Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

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14.6.18

Desde hace unos días

Sabes que desde hace unos días me parece escuchar que se abre la puerta de la casa, suenan unas llaves en consola, seguido de unos pasos (ni tan rápidos ni tan lentos) escaleras arriba para llegar al segundo piso  escuchar: "qué tal táfico!". 

Sabes que desde hace unos días no hago más que pensar en todas las veces que te me dijiste que por comer helado al día siguiente te salía un "rollo extra" en la panza. Pero pensando igual eso te ibas al Bembos de la esquina cada vez que podías para jugar a las apuestas y ver cuántos helados te podías comer al hilo. Increíble, pero cierto. 

Sabes que desde hace unos días empecé a recordar cómo fue esa primera vez que me subí en el asiento de atrás del avión que tantas veces volaste simplemente porque te dieron ganas de volar. "Como si e subieras a tu bicicleta", me decías. Sentí el viento y casi casi juro que pude escuchar tu voz colada entre el soplido fuerte del viento a unos cuantos pies de altura. 

Sabes que desde hace unos días me acuerdo de los cambios de nombre de les hacías a mis amigos. Nunca supe si realmente lo hacías a propósito o porque no te acordabas. Pero ahora que lo pienso bien, de hecho era con doble. Nunca perdías la oportunidad de reírte o hacer reír a quien captara alguna de tus bromas. 

Sabes que desde hace unos días trato de acordarme de cada detalle tuyo: tu pelo suavecito, tus manos, tu voz, tus cosquillas que dolían, tus ojos renegones, tu olor a papá, tu forma de caminar, tus ronquidos que se escuchaban hasta el otro lado de la casa, tu risa, tu despertador, tus ganas de hacer todo el día cosas, tu energía, tus cariños toscos, tus preocupaciones, todo... pero por más que trato cada vez se hacen un poco más borrosos. ¿Serán los años sin verte ni escucharte?

Sabes que desde hace unos días no dejo de preguntarme si realmente eso que pensamos hace mucho es hoy una realidad: ¿será un sueño mientras estamos despiertos y una vida paralela mientras dormirmos? Cosas que solo pasan en esas conversaciones en el tráfico. Cosas que solo pasan una vez y se recuerdan para siempre. 

Sabes que desde hace unos días me pregunto por qué no te dije que sí para ir al cine ese viernes que preferí quedarme en la casa sin saber que sería el último viernes que te vería. Luego me acordé que esta semana es el día de padre y entendí la razón de todos esos pensamientos en masa. 

Te extraño...


27.3.18

Recuérdame un 27 otra vez

Ayer vi Coco. Esa película que moría por ver desde hace tiempo y por una u otra cosa no podía: no querían verla conmigo, las funciones eran muy tarde o muy temprano, no había quién se quedara con los bebes, o mil razones más que hacían imposible que la llegara a ver. Hasta que por fin la vi. Y fue raro. Al principio pensé que iba a ser una película linda, con mensajes bonitos y de esas pelas que te dejan pensando con el corazón en la boca. Esta vez, fue un poco más allá. Me tocó el alma y me dejó esa sensación de que realmente todo en esta vida tiene dos versiones (el lado bonito, y el no tan bonito después de todo). 



La verdad es que es una película que me hizo llorar como hace siglos no lloraba y solo por una razón, tiene TANTO de cierto en cada mensaje que me llenaba el corazón de solo escuchar lo que decían. Cosas como "lo más importante es la familia", o "solo muere, lo que se olvida", y es tan cierto esto último que me hizo pensar en ti. En todo el tiempo que ha pasado y sigo sintiéndote aquí. Sin necesidad de prenderte una vela "en el día de los muertos" pero, estoy segura que si existiera un mundo de muertos sería así, tal cual. Cada uno viviría de sus recuerdos y lucharía por no ser olvidado sin saber que aquí abajo nadie los olvida. Por más que no existan fotos, porque quedan voces, memorias, caricias, palabras, sueños e incluso momentos que nada puede borrar. 

Así que hoy, que se cumple un mes más contigo lejos, puedo decir que no estás muerto, porque nadie te ha olvidado. Ni un poquito. Más bien, permaneces más vivo que nunca en el corazón y mente de todos y cada uno de los que tuvimos la suerte de conocerte. Y los que no, también. Estoy segura que eso de que uno no muere, a menos que sea olvidado es tal vez la frase más verdadera y genuina que puede existir. Al 100%.

Siempre te recuerdo... y siempre lo haré.

Recuérdame hoy me tengo que ir mi amor Recuérdame, no llores por favor Te llevo en mi corazón y cerca me tendrás A solas yo te cantaré soñando en regresar recuerdame, aunque tenga que emigrar Recuérdame, si mi guitarra oyes llorar Ella con su triste canto te acompañará Hasta que en mis brazos estés Recuérdame Recuérdame hoy me tengo que ir mi amor Recuérdame, no llores por favor Te llevo en mi corazón y cerca me tendrás A solas yo te cantaré soñando en regresar Recuerdame, aunque tenga que emigrar Recuérdame, si mi guitarra oyes llorar Ella con su triste canto te acompañará Hasta que en mis brazos estés Recuérdame


15.3.18

Después de mucho

¿Sabes qué es lo que más extraño de este rincón? Escribirte. Poner las manos en el teclado y simplemente hablarte sin pensar que nos separan -dimensiones, vidas, cielos, mundos- o como sea que se llame lo que nos separa. Sentir que no existe tiempo ni espacio y los recuerdos llegan solos uno tras otro como si jamás te hubieras ido. Y ya pasaron casi 10 años de eso. 

