Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

16.11.12

Mi suerte con los celulares

Era el quinto celular que me "regalabas" en menos de 6 meses. Y es que no era mi intención perderlos ni dejarlos olvidados para que alguna mano enemiga los tomara "prestados". Realmente no sé que me pasaba en ese tiempo que NADA me duraba mucho tiempo, tal vez por distraída o por sabe Dios qué. Este nuevo celular tenía que vivir otro tipo de suerte, no podía olvidarlo en una banca, tampoco en algún salón de la universidad, o escribir mensajes desde el carro con la ventana abierta en pleno tráfico limeño. No señor, este tenía que ser mi último celular en el año. A parte de que ya habías dado un ultimatum muy claro "no quiero escuchar que se perdió de nuevo Marité. Tienes que cuidar tus cosas no puede ser que seas así de descuidada. Valora las cosas que te damos. Y no te volveré a comprar otro". Estaba claro. Esto no debía volver a pasar.


No usaba mucho cartera en ese entonces, por eso, las bolsitas para celulares eran lo mejor. En la mochila, o en el carro, siempre estaba en su bolsita. Pero cuando "mensajeaba" obviamente o debía tener a la mano, para fácilmente teclear y enviar... esos tiempos... y no había otro lugar para ponerlos más que en el bolsillo del jean. Para que no incomode al caminar iba atrás, en el bolsillo derecho del poto. Lo tenía todo el tiempo que caminaba por la universidad metido ahí, para cambiar de salones, ir a la cafetería, o simplemente para caminar en el patio.


Al medio día recuerdo que nos tocaba subir al 4 piso y había que "escalar" así que celular en mano para que me acompañe en el camino y a mensajear si ha dicho. Ya por llegar me lo guardé en el bolsillo y entré al salón, dejé mis cosas y pensé que sería bueno comparme algo de tomar en las maquinitas y aprovechar en ir al baño a mojarme la cara antes de las 3 horas de "corrientes del pensamiento político". Wuju!!! Después de recibir mi vuelto en la máquina, conté las monedas las guardé en el bolsillo y entré al baño. "Mejor de una vez entro para no salir en plena clase", me desabroché el pantalón y cuando me lo iba a bajar, a la altura del muslo escuché "glup" se me congeló la sangre y hasta creo que lancé un fuerte "nooooooooooooooo". No quería voltear, no quería mirar abajo, pero tuve que hacerlo. Mi celular se había ahogado.


Lo saqué de un solo tirón, el agua estaba limpia obvio, sino lo dejaba desintegrarse en el water, pero ya todo estaba perdido. Lo sequé, lo abrí, le saqué todas su partes, le di RCP y nada. No reaccionaba. Era inevitable pensar en todo lo que me dirías al verlo descuartizado y casi sonando como vaso de agua por dentro, y me empecé a preocupar más. Escuché de todo: sécalo con secadora de pelo, déjalo al sol, llévalo a polvos o a algún servicio técnico. Y todo hice, pero nada. Sólo quedaba una alternativa, decirte y que tú te encargues de llevarlo al entonces "TIM". Pero no debía decirte que se había caído al agua, esta vez tenía que ser algo como por arte de magia. Alguna fuerza oscura se apoderó de él y lo hizo morir, esa sería la salida.

Llegó la noche y te vi en tu cuarto, era "ahora o nunca" pensé. "Papi, no sé que ha pasado, mira mi celular! Está muerto! No prende!!! Hoy lo he usado normal y ha estado perfecto. De la nada se puso la pantalla negra y murió. Qué hacemos?". Algo me dijo que te la habías creído, la primera prueba había pasado. Lo llevaste al día siguiente y en la noche te esperaba con la sonrisa dibujaba con plumón, porque de nuevo tendría mi celular en mis manos. Te vi muy serio entrar por la puerta y temí lo peor.

