Lo que hay en un rincón de mi mente
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...
29.8.17
Sentimientos mezclados
28.7.16
Pensando en ti
Me he preguntado muchas veces cuál es la razón de tu silencio. Por qué no me visitas en mis sueños??? Por más que me digo a mí misma que seguro no quieres que me sienta triste al despertar (como a veces me ha pasado), siento que no es verdad. A caso ustedes no tienen ese poder de estar con la gente que quieren a lo lejos? No lo sé y me da pena pensarlo porque quiero verte aunque sea una vez más, en sueños al menos. Pensar que tu voz se hace cada vez más lejana me asusta un poco. A caso algún día me olvidaré como sonaba? A caso un día me costará recordar tu cara? Eso es imposible pero hay días como hoy que me lo pregunto. Días en que siento que todo es tan frágil que se puede extinguir en un suspiro. Días complicados, en los que tsl vez, solo tal vez, te extraño un poco más de lo normal...
31.3.16
Con el brevete vencido
29.1.16
El primer mes

En líneas generales fue un buen mes. Cerré algunas promesas para el año, pero aún me queda una larga lista por cumplir. Que dicho sea de paso, la lista no la hice jamás. Por eso, aquí va:
Este 2016 me gustaría hacer muchas cosas, digo me gustaría porque si prometo me auto presiono, y más presión en mi vida, no entra. No hay espacio para más. Por eso me encantaría:
- Aprovechar al máximo cada uno de mis días.
- No renegar delante de los bebés.
- Bañarme en la ducha y tomarme al menos 10 minutos, y no 3 como todos los días.
- Pelear menos.
- Querer más.
- Que los momentos estresantes duren poco.
- Que las páginas amargas se pasen más rápido.
- Hacer de los días pesados, lecciones por aprender.
- Estudiar por lo menos "cómo ser una mejor mamá".
- Empezar un proyecto personal.
- Terminar el cuarto de juegos de los bebés.
- Comer sano.
- Caminar un poco más.
- Dejar de lado la flojera.
- Dormir cuando pueda, donde pueda y como pueda.
- Romper un récord.
- Ahorrar.
- Pensar en lo que viene y prepararme.
- Renegar con la almohada.
- Llamar y no ser ingrata.
- Ver a quienes valen la pena sin tener remordimientos.
- Confiar un poco más.
- Retomar la lectura.
- Decir hasta el más mínimo.
- Hacer ejercicios para la memoria.
- Darle más fuerza a mi blog.
- Seguir con mis historias.
- Una vez más intentar empezar eso que tanto quiero: mi libro.
- Luchar, luchar y luchar contra el estrés, el pesimismo y las críticas.
- Llorar con razón, no gastar lágrimas por las puras.
- Crecer.
- Ayudar a crecer.
- Escuchar más.
- Volver a los domingos de misa por la mañana.
- Celebrar lo que alegra.
- Ver cómo intento de nuevo lo que no se pudo.
- Hacer algo especial por alguien.
- Nunca esperar nada a cambio.
- Sonreír. Siempre sonreír a pesar de todo.
Vamos que es una lista bastante ambiciosa y detallada. Algunas cosas seguirán en StandBy, pero lo mejor es tenerlas apuntadas como una hoja de ruta para seguirlo al pie.
Se fue enero y cumplí algunas cosas, vamos por más!!!
27.11.15
Cosas que dejé de hacer cuando me volví mamá

Dejé el gimnasio o salidas a correr por las noches. A veces trato de hacerlo pero cuando digo, listo por fin se durmieron, ya son las 10:00 pm, hora en que me toca preparar su leche y darles el último biberón del día. Luego de eso, no hay tiempo, y tampoco muchas ganas para más.
Dejé de ver películas cada vez que podía. Era casi un hábito que cada vez que llegábamos del trabajo temprano, poníamos una película y nos dedicábamos a ver cuanto podíamos. La fila de DVDs se actualizaba casi semanalmente, y ahora, es actualizada pero en la ruma de "películas por ver".
Dejé de ir al cine y disfrutarlo como normalmente se debe hacer. Prometimos escaparnos al menos una vez cada dos semanas al cine, pero lo hicimos muy poco durante el primer año de papás. Y debo confesar que cuando lo hacíamos, yo dormía. Por más que intentaba permanecer despierta para terminar la película, me quedaba dormida casi a los primeros 15 minutos de película. Un desastre.
Dejé de leer. Y es lo que más me duele de todo. Extraño mis libros y ellos me extrañan a mí, estoy segura. En mi mesita de noche ya no hay esa torre de libros por leer que agarraba por las noches y me comía cada vez que podía. Ya no me acompaña uno de esos en mi cartera, y tampoco ya no voy a Crisol para ver con emoción qué leería el próximo mes. Espero que vuelva esa parte de mí, la espero con ansias.
Dejé de dormir los sábados por la tarde. Esa hora de marmoteo a pierna suelta para "prepararnos" para salir en la noche bien descansados se esfumó. Ahora es lindo porque salimos a pasear y jugar, pero termino más trapo que no se qué.
Dejé de manejar... pero no porque no pueda, sino porque al ser mamá me olvidé de muchas cosas, como por ejemplo, que mi brevete vencía en mayo y me di cuenta de ello en octubre y los 3 meses de "chance" para renovar sin mucho trámite, murieron. Y ahora, tengo que hacerlo TODO de nuevo y realmente, me da una flojera de locos. Ya lo haré, algún día lo haré.
Lo que más me sorprende, es que nada de esto me importa mucho cuando miro dónde estoy ahora y quiénes llenan mi vida. Cambiaría y dejaría todo eso y más por mis hijos, y no necesito pensarlo dos veces. Sé que más adelante podré volver cada una de las cosas que he dicho, pero por ahora todo eso es secundario. Lo principal está frente a mis ojos y tan solo a unos centímetros de distancia.
29.10.15
Un día en mi vida
7.7.14
Es lunes... tal vez es solo eso
20.6.14
Respiramos
6.6.14
Temblores
19.5.14
Próximas velitas
12.5.14
No siempre el buen humor me persigue
7.5.14
Cuando las preguntas sobran
9.4.14
Un dolorcito muy pesadito
26.3.14
Una historia que será contada de generación en generación...
7.3.14
El protagonista: San Judas



