Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

6.10.10

Un poco liberada

Ayer escribí una carta que nunca pensé escribir.
Dije cosas que no pensé decir.
Dejé salir miedos que tal vez iban a morir en mí.
En silencio, sin que nadie sepa de ellos.

Ayer escribí una carta a 3 de las personas más importantes en mi vida.
Y las valoré como nunca antes lo había hecho.
Sentí el verdadero lazo que nos une.
Y no me dieron "cositas" al decirlo. Creo que estoy creciendo.

Ayer escribí una carta que me liberó un poco.
Solté los nudos que hace mucho estaban ya dejando marcas.
Dude, pero dije todo lo que estaba escondido. Olvidado en un rincón.
Me ayudó a sentirme un poco más liviana.

Ayer envié un mensaje a 3 personas que influyen en mi mundo.
Espero que me entiendan sepan ser sinceros tanto como yo lo fui.

Ayer, aunque me cueste decirlo a la cara, le dije a esas 3 personas lo importantes que eran para mí.
Aunque a veces demuestre lo contrario.
Ahora saben que mi actuar a veces no es el mismo que mi pensar.

Después de ayer,
ahora ya lo saben.

5.10.10

No todo se puede escribir

Si pudiera escribir todo lo que tengo en la cabeza estaría con las orejas rojas, sola, sin chamba, sin casa, y creo que hasta sin familia.

Odio los secretos.
Odio las poses malditas delante de algunos solo por no quedar mal.
Odio tener que guardarme casi la mitad de las cosas que pienso para no herir susceptibilidades.
Odio irme a dormir con un trago amargo que pasar solo por callarme.
Odio llorar sola porque si lo hago delante de la gente, soy una loca.
Odio no tener motivos para sentirme triste, para los demás. Soy una simple loca de nuevo.
Odio estar de vacaciones y sentir que se ponen en contra de lo que me da la gana de hacer.
Odio haberme vuelto así. "Odiadora" de todo. Y de todos.

Cuándo fue que esto pasó?
Cuando perdí a la Marité de antes. Esa que todo le gustaba y todo le daba risa.
Esa que con solo un besito de su papi se sentí en el cielo.
Esa que con un chocolate chiquito se conformaba.
Esa que veía el punto rosa en un mundo gris.
Esa que nada callaba y nada ocultaba.

Esa que era segura, confiada de la vida.

Tal vez cuando esa misma vida me demostró que nada es para siempre.
Que así como da, quita.
Y así como alegra, deprime.

No todo se puede escribir.
Pero si es necesario, se puede decir.
Si empre y cuando te entiendan...

4.10.10

Primer día off

Quise empezar el día desde muy temprano y con las pilas recargadas. O mejor dicho, con otras pilas, porque las de ayer, creo que se hasta se sulfataron. Es que fue un día tan pero tan desastrozo que nada podía salir peor. Nada. Solo faltaba que me cruce con Tongo cantando la canción de Lourdes o el famoso y asqueroso "pero que jai, pero que jai pero jai jai jai". Cómo detesto a ese abominable ser que dice llamarse "Tongo". Aunque hay peores.

Debo decir que este primer día de vacaciones ha sido realmente productivo. Me desperté temprano, aunque hubiese querido dormir unas horitas más, y Lalo ya me estaba esperando listo para ir a su casa y hacer la rutina con Ramón. Ese Ramoncito sí que nos dá harta chamba. Pero es un bello. Se le aguanta todo. Hicimos nuestro cuadrito actualizado de gastos demenciales para el matri. Y me quedé un poco más calva del estrés. Pero vamos bien. SI SE PUEDE! AHORRO ES PROGRESO! Fuimos a comer al Grifo y morí un poco con lo que probé, estuvo más que bueno, y la mamá de Lalo nos acompañó.

Baño de Ramón, Centro de Lima, cajas, partes, caminatas, marrones que miraban con cara de "te voy a robar todo lo que no tienes" Si me robaban creo que terminaría robandoles yo por cierto, Lalo con su cara de estrés, esperado que cualquiera grite algo para según él sacarle la mismísima... Me asusté un poco en verdad. Más cuando se iba haciendo más oscurito. Y finalmente, la larga conversa del tema de oro: nuestro depa de casados. Estarías feliz con esa noticia papi. Vamos a estar más cerca de lo que crees. Más cerca de mi mami digo no? Solo danos una manito a ver si sale todo bien, como queremos. Donde los dos nos sintamos libres, y sobretodo, dueños del lugar.

