Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

30.10.10

Para mis oídos

Quisiera dedicarle un día a mis oídos...
¡Qué cansados se deben sentir!
De abrir ventanas sin cerraduras.
De escuchar sin filtrar.
De sentir sin poder huir.
De "ver" sin tener ojos.
De querer gritar sin tener voz.
De contaminarse sin reclamar.
De buscar... sin encontrar.

Un día solo para ellos.
Donde el silencio se mude con ellos.
Donde solo ellos decidan qué escuchar...
... y qué descartar...
sin redordar...

29.10.10

Alma de algodón

Eso de querer retroceder el tiempo para hacerte una sola pregunta o decirte solo una cosa, es mentira. La verdad es que si tuviera la oportunidad de estar contigo solo un minuto, no podría ordenar mis ideas. Una avalancha de impulsivos pensamientos, torpes reacciones, enredadas frases y una mezcla de sentimientos aflorarían como si fuera un sueño totalmente bizarro.

Hace dos noches no duermo casi nada. Me tiro a la cama, me tapo hasta el cuello, meto mis manos debajo de mis piernas y ahí me quedo. Horas de horas estancada en un grandísimo signo de interrogación invisible que no hace más que recordarme lo perdida que estoy.  

Ese estado casi vegetativo, queriéndo parecer dormida pero maquinando a mil por hora pensando todo lo que podrías decirme si estuvieras aquí, me llega a chocar un poco después de todo. Y me choca porque no encuentro la respuesta a lo que necesito.
Necesito esa dosis de "no se qué" que nunca me faltaba contigo a mi lado. Esa miradita que aunque a veces era muda y hasta iba acompañada de uno de tus cariñitos doloroso como "el come rollo", me hacía entender lo que a simple vista me parecía ilógico. Lo que hasta hacía segundos no tenía escapatoria alguna.

Necesito uno de esos consejos indirectos, interrumpido por un sonido lejano de bolsita de caramelo, que terminaba en un tierno "¿quieres?" seguido de un "es que tengo que ver si están envenenados hijita".

No sé qué harías tú en mi lugar ni tampoco sabré qué piensas que sea lo correcto. Pero tal vez lo que busco hace dos noches es eso. Busco ese gesto tuyo en mi banco de memoria que me ayude a redibujar esa mirada en mi mente ahora. Que haga las veces de actor de mi película de corto presupuesto. Que me ayude a mandar a la misma mierda lo que solo me hace más daño. Lo que no me deja avanzar.

... en fin... puedo decir que mi vida ya no es la misma desde hace un tiempo, pero también es cierto que debería ser más fuerte y no dejar que las malas rachas afecten mi "loca estabilidad inestable". Pero lamentablemente, debo reconocer que después de muchas batallas perdidas, logré volver mi blando cascarón en un fuerte caparazón de acero...
pero mi alma...
esa sigue siendo de algodón...

27.10.10

Hace dos años y un mes

Hace dos años y un mes estuve sentada en el mismo lugar que ahora.
Tal vez con unos cuantos pelos más y una arruga menos.
Con las mismas ganas de hacer todo y sentir que el tiempo me queda corto.
Y también con el típico papel higiénico a mi nariz pegado, siempre con la maldita alergia.

Hace dos años y un mes empecé un libro que escribió su primer capítulo sin avisarme.
No sé si algún día lo publicaré. Ni siquiera sé si algún día lo terminaré.
Pero todo este tiempo me ha servido para alimentarlo más y más.
Y sin querer, me ha ayudado a crecer a mi manera.

Hace dos años y un mes era otra persona.
Puede que aun sea un poco engreída, caprichosa, renegona y demás. Pero soy otra al fin.
Mis temores no son los mismos. Ya no se nutren de mis inseguridades.
Son ellos ahora los que luchan por vivir en mí y no yo la que lucha por encerrarlos.

Hace dos años y un mes era sábado y no miércoles.
Recuerdo que hacía ya un poco de calor y ahora hace frío.
Cocinaron algo rico, que ahora lo sigue siendo pero trae feos recuerdos.
Tú compraste un postre para el almuerzo, pero nadie llegó a él.

Hace dos años y un mes no tenía idea del camino que seguiría mi vida.
Estaba preocupada por un mañana que tal vez llegaría moribundo.
No entendía cómo era posible lo que parecía imposible, pero sí probable.
Hoy, que no es mañana pero sí el mañana del ayer, todo ha cambiado.

Hace dos años y un mes te llamé.
Pero no contestaste.
Habías emprendido un viaje sorpresa.
Un viaje que ni tú mismo sabías que solo sería de ida y no de vuelta.

26.10.10

Cazadora de pensamientos

Me gustaría atrapar uno de esos pensamientos que vuelan en el aire.
Sin rumbo.
Sin ruta.
Sin dueño ni destino.
Simplemente vuelan libres.

Lo podría atrapar con una redesilla para que no se escape.
Pero se colaría entre los huequitos de la maya.
Lo agarraría entonces con ambas manos.
Como si fuera frágil.
Pero tal vez se sienta prisionero y decida desaparecer.
¿Cómo podría entonces?

Levanté el rostro y miré hacia arriba.
Donde vuelan libres sin temores.
Cerré los ojos y simplemente pedí ser dueña de uno de ellos.
Pedí atrapar uno solo para mí.

Atraparlo y hacer de él, el sueño más lindo que jamás existió.

El heroe de mi vida