Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

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29.8.17

Sentimientos mezclados

Muchas veces me he preguntado por qué no sueño contigo. Trato de nos preguntarlo porque bueno, al final de todo es solo un sueño. Pero cuando escucho a la gente contar que sueña con personas que no están aquí, y cómo reconocen que en realidad no ha sido un sueño sino una real visita "del más alla", siento un poco de cólera. Sí, cólera porque tú no me visitas, no me mandas señales, y aunque algunas veces muchas personas "te sientan cerca", yo no. Y eso me moleta mucho.

Antes, no es que te sintiera cerca, es que quería creer que lo estabas. Pero ahora que lo pienso, es lo que mi mente quería creer, no era la realidad. O tal vez sí, pero ahora ya estoy confundida. Las veces que he soñado contigo han sido pocas, y todas las veces he soñado que era mentira que ya no estabas aquí. Que te habías ido de viaje escondido por algún motivo pero ya había pasado todo, pero al final, tenías que volverte a ir, y en realidad era que yo ya me estaba despertando. Y cuando volvía a mi realidad sentía una tristeza enorme, un vacío inmenso que me hacía retroceder en el tiempo. Dolía mucho.

¿Será por eso que no me visitas? O es falsa esa creencias de que los muertos vuelven de vez en cuando a visitar a sus seres queridos. Ya no sé ni en qué creer. Lo único que sé es que te extraño. Y pienso que la vida es tan rara, efímera y pasajera que asusta un poco. Un día estamos aquí, y al otro ya no. Todo cambia, todo evoluciona pero dejando cicatrices.  

Hay días buenos, y días malos.... como hace poco que hablé con una amiga que perdió a su papá. Me escribió cuando estuvo mal y me contó cómo hice para superarlo. Le dije la verdad, que no era nada fácil, quise mentirle para que esté tranquila, pero no pude. Le dije que tenía que aprender a vivir con esa falta, nunca se cura la herida, pero se aprende a vivir con ella. Y la verdad es que me llevó a pensar en que nada te prepara para la muerte, sea por enfermedad, como súbitamente, nada. Todo duele igual. Y entonces todo recrudeció, la herida empezó a arder y los pensamientos volvieron, las preguntas también. Miré el calendario y me di cuenta que estamos a unos días de entrar a TÚ mes. Ahí la respuesta. 

Se viene septiembre, y con él, un montón de recuerdos. No todos amargos, pero sí difíciles de recordar. 


28.7.16

Pensando en ti

Me he preguntado muchas veces cuál es la razón de tu silencio. Por qué no me visitas en mis sueños??? Por más que me digo a mí misma que seguro no quieres que me sienta triste al despertar (como a veces me ha pasado), siento que no es verdad. A caso ustedes no tienen ese poder de estar con la gente que quieren a lo lejos? No lo sé y me da pena pensarlo porque quiero verte aunque sea una vez más, en sueños al menos. Pensar que tu voz se hace cada vez más lejana me asusta un poco. A caso algún día me olvidaré como sonaba? A caso un día me costará recordar tu cara? Eso es imposible pero hay días como hoy que me lo pregunto. Días en que siento que todo es tan frágil que se puede extinguir en un suspiro. Días complicados, en los que tsl vez, solo tal vez, te extraño un poco más de lo normal...

31.3.16

Con el brevete vencido

Un mes complicado... se acaba marzo y con él se van las posibilidades de renovar mi brevete. Pero cómo es posible que yo no tenga brevete habiendo manejado hace más de 10 años??? Pues eso me pasa por despistada y también por no tener a mi papá cerca para recordarme que los brevetes vencen después de 10 años y hay que renovarlos antes de los 90 días para que solo sea una re-validación.

Y es que pasados los 3 meses del vencimiento todo vuelve a empezar. Examen médico, de reglas y el de manejo. Todo de nuevo como si nunca en la vida hubiera tenido brevete. Una pesadilla máxima por el tiempo que involucra todo el proceso. 

Entonces fue así como en enero, me animé a empezar con el proceso. Digo empezar porque aún no termina. Resulta que Lalo y yo somos una pareja tan unida que a él también se le había vencido hace más de 3 meses, lo cual resultaba más preocupante aún porque él seguía manejando (sin darse cuenta que tenía un brevete vencido en la billetera) e incluso fuimos así a la playa. 

Pero esta "aventura" no queda ahí. Fuimos a dar los primeros pasos: médico y de reglas y todo ok. Con eso aprobado ya podíamos ir a dar el examen de manejo al Touring, teníamos 3 oportunidades y simplemente ni pensamos en eso porque como manejamos desde siempre, pensamos que sería sencillo. Qué ilusos!

Un sábado de enero, con todo el sol encima decidimos dar el examen sin practicar (no había tiempo) en el circuito de prueba y sin alquilar carro. Nuestro fiel bólido sería nuestro aliado. La primera incauta fui yo.... desaprobé el examen desde que subí al carro. Me confundí de ruta, me estacioné PÉSIMO porque mi carro era demasiado grande para esos diminutos espacios. Y es que TODO el mundo alquilaba los famosos "bitz" que son apenas más grandes que un zapato y entrarían incluso en una tina de baño. La furia de la vida cuando bajé del carro y le dije a Lalo "ya me jalaron de todas maneras. Qué rabia y qué estafa! O sea si no alquilas sus carros, no pasas!!!".

Le di un beso a Lalo y le dije que ojala él tenga otra suerte. Lamentablemente desde que lo vi salir del circuito su cara de autogol me dijo que no iban a ser tan buenas noticias. Jalado también. Afortunadamente esa semana él estaba de vacaciones así que pudo ir a dar el examen una vez más, en la que también lo jalaron, y una tercera que también jaló. Y por fin a la cuarta, con una cartilla nueva que también puedes adquirir al "cómodo" precio de 40 soles, sumándole los 35 por alquilar un carro y lo que se gasta en taxis para ir a dar el examen, todo sale baratito nomas. Esa cuarta vez, aprobó. Recibir el mensaje victorioso a mi celular fue como enterarme que había ingresado a la universidad o algo. Casi lloro de alegría, no es broma.