Parece increíble que haya pasado tanto tiempo y sigamos aquí, viviendo sin ti pero contigo a la vez. Es extraño, pero estoy segura que lo entiendes. La verdad no sé si sigas aquí, como todo el mundo dice: en algún momento ya se deja de sentir "la energía" o como quiera se llame. No sé, pero lo que sí es cierto es que hoy veo esa parte de la vida, como algo diferente: todos nacemos sabiendo que en algún momento nos vamos a morir, pero no sabemos cuando. Y si algo me enseñaste, y me sigues enseñando a lo lejos, es a por lo menos intentar, de vivir cada día como si fuera el último. Y si fue malo, a la mierda, mañana es uno nuevo y seguro será mejor, pero si toca otra vez malo, bueno pues, paciencia. De peores hemos salido, y peores nos tocarán. 

Pasé la etapa de consultarle a los "apus", de la "cólera" sin fundamentos, de las preguntas sin respuestas, de las miles de hipótesis sin conclusiones cerradas, de sueños que se volvieron pesadillas, de los "por qués", de los "y sis", de los "cómo hubiera sido si él...", y ahora estamos en el... y se fueron casi 10 años. 

He cambiado mucho... y aún no me puedo acostumbrar porque siento que no soy yo. La misma de siempre. He dejado los libros a medio leer, algunos capítulos a medio escribir, lágrimas sin derramar, palabras sin salir de mi boca y así, muchas otras cosas más que me han hecho caminar por un lado de la muralla un poco angosto, complicado, y también un poco enredado. Y una vez más vuelvo a ti como siempre, pero esta vez, no te escucho. ¿Qué hago? No sé dónde estoy ni qué puedo hacer para volver. De verdad que ahora sí me siento en medio de la nada, con la brújula rota y la lámpara sin luz a mitad de la noche. Puede ser una etapa, sí. Total, el ser humano siempre cambia después de todo no?

A ver si logramos algo positivo de esto... prometo volver más seguido... pero sin estreses ni TOCs de 2 por semana, ni 1 al mes. Eso ya no se puede.

Te extraño... como siempre.



27.9.17

Hoy es 27 de setiembre otra vez

Hoy se cumplen 9 años desde que te fuiste. ¿Si puedo creerlo? NO, en absoluto. Siento como si hubieran pasado en realidad meses, y es que es aquí donde la frase que tanto me repitieron una y otra vez, cobra sentido: una persona muere, solo cuando la olvidan. Gracias a Dios entonces que nunca morirás para nosotros. A pesar de que hemos aprendido a vivir sin ti aquí en la tierra, muchas veces me invaden los pensamientos como "qué me diría mi papá", porque así es la vida, antes renegaba con algunos consejos tuyos, pero hoy los extraño. Hemos aprendido a extrañar sin dolor, porque una vida con dolor eterno no te hubiera gustado nada. También, hemos aprendido a recordar y sonreír, porque todos los capítulos de la novela tienen tonalidades de todos los colores, pero solo lo que hace saltar el corazón provoca una sonrisa sincera. Hemos aprendido que en esta vida todos estamos de paseo, y aunque sea difícil, cada día debe ser vivido como si fuera el último. 

Te recuerdo así: alegre con ganas, renegón cuando algo no te cuadraba, cariñoso y demostrativo, preocupado en extremo, bromista, bueno a más no poder, comedor compulsivo de torta helada, roncador por las noches, asustador con maestría, activo nivel pulgas en el poto, protector más fuerte que escudo de hierro... tantas cualidades. 

Hoy no recordamos el día en el que te fuiste, celebramos lo que fue tu vida. Gracias por seguirnos enseñando tanto desde allá arriba.



Esta canción refleja lo que siento en este momento. La letra es simplemente perfecta y cada palabra se siente en el alma. 
https://www.youtube.com/watch?v=owfiqPyphXc

29.8.17

Sentimientos mezclados

Muchas veces me he preguntado por qué no sueño contigo. Trato de nos preguntarlo porque bueno, al final de todo es solo un sueño. Pero cuando escucho a la gente contar que sueña con personas que no están aquí, y cómo reconocen que en realidad no ha sido un sueño sino una real visita "del más alla", siento un poco de cólera. Sí, cólera porque tú no me visitas, no me mandas señales, y aunque algunas veces muchas personas "te sientan cerca", yo no. Y eso me moleta mucho.

Antes, no es que te sintiera cerca, es que quería creer que lo estabas. Pero ahora que lo pienso, es lo que mi mente quería creer, no era la realidad. O tal vez sí, pero ahora ya estoy confundida. Las veces que he soñado contigo han sido pocas, y todas las veces he soñado que era mentira que ya no estabas aquí. Que te habías ido de viaje escondido por algún motivo pero ya había pasado todo, pero al final, tenías que volverte a ir, y en realidad era que yo ya me estaba despertando. Y cuando volvía a mi realidad sentía una tristeza enorme, un vacío inmenso que me hacía retroceder en el tiempo. Dolía mucho.

¿Será por eso que no me visitas? O es falsa esa creencias de que los muertos vuelven de vez en cuando a visitar a sus seres queridos. Ya no sé ni en qué creer. Lo único que sé es que te extraño. Y pienso que la vida es tan rara, efímera y pasajera que asusta un poco. Un día estamos aquí, y al otro ya no. Todo cambia, todo evoluciona pero dejando cicatrices.  

Hay días buenos, y días malos.... como hace poco que hablé con una amiga que perdió a su papá. Me escribió cuando estuvo mal y me contó cómo hice para superarlo. Le dije la verdad, que no era nada fácil, quise mentirle para que esté tranquila, pero no pude. Le dije que tenía que aprender a vivir con esa falta, nunca se cura la herida, pero se aprende a vivir con ella. Y la verdad es que me llevó a pensar en que nada te prepara para la muerte, sea por enfermedad, como súbitamente, nada. Todo duele igual. Y entonces todo recrudeció, la herida empezó a arder y los pensamientos volvieron, las preguntas también. Miré el calendario y me di cuenta que estamos a unos días de entrar a TÚ mes. Ahí la respuesta. 