"Marité, estás segura que no pasó nada más con el celular?"
Me dijiste Marité, estaba en problemas.
"Claro papi. Como te dije, fue de la nada"
Esperaba que mis ojos no me delataran
"Qué extraño porque cuando lo abrieron delante mio el rastro de que por ahí había pasado agua era imposible de pasar por alto"
Sentí cómo los pelos de mis brazos se erizaron por completo.
"¿¿¿Aguaaaaaaa??? Eso sí que es raro, cómo pudo haber llegado el agua hasta ahí"
No había salida, faltaba poco para soltar la verdad.
"No te hagas que no te queda bien ser  mentirosa. Además, desde el principio se notaba que era mentira que por arte de magia el celular se había malogrado".
Se pudrió todo...
"Pérdoname papiiiii! De verdad que me olvidé que lo tenía en el bolsillo, no sabía que no me lo había sacado, y quería ir al baño apurada por mis clases, y me hacía la pila, y corrí al baño, y......"

Sonreíste y me tocaste las manos diciéndome con tu voz siempre tierna.
"Por eso te he dicho siempre que no puedes estar tan distraída. Ya lo arreglé. Toma".
Mi celular estaba de vuelta. Nunca me lo dijiste pero era evidente que era uno nuevo.

La historia de la muerte de mi nuevo celular, te la escribo la próxima semana. Aún estoy muy triste para recordarlo, pero sólo te puedo decir que murió de la misma manera, ahogado. Pero esta vez, por la culpa de la chicha morada. BUAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!

12.11.12

Habla la impotencia

Tengo la mente en blanco. Simplemente no puedo siquiera leer un párrafo cualquiera de corrido porque me pierdo a la tercera palabra: el zorro astuto... ¿quién? Trato de pensar en mañana, en más tarde tal vez, en todo lo que tengo pendiente y en la cola de correos sin leer que el fastidioso paréntesis azul al lado de "bandeja de entrada" me dice que me ponga las pilas. 

¡Ponte a trabajar!

Pero cómo ponerme a trabajar si todo lo que hago tiene relación a esa maldita semana. 
Cómo cambiar de página si el separador de libros se ha pegado en este triste capítulo que jamás imaginé. 
Cómo pensar en otra cosa si el titular de mis días y noches es sólo uno. 
Uno que arde, 
duele, 
lastima, 
astilla, 
sangra, 
llora.

Si sabes cómo hacer para dejar de despertarme con los puños apretados, la barriga dura como pelota de tenis, las sábanas desparramadas en el suelo y las pesadillas diciéndome buenos días, necesito realmente ese dato. 

Los días pasan junto con las páginas del calendario. Se van las semanas, y finalmente se irán los meses, pero toda herida queda. Y no cicatriza fácilmente. El remedio no está en respirar hondo y gritar con todas las fuerzas que uno guarda, tampoco está en llorar hasta que los ojos se hinchen como queriendo explotar, menos en las ganas de quedarse metido entre las sábanas en un día soleado, tampoco en bajar las cortinas para no ver el día, ese día que llega a pesar que muchos no quieren verlo, ese día que le da paso a las horas, minutos y segundos. El remedio no está en escapar por la puerta fácil como muchos quisieran, no hay puerta fácil, no hay forma sencilla, no existe remedio.

Aunque por dentro uno sólo quiera dar la espalda, voltear sin respirar y tirarte un puño fuerte a la pared que hay detrás. 

Pegar un puño lleno de impotencia y frustración para liberar la carga.
Pero nada, nada de eso devolverá lo perdido.
Lo que ahora vive del otro lado.
En el mundo que ahora seguro tú mismo, llamas hogar.



6.11.12

Un minuto mirando al cielo

Esta vida no es vida. Es un simple colador por el que pasan los más afortunados. Los que creen en el mañana eterno, y los que sueñan con un mundo mejor. Esta vida es sólo un suspiro para los ángeles que vinieron por poco tiempo a darnos un ejemplo. Quiero creer en que algún día pasaré por ese mismo colador para encontrarme con ellos, con los que se fueron sin avisar y se llevaron un pedazo de mí en su bolsillo. En donde sólo los buenos de corazón son admitidos y en donde seguramente entre ellos se cuidan siempre las espaldas. Quiero creer que mañana, esta vida que no es vida, me hará creer. Me ayudará a ver más claros los caminos y me enseñará a respirar de nuevo. Sólo con los pedazos de mí que me quedan ahora.



Solo les pido una rezadita al que está arriba.
Me ausentaré por unos días...
Hasta que mi alma se cure de esta terrible pérdida.


2.11.12

¿Tan rápido se fue octubre?

