El fin de semana compraron como 4 postres y me acordé de todo lo que hacías por el dulce en general. Si hacían algún postre en la casa, para ti le faltaba azucar de todas maneras. Abrías la mermelada y le ponías una gran cucharada encima. Si no había mermelada, hacías lo mismo con el manjar blanco o la leche condensada. Sin duda, una taponeada brava a las arterias. Pero a ti ni te afectaba. Mientras más azucar comías, más energías tenías para el día. Y creo que mejor prueba de ello era verte jugando frontón sin un gramito de grasa. ¡A donde se te iba toda esa azucar!
Me acuerdo la vez que me contaste que en una de las misiones que tuviste cuando estabas en actividad, no me acuerdo en cual de las miles de cosas que me contabas, fueron los campamentos gringos con todo tipo de comida para los milicos... esa palabra me da risa... milicos... pero bueno, llevaban chocolates a granel, muffins, corn flakes, yogures de todo tipo, pop tarts, twinkies, y tu debilidad máxima, una máquina de helados!!! No paré de reirme cuando me contabas que tú y tus amigos comían y comían hasta que ya no les entraba ni un arroz, literalmente hablando, y ya con la panza a punto de explotar se iban al baño a ver a hugo... vomitar para ser más explicativa, y volvían POR MÁS! Qué locura y ascoooo! Pero así es, volvían por más! Y yo no puedo creerlo hasta ahora.
Pero bueno, como tus gustos por el azucar jamás cambiaron, ya en la casa todos veíamos cuando le ponías a tu leche MINIMO 5 cucharaditas de azucar... cucharaditas soperas creo... o cuando le decías a mi mami que tú harías la limonada, todos te quitabamos los limones y la jarra porque sino, te salía mermelada de limón... o cuando ibas al bembos y hasta los mismos chicos que atendían hacían apuestas diciéndo:
- Ahí está el señor que come HARRRTO helado, te apuesto que se come 6.
- Qué se va a comer 6! Estás loco 5 nomás.
- Nada, se come 6!
Lamentablemente ninguno ganó porque no comiste ni 5 ni 6... sino 7! Te comiste 7 helados y hasta ahora nadie jamás creo que ha superado ese record...
Tanto hablar de dulces no sabes las ganas que tengo de un chocolatazo! Pero me acordaré cuando yo te decía eso los domingos por ejemplo, y tu me decías "pero todo va directo al rollo", y se me quitaban las ganas. Que cóleraaaa! Yo no podía decirte lo mismo!
Pero en fin... hoy me comeré uno en tu nombre, y sé que desde arriba me dirás como siempre "directo al rollo".
Lo que hay en un rincón de mi mente
Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...
30.3.10
Quiero un chocolate!
Etiquetas:
nubecitas
16.3.10
... y sin alas...
He logrado algo... gracias a ti.
Gracias a tu presencia permanente en mi mente y mi corazón.
Viaje unos cuántos miles de kilómetros.
Conocí nuevas personas que me enseñaron mucho.
Subí una pendiente por casi media hora... con zapatos incomodos.
Me puse un arnés que parecía no aguantar ni el peso de una pluma...
y ahí estaba, a 80 metros del suelo de Máncora, en la primera estación.
Me puse el casco y trepé una escalera de una piedra sobre otra.
Me colgaron de un freno que jamás había visto....
Y volé... por casi minuto y medio viajé suspendida en el aire a 80 metros de altura...
Fue el único momento que por primera vez, me hizo ver de nuevo tus ojos...
Estaba sin duda, más cerca de ti.
Me atreví a hacerlo y lo hice por ti.
Gracias a tu presencia permanente en mi mente y mi corazón.
Viaje unos cuántos miles de kilómetros.
Conocí nuevas personas que me enseñaron mucho.
Subí una pendiente por casi media hora... con zapatos incomodos.
Me puse un arnés que parecía no aguantar ni el peso de una pluma...
y ahí estaba, a 80 metros del suelo de Máncora, en la primera estación.
