Es tan difícil despedirse de alguien para siempre, que cuando llega el momento de hacerlo no hay tiempo ni para decir "adios". Las lágrimas parecen haberse secado y el corazón se queda en "stand by", pero seguimos viviendo. Mas no los que se van para siempre. Es difícil pero cuando uno pasa por una situación parecida nunca más ningún velorio vuelve a ser igual que antes. Siguen siendo tristes, pero al menos yo, prefiero callar.
Ayer fue un día muy productivo para mí. Me tomé uno de esos días que te comentaba hace poco, pero no para relajarme y ser feliz leyendo mil millones de páginas de libros estancados en mi falta de tiempo, sino para avanzar con los pendientes para el 8 de octubre. Qué nervios pensar que solo faltan 8 meses!!!
Fue un día con mi mami al 100%. Nos reimos, conversamos, renegamos, nos perdimos, nos ahogamos de calor, nos cansamos, pero al final todo salió perfecto. Visitamos como a 10 proveedores, entre ellos a tres que me hicieron pensar mucho en ti. Las torteras... o mejor dicho, las que hacen las lindas tortitas de novia. Desde las 8 am nos invitaron las clásicas, de chocolate, zanahoria con albaricoque y demás. Tú hubieras estado en esa cita SI O SI! y no solo hubieras comido tu porción, sino la mia y la de mi mami. Ya tengo la torta perfecta, solo me falta decidir la forma. Sabes lo loca que soy y lo mucho que me gusta hacer cosas distintas. En fin, espero no escape mucho de nuestro casi ya pelado bolsillín. Luego vinieron los partes y finalmente el momento que me cacheteó para decirme a gritos que realmente estoy a punto de casarme. Me probé un vestido mágico y cuando me vi al espejo, te imaginé a mi lado. Pero no debo volar tanto, lamentablemente no estarás a mi lado, con tu uniforme lleno de condecoraciones y tu Quepi (el mismo que pasó por todas nuestras cabezas) que tantos años te acompañó. Además, el vestido era INALCANZABLEMENTE caro. Y aunque me lo vaya a regalar mi mami de parte tuya y de ella, no quiero que gaste tanto.
La noche no terminó muy bonita. Me enteré que ese amigo del que te hablé hace poco iba a necesitar de nuestra compañía, aunque yo en el fondo supiera que era lo que menos le importaría en ese momento. Había llegado el momento de decirle que no es fácil despedirte de alguien que amas. Y menos si es para siempre. Es ahora cuando vuelve la pregunta del millón a mi cabeza, ¿es posible ser totalmente feliz por un día? Pues parece que no.
Pero al menos hoy día recibí buenas noticias, aunque algunas tristes, son buenas al fin. Ahora ya tienes otro compañero en tu tropa. En esa tropa que se está armando de los mejores angelitos del mundo. Para cuidarnos desde el cielo.
Lo que hay en un rincón de mi mente
Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...
4.2.11
Un día cargado
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nubecitas,
Respiros
3.2.11
Si él y tú
Si él no puede decidir, tú harías todo más sencillo. Como cuando estuviste a su lado cuando se cayó y casi casi se le salió el brazo de su lugar normal.
Si él, no escucha más que sus temores, tú harías que uno a uno se callen disimuladamente. Como cuando lo dejabas en la puerta del nuevo colegio.
Si él no quiere acabar con las dudas y prejuicos del ambiente, tú harías espacio entre ellas para que camine airoso y airoso vaya entre el tumulto de voces.
Si él no piensa en sus verdaderos deseos, tú harías que busque en el rincón más escondido de su corazón hasta encontrarlos en algún lugar.
Si él no cree en otra cosa más que en la NO aprobación de los demás, tú harías que uno a uno desapareciera como con una granada suicida para no perturbar sus pensamientos.
Si él fuera tú...
Lucharía como tú lo hiciste siempre y no perdería la confianza en él mismo nunca.
Y aunque con miedo se iría día a día cerrando la puerta, no dejaría atrás ese único gran sueño.
Marcaría un antes y un después a partir de hoy.