"Halloween, Halloween"
Eran las 5:00 pm y se hacía tarde, "papi no vamos a llegar a la casa de mi tía, por favor todos se van a ir a tocar las puertas y cuando llegue no voy a tener ni un chicle!!!". Molestisima desde piojo con el tema del tráfico renegaba todo el camino hacia la casa de mi tía Mary en donde una bruja y una mini bruja me esperaban para salir a pedir dulces.


Ojos negros con ojeras incluidas me adornaban la cara con un punto en el otro cachete. Según yo era una berruga como tienen las brujas de verdad. "Pero parece otro lunar hijita", decías después de una gran carcajada. Mis ojos mirando al cielo con un gran suspiro ocultaban mi frustración por no burlarme del gran lunar con forma de cucaracha que tenías en la espalda. 

Llegamos por fin para bajar del carro y tocar el timbre y escuchar nada más y nada menos que un "NO HAY" en lugar de "¿quién es?". Nos reímos tanto que casi se me escapa la pila, pero nada podía hacerme demorar más. Entre corriendo para sacar a las dos brujitas que irían a pedir dulces conmigo, mi mami y contigo. Mi tía estaba en un compromiso y no podía acompañarnos, por eso ustedes dos nos hicieron compañía.


No recuerdo exactamente cómo fue que terminamos yendo de casa en casa alrededor del parque y no caminando, sino nada más y nada menos que en tu carro. "Primera parada: la casa de los señores pasita" le ponías nombre a cada una de las casas que visitamos ya sea por su forma o por los vecinos que las habitaban. "Halloween, halloween" decíamos las tres a coro. La primera puerta que tocamos nos abrió con cariño y con felicidad al ver nuestros tan creativos disfraces. Debían haber más o menos ocho mil quinientas niñas vestidas de brujas pidiendo caramelos ene se preciso momento, pero nuestros disfraces eran los mejores.

Entramos nuevamente al carro y preguntaste "les dieron muchos caramelos? tengan cuidado porque a veces hay personas que dan caramelos con veneno, o hasta algunas le ponen cosas extras a los dulces que le dan a los niños. A ver pasenme uno para comprobar que no tiene veneno", con miedo y casi temblando te dimos 3, cada una cogió de su calabaza cualquier caramelo que saltó primero a su mano y luego de triturar con tus dientes uno a uno nos dijiste "nada malo, pueden comerlos". Con un respiro luego de oírlo seguimos hurgando en las calabazas a ver qué más nos habían dado. Seguimos adelante.


Así pasamos por la "casa de hansel y gretel", "la embrujada", "la de los gorditos", y muchas otras más que nos abrieron las puertas para darnos caramelos, gomitas, chupetes. Y cada vez que volvíamos al carro preguntabas si alguno podía tener veneno, o también nosotras te decíamos directamente "a ver si este tiene veneno, pruébalo tú primero", a lo que nunca dijiste que no obviamente.

Avanzamos unos metros y nuevamente frenamos, "la casa buque", bajamos corriendo y tocamos la puerta muy fuerte "Halloween, Halloween", una señora abrió la puerta para darnos nada más y nada menos que unos ricos chocolates que cayeron en cada calabaza con un fuerte sonido. Corrimos al carro con la sonrisa de oreja a oreja de solo imaginar lo que comeríamos horas más tarde. "A ver, a ver, ese puede ser que tenga un alfiler por ahí ah!" ya se nos empezaba a hacer rara la cosa cuando por el espejo retrovisor puse ver tus ojos chinitos. Casi como los míos cuando me quiero reír sin que nadie se de cuenta. "Ya no papi, si me toca un clavo lo escupo pues, pero te vas a acabar todos mis dulces". Mi mami y tú se rieron en coro y no pudieron evitar decirme que era una tacaña y que quería todos para mí solita, pero la verdad era que más tarde, cuando sea de noche, correría a tu cuarto para regalarte toda mi calabaza.

Para que solito descubras si alguno de los caramelos que venían dentro tenían o no alguna clase de veneno. Solo para cuidarme como siempre. 

¿¿¿Alguien sabe a dónde se fue octubre???
Y ya está desfilando noviembre?
Mejor ya que se vaya el 2012 no?
Ya estuvo bueno!

El heroe de mi vida