Se viene septiembre, y con él, un montón de recuerdos. No todos amargos, pero sí difíciles de recordar. 


31.7.17

Oración de un padre

Creo que este mes ha sido un mes de pruebas. Me di contra la pared cuando me di cuenta que la persona con la que trabajaba en la casa me dio la espalda después de 2 años y medio. Es duro, darle confianza a alguien, tratarla como parte de tu familia y recibir ese tipo de respuestas después de tiempo. Duro, pero ayuda a crecer.

Me di cuenta que lo único que importa es cómo criamos a nuestros hijos desde pequeños, esos son los valores que ellos cultivarán con los años. Y depende de nosotros hacer de ellos personas buenas. 

Hoy, le último día del mes, abrí mi librito de "respuestas" y me encontré con un regalo del cielo. 

Aquí va:

Oración de un padre
Fórmame un hijo Señor, tan fuerte que conozca su propia debilidad; tan bravo que al tener miedo, se enfrente a sí mismo, que sea en la derrota inevitable, orgulloso y tenaz, humilde y manso en la victoria.

Fórmame un hijo, cuyos anhelos no sustituyan las acciones, un hijo que conociéndote, reconozca que el conocimiento de sí mismo, es la piedra fundamental de toda sabiduría. 

Envíalo, te ruego; no por el camino de lo fácil y ameno, sino  encontrando un desafío en todas las dificultades y en todos los esfuerzos. Haz que aprenda a mantenerse en pie en las tempestades y, en ellas sienta compasión por los que caen.

Fórmame un hijo cuyo corazón sea limpio y cuya mente sea alta; un hijo que se domine a sí mismo, antes de tratar de dominar a los demás.

Que aprendiendo a sonreír, no olvide jamás cuándo y cómo llorar, que extienda las manos al futuro, sin que olvide el pasado y después de poseer todas estas cosas; dale, te pido, bastante sentido del humor para que, teniendo siempre seriedad, nunca se lo tome todo excesivamente en serio. Dale humildad, para que jamás olvide qué tan sencilla es la verdadera grandeza; dale espíritu abierto a la verdadera sabiduría, a la suavidad de la verdadera fuerza.

Solo entonces, yo, su padre, osaré murmurar: "No he vivido en vano".

*************

Y es aquí donde te digo a la distancia: No viviste en vano.



30.4.17

La abuela

Todavía me acuerdo la vez que llegaron a vivir a la casa. Todos emocionados por la llegada de los abuelos (los que siempre traían King Kong de manjar blanco en la maleta), esos que vivían en el norte y cada vez que venían de visita era una fiesta. Llegaron a la casa a vivir porque ya estar en provincia de hacía un poco difícil para dos señores mayores y con algunos achaques ya por la edad. 

El depa que construimos en el tercer piso de la casa era el nidito de amor. Digo nidito de amor porque realmente eso parecía. Cómo me gustaba subir a su casa, sentarme en sus muebles, gorrear galletas y de paso algunas llamadas por teléfono (era la época en que mi pasatiempo preferido era el telefonito). Era mi escape a la rutina, mi emergencia si es que necesitaba un sol (emergencia) o si simplemente quería subir a respirar ese olor a "casa de abuelos". 

Los chistes y las historias eran infinitas. El abuelo tenía ese mágico poder de hacernos reír en TODO momento que nunca he visto en otra persona. Desde sus frases chistosas y apodos precisos, hasta las muecas que nos ponía a veces. La abuela Olguita era diferente, siempre preocupada y directa también, era la que ponía el orden en la casa. Me acuerdo de la vez que se cayó y se fracturó la cadera, todos pensamos que sería muy difícil pero todo lo contrario. Demostró ser más dura que un roble, hasta ahora que ya tiene 97 años. Quién diría que años más tarde, ya sin el abuelo, ese lugar en el que vivieron juntos algunos años sería mi primera casa. Mi depa de recién casada.   

Hoy esas fuerzas parecen haber llegado a la meta. Y es que pasar por todo lo que pasó Olguita en su vida, no debe ser nada fácil. El perder a tu esposo, y luego a un hijo, en realidad debe ser una pesadilla, tengas la edad que tengas. No es natural enterrar a tus hijos, no es entendible, no es lógico. Pero por fin vas a ir al encuentro de ellos abuelita, por fin todo lo que pediste se va a cumplir. Y ya arriba te encargarás de poner orden y también a chquear todo desde un asiento privilegiado. Aquí, tus hijos, nietos y bisnietos siempre nos acordaremos de ti, de tu fuerza, y de tu lección de vida.

Por ahora, solo nos queda acompañarte y darte la mano hasta que llegue el momento. Ese momento en que por fin serás feliz como muchas veces lo dijiste. Corre abuela, ahora que puedes hacerlo, hazlo. 


31.3.17

Al viento

A veces me pregunto cómo hacías para hacer todo lo que tenías que hacer sin dejar de lado nada. Se me hace tan difícil ver el presente sin pensar en el futuro, que a veces pienso que es eso lo que "ata" aunque el pasado no tenga nada que ver. Tantas cosas por hacer, metas por cumplir, pendientes que cerrar, cuentas que pagar, y tantas cosas más, pensar en todo eso me atrasa y no me deja avanzar. Es miedo? Es inseguridad? A ver si me mandas alguna señal desde allá para saber qué debo hacer. Es en estos momentos donde me falta ese sabio consejo que, aunque con reniegos de mi parte, siempre eran acertados. Qué es lo que me falta entonces: paciencia? valentía? Pero por qué me cuesta tanto conseguirlo? 