Y bueno, él ya tiene brevete por 10 años más, pero yo aún no. Y la validez de mis exámenes médicos y de reglas va hasta el 17 de abril. Así que espero con ansias que sea mi mes y que no tenga que comprar una nueva cartilla.

A ver si me ayudas desde el cielo, así como me ayudaste esa vez hace siglos cuando saqué mi brevete en solo unas horas. Contigo a mi lado.  


29.1.16

El primer mes

Se fue el primer mes del año y simplemente sigo sin creerlo. Los días pasan, los hijos crecen y nosotros nos hacemos más viejos. Es inevitable pensarlo cuando vemos las fotos de hace solo un año. ¿Tanto puede cambiar uno en tan poco tiempo? Es así, aunque duele.


En líneas generales fue un buen mes. Cerré algunas promesas para el año, pero aún me queda una larga lista por cumplir. Que dicho sea de paso, la lista no la hice jamás. Por eso, aquí va:

Este 2016 me gustaría hacer muchas cosas, digo me gustaría porque si prometo me auto presiono, y más presión en mi vida, no entra. No hay espacio para más. Por eso me encantaría:
- Aprovechar al máximo cada uno de mis días.
- No renegar delante de los bebés.
- Bañarme en la ducha y tomarme al menos 10 minutos, y no 3 como todos los días.
- Pelear menos.
- Querer más.
- Que los momentos estresantes duren poco.
- Que las páginas amargas se pasen más rápido.
- Hacer de los días pesados, lecciones por aprender.
- Estudiar por lo menos "cómo ser una mejor mamá".
- Empezar un proyecto personal.
- Terminar el cuarto de juegos de los bebés.
- Comer sano.
- Caminar un poco más.
- Dejar de lado la flojera.
- Dormir cuando pueda, donde pueda y como pueda.
- Romper un récord.
- Ahorrar.
- Pensar en lo que viene y prepararme.
- Renegar con la almohada.
- Llamar y no ser ingrata.
- Ver a quienes valen la pena sin tener remordimientos.
- Confiar un poco más.
- Retomar la lectura.
- Decir hasta el más mínimo.
- Hacer ejercicios para la memoria.
- Darle más fuerza a mi blog.
- Seguir con mis historias.
- Una vez más intentar empezar eso que tanto quiero: mi libro.
- Luchar, luchar y luchar contra el estrés, el pesimismo y las críticas.
- Llorar con razón, no gastar lágrimas por las puras.
- Crecer.
- Ayudar a crecer.
- Escuchar más.
- Volver a los domingos de misa por la mañana. 
- Celebrar lo que alegra.
- Ver cómo intento de nuevo lo que no se pudo.
- Hacer algo especial por alguien.
- Nunca esperar nada a cambio.
- Sonreír. Siempre sonreír a pesar de todo.

Vamos que es una lista bastante ambiciosa y detallada. Algunas cosas seguirán en StandBy, pero lo mejor es tenerlas apuntadas como una hoja de ruta para seguirlo al pie.  

Se fue enero y cumplí algunas cosas, vamos por más!!!

27.11.15

Cosas que dejé de hacer cuando me volví mamá

A veces pienso en todo lo que hacía antes, y en por qué tuve que dejar de hacerlo. Confieso que intenté seguir con algo de esa rutina, o mejor dicho, con algunos de esos "pasatiempos", pero viendo mi realidad y pobre reloj que parece llorar cada vez que lo veo por la falta de espacio para más, me doy cuenta que esta es mi realidad hoy.


Dejé el gimnasio o salidas a correr por las noches. A veces trato de hacerlo pero cuando digo, listo por fin se durmieron, ya son las 10:00 pm, hora en que me toca preparar su leche y darles el último biberón del día. Luego de eso, no hay tiempo, y tampoco muchas ganas para más. 

Dejé de ver películas cada vez que podía. Era casi un hábito que cada vez que llegábamos del trabajo temprano, poníamos una película y nos dedicábamos a ver cuanto podíamos. La fila de DVDs se actualizaba casi semanalmente, y ahora, es actualizada pero en la ruma de "películas por ver".

Dejé de ir al cine y disfrutarlo como normalmente se debe hacer. Prometimos escaparnos al menos una vez cada dos semanas al cine, pero lo hicimos muy poco durante el primer año de papás. Y debo confesar que cuando lo hacíamos, yo dormía. Por más que intentaba permanecer despierta para terminar la película, me quedaba dormida casi a los primeros 15 minutos de película. Un desastre.

Dejé de leer. Y es lo que más me duele de todo. Extraño mis libros y ellos me extrañan a mí, estoy segura. En mi mesita de noche ya no hay esa torre de libros por leer que agarraba por las noches y me comía cada vez que podía. Ya no me acompaña uno de esos en mi cartera, y tampoco ya no voy a Crisol para ver con emoción qué leería el próximo mes. Espero que vuelva esa parte de mí, la espero con ansias.

Dejé de dormir los sábados por la tarde. Esa hora de marmoteo a pierna suelta para "prepararnos" para salir en la noche bien descansados se esfumó. Ahora es lindo porque salimos a pasear y jugar, pero termino más trapo que no se qué. 

Dejé de manejar... pero no porque no pueda, sino porque al ser mamá me olvidé de muchas cosas, como por ejemplo, que mi brevete vencía en mayo y me di cuenta de ello en octubre y los 3 meses de "chance" para renovar sin mucho trámite, murieron. Y ahora, tengo que hacerlo TODO de nuevo y realmente, me da una flojera de locos. Ya lo haré, algún día lo haré. 

Lo que más me sorprende, es que nada de esto me importa mucho cuando miro dónde estoy ahora y quiénes llenan mi vida. Cambiaría y dejaría todo eso y más por mis hijos, y no necesito pensarlo dos veces. Sé que más adelante podré volver cada una de las cosas que he dicho, pero por ahora todo eso es secundario. Lo principal está frente a mis ojos y tan solo a unos centímetros de distancia.



