Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

27.2.13

Solo un pedido


Que vuelvan esos tiempos aunque sea en sueños.
Que vuelvan en pijama y para arroparse en la noche.
Que vuelvan sin mirar atrás para que no recuerden de donde vinieron.
Que vuelvan oliendo a chocolate y con miedo a las cucarachas.

Que vuelvan esos tiempos para despertarme en las mañanas.
Que vuelvan para prender la terma y despreocuparse en madrugadas.
Que vuelvan vestidos de azul y con insignias en el pecho.
Que vuelvan con sorpresas en las noches y eternos hasta mañanas.

Que vuelvan esos tiempos de "permisos" concedidos.
Que vuelvan con reproches pasajeros, pero con abrazos eternos.
Que vuelvan construyendo aviones de papel para volar al viento.
Que vuelvan soñadores, y con metas en el cielo.

Que vuelvan esos tiempos de domingos con helados después del almuerzo.
Que vuelvan con manías locas y costumbres antiguas.
Que vuelvan con defectos, pero sobre todo con virtudes. 
Que vuelvan sin promesas, pero que vuelvan al fin.

Que vuelvan esos tiempos de noches en vela y cuentos en la cama.
Que vuelvan las historias contadas 5 veces sin aburrirnos.
Que vuelvan los estornudos con reprimenda.
Que vuelvan los cariños en la frente, con cosquillas hasta golpear en muro.

Que vuelvan esos tiempos que se fueron sin avisar.
Que vuelvan por lo menos un momento.
Que vuelvan en sueño, y a pasito lento.
Que vuelvan en susurros... 
Pero que vuelvan pronto. 


Cuando los 27 llegan...

25.2.13

Dancing in the dark


Hoy es uno de esos días que parece suspendido en el tiempo.
En el que ni los tropezones importan.
En que los ojos se sientes hinchados sin haber llorado.
Y que las nubes del cielo parecen aterrizar de la esquina en adelante.
Un día en que solo espero que el reloj marque las siete.
La mejor hora del día en la que recién respiro.
Aguantar poco más de diez horas nunca es tan sencillo.
Pero las agujas no caminan. 
Pasan lento, como si estuviesen cansadas.
Cansadas de pensar.
De pensar y tal vez de soñar.

Es un día sin tiempo.
Un día suspendido en el tiempo.
Sí... Eso es...



22.2.13

Última página

Por fin terminé mi libro de febrero. Qué mejor manera de empezar el fin de semana que con la última página de un libro. Al menos yo, disfruto al máximo cuando leo tres veces la última frase sea cual sea y cierro la tapa posterior. Se siente rico.


Y aunque no me haya gustado en su totalidad esta última parte de una saga muy conocida que en estos último meses está en boca de todos, y haya luchado con el tiempo para terminar las más de 600 páginas de una historia que más que nada parece un chicle estirado que pierde color y hasta de rompe por partes, lo terminé. No podía llegar al 28 sin leer la última parte y sin saltearme. Soy maniaca, lo sé.

Ya tengo en mente mi tercer libro del año, uno que me compré hace unos meses y no lo pude empezar por la cochina falta de tiempo, pero como uno de los objetivos del 2013 es un libro al mes, seguiré los consejos de mi amigo fiel a la lectura Gary, y elegiré libros que no pongan en riesgo mi cometido. No tan grandotes tipo biblia que me hacen sudar cuando en la noche ya con un ojo abierto y uno cerrado me peleo con el pesado de Morfeo que llega en los momentos menos indicados. 

Siempre te gustó que me sintiera atraída por la lectura. Hace mucho tiempo en mi mesita de noche tenía 3 libros preferidos. Más dibujos que otra cosa, pero libros al fin. Todos comprados por ti. Cuentos sobre perros, sobre la evolución del mundo y sobre los planetas. Mis tres obsesiones. "Y por qué no eres veterinaria cuando salgas del colegio hija? O hasta puedes ser astrónoma" lástima que no elegí ninguna de esas dos carreras. Tal vez estaría en un lugar hiper distinto al que estoy ahora. Pero aquí estoy así que, a seguir nomas, no hay de otra.

Es normal preguntarse este tipo de cosas? Es decir, me intriga saber si nunca dudaste de la carrera que elegiste. Es cuando me pongo filosófica y comienzo a darle mil vueltas al tema y me cuestiono ¿no tuviste nunca miedo? ¿y si te pasaba algo en una comisión? ¿no tenías miedo de no volvernos a ver? ¿tenías una segunda opción en tu cabeza? Porque si es que la hubieras tenido creo que ya lo sabríamos.

Todo eso me pone a pensar que si es no tienes otra opción en mente, algo que sueñas con hacer (como ser piloto por ejemplo) eliges a ojos cerrados y dices "all in". Pero ¿si no?. Qué con esas ganas ocultas de hacer otra cosa. Me pasa... y me pasa seguido últimamente. 

Ves lo que pasa por leer tanto y terminar un libro? Siempre me quedo como que al borde de un abismo. Y es que cuando algo se termina, sea lo que sea, hace que se encuentran millones de sentimientos a la vez.

Vamos por el de marzo... tenemos una semana para descansar los ojos y empalmar con el tercero.


20.2.13

Cancelando al más allá

El lunes pasado era mi cita con el más allá, pero como te comenté, estoy orgullosa de mi decisión. En parte, la visita que le di a la iglesia el sábado me hizo cambiar de opinión. Bueno, no me dijeron nada que no supiera, pero creo que me hizo respirar más profundo hasta que el aire tocara esa fibra que aun estaba un poco lejana. Me hizo abrir los ojos y cancelar la reunión.