Pensar en lo que "puede pasar" es un círculo sin fin. Porque la vida no se trata de ver el futuro para elegir otro camino, se trata de confiar y seguir. Quién no quisiera tener una bola de cristal para adelantarse a lo que sea, así sea bueno, adelantarnos para saber qué viene después, para estar tranquilos desde ahora, o intranquilos buscando cómo esquivar el momento no deseado. Eso sería hacer trampa porque de qué sirve vivir tu propia novela si sabes los puntos críticos en donde "termina una temporada". Aunque a cualquiera le da curiosidad. 

La pregunta es, cómo hago para no preocuparme por lo que viene si ni siquiera ha llegado
Cómo hago para soltar si es que aún no lo tengo?
Cómo hago para disfrutar el presente por más que venga con algo de piedras?
Cómo hago para no tener miedo???? Será normal el miedo, o es por algo que siento ese miedo tan extraño a arriesgar? Y ejemplo más claro que ese NO HAY, para describir la situación HOY. Un círculo sin fin. 

Ya vendrán mejores días, a veces es solo eso: días un poco extraños llenos de preguntas y búsquedas sin sentido. 

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28.2.17

Aquí estoy

Sé que suena un poco obsesivo, pero en este blog me he comprometido a postear al menos una vez al mes. Cómo cambian las cosas no? antes posteaba entre 2 a 3 veces por semana, ahora, que mi vida dio un giro de 180° solo lo hago una vez al mes. 

Y es que soy la más obsesiva del planeta con el tema de los números. Sí, soy de las que no puede ver un circulito rojo con un número de pendientes por leer en las apps del celular, tampoco puedo con los mails por leer en la bandeja de entrada (no entiendo cómo algunas personas tienen como 1500 correos sin leer, yo me vuelvo loca). Entonces es lo mismo en el blog, no puedo ver un solo mes sin un post colgado. 

En fin, estamos ya terminando el segundo mes del año, y realmente fue un suplicio. Creo que fue un mes difícil, se enfermaron los bebes, pasamos un GRAN susto por una picadura en el pie de Marcel, el calor está peor que nunca, y algunos otros detallitos que hicieron de febrero un mes realmente complicado. Espero que marzo llegue cargado de sorpresas y momentos bonitos. 

Por eso a concentrarme en ideas positivas, menos reclamos, más buenos deseos, cero negatividad, no renegar por cosas tontas, tratar de ganar puntos con la paciencia, ser neutral cuando nadie llama a mi opinión, no meterme donde no me incumbe, tampoco ganarme problemas ajenos, sonreír un poco más, y dejar de pensar que lo que sucede a mi alrededor es personal.

Solo así seremos un poco más felices este mes que comienza.

Bienvenido Marzo...

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27.12.16

Se acabó el año

Una vez más me despierto con una rara sensación, de vacío, de nostalgia, de querer algo sin saber qué es, de angustia. Un día raro que empieza sin avisar y confunde un poco. Pero solo bastó con mirar el calendario para darme cuenta que es un día especial por un simple número. Hoy es 27. El último 27 del año 2016. Un año que si bien nos trajo alegrías, también fue un año complicado en muchos aspectos. Me ayudó a crecer, a la fuerza, pero a crecer recto. Tal vez con una sonrisa un poco más forzada, las lágrimas escondidas en los bolsillos y algunos sueños en Stand By. Un año en el que el miedo ganó algunas batallas, y se fue no sin antes prometer volver. Pero así como prometió volver, yo prometí estar preparada y no caer tan fácil. Al final, cada vez conozco más como es esto de "vivir", porque no todo es como siempre quisimos y por más que intentemos estar en paz, siempre se van a presentar obstáculos, algunos más complicados que otros, pero de todo se sale, de todo se aprende y si cuesta un poco más, ¿qué queda? a caso es una opción rendirse? Eso sería como entregarse al vacío, cómo te rendirías si tienes que seguir caminando, por ti, por los demás que dependen de ti. Es así como al final, sola o acompañada, es necesario seguir adelante. Aunque duela un poco. Todo pasa, todo mejora. 

Es así como espero el nuevo año con nueva visión. Con objetivos diferentes y con las ganas de tener menos angustias. Que los días sean menos grises y la tristeza se tome un año sabático. Un año en el que las buenas noticias, por más pequeñas que parezcan, sean los titulares de cada día, y que los malos ratos se vayan de paseo con un pañuelo blanco en la maleta. Que las mentiras se extingan y la verdad sea la insignia. Un año diferente en el que nos graduemos en "introducción al respeto con amor" y que "la paciencia" dicte un curso todo el año. Que las risas se regalen y los malos humores se esfumen (aunque no del todo para saber que todo es real). Quiero que este año sea distinto al fin.

Entonces así nos despedimos del 2016. Un año que dentro de todo lo malo me deja cosas buenas. Sin duda, un año que como todos, se va dejando una gran enseñanza y dándole la posta al 2017, que promete de todas maneras, ser un aliado más que un simple calendario en el escritorio.

Feliz 2017!

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31.10.16

¿A quién hemos olvidado?

Quiero dejar por aquí un video que realmente me llenó el corazón. No porque yo no conozca a mi niña interna, sino porque conozco muchos casos que estos pequeños son olvidados. 

Cuando crecemos, nos olvidamos de cosas elementales y básicas para todo ser humano: a reír sin complicaciones, a no preocuparnos demasiado, a apreciar el color del cielo y las nubes en movimiento, a contar los botes de una pelota, a saltar sobre los charcos de lluvia, a simplemente vivir sin sentir ataduras.