Mañana será un día de pruebas. Me gustaría que estés conmigo. Va a ser un poco difícil de pasarlo porque no muchos me apoyan. Voy a llevar a Bruno a un nuevo vet especializado en columna, ojala que no le hagan doler mucho. Voy al doctor, yo solita. Y voy a despertarme con la mente positiva, lo cual se me hace cada vez más tranca.

Y desde ayer... voy a tratar de ya no dormir con mi mami.
Creo que ya es hora de dejarnos libres.
Sino, ambas somos las que sufriremos luego.
Y es lo que menos quiero.

3.10.10

Tal vez no fue el peor, pero dolió...

Tal vez el primer fin de semana del mes morado no me favorece.
Tal vez me desperté con el pie izquierdo.
Tal vez se me cayó la sal y no pensé positivo.
Tal vez mi estrella hoy se quedó dormida y no salió conmigo.
Simplemente tal vez estoy hablando puras huevadas y debo pensar que nada malo sucede por que sí.
Todo tiene  una razón lógica y hay que encontrarle el lado bueno. Por más que a veces parezca no existir.
Siempre existe.

Puede que este fin de semana no haya sido del todo bueno. Pero tampoco ha sido el peor de todos. Sé que he estado triste, no lo puedo negar. Los ojos chinitos no se me ponen porque tengo ganas de parecer Chun Lee. Y tú lo sabes. Ha sido la primera vez que salgo un domingo a votar sin ti. Y aunque suene estúpido, me duele. Me dolió.

Puede que Bruno se haya puesto malito y me haya hecho llorar como loca nerviosísima llevándolo al veterinario por quinta vez a pesar de ya saber lo que tenía. Pero no ha sido el peor momento de mi vida. Ni el más triste o algo por el estilo. Además, es solo un dolorcito que se le pasa con pastillitas. No interesa que cueste lo que no tengo. Por él haría todo.

Puede que por fin haya decidido tomarme una semana de vacaciones a partir de mañana y que éstas no vayan a ser las más divertidas por falta de presupuesto. Pero las flores que me trajo hoy Lalo y saber que estaré a su lado toda la semana (porque logramos salir a la vez) haciendo todo y nada pero juntos, me pone contenta. Aunque tengamos muchos temas que poner en limpio, temas que tal vez no sean tan lindos como nuestro dilema llamado Ramón, o nuestras locas ganas de ordenar cada cosa y "gasto pendiente para el futuro", o nuestras citas obligatorias con el doctor (al que nunca podemos ir por falta de tiempo), vamos a estar juntos en todo esto.    

Puede que hoy hayamos tratado de hacer un almuerzo familiar muy bonito y que haya terminado peleada con todos y cada uno de los miembros "de mesa" de dicho almuerzo. Pero creo que la familia siempre se perdona todo. Por más que nunca se diga la palabra mágica. Perdón. Es algo tácito. Pero duele. Duele que no entiendan las cosas que uno hace y por qué las hace. Y duele aun más que no entiendan cuando simplemente tienes ganas de llorar por que sí. Duele sentirte sola contra el mundo a pesar que en el fondo sabes que no lo estás. Duele tener miedo de decir cosas que no sientes pero desearías sentirlas. Duele sacar de vez en cuando ese lado que permanece la mayoría del tiempo guardado en tu cartera. Duele explotar con los que más quieren. Pero duele aun más no poderles decir todo lo que sientes.

Si estuvieras aquí sé que esos problemas no existirían. O al menos se verían más sencillos de resolver.
Si vinieras tan solo un ratito a la casa, esas explosiones volvánicas tendrían un origen no tan catastrófico. Y por ende, no existirían tantos damnificados.
Si me dieran 5 segundos para verte, te diría todo lo que siento, para ver si me ayudas.
Si pudieras tan solo darme la mano, me sentiría más segura de todo lo que en este momento, parece no querer dejarme vivir en paz.

Pero no estás.
Y eso duele.

El heroe de mi vida