29.10.15

Un día en mi vida

Siempre me quejo de la falta de tiempo en mi vida y no puedo hacer nada contra ello. Lucho pensando en qué puedo hacer para robarle más minutos a los días pero nada. No se puede estirar el tiempo por más que uno lo intente. 

Me despierto a las 5:30 am para atender a los bebés por más o menos una media hora, entre leche y pañales se pasaron los primeros minutos del día. Luego elijo lo que me pondré ese día y me meto a la ducha. Si es un buen día, los bebes me dejan alistarme tranquila, sino, estoy alternando entre el espejo y una de las cunas para poner chupones o calmar un llantito que otro. Luego, me despido con el corazón en la boca y salgo al trabajo.

El tráfico es otro factor que lo atora todo. Si restara el tiempo que paso en un carro tendría más minutos para mi día, pero no es así. Evalúo la bicicleta y luego me arrepiento, no es muy fácil ir de Surco a San Isidro en dos ruedas. En mi computadora desde antes de las 8:00 am empiezo a trabajar poniendo mi reloj en cuenta regresiva. ¿Cuántas horas faltan para volver a ver a los bebés? A veces el día se hace eterno. Felizmente existen los teléfonos que ahora acortan distancias con fotos y estatus de cómo va todo por la casa. 

El trabajo es otro tema. Aquí las cosas puedes ser tan coloridas como uno espera que nadie avisa sobre las tormentas por venir. Puede tornarse oscuro y gris de la nada y todo recae sobre tus hombros, pesa y duele pero las horas pasan y se acerca el mejor momento del día. 

En un buen día llego a las 5:30 pm a la casa, para tirarme al suelo a gatear y jugar con los bebes. Corremos, gritamos, saltamos, cantamos... también nos ponemos super engreídos por no habernos visto en todo el día. Y luego a comer. Felizmente alguien me ayuda con uno para yo darle al otro y luego limpiar el desastre para ponernos a jugar otra vez.

Llega la hora del baño, en donde termino sin espalda pero es la más linda de todas. Primero entra Marcel y jugamos en el agua. Lo saco con pataleta para cambiarlo y ponerle su chupón para que luego siga Naelle. Igual, aunque últimamente está con un poco de trauma al agua, es raro pero luego ya no quiere salir. La cambio y a ordenar todo mientras ellos miran tele.

Viene la hora de "dormir", que puede ser tan exitosa como para durar 15 minutos antes de que caigan o incluso hasta 1 hora y 10 minutos dando vueltas en la cama pinchándome el ojo, jalándome el pelo y revolcándode encima mío sin parar (Marcel es un maestro para eso). Cómo luchan por Dios, cuando yo pongo la cara en la almohada y adiós. 

Así, cuando duermen por fin, aprovecho en cambiarme y preparar todo para la última leche del día. A hervir agua y a tener los biberones limpios para las 10:00 pm 

Cuando los acuesto luego de la leche, rezo agradeciendo por ellos y pidiendo su protección, y además también, para que sea aun buena noche y no se despierten tantas veces como la mayoría de noches.

... y así, a las 5:30 am todo vuelve a empezar...

Un día conmigo... un día de locura.
Sola, o acompañada.

7.7.14

Es lunes... tal vez es solo eso

Es muy gracioso cuando lo pienso, pero me gustaría tanto, pero taaaanto estar encerrada en un globo aunque sea unas horas para DESINTOXICARME de tanto que veo, escucho y aguanto! Por Dios que debería hacerme yo misma un monumento. Nunca he sido "la más paciente" ni tampoco el rayito de luz (al menos desde que tengo uso de razón porque según mi mamá cuando era chiquita era un sunshine competo), en fin, la gente cambia. Ahora no soy un ogro en persona pero no tolero pulgas. Y ahora me desespera todo. Estoy un poco hormonal y es lo más normal del planeta y más si las hormonas de una mujer aumentan y se alocan en el embarazo lo mio es DOBLE, así que "saca tu línea" y no me molestes. Me tengo que ganar con cosas que pasan en mi cara porque tengo ojos, de cosas que oigo de casualidad porque tengo oídos y ya me cansé. Qué hago, me pongo parches? Me pongo audífonos? Ay es que no tolero ni como suena el "glup" del agua pasando por las gargantas ni el "crunch" de la comida triturándose en las muelas, no soporto nada! En fin, creo que hoy ni yo misma me soporto y no fue desde la mañana porque me levanté super entusiasmada porque esta será una semana especial! Y fijo que ya lo es desde hoy porque nació mi sobrina gordita y rica y en la noche la veré por fin! Pero es raro, fueron pasando las horas y me fui transformando de a pocos. Y ya! Era necesario explotar. Y gracias a Dios, el blog lo aguanta todo!

Y no exagero cuando digo que no aguanto ni LA TOS de la gente! 

20.6.14

Respiramos

Quiero tenerlos ya aquí conmigo... y es que esta situación de contar las veces que se mueven me angustia pero me encanta. No es que me traume al extremo de ir corriendo a emergencias si no los siento en una hora. Pero debo confesar que si no siento un saltito en un lapso de tiempo razonable (menos de una hora incluso) empiezo a moverme la panza para ver si uno de ellos responde. Así soy, y no puedo hacer nada contra ello. Me hace sentir tranquila y debo ayudarme para hacerlo. Sé que todo saldrá bien, y como siempre pongo todo en manos de Dios que sé quien es el único que sabe que todo estará perfecto, pero igual no puedo evitar angustiarme a veces. A mis casi 28 semanas quisiera sentirlos TODO EL DÍA, al despertarme, cuando me baño, cuando tomo agua, cuando trabajo, cuando almuerzo, cuando camino, cuando haga cualquier cosa. Pero debo entender que ellos también duermen! Y son bebés! Todo lo que hacen ahora es comer y dormir. Tengo que grabarme eso en la cabeza de una vez para poder llevar este resto de semanas tranquila!