Nos preocupa el día a día, el futuro nos atropella y el pasado nos invade, queremos correr para llegar al final del día sin pendientes y si aún los tenemos al llegar a casa, pues aprovechamos el tiempo para cerrarlos. Nos olvidamos de conectarnos de vez en cuando con ese lado inocente y feliz de nuestro mundo.

Debemos ser conscientes de que el tiempo vuela y con él se van vivencias, recuerdos y momentos que tal vez no vivimos. 

Aprovechemos el HOY que vivimos, con los que nos rodean. Los que son realmente importantes y vitales para nosotros.

Conectemos nuevamente con nuestro niño interior.


27.9.16

Ocho años

Sentir que el tiempo sigue corriendo dejando "atrás" un día que todos preferimos olvidar, pone la piel de gallina cuando vemos el calendario y contamos los años que pasaron ya. 

Hoy, se cumplen 8 años desde que te fuiste y a pesar que todo este tiempo intenté no pensar en ese día (es decir, en cómo se dieron las cosas), no he podido dejar ese cajón con la llave que le puse. De vez en cuando se abre, y sigue doliendo. Y es que creo que algo tan fuerte como lo que vivimos, no se puede arrancar de una historia que está escrita en piedra. Y que dejó marcas y cicatrices. 

Entiendo que los momentos tristes deben olvidarse, pasarse al otro lado del cassette y borrarse para siempre. Pero es parte de mi historia, de nuestra historia como seres humanos y como familia. Duele, y vuelven a surgir las mil preguntas que por algunos meses se dejaron atrás. Sé que no te gusta que pensemos y le demos mil vueltas al tema, simplemente pasó y ya está. Pero prometo que llegaré a un punto con todo esto. 

Pasamos muchas cosas juntos, tuve la suerte de tenerte a mi lado por 24 años, aunque hubiera querido que sean muchos más para llegar a cuidarte yo más adelante. Otras muchas cosas dejamos de vivir juntos (digo juntos porque sé que a la distancia igual las celebras conmigo), me casé, tuve hijos, crecí como profesional y como persona. Siempre con tu luz desde arriba que de una u otra forma me ayudaba a ver las cosas más claras en momentos grises. 

Fue lo que nos tocó vivir, y aún vuelven a mí de vez en cuando los famosos, y pesados, ¿por qué? y también los "si hubiera". Pero sé que de eso no se construye la vida. Esos solo son frenos pero nosotros como seres humanos debemos aprender a vivir con ellos. El tema está en saber diferenciar solo un momento de crisis y ataques de preguntas sin respuestas, que una vida arrastrada por temores o momentos amargos que nos pasaron. 

Hoy, me doy cuenta que estos 8 años no pasaron en vano, se sienten como si fueran meses, pero cada día se aprende a vivir con ese "dolor" que nos marcó. A todos, de maneras diferentes, pero a todos en fin. 

Podrán haber pasado 8 años ya, pero cada día te pienso, te recuerdo, te hablo y te extraño, como el primer día lejos de ti.

Tengo la esperanza de que algún día nos volvamos a ver, para ver de nuevo tus ojos contentos y tocar tus manos fuertes y seguras, y seguro ese día, me volverás a guiar y te seguiré ciegamente. Algún día cuando nos encontremos detrás del arco iris, en donde vives ahora.


26.8.16

El mes que se va y el que viene

Agosto entra a su última semana. Este mes aprendimos muchas cosas y dejamos algunas cuantas por entrar a en la lista de tareas pendientes. Cumplimos un año más como padres y logramos cosas que antes creímos muy lejanas. Gané un poco más de temores en lugar de perderlos, pero siempre con a meta de lograr que desaparezcan en el menor tiempo posible. Porque si de algo estoy convencida, es que de los miedos no se vive. Y estos miedos no son más que amarras que nos atan al suelo sin poder siquiera movernos. Pues es bueno siempre tener raíces afianzadas en la tierra pero que nos permitan movernos y de vez en cuando volar un poco, siempre que sepamos cómo regresar, obviamente. 

Es bueno siempre verle el lado bueno y positivo a todo lo que nos pasa. Algunas veces es más difícil encontrar ese ángulo, pero otras veces se torna divertido, porque creo que ahí está el reto, cuando uno quiere ver todo rosado, lo logra aunque al principio esté borroso medio gris, solo depende de uno. A veces es bueno que reviente un poco el rollo pero siempre para darnos cuenta que hasta de una explosión se pueden construir ciudades enteras. Se empiezan por los pedazos más grandes y se completa con los más pequeños. Así es más fácil. 

Me sigue pareciendo increíble estar ya en la segunda mitad del año. Parece como si realmente recién estuviéramos empezando cuando más pegados al fin de año estamos. Pero en fin, si vamos a terminar el libro en las mejores páginas, pues bueno, que venga ese gran final.

Que agosto se acabe significa dos cosas: pasamos un mes especial en el que los tesoros de mi vida dan una vueltita más al sol, y entramos en un mes especial porque me recuerda a ti. El mes en que naciste y el mismo mes en que te fuiste. Es un mes especial, pero difícil. Este año se cumplen 8 años lejos de ti pero realmente parecen 8 minutos porque siempre estás con nosotros. Siempre en nuestros corazones, en nuestras vidas y en nuestras mentes. Siempre papi.

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30.6.16

Buscando lo bonito de junio


Tengo que pensar en todas las cosas que pasaron en el mes para por fin pasar la página y darle la bienvenida a Julio. Para ver si esperándolo con flores en la entrada es un buen mes y se porta como niño bueno. 

Creo que el balance general es positivo, pero darme cuenta que existen personas que aún no tienen tantos valores como creí, duele. Siempre camino pensando que en cualquier momento se me cruza una piedra, pero nunca las veo a la distancia y por eso el golpe es más fuerte.

