Hoy me di cuenta que cada vez me parezco más a ti. Aunque no me alcanzarían los años para ser tan grande como tú.
Gracias por hacerme débil,
porque aprendí que volviéndome fuerte, cuidaría mucho mis espaldas.
Para no girar la cabeza y ya no mirar atrás.
Gracias por hacerme débil,
porque si no lo hubiera sido, mi mundo no tendría tanto color.
Dicen que cada lágrima pinta un capítulo.
Gracias por hacerme débil,
porque solo así pude conocer lo que significa tener un objetivo de vida bien definido.
Y logré sentirme orgullosa al decir "no es lo peor".
Gracias por hacerme débil,
y ahora poder compararme contigo.
Pues...
Si conocí lo que significa ser débil,
y tuve que chocarme hasta con las piedras que yo misma puse en mi camino,
me enseñaste a ser fuerte.
A pesar de que ya no estés conmigo.
Después de ESTO, que venga lo que sea.
A mí... ya nada me tumba.
"Por peores cosas he pasado... y no me he muerto".
Pero repito...
Aun me falta mucho para llegar a ser tan grande como tú.