrado y se pierde por fin. Alguien más le dará un buen uso tal vez. La pregunta es cómo multiplicar ese centavo en varios miles???




















En estos momentos es cuando me gustaría tener el cerebro de Montesinos. Mentira, nunca llegaría a tanto. Pero en verdad estoy misia, tanto así que la palabra misia queda "misia" para demostrar mi estado monetario actual. Creo que he descubierto un nuevo estado de ánimo, porque no me siento ni triste ni preocupada ni ansiosa ni me doy pena, es más una mezcla de todo. Lo podría definir con una sola palabra, me siento MISIA.

Por eso, como me siento MISIA y además, estoy MISIA que no es lo mismo OJO, son dos cosas distintas, no puedo hacer nada de lo que quiero. Sólo me queda estresarme y como me gusta compartir, comparto mi estrés con Lalo. Primero haciendo la "lista de gastos" famosos para el matri, con los miles de papeles de cotizaciones y fechas de reuniones con proveedores; y luego contarle mis ganas de querer asaltar un banco y volverme malabarista para pedir plata en el semaforo de Guardia Civil.

Creo que el momento de ahogar mis deseos de compradora compulsiva llegó a su fin, se acabaron las botas, carteras, aretitos, huevaditas para el pelo, pañuelos, perfumes, regalos "BONITOS" que significan caros, almuerzos y comidas en la calle, y maaaas, han sido encerrados en el último cajón de mis necesidades. Es decir, las tarjetas de crédito pasan al cajón de mi mami. Si no, puedo pecar. Y ahora, no lo necesito. Debo ahorrar todo lo que tengo para le próximo año.

Llegó el momento de regresar unos 10 años cuando me dabas "propina" semanal y vivir con 50 soles 7 días. Solo que ahora esos 50 soles me tienen que alcanzar para gasolina, pago de estacionamientos jajajaja BASTA! eso es imposible y más pienso y más me estreso.

DIOS! Por qué la vida es tan cara! Por qué no podemos jugar monopolio de verdacito? Con billetes de papelitos y casitas de plástico???

Bueno, invertiré mi tiempo libre, el cual es nulo hace mucho, en entrenar a Bruno. Alguna gracia tiene que hacer. Puedo hacer que coma con la pata derecha y cuchara o que me lea un libro. Sólo así podría hacerme famosa y ganar más plata. Mejor sigo con mi chamba mientras busco chamba.

Total, por la plata baila el mono,
y por mi mejoría hasta mi casa dejaría.
O también, por la plata revienta el chancho...

22.6.10

Mundo de ilusiones

Quisiera volver a tener 4 años. Cuando mi único estrés era que se olviden de mi en el nido.

Quisiera sentir el viento realmente soplando mi cara y oler la lluvia de junio.

Quisiera pasar caminando por la calle sin tener que alimentar un motor que solo vive de plata.

Quisiera cerrar los ojos y realmente DORMIR y no solo "dormir" en la noche.

Quisiera que solo por un día no exista reloj que marque el tiempo que pasa sin poder retroceder.

Quisiera que todo fuera distinto pero conservando ese alguito que hace mis días distintos a los de ayer.

Como dice Juan Luis...
Quisiera tantas cosas más quisiera...

El heroe de mi vida