Se fue un día del padre más, y yo una vez más sentí esa mezcla de sentimientos: ganas de celebrarlo feliz con el papá de mis hijos, pero triste por no tener al mío a mi lado. Es algo muy difícil de explicar, y también de vivir. Pero creo que es algo a lo que debo acostumbrarme, pues ya pasaron algunos años y aún me sigue costando. 

Conocí el lado bonito de algunas historias que parecían terminar en un final oscuro. Es lo lindo de vivir de lejos algo que de la nada gira y muestra su brillo. Creo que verle ese lado de colores a las cosas nunca está demás. 

Pasé más tiempo con mis hijos y aprendí a disfrutar hasta los ratos amargos de llantos y berrinches. Tratar de sacarle provecho a esos momentos para aprender es algo bueno. Aunque a veces llegue a cansar un poco. Creo que nunca será suficiente cuando se trata de nuestros hijos.

Fui doctora otra vez, visitamos doctores y cargamos el botiquín de remedios, pero ver que día a día el mal pasaba nos hacía sentir más contentos y tranquilos. Este será un invierno fuerte, así que a cuidarse se ha dicho.

Viene julio, y con él una promesa más de seguir creciendo y aprendiendo. Creciendo y aprendiendo. Lo digo dos veces porque siempre es mejor avanzar en pares. No por nada tengo mellizos.


30.5.16

Dejar que fluya, esa es la clave

Se va mayo...
Un mes cargado de celebraciones pero también se pruebas un poco difíciles. A veces creo que el mundo está al revés. La gente vive como no se debe vivir y la mente se enferma con pensamientos cargados de suciedad que vuela como el viento y se pega sin querer. Por más que usemos capa protectora y antivirus, algo queda. Desgraciadamente es así.

Pero es ahí donde importan los momentos felices. Las celebraciones, los abrazos sinceros, las miradas que lo dicen todo sin usar las palabras, los besos del alma, las caricias que tocan el interior y no solo la piel, los pensamientos que limpian el cuerpo, las palabras que sanan. Y finalmente, quedan los deseos que nos hacen seguir vivos y caminando derecho. 

Hoy no es momento de esconder la sonrisa, sino al revés, es momento de mostrar su brillo y poder infinito. Creo que cuando más queremos ver las cosas por el lado positivo es más difícil. Lo que se debe hacer es pensar menos y simplemente fluir. Es difícil, sí, pero como la mente es TAN poderosa, cuando "solo queremos pensar bien, pensando que debemos pensar bien y lo que está mal debe ser eliminado", inconscientemente llamamos a los malos pensamientos que se cuelan porque sin querer los estamos llamando. Es raro, pero al querer alejarlos, los llamamos. Por eso simplemente la clave está en dejar fluir. Así como llegan esas ideas, dejar que se vayan, sin retenerlas y examinarlas. Si lo practicamos es fácil.

Mi mes de mayo se va con brevete renovado, con un año más cumplido, un poco más de experiencia en corazón de mamá, una heridita que pronto cicatrizará y un montón de pendientes más por cumplir. 

Ahora entramos a junio. El mes de los papás. Tu mes... Te prometo celebrarlo como se debe al lado del papá de mis hijos, pero también recordando que tuve el mejor ejemplo de padre. Gracias por todos esos años a mi lado. Te extraño.

29.1.16

El primer mes

Se fue el primer mes del año y simplemente sigo sin creerlo. Los días pasan, los hijos crecen y nosotros nos hacemos más viejos. Es inevitable pensarlo cuando vemos las fotos de hace solo un año. ¿Tanto puede cambiar uno en tan poco tiempo? Es así, aunque duele.


En líneas generales fue un buen mes. Cerré algunas promesas para el año, pero aún me queda una larga lista por cumplir. Que dicho sea de paso, la lista no la hice jamás. Por eso, aquí va:

Este 2016 me gustaría hacer muchas cosas, digo me gustaría porque si prometo me auto presiono, y más presión en mi vida, no entra. No hay espacio para más. Por eso me encantaría:
- Aprovechar al máximo cada uno de mis días.
- No renegar delante de los bebés.
- Bañarme en la ducha y tomarme al menos 10 minutos, y no 3 como todos los días.
- Pelear menos.
- Querer más.
- Que los momentos estresantes duren poco.
- Que las páginas amargas se pasen más rápido.
- Hacer de los días pesados, lecciones por aprender.
- Estudiar por lo menos "cómo ser una mejor mamá".
- Empezar un proyecto personal.
- Terminar el cuarto de juegos de los bebés.
- Comer sano.
- Caminar un poco más.
- Dejar de lado la flojera.
- Dormir cuando pueda, donde pueda y como pueda.
- Romper un récord.
- Ahorrar.
- Pensar en lo que viene y prepararme.
- Renegar con la almohada.
- Llamar y no ser ingrata.
- Ver a quienes valen la pena sin tener remordimientos.
- Confiar un poco más.
- Retomar la lectura.
- Decir hasta el más mínimo.
- Hacer ejercicios para la memoria.
- Darle más fuerza a mi blog.
- Seguir con mis historias.
- Una vez más intentar empezar eso que tanto quiero: mi libro.
- Luchar, luchar y luchar contra el estrés, el pesimismo y las críticas.
- Llorar con razón, no gastar lágrimas por las puras.
- Crecer.
- Ayudar a crecer.
- Escuchar más.
- Volver a los domingos de misa por la mañana. 
- Celebrar lo que alegra.
- Ver cómo intento de nuevo lo que no se pudo.
- Hacer algo especial por alguien.
- Nunca esperar nada a cambio.
- Sonreír. Siempre sonreír a pesar de todo.