Me puse el casco y trepé una escalera de una piedra sobre otra.
Me colgaron de un freno que jamás había visto....
Y volé... por casi minuto y medio viajé suspendida en el aire a 80 metros de altura...
Fue el único momento que por primera vez, me hizo ver de nuevo tus ojos...
Estaba sin duda, más cerca de ti.
Me atreví a hacerlo y lo hice por ti.
Etiquetas:
Respiros
10.3.10
Rutina diaria
Abrí los ojos y corrí a ver si estabas en tu cama aun durmiendo.
Eran las 6:00 AM y como siempre, me ganaste la ducha. Escuchaste que abrí la puerta del closet de tu cuarto y gritaste desde el baño: ya salgo mamita! no me demoro.
Aproveché ese tiempito libre y me tiré al lado de mi mami a dormir un poquitito más. Pero no pasaron ni 10 minutos y ya esabas afuera diciéndome: ya hijita! bañate.
Agarré mis dos toallas, medio zombie aun, y te miré frente al espejo. Tenías toda la cara llena de espuma blanca, parecias Papa Noel, estabas a punto de afeitarte. Cuidado te cortes papi... te dije entre dientes.
Me metí a la ducha y empecé a hacer un recuento mental de TODO lo que tenía que hacer en la oficina ese día: llamar a mil periodistas, coordinar entrevistas, coordinar el viaje de prensa del fin de semana, hablar con Yusel, hablar con Analí, hablar con Lourdes, pendientes con Enrique, y mil millones de cosas más que martillaron mi cerebro. Literalmente martillaban mi cabeza porque el agua empezó a caer más fuerte. Habías abierto el caño y por esas razones locas que solo los gasfiteros o "Quispes" entienden, está bien.... soy la única que no sabe de esas cosas.... el agua se puso rara. Grité como de costumbre: cierren los caaaaaaañoooooooos!!!
Hasta que por fin temriné. Salí del baño y ya estabas casi listo, poniendote tus famosas ligas en las medias que creo que solo nosotros entenderemos, y con el maletín listo para calzar en tu mano y decir: bueno, no me guardes comida Esther porque voy a llegar lleno y además... típico, mi mami ya sabía que debía dejarte exactamente el plato de siempre. Al final, siempre te lo comes. Bajaste las escaleras después de darle un beso a mi mami y dejé de escuchar tus pasos. Salí detrás y ya no estabas. Te busqué en la cocina y no estabas. Le pregunté a todos si ya te habías ido y nadie me respondía nada. Salí de la casa, y tu carro estaba cuadrado como siempre, en la puerta de la casa. La diferencia estaba en que tú ya no estabas.
subí corriendo las escaleras y no había nadie. Ni mi mami ni David, mi abuelita tampoco estaba. Sonia no estaba, y Bruno tampoco... Estaba sola y todo era raro. Me asusté y recordé lo que hacía cuando era chiquita y soñaba cosas feas, me tiré en la cama boca abajo: por favor despiértate, despiértate, que haya sido un sueño, por favor despiertate.
Abrí los ojos nuevamente...
Tuve miedo de ir a tu cuarto pero fui...
Solo mi mami estaba en la cama, y tu no estabas en la ducha.
Fue un sueño, esos de los que no quisieras despertarte jamás hasta que se vuelven pesadillas...
Eran las 6:00 AM y como siempre, me ganaste la ducha. Escuchaste que abrí la puerta del closet de tu cuarto y gritaste desde el baño: ya salgo mamita! no me demoro.
Aproveché ese tiempito libre y me tiré al lado de mi mami a dormir un poquitito más. Pero no pasaron ni 10 minutos y ya esabas afuera diciéndome: ya hijita! bañate.
Agarré mis dos toallas, medio zombie aun, y te miré frente al espejo. Tenías toda la cara llena de espuma blanca, parecias Papa Noel, estabas a punto de afeitarte. Cuidado te cortes papi... te dije entre dientes.
