Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

30.5.12

Días así



Hay días 
en que SOLAMENTE 
se necesita 
algo chiquito 
para respirar 
y sonreír.


Escuchar 
una canción que te llegue al corazón 
y te abra los ojos.


Mirar 
un poco más allá...
y pensar,
pensar "profundo".


Sin exigencias.
Ni remordimientos.
Solo pensar 
y sentir.
Sin "tengo que hacerlo".
Sin barreras mentales.
Sin deberes 
que ahogan.

Pensar 
que vivimos
en un
"aquí abajo".
En donde hay
100-ventanas
que se cierran.


Pero 
1000-puertas
que se abren.




28.5.12

Como si fuera mágia


Recuerdo que estaba resentida por no haberme llamado por mi cumpleaños. Fue hace una semana pero igual seguía resentida. Tanto así que le escribí a mi prima, tu camote, para saber si la habías llamado o había recibido un mensaje saludándola por su cumpleaños. Pero no. Me dijo que tampoco la habías llamado. Todavía siento ese aire caliente que me subía desde el estómago hasta la cabeza, mientras esperaba su respuesta. Era como escuchar ese tamborileo típico de los circos antes de develar el conejo en el sombrero, o el cuerpo desaparecido en una caja. Lo siento clarísimo. Y también ese alivio al escuchar: a mí tampoco me escribió. Aunque lo confundo luego con un leve asombro, un poco de miedo. ¿Por qué no llamaste?

Estabas de viaje. Pero y ¿un teléfono cualquiera? No creo que sea tan difícil encontrar teléfonos públicos en donde te encontrabas en ese momento. Pero nada, lo importante era saber de ti y saber que estabas bien. Que nada malo te había pasado y que pronto volverías a estar de nuevo con nosotros…
Algún día volverías…

…Y ese día llegó…

Después de casi 4 años llamaste a la casa y dijiste “ya estoy llegando, ábranme la puerta”. Corrimos todos al garaje y abrimos la puerta esperándote con ganas de abrazarte y contarte todas las cosas que habían pasado en todo ese tiempo que estuviste lejos. Queríamos aprovechar cada minuto, cada segundo perdido. Simplemente no puedo describir la alegría que sentía. Era increíble. La sonrisa parecía taladrarme los cachetes de tanto tenerla congelada. Repito, era increíble. Me dijiste que llamaste muchas veces y que seguro tendría 20 llamadas perdidas al celular, pero nada de eso importaba ya.

Verte con esa alegría, abrazándola fuerte, y dándole esos besos cortitos en los cachetes, frente y manos, era lo mejor de todo. Creo que hasta podía escuchar el “tun tun” de mi corazón. Puedo decir que casi casi se salía de mi pecho. Se sentía “rico”.

Hicimos un almuerzo, típico de los sábados, pero con todo el mundo. Estaban primos, tíos, amigos, todos llegaron para darte la bienvenida. Es que nunca se está tanto tiempo afuera manteniendo el mismo amor de siempre no? Veía a todos tan felices que hasta me puse a pensar “si me fuera por casi 4 años y regresara de la nada, la gente me tendría el mismo cariño o se olvidaría de mí”. Al parecer me escuchaste, y te acercaste diciéndome “hijita, eres mi hijita o la hija del vecino?”. La respuesta era obvia, y la enseñanza también. De tal palo, tal astilla.

…Y cayó la noche, de ese mágico día…

Pensando en lo que haríamos al día siguiente, nos fuimos a dormir. Querías pasar el día con mi mami en un lugar bonito, Cieneguilla tal vez. Recuerdo esa palabra como si fuera mi nombre, no sé por qué. Quisiste ir esa misma noche pero les dijimos que mejor esperasen a mañana. Y por alguna razón, no me quería ir a dormir. Te miré por horas, hasta que te quedaste dormido y caminé hacia mi cuarto. Me tapé hasta el cuello y me acurruqué hacia el lado derecho, viendo la ventana. Una profunda tristeza me invadió de repente. Las lágrimas empezaron a correr de mis ojos, los sollozos no demoraron en aparecer y hasta el dolor de cabeza me agarró de improviso.

… Y entonces comprendí todo…

Todo estaba en mi cabeza…

Abrí los ojos con el corazón a mil y cogí mi celular.
No era el día siguiente mi cumpleaños.
Tampoco tenía ninguna llamada perdida.

Era 27 de mayo…
A 3 años y 8 meses de viaje sin retorno.

24.5.12

Live

Cada vez que mi espalda se empieza a encorvar, 
mis ojos a cansar,
y mis ganas a trastabillar,
solo sé que debo levantar la mirada.


... algo encontraré que me robe el aliento...


Como esto...

Y esto es porque te encuentras en cada detalle.
Sientes lo que yo siento.
Me entiendes como nadie en el mundo...
Y me acompañas hasta en el último rincón del mundo...


22.5.12

A un día

Ayer me hice un año más grande.
Un año más vieja.

Empezó un año nuevo para mi línea de vida.
Una hoja en blanco.
Un lienzo para dibujar mis promesas para los 28.

Ayer me hice un año más grande.
Un año más que "celebro" raspando.
Con la sonrisa dibujada con marcador indeleble.
Diciendo gracias y dando abrazos rotos.
Un años más vieja.

Empezó la carrera para los 29, porque cuando cumples 1 ya estás pensando en el 2.
Un camino que seguro tendrá picos que escalar. 
Y pendientes que rodar. 
Un año más para poner en orden las metas.
Para dibujar una meta.
Para pensar en una meta.

Ayer me hice un año más grande...

Y ahora,
Me siento más grande... 



El heroe de mi vida