Así nomas, de arranque me senté y le dije "por ahí me han contado que lees el café...". Abrió los ojos grandes como dos esferas y preguntó con su dejo super marcado "Oh my god! Y jien es el que le ha dicho?". No importa, pero sí o sí me lees. El muchacho se retiró con una tímida sonrisa, después de llevarse la sorpresa de no servirnos lo que siempre pedíamos.
Acostumbrados a pedir los riquísimos tés de manzana y granada con un şekerpare (especie de keke de sémola con almíbar) para compartir, esta vez había prometido hacer algo diferente. Es un lugar lindo y acogedor que no nos deja pasar por el frente sin parar aunque sea unos segundos.
Hace poco, escuché que ese flaquito con acento extraño leía el café. La pensé muchas veces porque ese café en particular es extremadamente fuerte y amargo. Una tacita chiquitita cargada de café tan oscuro y espeso que parece chocolate. Una vez me acuerdo que Lalo lo pidió y no durmió en toda la noche. Tenía que probarlo, y además, siempre me llamó la atención eso de la lectura de lo que queda debajo de la taza.
"Mireh señoriah,yo puedo enseñarh com es que los Turcos leemos el café, y si veo algo ya le digoh, Pero no soy experto eh!". No importa, solo quería entender cómo es que se lee una taza de café. "Tráigame un café turco entonces por favor".
El mismo chico flaquito y Lalo me preguntaban sin parar si estaba segura, porque es super fuerte y además ya eran casi las 10:00 pm y no podría pegar el ojo hasta el día siguiente. "Caray que sí. Yo sí voy a poder dormir". Café a la vena por favor.
Llegó el chico con la bandeja en las manos y le entregó a Lalo su té y a mí una pequeña tacita con una jarrita a parte y un vaso con agua: "Para quie después lo tomeh, o antes tambiehn. Como usteh prefiera". Quedamos en que le avisaría cuando terminara de tomarlo.
Hace poco, escuché que ese flaquito con acento extraño leía el café. La pensé muchas veces porque ese café en particular es extremadamente fuerte y amargo. Una tacita chiquitita cargada de café tan oscuro y espeso que parece chocolate. Una vez me acuerdo que Lalo lo pidió y no durmió en toda la noche. Tenía que probarlo, y además, siempre me llamó la atención eso de la lectura de lo que queda debajo de la taza.
"Mireh señoriah,yo puedo enseñarh com es que los Turcos leemos el café, y si veo algo ya le digoh, Pero no soy experto eh!". No importa, solo quería entender cómo es que se lee una taza de café. "Tráigame un café turco entonces por favor".
El mismo chico flaquito y Lalo me preguntaban sin parar si estaba segura, porque es super fuerte y además ya eran casi las 10:00 pm y no podría pegar el ojo hasta el día siguiente. "Caray que sí. Yo sí voy a poder dormir". Café a la vena por favor.
Llegó el chico con la bandeja en las manos y le entregó a Lalo su té y a mí una pequeña tacita con una jarrita a parte y un vaso con agua: "Para quie después lo tomeh, o antes tambiehn. Como usteh prefiera". Quedamos en que le avisaría cuando terminara de tomarlo.

Tomé el primer sorbo imaginándome que era chocolate, pero me equivoqué. Era como tragar brea caliente en bruto. Luego la el segundo, tercer y cuarto trago fue menos traumático, pues a falta de azúcar (no quería ponerle) una cucharadita de sekerpare lo hacía más amigable al paladar chusco de esta perucha.
Al terminar, el Turco me dijo que pusiera la taza boca abajo encima del platito después de una cuantos leves "giros catatorios". Esperamos unos cuatro minutos a que enfríe y asiente el café y el flaco volvió diciendo "como les digo, yo les puedo decir lo que veo y ustedes me dicen si lo ven también, ahora, los Turcos interpretan, pero yo no tengo aún tanta experiencia. Debo estudiar", finalizó con una sonrisa.
Se dice que muchas veces se pueden ver aves, cuadrúpedos y hasta dragones, se suelen relacionar muchas veces los destinos de cada persona con animales conocidos. Además, pueden aparecer circulitos que representan los ojos de la envidia, o algunas cosas locas que seguro solo ellos pueden imaginarse.
Dio vuelta a la taza finalizando los minutos de espera y sonrió viendo la taza muy de cerquita. "No sé si tú la ves, pero yo veo una bailarina al parece un poco árabe, bailando delante de una animalito, que parece ser una foca. Lo ves?". Efectivamente los vi.
Puedo crear mil y un interpretaciones, y ver una y un millón de formas más en mi taza, pero creo que la mejor interpretación que le doy a esto es que así como uno hace su propio camino al andar, uno ve lo que con el corazón quiere realmente ver. Si solo hay bondad dentro de ti, ¿qué cosas malas puedes ver en una taza de café? de eso se trata la vida, de mirar los días con los ojos del corazón. De esa manera, serán solo como uno mismo quiere que sean.
Depende de mí si bailo con los brazos arriba de felicidad o si me tiro a llorar por la primera piedra que pise.
¿Ven ustedes a la bailarina?