Soy una futura mamá exagerada, lo tengo más que claro. Pero así, tal y como soy me siento segura y tranquila, siempre y cuando siga sintiendo a estos dos paquetitos moverse si es posible incluso TODO EL DÍA hasta que sean llamados por la luz de este mundo. El mundo que los verá crecer y ser felices.

Ya no veo las horas de tenerlos aquí conmigo...



6.6.14

Temblores

Hace unos días nos tocó tarde de temblor. No es el primero que viven mis mellis en la panza, pero creo que hasta ahora sí es el más fuerte que les ha tocado. Además, como que la situación en la que me agarró el movimiento no era la mejor. 


Ese fue mi segundo día de descanso médico por el asqueroso resfrío que me cogió de la nada. Un segundo día que no pude tomar por algunos temitas laborales que, en fin, la cosa es que no descansé. Más bien, tuve una reunión con uno de mis clientes a esa misma hora. 

Todo estaba tranquilo, pero ya hacía unos días pensaba en mi loca cabeza “hace bastante tiempo no hay temblores… qué miedo, ojala que no se venga THE BIG ONE”. Pero rápidamente pasaba a otro tema y pensamiento que me hacían bloquear ese negativo que quería tomar mi cerebro. 

Lo peor es que uno ya se acostumbró a esperar los temblores en la noche. Parece que aquí prefieren despertar a la mala sean las 3:00 AM o las 6:30 AM como diciendo “ya anda párate y báñate que empieza el día”, de lo peor. Y bueno, la parte bonita de cuando pasa esto es que estamos juntos, con la familia, pero si te toca uno de día o de tarde todos afuera! Y cómo harías? Ya quedaste un punto de encuentro por si es algo catastrófico??? Me acuerdo la vez del terremoto de Ica (lamentable), nadie sabía qué hacer, incluso mi papá quería salir a buscarme (según él me imaginaba tirada en la pista atropellada por una combi o algo por el estilo). Felizmente, después de horas por el tráfico llegué a la casa y todos por fin respiraron en paz. Ya sabían de cada uno, solo faltaba yo porque los teléfonos estaban muertos. 

El punto es que ya quedamos con Lalo que el punto de encuentro sería en la casa. Pase lo que pase él no vendrá a buscarme porque sería interminable! Miento, sí vendría a buscarme… ay ya no me acuerdo, parece que tenemos que hablarlo de nuevo. 

Y ese martes el temblor no fue tal la magnitud pero al menos ya no congestionamos los teléfonos. Nos comunicamos por mensajes o wapp para que todo fluya mejor. Mientras yo, lloré ridículamente en la cara e mi cliente. Antes hubiera salido corriendo, no sin antes agarrar mi cartera y decir como loca “nos tenemos que ir, nos tenemos que ir”, una y otra vez. Ahora, es distinto, tengo dos vidas adentro mío y son ellos lo que más importa, así que ahí plantada me quedé. Diciendo lo mismo pero respirando para tratar de calmarme, tapándome la cara imaginando que nadie se dio cuenta de las lagrimitas que se me comenzaron a salir. 

Un piso 5 es bajo, pero no tan bajo como para sentirlo más fuerte de lo que realmente fue. 

Pasé una prueba más, puedo y podré ser capaz de cuidar a mis hijos y creo que hasta el miedo a los temblores cambiará un poco de ahora en adelante.

19.5.14

Próximas velitas

Empieza la semana de mi cumple, y este año el mejor regalo que me pudo mandar el cielo lo tengo en la panza. Y por partida doble, así que no espero más. Puedo esperar a que llegue el miércoles y sonreír tocándome la barriga para esperar esos mágicos saltitos que me quitan cualquier molestia o dolor. Pues sí, los primeros meses fueron perfectos, cero náuseas ni nada de esas cosas que les suelen pasar a las futuras mamis. Yo estaba perfecta hasta los 4, incluso 5 meses. Ahora, que ya tengo un poco más de 5 se viene lo bueno.


A lo echo pecho y a aguantar como los machos. Estoy segura que Dios nos dio a las mujeres ese don de ser madres y de tener esa capacidad de DAR VIDA por una razón. Porque somos fuertes y luchadoras. Solo quiero que me regalen un poquito de esas fuerzas porque ya se me están acabando. Lalo me dice que ya falta poco. Pero tres meses aún es demasiado. Por eso debo encontrar la manera de hacerle frente a estas incomodidades que a cualquiera le pasan pero creo que en mi estado se sienten un poco más. Bueno, quisiera pensar en otras cosas pero a veces es difícil y no es porque QUIERA sino porque simplemente lo hago, vienen a mí esas ideas y pensamientos que finalmente son arrojados al basurero, pero ya dejaron su bicho de contaminación en mi cerebro pues. 

En fin, ya me habían advertido que "en el embarazo te van a pasar las cosas más extrañas de la vida", y bueno, ahora lo estoy viendo y viviendo en carne propia. Esta es la parte en donde me cacheteo y me digo a mí misma "dónde quedó tu valentía y tu aguante???", ya va a pasar y nadie se ha muerto ni de picazón ni del túnel carpiano. Además, el doctor ya dijo que todo pasará cuando nazcan los bebes, así que ya está. El dolor y molestia tiene una fecha final, que coincide con ese momento hermoso con el que sueño vivir!

Pero nada más, si pudiera pedir una cosita cuando sople las velitas este miércoles, muy en segundo lugar lejos del primero que siempre será que mis bebés sigan creciendo tan bien como lo vienen haciendo hasta hoy, sería lo siguiente "que mis manos y pies como por arte de magia vuelvan a ser tal y como eran antes... NORMALES".