Vamos que es una lista bastante ambiciosa y detallada. Algunas cosas seguirán en StandBy, pero lo mejor es tenerlas apuntadas como una hoja de ruta para seguirlo al pie.  

Se fue enero y cumplí algunas cosas, vamos por más!!!

28.12.15

Se viene el 2016

Un año más que se va como volando. No sé si sea que mientras más vieja me hago, más rápido se pasan los años, pero cuánto quisiera que sea al revés. Ahora, quisiera tener tanto tiempo como sea posible para estar con mis hijos. Apachurrarlos y jugar con ellos todo el tiempo, enseñarles todo y aprender juntos cada día.

Este año ha sido distinto a los demás. Los bebes cumplieron su primer año de vida y yo mi primer año de mamá. Un año en donde los sustos y alegrías van de la mano. Las caídas y secadas de lágrimas son las protagonistas pero también las risas interminables y emociones al límite. Un buen año sin duda. 

Tuvimos también un poco de nostalgia, como cuando celebramos tu cumpleaños o cuando vemos tus fotos y los bebés las ven atentos. Naelle, quien ya empieza a hablar (desde chiquitita como la mamá) dice "tito" cuando ve una de tus fotos. O por ejemplo, este fin de semana fue su primera visita a la playa y todos emocionamos conocimos juntos la arena y el mar (yo la conocí a través de sus ojos como si fuera la primera vez) y mirando al cielo señalando las nubes les expliqué que ahí vivía su abuelito, quien los cuida siempre y nos vigila día y noche. El Tito vive arriba y siempre en nuestro corazones.

Se acerca el año nuevo y será una vez más tranquilo, en "paz" o al menos tratar de darle paz a Bruno, quien sigue sufriendo con los fuegos artificiales y cuetecillos. Este año ha sido menos fuerte, pero a pesar de eso, él sigue sufriendo. Mientras más viejo se hace, creo que más miedo le dan. Ni que pensar en lo que hacías hace año, que cuando nos quedábamos sin "reservas", tal cual como en una guerra, sacabas una pistola de tu maletera y disparabas al cielo para inmediatamente volverlo todo azul, luego todo rojo y luego todo verde. Era la envidia de toda la cuadra, qué cuadra, de todo el distrito creo. Eran bengalas de emergencia que sabe Dios para qué, tenías en tu carro. Era muy divertido.

Es lindo eso de contarle a los bebes que su abuelo es como "pulgarcito". Que un día se fue a dar un vuelo en un avión. Lo demás lo inventamos juntos y se siente bien. Tendrán grandes historias que contar en el colegio y a sus amiguitos. Su abuelito vive en el cielo, qué mejor que eso! 

Es raro despedir el año así. Siento una especie de felicidad y también un poco de pena. Creo que el cansancio de mamá primeriza, el estrés del primer año, y toda la mezcla de emociones "hormonales" que quiero pensar que están un poco alborotadas por... haber dado a luz hace más de un año? Un poco difícil pero no sé. A veces las personas cambian, y yo, por mi parte prometo cambiar un poco más para el siguiente año. Creo que todos lo necesitamos. 

Vamos con todo 2016...
FELIZ AÑO!!!

27.11.15

Cosas que dejé de hacer cuando me volví mamá

A veces pienso en todo lo que hacía antes, y en por qué tuve que dejar de hacerlo. Confieso que intenté seguir con algo de esa rutina, o mejor dicho, con algunos de esos "pasatiempos", pero viendo mi realidad y pobre reloj que parece llorar cada vez que lo veo por la falta de espacio para más, me doy cuenta que esta es mi realidad hoy.


Dejé el gimnasio o salidas a correr por las noches. A veces trato de hacerlo pero cuando digo, listo por fin se durmieron, ya son las 10:00 pm, hora en que me toca preparar su leche y darles el último biberón del día. Luego de eso, no hay tiempo, y tampoco muchas ganas para más. 

Dejé de ver películas cada vez que podía. Era casi un hábito que cada vez que llegábamos del trabajo temprano, poníamos una película y nos dedicábamos a ver cuanto podíamos. La fila de DVDs se actualizaba casi semanalmente, y ahora, es actualizada pero en la ruma de "películas por ver".

Dejé de ir al cine y disfrutarlo como normalmente se debe hacer. Prometimos escaparnos al menos una vez cada dos semanas al cine, pero lo hicimos muy poco durante el primer año de papás. Y debo confesar que cuando lo hacíamos, yo dormía. Por más que intentaba permanecer despierta para terminar la película, me quedaba dormida casi a los primeros 15 minutos de película. Un desastre.

Dejé de leer. Y es lo que más me duele de todo. Extraño mis libros y ellos me extrañan a mí, estoy segura. En mi mesita de noche ya no hay esa torre de libros por leer que agarraba por las noches y me comía cada vez que podía. Ya no me acompaña uno de esos en mi cartera, y tampoco ya no voy a Crisol para ver con emoción qué leería el próximo mes. Espero que vuelva esa parte de mí, la espero con ansias.

Dejé de dormir los sábados por la tarde. Esa hora de marmoteo a pierna suelta para "prepararnos" para salir en la noche bien descansados se esfumó. Ahora es lindo porque salimos a pasear y jugar, pero termino más trapo que no se qué. 

Dejé de manejar... pero no porque no pueda, sino porque al ser mamá me olvidé de muchas cosas, como por ejemplo, que mi brevete vencía en mayo y me di cuenta de ello en octubre y los 3 meses de "chance" para renovar sin mucho trámite, murieron. Y ahora, tengo que hacerlo TODO de nuevo y realmente, me da una flojera de locos. Ya lo haré, algún día lo haré. 