Me metí a la ducha y empecé a hacer un recuento mental de TODO lo que tenía que hacer en la oficina ese día: llamar a mil periodistas, coordinar entrevistas, coordinar el viaje de prensa del fin de semana, hablar con Yusel, hablar con Analí, hablar con Lourdes, pendientes con Enrique, y mil millones de cosas más que martillaron mi cerebro. Literalmente martillaban mi cabeza porque el agua empezó a caer más fuerte. Habías abierto el caño y por esas razones locas que solo los gasfiteros o "Quispes" entienden, está bien.... soy la única que no sabe de esas cosas.... el agua se puso rara. Grité como de costumbre: cierren los caaaaaaañoooooooos!!!
Hasta que por fin temriné. Salí del baño y ya estabas casi listo, poniendote tus famosas ligas en las medias que creo que solo nosotros entenderemos, y con el maletín listo para calzar en tu mano y decir: bueno, no me guardes comida Esther porque voy a llegar lleno y además... típico, mi mami ya sabía que debía dejarte exactamente el plato de siempre. Al final, siempre te lo comes. Bajaste las escaleras después de darle un beso a mi mami y dejé de escuchar tus pasos. Salí detrás y ya no estabas. Te busqué en la cocina y no estabas. Le pregunté a todos si ya te habías ido y nadie me respondía nada. Salí de la casa, y tu carro estaba cuadrado como siempre, en la puerta de la casa. La diferencia estaba en que tú ya no estabas.
subí corriendo las escaleras y no había nadie. Ni mi mami ni David, mi abuelita tampoco estaba. Sonia no estaba, y Bruno tampoco... Estaba sola y todo era raro. Me asusté y recordé lo que hacía cuando era chiquita y soñaba cosas feas, me tiré en la cama boca abajo: por favor despiértate, despiértate, que haya sido un sueño, por favor despiertate.
Abrí los ojos nuevamente...
Tuve miedo de ir a tu cuarto pero fui...
Solo mi mami estaba en la cama, y tu no estabas en la ducha.
Fue un sueño, esos de los que no quisieras despertarte jamás hasta que se vuelven pesadillas...
Etiquetas:
cajoncito de recuerdos
5.3.10
Cuando será... será
Cuando el sol, deje de brillar,
cuando el mar deje de tener olas,
cuando el agua no sea líquida,
cuado el cielo no tenga estrellas
cuando la luna no ilumine la noche
el mundo ya no será lo mismo.
Pero nada sera distinto a lo que siento ahora,
pase lo que pase.
Quiero decir...
Cuando las palabras duras dejen de doler,
cuando la pena del corazón no permita que las lágrimas corran,
cuando las heridas profundas no supuren,
cuando la felicidad llegue sin motivo alguno y no se valla nunca más,
cuando la gente nos quiera tanto como nosotros queremos que nos quieran,
cuando las cosas que desees se hagan realidad...
Estaré contigo allá arriba.
Nadie sabe cuándo ni cómo lo haga.
Pero cuando todo eso pase... sé que estaré contigo.
cuando el mar deje de tener olas,
cuando el agua no sea líquida,
cuado el cielo no tenga estrellas
cuando la luna no ilumine la noche
el mundo ya no será lo mismo.
Pero nada sera distinto a lo que siento ahora,
pase lo que pase.
Quiero decir...
Cuando las palabras duras dejen de doler,
cuando la pena del corazón no permita que las lágrimas corran,
cuando las heridas profundas no supuren,
cuando la felicidad llegue sin motivo alguno y no se valla nunca más,
cuando la gente nos quiera tanto como nosotros queremos que nos quieran,
cuando las cosas que desees se hagan realidad...
Estaré contigo allá arriba.
Nadie sabe cuándo ni cómo lo haga.
Pero cuando todo eso pase... sé que estaré contigo.
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