A partir de ese momento en que tus sueños y los de él mismo, se empezarían a hacer realidad.
Si fueras deseo...
Vivirías nuevamente tal como lo hiciste. Tocando el aire casi con la yema de los dedos. Y solo cambiando el tiempo de las cosas. Retrocederlo tal vez, para que otro sea el final.
Si fueras aire...
Entrarías en esos sueños para vivir nuevamente el sueño que lograste vivir hasta llegar a la gloria.
Ahora que eres gloria...
Puedes marcar un camino de estrellas. Para que cuando hayamos alcanzado el máximo de los deseos, encontrarnos contiho y poder compartir lo mucho que nos perdimos.
Puedes dejar estrellas regadas solo para seguir tu rastro... por el mejor de los caminos.
Si él, no escucha más que sus temores, tú harías que uno a uno se callen disimuladamente. Como cuando lo dejabas en la puerta del nuevo colegio.
Si él no quiere acabar con las dudas y prejuicos del ambiente, tú harías espacio entre ellas para que camine airoso y airoso vaya entre el tumulto de voces.
Si él no piensa en sus verdaderos deseos, tú harías que busque en el rincón más escondido de su corazón hasta encontrarlos en algún lugar.
Si él no cree en otra cosa más que en la NO aprobación de los demás, tú harías que uno a uno desapareciera como con una granada suicida para no perturbar sus pensamientos.
Si él fuera tú...
Lucharía como tú lo hiciste siempre y no perdería la confianza en él mismo nunca.
Y aunque con miedo se iría día a día cerrando la puerta, no dejaría atrás ese único gran sueño.
Marcaría un antes y un después a partir de hoy.
A partir de ese momento en que tus sueños y los de él mismo, se empezarían a hacer realidad.
Si fueras deseo...
Vivirías nuevamente tal como lo hiciste. Tocando el aire casi con la yema de los dedos. Y solo cambiando el tiempo de las cosas. Retrocederlo tal vez, para que otro sea el final.
Si fueras aire...
Entrarías en esos sueños para vivir nuevamente el sueño que lograste vivir hasta llegar a la gloria.
Ahora que eres gloria...
Puedes marcar un camino de estrellas. Para que cuando hayamos alcanzado el máximo de los deseos, encontrarnos contiho y poder compartir lo mucho que nos perdimos.
Puedes dejar estrellas regadas solo para seguir tu rastro... por el mejor de los caminos.
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de mi para tu,
moraleja???
2.2.11
Señaléticas
Quisiera que por una vez en la vida pase como en las películas. En esas de fantasía que dejan una huellita de ilusión en el corazón por más que en el fondo sepamos que solo pasa detrás de una pantalla y no en la vida real. En esa vida que las personas somos de carne y hueso. En esa que el dolor duele en serio y las alegrías ponen maripositas en la panza. En esa tan justa pero injusta a la vez que arranca la esperanza de quien no lo merece y apadrina sueños ajenos. Dejando huérfanos a los otros.
Eso de ver una estrella fugaz, cerrar los ojos, pedir algo con el corazón, y al día siguiente todo cambió, solo pasa en la tele. Como te decía de chiquita, "papi ¿¿¿y si me como una de esas galletas de la suerte y me dice que voy a tener un perrito, al día siguiente aparecería en mi cuarto con un lazo rojo como en esta peli???" y con una gran sonrisa me acariciabas la cabeza y me decías "pobrecita mi hijita qué linda". Años más tarde entendí a qué te referías con eso de pobrecita, aunque no hizo falta llorar por el perrito con lazo rojo, llegó tan pronto como si lo hubiera vivido en una película. Gracias a ti.
"Pobrecita" con un tono tierno y al parecer con esos nervios lindos que causa algo que enternece hasta el hueso más escondido del cuerpo, era tu palabra característica para hacer cariño con amor verdadero. Tengo grabada en la memoria esa simple palabra con tus gestos y cariños como si ayer hubiera sido la última vez que me lo dijiste al entregarte una cartita tan sencilla como un "eres el mejor papá que tengo", como si tuviera miles no?