Lo que más me sorprende, es que nada de esto me importa mucho cuando miro dónde estoy ahora y quiénes llenan mi vida. Cambiaría y dejaría todo eso y más por mis hijos, y no necesito pensarlo dos veces. Sé que más adelante podré volver cada una de las cosas que he dicho, pero por ahora todo eso es secundario. Lo principal está frente a mis ojos y tan solo a unos centímetros de distancia.



29.10.15

Un día en mi vida

Siempre me quejo de la falta de tiempo en mi vida y no puedo hacer nada contra ello. Lucho pensando en qué puedo hacer para robarle más minutos a los días pero nada. No se puede estirar el tiempo por más que uno lo intente. 

Me despierto a las 5:30 am para atender a los bebés por más o menos una media hora, entre leche y pañales se pasaron los primeros minutos del día. Luego elijo lo que me pondré ese día y me meto a la ducha. Si es un buen día, los bebes me dejan alistarme tranquila, sino, estoy alternando entre el espejo y una de las cunas para poner chupones o calmar un llantito que otro. Luego, me despido con el corazón en la boca y salgo al trabajo.

El tráfico es otro factor que lo atora todo. Si restara el tiempo que paso en un carro tendría más minutos para mi día, pero no es así. Evalúo la bicicleta y luego me arrepiento, no es muy fácil ir de Surco a San Isidro en dos ruedas. En mi computadora desde antes de las 8:00 am empiezo a trabajar poniendo mi reloj en cuenta regresiva. ¿Cuántas horas faltan para volver a ver a los bebés? A veces el día se hace eterno. Felizmente existen los teléfonos que ahora acortan distancias con fotos y estatus de cómo va todo por la casa. 

El trabajo es otro tema. Aquí las cosas puedes ser tan coloridas como uno espera que nadie avisa sobre las tormentas por venir. Puede tornarse oscuro y gris de la nada y todo recae sobre tus hombros, pesa y duele pero las horas pasan y se acerca el mejor momento del día. 

En un buen día llego a las 5:30 pm a la casa, para tirarme al suelo a gatear y jugar con los bebes. Corremos, gritamos, saltamos, cantamos... también nos ponemos super engreídos por no habernos visto en todo el día. Y luego a comer. Felizmente alguien me ayuda con uno para yo darle al otro y luego limpiar el desastre para ponernos a jugar otra vez.

Llega la hora del baño, en donde termino sin espalda pero es la más linda de todas. Primero entra Marcel y jugamos en el agua. Lo saco con pataleta para cambiarlo y ponerle su chupón para que luego siga Naelle. Igual, aunque últimamente está con un poco de trauma al agua, es raro pero luego ya no quiere salir. La cambio y a ordenar todo mientras ellos miran tele.

Viene la hora de "dormir", que puede ser tan exitosa como para durar 15 minutos antes de que caigan o incluso hasta 1 hora y 10 minutos dando vueltas en la cama pinchándome el ojo, jalándome el pelo y revolcándode encima mío sin parar (Marcel es un maestro para eso). Cómo luchan por Dios, cuando yo pongo la cara en la almohada y adiós. 

Así, cuando duermen por fin, aprovecho en cambiarme y preparar todo para la última leche del día. A hervir agua y a tener los biberones limpios para las 10:00 pm 

Cuando los acuesto luego de la leche, rezo agradeciendo por ellos y pidiendo su protección, y además también, para que sea aun buena noche y no se despierten tantas veces como la mayoría de noches.

... y así, a las 5:30 am todo vuelve a empezar...

Un día conmigo... un día de locura.
Sola, o acompañada.

27.8.15

Muy real

Dicen que cuando sueñas con alguien que ya no está aquí, pero pareciera que sí lo está, es porque tu corazón aún no quiere dejarlo ir. Pero otros, piensan que cuando eso pasa, la persona aún o ha cruzado el umbral y está conviviendo día a día con nosotros. Y también hay quienes piensan que simplemente es una breve visita, que parece tan real, porque realmente lo es...

Hace unos días creí que lo que estaba viviendo era real. Después de un largo paseo por el parque con los bebes, me alisté y salí a relajarme de todo el estrés de la semana. Estaba tranquila, en el fondo sabía que los había dejado en muy buenas manos, no tenía clara la idea de quién era el que quedó a cargo pero estaba tranquila y segura. Eso era raro, pero primordial en ese momento: tranquilidad.

Pasó algo que me estresó, no recuerdo bien qué fue pero creo que debía volver a la casa por alguna importante razón. Entré y subí corriendo las escaleras, no recuerdo muy bien ese momento pero entré al cuarto de mi mami y me tiré a la alfombra como siempre a jugar con los bebes. Vi una persona al lado de mi mami y sorprendida dije: "papi????" Y claramente me dijiste "claro pues, quién más va a ser?". Era algo imposible, pero se sentía real, repetí una y otra vez: "Papi? De verdad eres tú? Pero... no entiendo! Eres tú??? De verdad estás aquí?". 

Difícil de explicar, pero aún lo recuerdo y mi corazón vuelve a latir a mil por hora pensando que esta vez sí sería para siempre. Luego le dije sin parar: "Pero ahora sí es cierto? Ahora sí estás aquí para quedarte?". Te quedaste callado y miraste a un lado sin decirme nada. Fue como si todo se hubiese transformado en una amarga y oscura pesadilla. Cuestioné una vez más porque venías y te ibas así como si nada, porque no de una vez por todas decidías a donde pertenecer. Me molesté, lloré y grite mientras tú te ibas. Mientras tanto, despertaba a otra realidad con las mismas lágrimas que hacía segundos derramaba por tu partida, nuevamente.

Y pensar que falta solo un mes para que cumplas 7 años en el cielo. Y parecen solo haber pasado días... porque te extraño tanto como el primer día sin ti.


El heroe de mi vida