He tenido varias experiencias con este tipo de personas, solo una me dejó pensando mucho en que todo podía tener un poco de verdad. Había pasado por el impostor que se hizo conocido por comunicarse con los que ya no están aquí, el cual empezó de arranque agarrándome la mano y pregunta, muy sabio él: "mmmmm, veo que.... ¿vienes por que quieres saber de tu mamá?", mi cara lo dijo todo y solo prosiguió diciendo "tu papá entonces", bingo! Una de dos y con adivinanza incluida. "Él sufrió mucho no? Fue una lenta agonía, una enfermedad muy fuerte y larga". Ok, no iban ni 5 minutos y ya me imaginaba cómo terminaría todo. Le achuntó a unas cuantas por descarte no quedaba de otra. Era obvio que Karina y yo eramos hermanas, entonces, íbamos a buscarlo para hablar con un familiar. Los padres, uno de los dos tenía que ser, la muerte no fue larga, y tampoco acertó con el tipo de accidente. Me sentí estafada cuando después de 40 minutos de tratar de convencernos que estabas ahí hablando con él nos dijo apurado "bueno señoritas, se terminó su tiempo. Pueden pasar con la persona que está afuera para dejar el pago". Hubiera querido tanto que "esa persona de afuera" fue también del más allá para dejarle un billete "del más allá", invisible.

El que sí me dejó pensando fue uno al que visité hace unos 3 años. Estuve en una reunión de la oficina y una de las tías regias con las que estaba conversando comentó "ay es que me dijo mi vida entera y no lo podía creer. No lo he dejado de ir a ver en cada año hace 5 años. Es como mi guía espiritual". Y como quien no quiere la cosa, le pregunto si me podía dar el dato porque hace tiempo me quedé con la espina con respecto a ese tema. El teléfono timbro hasta que una señora me contestó "si desea sacar cita, sólo tiene que indicarme la fecha y horario para confirmar si es posible. Un día antes de venir nos llama para confirmar". No preguntaban nombres ni teléfonos ni nada de nada. Simplemente sacabas cita y ya. No voy a negar que cuando me subí al carro y prendí el motor para emprender el camino hacia una casa  desconocida para ver a un desconocido que me diría mi "desconocido futuro" y ya conocido pasado, me puso la piel de gallina. No era la primera vez, pero esta vez sentía algo diferente. Y vaya que sí lo fue. Al tocar el timbre, un chico de unos 24 años de ojos verdes me miró y me dijo: por Dios cómo te pareces a tu padre chica. Luego vinieron las preguntas básicas mientras caminamos hasta su "consultorio", ¿cómo te llamas? ¿edad? y el famoso ¿qué te trae por aquí?. No quería saber nada de mi ex, tampoco si me casaría con la persona con la que estaba en ese momento, cuántos hijos tendría, nada de eso. Quería saber de ti, y nada más que de ti. Me dijo cosas que sólo tú podías decir "chica tu papá me está diciendo palabrotas. Que estas son huevadas y que no deberías creer en estas cojudeces. En fin, lo perdonaré por insultar mi trabajo, pero bueno, eso me está diciendo ahora junto a un perrito narizón que le mueve la cola y le tiembla la pata". Es que eran tus palabras y la descripción perfecta para Jerry, nuestro Fox Terrier que enfermó después de 10 años de vivir feliz con nosotros. 

Luego de unos días comprobé con algunas respuestas de mi mami, que el hombre desconocido me dijo muchas cosas reales que hasta yo misma desconocía de ti. ¿Casualidad? puede ser, pero me dejó pensando mucho. 

Empecé a cuestionarme qué hubiera pasado si en una de mis visitas a estos seres extraños, antes de que tu te fueras, me decían que ibas a irte pronto en un accidente horrible. ¿Hubiera podido vivir tranquila? ¿El destino cambiaría? ¿Cada sábado inventaría algo para que no vayas a volar? ¿Cómo hubiese sido mi vida desde esa premonición? Un calvario, realmente un calvario. Sugestiones y malos pensamientos, nada más que eso.

Por eso, este sábado fui a misa con mi mami. Hace tiempo no iba y debo reconocer que me gusta ir, porque pido por todos los que ya están ahí arriba, a tu lado. Aunque mucho no crean en Dios, sé que algo hay ahí arriba. Vi el confesionario con una ventanita abierta, y como nunca, estaba vacío. Me acerqué pensando qué decir y me arrodillé al llegar.
- Ave María Purisima...
- Sin pecado... PADRE QUIERO IR A UNA VIDENTE!
- Hija mía, ni se te ocurra! Eso sí que no. Dime todos los pecados del mundo pero no ese. 
- Lo sé. Es una locura que he cometido antes. Pero me tienta, me tienta!
- De eso se trata el pecado, de tentar a las personas. No caigas, esos son impostores. ¿No crees que si pudieran ver el futuro, estarían comprándose la lotería todos los días? No caigas en su juego. Además, quieres enterarte de lo que viene? No te gustan las sorpresas entonces... qué aburrido vivir sabiendo qué viene mañana. Al menos yo lo creo así. 

Respiré profundo regresando a la banca y la decisión estaba tomada. 

Sorpréndeme ahora... destino!


El heroe de mi vida