12.5.14

No siempre el buen humor me persigue

Todos tenemos días malos y días buenos... y hoy es uno de esos en los que hubiera preferido no levantarme de mi cama. Nada catastrófico sucede ni nada de lo que me lamente, solo que hoy estoy pensando si imprimir un buen cartel que diga "mírame y no me toques" y pegármelo en la frente. Desde que abrí el ojo no sentí haber descansado nada, es que este tema de las manos me tiene loca y creo que esa es la fuente principal de mi mal humor diario. No es normal despertarse cada hora para calentar una almohadita de hierbas que supuestamente "debe ayudar" a mejorar el malestar. Absolutamente nada mejora, el sueño vuelve a aparecer a los dos minutos de haberme dirigido al microondas de la casa y se va al poco rato. Será que me estoy preparando para cuando nazcan los bebes? Siempre y cuando sea despertarme mil veces en la madrugada si quieren, pero sin dolor, todo bien! Cambio las nauseas por el malestar de manos! Lo cambio y no me arrepentiría. Este tema de que "la dulce espera" no tiene nada de dulce se está haciendo notar. Pero nada de eso me importa, lo único que quiero es que mis hijos estén bien! Si me pasa algo no hay problema, todo aguanto con la condición que nada los dañe a ellos. Aguanto balas y lo que sea por ellos, pero bueno, soy humana y también puedo sucumbir al mal humor de vez en cuando. Está permitido creo yo. Más si tengo las hormonas que se me salen por los poros de la piel (literalmente) y me pican como perro con sarna. No quiero que se note pero en serio hay cosas que prefiero evitar para no reventar. Porque cuando reviento, sálvese quien pueda, corran mientras puedan porque Carrie me posee, no es broma. Y a veces he tratado de respirar poner la mente en blanco pero lo único que se me pone en blanco son los ojos antes de que el espíritu del más malhumorado ser tome control sobre mí. 

Bueno, ya me desahogué un poquito, y es que como el doctor me ha dicho que si es posible ni respire... porque no puedo ni caminar unas cuadritas... no me queda más que desfogar escribiendo. Y bueno, el blog lo aguanta todo. Siempre y cuando no le ponga nombre y apellido a mis malos humores. Todo bien y feliz.

Vamos con el tercer día de terapia... aún tengo fe!!!

7.5.14

Cuando las preguntas sobran

Hace un tiempo escribí sobre el constante inconforme. Ese que nunca está conforme con nada de nada en cuanto a la vida del otro se refiere. Es decir, si aún no te has casado "que por qué no te casas?"; si estás esperando unos años para los hijos "que cuándo vas a tenerlos? Si se te pasa el tren?"; si ya tienes uno "que cuando viene el segundo"... y así miles de millones de cosas más.


Ahora, que ya estoy panzona ese tipo de preguntas siguen, un tanto diferentes, pero continúan, y la verdad que a mí ya me dan risa. Si alguno de los que me lee me la ha preguntado disculparán la sinceridad pero las hormonas también tienen algo de culpa.  

Varias veces, no solo una me preguntan algo en particular que llama mucho mi atención. He ido perfeccionando mi respuesta para ser más acertada, atinada y menos malcriada se podría decir. Pero es que estar embarazada por primera vez, no haber dado aún a luz (faltan unos 4 meses), y encima a la primera traer dos personitas al mundo es un momento especial y las que han pasado por eso me deben entender a la perfección. Y bueno, el hecho que me pregunten si "ahí nomas me quedo o buscaremos el tercero???", no me entra en el cerebro. 

Lo normal es que primero me dejen tenerlos a los dos y saber qué se siente. Nunca he sido mamá y nadie te da un manual para aprender a serlo. Tengo un buen modelo a seguir y eso me deja tranquila, varios modelos buenos en realidad y creo que lo esencial es esperar a los hijos con el corazón en los brazos, todo para ellos. Y eso es lo que siento hoy. 

Bueno, otra de las preguntas, más que preguntas es un comentario que hasta hoy trato de entender su finalidad, es la siguiente: Cuánto tiempo tienes??? Porque... tu panza es chiquita para tener dos adentrooooo...", o sea entiendo que sea algo distinto tener dos bebés en la panza, el doctor justo nos dijo hoy que tener uno es lo normal, pero ya más de uno es algo más riesgoso e implica doble cuidado "no somos como los perritos" (dijo literal), pero creo que la panza es proporcional con el cuerpo y estatura. Si no me la ven tan grande aún, qué suerte tengo! Me quedan 4 meses y la verdad siento que tendré una panza descomunal, pero no me importa, todo para que ellos estén bien.  

El punto es que esos comentarios me ponen nerviosa, porque si mi mente siempre se ha caracterizado por viajar a mil, hoy viaja a ciento cincuenta mil por hora, y pienso mil cosas. Me preocupo y me pongo ansiosa, eso no es bueno. Por eso, aplicar el Unaghi de una vez, el ho'oponopono y todo lo que sea necesario para respirar paz y tranquilidad.


Estos bebitos quieren un ambiente sin estreses y tienen una mamá que ha sido bautizada con el nombre de Maria Estres por algo. Así que a controlarse se ha dicho. y a bañarse en mantequilla también!

9.4.14

Un dolorcito muy pesadito

¿Alguna vez les ha dado un dolor tan fuerte que creen que van a explotar? Pues ayer me pasó en la noche. Resulta que como ahora me quedo dormida hasta caminando, aprovecho y me meto al sobre temprano. Y bueno, aunque el baño me llame para hacer pichi cada hora vuelvo a dormirme como un bebé. 


Ayer esperando a que Lalo llegara de sus clases me quedé dormida y cuando llegó me desperté para conversar un poco. En la cama echada de lado con la cabeza en su hombro un dolor me invadió de nada. Un taladro invisible empezó a clavarse en mi sien derecha como si quisieran hacer un hueco en ella. Me puse del otro costado diciéndole a Lalo que me dolía mucho y abría y cerraba los ojos y la boca porque un miedo repentino que se me paralizara la cara me embargó. Qué miedo!!! Pensé mil cosas y solo atiné a pedir que me aplastaran el cuello. Obviamente, duro como una roca por los cordones que se me han formado ya hace unos días, supongo que por estrés, el dolor empezó a pasar poco a poco. Pude respirar unos minutos después y me tomé una manzanilla. Ya estaba todo tranquilo. O al menos eso pensé.

