Abrí los ojos y corrí a ver si estabas en tu cama aun durmiendo.
Eran las 6:00 AM y como siempre, me ganaste la ducha. Escuchaste que abrí la puerta del closet de tu cuarto y gritaste desde el baño: ya salgo mamita! no me demoro.
Aproveché ese tiempito libre y me tiré al lado de mi mami a dormir un poquitito más. Pero no pasaron ni 10 minutos y ya esabas afuera diciéndome: ya hijita! bañate.
Agarré mis dos toallas, medio zombie aun, y te miré frente al espejo. Tenías toda la cara llena de espuma blanca, parecias Papa Noel, estabas a punto de afeitarte. Cuidado te cortes papi... te dije entre dientes.
Me metí a la ducha y empecé a hacer un recuento mental de TODO lo que tenía que hacer en la oficina ese día: llamar a mil periodistas, coordinar entrevistas, coordinar el viaje de prensa del fin de semana, hablar con Yusel, hablar con Analí, hablar con Lourdes, pendientes con Enrique, y mil millones de cosas más que martillaron mi cerebro. Literalmente martillaban mi cabeza porque el agua empezó a caer más fuerte. Habías abierto el caño y por esas razones locas que solo los gasfiteros o "Quispes" entienden, está bien.... soy la única que no sabe de esas cosas.... el agua se puso rara. Grité como de costumbre: cierren los caaaaaaañoooooooos!!!
Hasta que por fin temriné. Salí del baño y ya estabas casi listo, poniendote tus famosas ligas en las medias que creo que solo nosotros entenderemos, y con el maletín listo para calzar en tu mano y decir: bueno, no me guardes comida Esther porque voy a llegar lleno y además... típico, mi mami ya sabía que debía dejarte exactamente el plato de siempre. Al final, siempre te lo comes. Bajaste las escaleras después de darle un beso a mi mami y dejé de escuchar tus pasos. Salí detrás y ya no estabas. Te busqué en la cocina y no estabas. Le pregunté a todos si ya te habías ido y nadie me respondía nada. Salí de la casa, y tu carro estaba cuadrado como siempre, en la puerta de la casa. La diferencia estaba en que tú ya no estabas.
subí corriendo las escaleras y no había nadie. Ni mi mami ni David, mi abuelita tampoco estaba. Sonia no estaba, y Bruno tampoco... Estaba sola y todo era raro. Me asusté y recordé lo que hacía cuando era chiquita y soñaba cosas feas, me tiré en la cama boca abajo: por favor despiértate, despiértate, que haya sido un sueño, por favor despiertate.
Abrí los ojos nuevamente...
Tuve miedo de ir a tu cuarto pero fui...
Solo mi mami estaba en la cama, y tu no estabas en la ducha.
Fue un sueño, esos de los que no quisieras despertarte jamás hasta que se vuelven pesadillas...
Lo que hay en un rincón de mi mente
Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...
10.3.10
Rutina diaria
Etiquetas:
cajoncito de recuerdos
5.3.10
Cuando será... será
Cuando el sol, deje de brillar,
cuando el mar deje de tener olas,
cuando el agua no sea líquida,
cuado el cielo no tenga estrellas
cuando la luna no ilumine la noche
el mundo ya no será lo mismo.
Pero nada sera distinto a lo que siento ahora,
pase lo que pase.
Quiero decir...
Cuando las palabras duras dejen de doler,
cuando la pena del corazón no permita que las lágrimas corran,
cuando las heridas profundas no supuren,
cuando la felicidad llegue sin motivo alguno y no se valla nunca más,
cuando la gente nos quiera tanto como nosotros queremos que nos quieran,
cuando las cosas que desees se hagan realidad...
Estaré contigo allá arriba.
Nadie sabe cuándo ni cómo lo haga.
Pero cuando todo eso pase... sé que estaré contigo.
cuando el mar deje de tener olas,
cuando el agua no sea líquida,
cuado el cielo no tenga estrellas
cuando la luna no ilumine la noche
el mundo ya no será lo mismo.
Pero nada sera distinto a lo que siento ahora,
pase lo que pase.
Quiero decir...
Cuando las palabras duras dejen de doler,
cuando la pena del corazón no permita que las lágrimas corran,
cuando las heridas profundas no supuren,
cuando la felicidad llegue sin motivo alguno y no se valla nunca más,
cuando la gente nos quiera tanto como nosotros queremos que nos quieran,
cuando las cosas que desees se hagan realidad...
Estaré contigo allá arriba.
Nadie sabe cuándo ni cómo lo haga.
Pero cuando todo eso pase... sé que estaré contigo.
