Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

29.2.12

Es hora de... soltar y relajar el nervio

Me di cuenta que ando un poco distraída. O no sé si sea la palabra correcta para lo que me está pasando en estos días. Pero si refleja cosas como tirar cepillos de dientes a la basura y quedarse con el papel toalla en la mano, como querer poner la comida en el cuchillo y cortar con el tenedor, como peinarme con el lado que no tienes cerdas, como dejar mi carro en D y tratar de encenderlo, como llamar a alguien y no acordarme de porqué lo llamé, como estar conversando y al final no llegar al punto porque no recuerdo a qué iba todo.

Puedo ser volada, olvidadiza tal vez, pero ya esto se me está haciendo extraño. No es normal que todos los días me pase algo que me haga pensar que algo pasa en mi cabeza. Algo como estar sobre calentada para ser más exacta.

Todo comenzó hoy cuando en la ducha creo que me quedé dormida. ¿Es eso posible? ¿Estar haciendo algo pero dormida de verdad? Abrí los ojos y en lugar de estar ya en el cambiador como pensé que estaba, seguía masajeándome la cabeza con la espuma del shampoo y todo. 

No sé la verdad, pero cosas como dejar mi maletín en la maletera y parar dos cuadras más lejos para bajarme y sacar el celular que dejé dentro del maletín en la maleta, ¿no es raro?. Se me hace un poco creepy pensar pero creo que tengo algunos fusibles quemados. Eso me pasa por burlarme tanto #hayquedecirle debe estar saltando en una pata con sus amigos los gallinazos de San Isidro.

Pero es gracioso pensar en donde anda la mente de las personas cuando hacen algo que nada tiene que ver con lo que en realidad quieren hacer. O dicen algo que no piensan, o piensan pero lo dicen de otra manera. Una locura de locos locaza. 

Como ver la pared y quedarse dormido con los abiertos hasta que se sequen y se pongan duritos por falta de parpadeo. 
Como ponerse el calzón al revés por tres veces (primero con la etiqueta afuera, luego la parte de atrás adelante y luego una pierna en donde va la cadera)... Lenya: tu duda ha sido resuelta
Como decir "alu" en lugar de "alo".
Como llamar de uno de los 4 teléfonos que tengo a un número "equis" según yo y de pronto escuchar que timbra el otro y al momento de contestar escucho "mi voz" del otro lado del auricular.
Como prender la laptop a las 11:00 pm y poner el dedo en una tecla y despertarse después de unos minutos con el dedo en la misma tecla.
Como ver a una persona, saber como se llama pero al buscar en el banco de memoria no aparece el nombre. 

Creo saber el nombre de mi problema. Lo conocí hace unos meses pero no pensé que volvería a visitarme tan pronto y justo ahora. Este señor se llama "cansacio", de hecho lo debes conocer bien. Pero ahora, estás en un lugar donde no hay nadie con ese nombre, porque por fin estás en donde siempre me decías que estarías algún día... "lejos de la bulla, el desorden y el caos del mundo".

24.2.12

Hoy es tu cumple???

"Cuando te pones el calzón 3 veces, y te lo pones de la forma equivocada, es cuando piensas que no todo en tu cabeza anda bien".
Anónimo

Hoy es un día especial.
Un día para que desde el cielo le recuerdes una cosa: que ella es la personita que llegó a la casa para destronarme y pasar a ser la menor de las hermanas.´
Qué mejor día, que hoy, para decírselo.
Qué mejor día, que hoy, para recordar que sus ocurrencias son únicas y que no es la única que sueña con marcianos, y grita en el momento cumbre.
Qué mejor día para decirle que aunque se vaya 15 000, 20 000, o 500 000 km al otro lado del mundo, siempre tendrá un cuarto en la casa.
Qué mejor día para decirle que es, aunque no viva ya con nosotros, la última ficha que completa el equipo del tablero,
el lugar que faltaba ocupar en las fotos,
el espacio que estaba libre en la mesa,
la hermanita mejor que no llegaste a darme.

Y es que a veces nunca es suficiente decirle a alguien especial algo tan simple como "Feliz Cumpleaños" .

A veces es mejor decir: gracias por venir al mundo un día como hoy.

Te quiero mucho cabeza de chorlis...
Feliz cumpleaños! 

22.2.12

Paradoja



Creo que hasta los semáforos están apurados en estos días...