Horas más tarde cuando ya ambos estábamos profundamente dormidos, me desperté repentinamente tocándole el hombro a Lalo para avisar que el dolor había vuelto, ya no era tan intenso pero prometía serlo. Una vez más traté de ponerme de mil maneras para ver si el dolor pasaba, masaje al cuello, pero nada. El dolor era menor pero más insistente. Por fin unos minutos, largos minutos después se fue. Y yo me volví a dormir despertándome a cada rato con miedo de que ese maldito volviera. 

¿De qué sirve estresarse con cosas tontas que no depende de uno? Ese cochino estrés debe morir. Lo digo y lo repito mil veces, no es sano y menos pensando en las dos personitas que llevo dentro. A ver si hacemos algo no? Ya es hora...

La vida está llena de obstáculos, y tenemos que aprender a vivir con ellos o ver la forma de sortearlos para no vernos perjudicados. Estoy segura que sí se puede. Se tiene que poder...

Y además, recién estamos a mitad de semana...


26.3.14

Una historia que será contada de generación en generación...

Todo comenzó cuando cambiamos los planes. Nos reuniríamos en la casa de mi cuñada para pedir algo de comer y estar tranquilos conversando sin nada de ajetreos los seis: Karina, Marco, Eduardo, Vane, Lalo y yo. Los primos Guillen para celebrar muchas cosas lindas que nos tienen súper emocionados (ese será motivo de un nuevo post). Pero así no fueron las cosas...

Como no nos decidíamos por qué pedir (si pollo, pizza o lo que sea "pedible") nos fuimos a comer a la calle. Bajamos los seis juntos por el ascensor y por si acaso vi el máximo de personas que deberían entrar (6 era el límite) estábamos bien. Llegamos al destino, un restaurante de makis que también tenía comida fusión e internacional, así que para todos los gustos había. La pasamos muy bien y a las dos horas más o menos decidimos volver al departamento para poder ver algunas cosas (videitos y fotitos que quedaron pendientes). 


Ya eran las doce de la noche cuando llegamos a estacionarnos al sótano y ningún otro carro estaba en el edificio, todos los sitios libres y desolados. Ese fin de semana todos los inquilinos parecían haber decidido irse a la playa. Justo ese preciso fin de semana...

Recuerdo todo como en cámara lenta. Todos juntos entramos al ascensor y apretamos el 4 para ir a la casa de Karina. Se cerraron las puertas del moderno y nuevo ascensor y medio segundo después  el miedo se apoderó, estoy segura, de TODOS nosotros. La pantallita del ascensor que marca los números de pisos dio de la nada un F.S. Una voz por ahí dijo: Fuera de Servicio, nos cagamos.



Simplemente no podía creer lo que estaba pasando. El aire se tornó caliente casi de inmediato y el silencio se hacía notar. 
- Qué hacemos?
- Aprieta el botón de alarma. Alguien tiene que escuchar
..........
- Saquen celulares. ¿Tienen señal?
- Nada, muerto...
- Es que estamos en sótano y encima en ascensor. Es imposible.
- Ni el conserje viene no es posible!
- No hay conserje en la noche...
- QUEEEE?!?!?!?!?!?! No puede ser... qué vamos a hacer!

Yo simplemente no podía ni hablar. Solo respiraba cada vez más agitada y Lalo me miraba pidiéndome que por favor me tranquilice, nada malo iba a pasar, estábamos juntos y era lo bueno dentro de todo lo malo.

Empecé a pensar mil y un historia que estoy segura todos lo pensaron, el aire se hacía cada vez más pesado y hasta las mismas paredes de metal o aluminio se empezaban a empañar. El aire estaba abandonándonos de a pocos. 
- Tal vez por arriba!
- Cuidado! Los fluorescentes!
- No es como en las películas por si acaso!
- Ya cállense! Se van a acabar el aire!
- Ya mira intentemos abrir la puerta... 

Los tres hombres jalaron con fuerza y se sentía entrar un hilo de aire frío. Para el sauna en el que estábamos, hasta una misma brasa de parrilla se sentiría fría. Pero lo que vimos al otro lado fue una puerta más. Los ascensores tienen doble puerta.
- Por favor tranquila Marité, estamos todos juntos!
- Pero es que... es que...
- Ya jalen!
...
- Genial! Se descuadró la puerta. 

Respiré profundo y traté dejar de temblar y les pedí por favor que alguien gritara por la rendija de la puerta! No era posible que no haya nadie en todo el edificio!
- Por favor! Ayuda! Estamos en el ascensor!
- Ayuda! Estamos en el ascensor!
Luego de cincos gritos más o menos, más la alarma desesperante que no dejábamos de apretar, más el sonido espeluznante del "ventilador" que descubrimos pero que no ayudaba en nada... escuchamos a lo lejos...
- Hola! En qué piso están!

Sentí como se aceleraba aún más mi corazón (ahora son MIS corazones...) y creí ver una luz de esperanza a lo lejos!
- Hola! No sabemos!!! Subimos desde el sótano pero no sabemos en dónde se paró!
- A ver dame el número de emergencia que está ahí!
- Ok: ########
- A ver voy a llamar!

Esperamos unos minutos (estoy segura que fueron pocos pero los pocos minutos más largos de mi vida). 
- Nada, no contestan... hay otro?
- Sí! ###### Por favor rápido!

Pasó otro tiempo más y el señor volvió con nosotros...
- Ya, me contestaron! Pero no está el técnico, lo van a ubicar y me llaman!
- Pero eso puede demorar mucho!
- Sí! Ya llamé a los bomberos! Están en camino!