A pesar de todo, de no existir los deseos a las estrellas, el encuentro con un mago, el deseo al aire y el mundo que conspira para cumplirlo, la galleta de la suerte, y la moneda en el pozo, yo sí creo en las señales. Nunca dejé morir en mí ese cándido pensamiento de pedir una señal mirando al cielo. Nunca lo dejé de hacer, porque la última vez que lo pedí, conocí a la persona que estará conmigo hasta hacernos viejitos. Por eso, creo en que tú, desde donde sea que estés puedes mandarnos señales de la manera, forma, olor, palabra, o a través de la persona que sea.
Ya le dije al soldado que lo haga, pero no sé si esté con los cinco sentidos dispuestos al 100%. A veces, son tan chiquititas las señales que pasan desapercibidas. Pero al final, lo que importa es ver más allá, porque esas señales, son percibidas por nosotros mismos y si así lo entendemos, usando un poco de la lógica que nos enseñaste tanto tiempo, seremos capaces de entender mucho más que una señal.
Esas señales viven en nosotros, simplemente porque tú también vives en nosotros.
Escuchándonos... te escuchamos.
Siempre...
Eso de ver una estrella fugaz, cerrar los ojos, pedir algo con el corazón, y al día siguiente todo cambió, solo pasa en la tele. Como te decía de chiquita, "papi ¿¿¿y si me como una de esas galletas de la suerte y me dice que voy a tener un perrito, al día siguiente aparecería en mi cuarto con un lazo rojo como en esta peli???" y con una gran sonrisa me acariciabas la cabeza y me decías "pobrecita mi hijita qué linda". Años más tarde entendí a qué te referías con eso de pobrecita, aunque no hizo falta llorar por el perrito con lazo rojo, llegó tan pronto como si lo hubiera vivido en una película. Gracias a ti.
"Pobrecita" con un tono tierno y al parecer con esos nervios lindos que causa algo que enternece hasta el hueso más escondido del cuerpo, era tu palabra característica para hacer cariño con amor verdadero. Tengo grabada en la memoria esa simple palabra con tus gestos y cariños como si ayer hubiera sido la última vez que me lo dijiste al entregarte una cartita tan sencilla como un "eres el mejor papá que tengo", como si tuviera miles no?
A pesar de todo, de no existir los deseos a las estrellas, el encuentro con un mago, el deseo al aire y el mundo que conspira para cumplirlo, la galleta de la suerte, y la moneda en el pozo, yo sí creo en las señales. Nunca dejé morir en mí ese cándido pensamiento de pedir una señal mirando al cielo. Nunca lo dejé de hacer, porque la última vez que lo pedí, conocí a la persona que estará conmigo hasta hacernos viejitos. Por eso, creo en que tú, desde donde sea que estés puedes mandarnos señales de la manera, forma, olor, palabra, o a través de la persona que sea.
Ya le dije al soldado que lo haga, pero no sé si esté con los cinco sentidos dispuestos al 100%. A veces, son tan chiquititas las señales que pasan desapercibidas. Pero al final, lo que importa es ver más allá, porque esas señales, son percibidas por nosotros mismos y si así lo entendemos, usando un poco de la lógica que nos enseñaste tanto tiempo, seremos capaces de entender mucho más que una señal.
Esas señales viven en nosotros, simplemente porque tú también vives en nosotros.
Escuchándonos... te escuchamos.
Siempre...
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Respiros
1.2.11
Calentando motores
"Amárrate fuerte! Jala la cuerda con fuerza por favor, más fuerte de lo que ya la puse yo hace un rato" decía casi a gritos con gran entusiasmo en su voz mientras dirigía su mirada a la más chiquita de sus hijas. El motor y el gran casco que tenía en la cabeza hacía más dificil escuchar las palabras que salían de su boca. Ella solo veia gestos y movimientos clásicos de cine mudo mientras admiraba su pasión por los aviones. Por estar más cerca de las nubes. Donde todo parece perfecto.