Uno tras otro de 10 minutos en 10 minutos.

Los carros pasaban cuando se ponía verde y en el camino, rojo de nuevo.
Es el semáforo más parecido a la vida misma que vi en mi vida.
Apurado.
Como todos.
Sin darse cuenta que el mundo gira a otra velocidad.
Sin querer darle tregua a la nada.
Sin gritar.
Sin sentir.
A pesar de los fuertes sonidos y reclamos hacia él.
Sigue su ritmo.
Nada lo turba.
Nada lo incomoda.


Parece que el tiempo le está jugando en contra a todos, hasta a los mismos semáforos. 
Pero ellos no se dan cuenta.


Quisiera ser como el semáforo de Aviación.
Al que nada ni nadie lo presiona.
Él sigue su ritmo.
A pesar de todo.
A pesar de nada.Pä

20.2.12

No está demás...

El día casi acaba, y tengo muchas cosas en la mente. 
Mil pensamientos desfilan como película barata sin cesar.
El mundo sigue detrás de mi ventana, 
sin treguas,
sin prisas,
sin miedos.
Como una perfecta melodía que sigue su curso sin más.


El día ya acaba y una vez más se me escurrió entre los dedos,
sonriendo, 
corriendo,
mirando.
El tiempo pasó como una broma.
Y el día se va dejándome algo en la cartera...
un papel que por falta de ese señor que a veces nos juega en contra (se llama Sr. Tiempo) no pudo lograr su cometido: ser leído.


Y yo que me aburro en los semáforos rojos, este tipo de papelitos siempre me acompañan.
Ahora, aunque los semáforos sirvan para respirar, aun tengo papeles por leer.
Es hora de empezar si quiero vivir.
Vivir sin perder detalles.
Esos detalles que nos hacer ver al vida con otros ojos.
Ver los lunes con filtro.
Con un poco de optimismo y ganas de más.
De que vengan más lunes agradeciendo haber abierto los ojos una vez más.
Un día más...



Un hombre se sentó en una estación de metro en Washington DC y comenzó a tocar el violín, era una fría mañana de enero. Interpretó seis piezas de Bach durante unos 45 minutos. Durante ese tiempo, ya que era hora pico, se calcula que 1.100 personas pasaron por la estación, la mayoría de ellos en su camino al trabajo.

Tres minutos pasaron, y un hombre de mediana edad de dio cuenta de que había un músico tocando. Disminuyó el paso y se detuvo por unos segundos, y luego se apresuró a cumplir con su horario.

Un minuto más tarde, el violinista recibió su primer dólar de propina: una mujer arrojó el dinero en la caja y sin parar, y siguió caminando.

Unos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escucharlo, pero el hombre miró su reloj y comenzó a caminar de nuevo. Es evidente que se le hizo tarde para el trabajo.

El que puso mayor atención fue un niño de 3 años. Su madre le apresuró, pero el chico se detuvo a mirar al violinista. Por último, la madre le empuja duro, y el niño siguió caminando, volviendo la cabeza todo el tiempo. Esta acción fue repetida por varios otros niños. Todos sus padres, sin excepción, los forzaron a seguir adelante.

En los 45 minutos que el músico tocó, sólo 6 personas se detuvieron y permanecieron por un tiempo. Alrededor del 20 le dieron dinero, pero siguió caminando a su ritmo normal. Se recaudó $ 32. Cuando terminó de tocar y el silencio se hizo cargo, nadie se dio cuenta. Nadie aplaudió, ni hubo ningún reconocimiento.

Nadie lo sabía, pero el violinista era Joshua Bell, uno de los músicos más talentosos del mundo. Él había interpretado sólo una de las piezas más complejas jamás escritas, en un violín por valor de 3,5 millones de dólares.

Dos días antes de su forma de tocar en el metro, Joshua Bell agotó en un teatro en Boston, donde los asientos tuvieron un promedio de $ 100.

Esta es una historia real. Joshua Bell tocando incógnito en la estación de metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de la gente. Las líneas generales fueron los siguientes: en un entorno común a una hora inapropiada: ¿Percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?

Una de las posibles conclusiones de esta experiencia podrían ser:

Si no tenemos un momento para detenerse y escuchar a uno de los mejores músicos del mundo tocando la mejor música jamás escrita, ¿cuántas otras cosas nos estamos perdiendo?
Por: Josh Nonnenmocher


El heroe de mi vida