El alma me volvió al cuerpo, pero seguía muy nerviosa! Qué harían los bomberos! Romper la puerta??? Aplicar soplete??? Sólo quería salir de ahí disparada y no volver a subir a un ascensor jamás!

Lalo fue muy paciente conmigo, me pedía que lo mirara y que confiara en él que todo iba a pasar. Pero yo no hacía más que tocarle la cara a ver si estaba caliente, el pecho a ver si respiraba bien! Ya todos se habían desabrochado los primeros botones de la camisa, las mujeres carteras al suelo y cola en alto, se sentía el vapor. 
- Escuchan??? Son sirenas!
Juro que me imaginé las sirenas del mar nadando fuera del ascensor. Nos creí muertos...
- Llegaron los bomberos!

Me dijeron que me ponga al frente para sentir el aire que entraba por la rendija, entraba de a poquitos y yo aprovechaba aún temblando. Cuando luego escuché la voz de un bombero que nos dijo: un momento, vamos a abrir la puerta. 

No sé qué hizo con una llave pero abrió la puerta lentamente y el aire que entró al ascensor simplemente fue como volver a nacer!

Gracias a Dios, a los bomberos y al señor vecino que despertamos a las 12 de la noche salimos ese día con una historia que contar y luego con algunas risas tontas al recordar todo lo que pasamos en esa media hora, atrapados en el ascensor del terror...


* Nota importante para el siguiente post que debe ser bien cocinado: no eramos 6 en ese ascensor, eramos 8 personas... :) usen su imaginación...

7.3.14

El protagonista: San Judas

Hace un tiempo conté sobre el santo que me regaló mi papá, el mismo que puse de cabeza en mi closet según algún dato o consejo curioso que escuché alguna vez. El famoso Santo Toñito, que te consigue maridito. El problema de tener casi 800 post's es que ya no me acuerdo en qué año ni en qué mes lo escribí. Lo que puedo decir es que después que se le rompiera la cabeza a mi santo y fuera pegado con todo tipo de mezclas y experimentos, conocí a Lalo. Y aunque hasta ahora, Santo Toñito siga con la cabeza un poco suelta como perrito de taxi, me hizo el milagrito.

Este año, mi mamá me regaló otro santito, San Judas Tadeo. Dicen que se le conoce como el santo de los casos urgentes e imposibles, y la verdad es que creo mucho en él y estoy segura que hace milagros. Por eso lo puse al lado de Santo Toñito para que juntos hagan de las suyas.

Todos los días en las mañanas le dedico al menos unos minutos a pensar y agradecerle al Dios que está arriba por todo lo que me da y lo que no también. Le hablo un rato a los santitos y bueno, pido que me acompañen y me ayuden a tener un buen día. 

Pero el miércoles fue diferente...

Era un día especial, de esos que deseas con todas tus fuerzas que lleguen pero cuando llegan te hacen temblar y hasta llorar de los nervios. Me desperté a las seis de la mañana, eso es media hora más temprano de lo habitual, y empecé con mi rutina de todos los días. Cogí a San Judas y lo puse un poco más cerca para poder mirarlo mejor, le hablé un ratito y me fui a bañar. Al salir, de casualidad empujé al santo con la punta de la toalla y cayó al piso. Abrí los ojos como platos y tomé aliento para mirar al piso. El santo estaba descabezado. 

Recogí su cuerpo y su cabeza por separado y me dije a mí misma "respiiiira, y pieeeensa. Nada tiene que ver. Todo va a estar bien y no es un mal augurio ni mucho menos, respiiiira". Me fui a la cocina y saqué la caja de leche. Hace mucho tiempo lo hice con un adorno de mi mamá y funcionó. Estoy segura que con Santo Toñito también le metí esa mezcla en el preparado que hice para pegarlo. Intenté una vez, dos, tres... y nada. Parece que la leche descremada no ayuda. Es muy aguada. Busqué por todas partes y no encontraba nada que pudiera pegar. Una pesadilla. Bajé con el santo entre las manos hasta la casa de mi mamá, a la cocina para que nadie me vea (Lalo seguía sin entender qué estaba pasando), abrí la despensa de herramientas y había un pomito de un pegamento que decía "cola de algo", no me acuerdo de qué, pero de hecho olía a pegamento. Metí la punta de un lapicero y todo estaba seco. No podía ser!!! Hice una bolita de ese pegamento seco gelatinoso y pegué las partes. Presioné un poco y al separar los dedos la cabeza volvió a caer. 

Los junté otra vez y me quedé así por un buen rato. Subí a mi casa aún con el santo entre las manos y por fin le conté a Lalo. Me dijo que no sea monga y que ya me aliste que nos íbamos en 10 minutos. Dejé al santo en la mesa de noche y la cabeza seguía unida al cuerpo. Preferí no tocarlo más. 

El tema es que el día fue uno de los mejores días de mi vida. Noticias buenas llegaron y los nervios desaparecieron. Fue un día milagroso realmente.

Llegué por la noche para ver a San Judas y aunque usted no lo crea, la cabeza seguía pegada al cuerpo. Esa "cola de algo" había funcionado a la perfección. 

Una vez más, mis santos, aunque los descabece antes, me conceden milagros...


21.2.14

El "mal" que me aqueja

Últimamente estoy menos tolerante a muchas cosas. A ver, siempre he renegado de varias cosas como gente que mastica con la boca abierta, los que hacen ruidos molestos sin necesidad, los olores extraños, el tráfico, los idiotas que chocan y no asumen su culpa, y muchas muchas cosas más. Pero estas semanas ha sido diferente. No tolero mucho más cosas que si las digo sería tildada de loca.

Algo que me molesta mucho es escuchar en un solo día (el cual tiene solo 24 horas, de las cuales dormimos aproximadamente 8 quedándonos un total de 16) quejas y más quejas. Es increíble lo mucho que puede afectar esto en la vida de uno. Si quieres estar feliz un día cualquiera y escuchas en 10 minutos 5 problemas que si bien tienen solución suenan como lo peor del universo, estresa. Y estresa muchísimo en una persona que de por sí ya es estresada. Como yo.