4.3.10
Mi etapa tonta
Tengo que confesar que estos últimos días me he sentido un poco extraña.
Como que un poco angustiada y con esos "presentimientos" típicos que siente mi mami cuando algo le pasa a alguno de sus hijos.
Pero yo no tengo hijos.
Esa es la gran diferencia.
No sé si será por todo el tema del terremoto, que el fin del mundo, que el 2012, que el tsunami, que la evacuación, que trabajo en un edificio antiguo, que los ascensores aquí o allá, que las escaleras, que la catástrofe, el cataclismo y miles de cosas más... pero creo que sí. Eso es lo que me angustia.
Pensar que puede pasar algo en la vida de muchas personas que amo, y tal vez en un momento que estoy lejos de ellos, me mata.
Me mata la sola idea de acordarme de las cosas que pueden pasar en la casa sin ti.
Antes tú corrías por mi. Para impedir que me tire, literalmente, de las escaleras en un temblor.
Antes tú sentías cualquier sonidito antes que yo para poder atraparme en el camino a la calle.
Antes tú gritabas "MARIA ESTHER" y bastaba solo eso para decir: ok ok ya regreso a mi cuarto.
En realidad antes no pasaban cosas así tan seguido, pero no por eso me voy a seguir enfermando como ahora: viendo videos del terremoto, buscando noticias del cambio del eje de la tierra, de profecías... Me da roche pero hasta he llegado a googlear NOSTRADAMUS. Aunque no lo creas así es. Lo he hecho. Y encima antes de escribir lo hice de nuevo.
Todas las noches que me voy a dormir pienso en que pasa si........ y me demoro mucho en dormir porque atormento mi cabeza. No solo con cosas del trabajo sino con cosas tontas como estas por ejemplo. Pero justo ayer, mi amigo de la universidad, Renzo, a quien me encontré después de siglos el fin de semana pasado, me dijo en el msn: Marité soñé que te casabas!!! Nos pusimos a conversar, reirnos de mil cosas y sobretodo de su sueño. Tú sabes lo feliz que me haría eso... pero también sabes lo triste que me pone pensar en que no estarás conmigo ese día. Y eso me lleva a pensar en otras cosas más tontas aun como por ejemplo: pero si me caso y compramos un depa y se acaba el mundo, gastamos tanto por las puras? O cosas como: si tenemos hijitos voy a estar más estresada en salvarlos a ellos cuando se acabe el mundo?
Doy asco...
Lo sé... Pero creo que estoy atravesando mi etapa tonta de la vida.
Mi lado flaco, el único lado flaco que tengo: el miedo a algo que nadie sabe cuándo será ni cómo ni porque.
El miedo al fin...
Etiquetas:
i'm squizo
11.2.10
Después de varios intentos... salió
Hace varios días que abro y cierro este blog pensando en escribir.
Lo malo es que cuando hago click en "nueva entrada" un sentimiento medio feo me congela el cuerpo.
Creo que le he dado la bienvenida, sin querer, un nuevo miedo: escribir.
Pero por qué algo que supuestamente me reconforta y me hace sentir más cerca de ti, ahora me da miedo?
Es un poco ilógico si lo veo de esa forma, pero creo que lo que en realidad me da miedo es sentir.
Porque cuando yo escribo, siento.
Como si cada letra tecleada se me marcara en la piel, como si a cada pensamiento que saco de mi mente le costara salir, como si cada lágrima que sale de mis ojos se llevara una parte de mi fuerza.
La que a veces creo haber perdido.
Cuántas cosas han pasado y cuántas más faltarán pasar.
Ese es el tema que me escarapela el cuerpo.
Hace poco me sentía triste, angustiada y un poco frustrada y no sabía porque, hasta que una noche regresando a la casa de la oficina me di cuenta. Me da miedo que siga pasando el tiempo y llegue el momento de ver a mi mami arrugadita. Faltan muchos años para eso, lo sé, pero qué va a pasar el día que la vea así? No sé si me daré cuenta, o quién sabe. Contigo he aprendido que todo puede pasar. De la noche a la mañana, de un día para otro. en cualquier momento uno puede decir: me voy a ponerle las láminas de seguridad a tu carro... y nunca más volver.
La verdad de todo, es que el tiempo solo pasa.
Eso de que cura todo, es mentira... solo pasa.
Y tú decides si quedarte parado esperando que pase,
o ir de la mano con él, traiga lo que traiga.
Y bueno, así como el tiempo pasa, sé que la pena también.
Pero solo pasa,
y se convierte.
No se va.
Solo se convierte...
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Respiros
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