Se subió delante de ella y aplicó lo mismo en su lugar. Fue la primera vez que ella escuchó esas palabritas, que al parecer no tenían significado alguno, pero eran mágicas. Quedaron grabadas en su memoria para siempre y él se encargó de ello: "es facilito, mira gasolina CHECK, cinturones CHECK, timones reaccionables CHECK, motor CHECK - y luego de un fuerte RUUUUUUNNNNNN - a volar". Después de unos cuantos minutos de taxear la pista de vuelo ya estaban a unos pocos metros del suelo. Las casas cada vez más chiquitas, le recordaban a sus muñecas, y cada vez más arriba ya solo se veían colores. Grandes cuadrados verdes y marrones macaban la naturaleza de la tierra. El mar, el grande e impresionante mar sin fin también podía verse con claridad. Ella creía que soñaba. Estaba volando.
El aire soplaba fuertemente y ya casi la sonrisa se le había congelado. Al mirar a los costados todo era precioso, campos, casas, personas, vida... y al frente solo veía su cabeza. La cabeza de su máximo heroe que era tan capáz de todo que hasta la hizo volar. De cuando en cuando giraba su cabeza a ver si ella se encontraba bien, si no estaba asustada o si una piedrita había chocado capás con su lente protector.
Al bajar a tierra fierme, vivió 5 minutos inolvidablemente mágicos. "No te puedo dejar pilotear en el aire, pero sí en la tierra. Quieres saber como?". Emocinada hasta las lágrimas y sin quitarse el casco y los lentes, él le enseño a "taxear". Simplemente con los timones ella dirigió ese cuerpito al parecer tan sencillo por toda la pista. Como si fuera un desfile. Ella lo piloteó en la tierra.
"Toda una campeona es mi hija carajo! Valiente como su padre", le dijo cargarndola para bajarla del Hawk amarillito con azul. El que siempre lo caracterizó.
Ella voló junto a él solo una vez.
Y solo esa vez fue suficiente para entender que juntos, podían alcanzar hasta la más lejana estrella.
Estoy segura que aun lo pueden hacer.
Se subió delante de ella y aplicó lo mismo en su lugar. Fue la primera vez que ella escuchó esas palabritas, que al parecer no tenían significado alguno, pero eran mágicas. Quedaron grabadas en su memoria para siempre y él se encargó de ello: "es facilito, mira gasolina CHECK, cinturones CHECK, timones reaccionables CHECK, motor CHECK - y luego de un fuerte RUUUUUUNNNNNN - a volar". Después de unos cuantos minutos de taxear la pista de vuelo ya estaban a unos pocos metros del suelo. Las casas cada vez más chiquitas, le recordaban a sus muñecas, y cada vez más arriba ya solo se veían colores. Grandes cuadrados verdes y marrones macaban la naturaleza de la tierra. El mar, el grande e impresionante mar sin fin también podía verse con claridad. Ella creía que soñaba. Estaba volando.
El aire soplaba fuertemente y ya casi la sonrisa se le había congelado. Al mirar a los costados todo era precioso, campos, casas, personas, vida... y al frente solo veía su cabeza. La cabeza de su máximo heroe que era tan capáz de todo que hasta la hizo volar. De cuando en cuando giraba su cabeza a ver si ella se encontraba bien, si no estaba asustada o si una piedrita había chocado capás con su lente protector.
Al bajar a tierra fierme, vivió 5 minutos inolvidablemente mágicos. "No te puedo dejar pilotear en el aire, pero sí en la tierra. Quieres saber como?". Emocinada hasta las lágrimas y sin quitarse el casco y los lentes, él le enseño a "taxear". Simplemente con los timones ella dirigió ese cuerpito al parecer tan sencillo por toda la pista. Como si fuera un desfile. Ella lo piloteó en la tierra.
"Toda una campeona es mi hija carajo! Valiente como su padre", le dijo cargarndola para bajarla del Hawk amarillito con azul. El que siempre lo caracterizó.
Ella voló junto a él solo una vez.
Y solo esa vez fue suficiente para entender que juntos, podían alcanzar hasta la más lejana estrella.
Estoy segura que aun lo pueden hacer.
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