E intentado una y mil maneras de no hacer caso para no perjudicar a ninguna de las dos partes (el que las dice y el que las recibe o sea yo), pero no entiendo qué pasa en mi cerebro. Tendré algún problema tal vez pero no puedo bloquearlo. Sigo escuchando las astillas que se clavan un poquito más cada una hasta que tocan un nervio. En ese preciso momento debo voltear e irme lejos, muy muy lejos. Pero en lugar de eso, se me sube la sangre a la cabeza y algún ser me posee para explotar y tirar puertas. Lo sé, da miedo pero es así. No puedo blindarme y no entiendo la razón!

Será que soy una persona picona y a la vez fosforito, pero eso no justifica mi reacción, y lo entiendo. Pero qué puedo hacer, estoy desesperada por hallar una solución a mi mal.

Y hasta hoy, que es viernes, no me pudieron resbalar esas quejas que caen como dardos en el cuerpo y reventé. ¿Tan difícil es tener paz mental y sentirse tranquila a pesar de todo? 

Si alguien tiene la fórmula para vivir encapsulada y hacer de oídos sordos, por favor que lo cuente! 
Estoy segura que es una idea millonaria!

4.12.13

Haiku de diciembre

Días así, llenos de trabajo y sin tiempo ni de respirar, quitan el aliento a cualquiera. Hacen que lleguemos a la casa, colguemos la cartera y simplemente caigamos rendidos a esperar el mañana. Conversar de a poquitos mientras las palabras sin sentido cobran vida propia y los teléfonos quedan sin cargarse para el día siguiente. 

Ni los sueños tienen título en estos días, no calan y se olvidan al segundo de haber desfilado por el subconsciente agotado que solo espera poner la cabeza en la almohada para irse al otro mundo un ratito. Porque sí, para mí dormir es estar en el más allá por un poquito de tiempo. Sino, ¿cómo es que a veces soñamos con los que ya no están con nosotros y nos dicen cosas con total sentido? No hay otra explicación. Es irse al más allá y volver cuando sale el sol. Magia pura.

Estos días son bipolares, como yo. Por un lado son "ricos" porque se van al toque, pero por otro desesperan porque parecen correr como palomas al viento. No hay tiempo ni para pararse para ir al baño. Llamadas por teléfono al esposo, se reducen al segundo que aprovechas para tomar agua porque ya la garganta pide chepi. Y al final,  ni el agua calma.

Son días que llegan sin avisar, y todo parece ser para el minuto que se acaba de ir. 
Son días que estresan un poco más pero son del todo reconfortantes cuando se van.
Son días que se cuentan luego como anécdotas, pero en el momento desesperan.
Son días de espera para que llegue la calma.... y aquí mi haiku.

Es la espera
Cómoda y pesada
Que desespera


2.12.13

Se acaba el año...

Cada inicio de mes es como un lienzo en blanco. A veces me siento positiva con ganas de darle la mejor cara y decir "este tiene que ser EL mes" y qué más da si ya es el último del año, tenemos que despedirlo con pica-pica y globos de fiesta. Pero otras veces, arranco con un poco de miedos y pensamientos fatalistas que no ayudan para nada. 


Ayer arrancó diciembre, el mes del tráfico extremo, del loquerío en las calles, la grati que se va al día siguiente por pagar deudas, del estrés de los regalos, del amigo secreto que espera tener el "mejor amigo", de las colas hasta para ir al baño, de los lonches navideños que engordan hasta por consumir el aire que se respira, de los cuetecillos el 24 y 31 y el miedo de ver a Bruno temblar escondido detrás de mi o de quien sea para tratar de librarse del sonido y sensación de terror que debe sentir. Es un mes complicado.

Además, esta semana, como para empezar con el pie derecho, es la semana más cargada del año. Es más, del siglo creo. Hace unos días, me di cuenta que un día en el calendario está abarrotado de "pendientes". El día 5 del mes es un loco calato: análisis de rutina, reuniones de la chamba agendadas con meses de anticipación, citas que confirmar, eventos que cubrir y para colmo, el concierto de INCUBUS. ¿Cómo estaré en dos lugares a la vez? No lo sé, pero pensé en todo ese día y me estresé, sobre calenté, me hice bolas. Sí, puse freaky por adelantado.

Se vienen días en que tendré que batallar la ansiedad y ganas de comerme cuanto chocolate se me cruce en el camino. Así que, sálvese quien pueda. Este fin de semana, contra mi voluntad, fui el cuco más temido del año. Me peleé con el mundo de viernes a domingo a las 00:00 horas. Y me siento agotada. Física, y mentalmente. Es que lidiar contra los monstruos internos me deja sin aliento. 

Pero lo importante está en que yo lo sé. No soy ninguna loca que anda por la vida renegando y desfogando con el mundo sin reconocer luego que "se pasó de la raya". A veces, el pequeño criter que llevo dentro me posee para dejar salir la versión más fea de mí. Por eso es que lo tengo tan encerrado que cuando sale, huyan todos. Porque ese no tiene piedad por nada ni por nadie. Qué miedo no?

En fin, diciembre es un mes estresante, pero también es un mes lindo. Con muchas promesas que cumplir y metas que lograr. Pues depende de él cómo se catalogue este 2013. Tengo fe en él y en todo lo que tiene por demostrarme. 

Y es que hay semanas así. Con agendas llenas y corazones expectantes, en las que todo lo que esté apuntado y subrayado, tiene que salir bien. Como debe ser...  

A ver si me sorprendes... 
Diciembre...


20.9.13

Pasando el día en Cusco

Una semana cargada a mil se va para dejarme en claro varias cosas pero sobre todo, que aunque corramos para lograr lo que más queremos, todo tiene su propio tiempo. Todo tiene su ciclo y nada ni nadie puede meterse para cambiarlo. Es difícil, pero es así.

Ayer hice un viaje relámpago a Cusco por temas de trabajo y al regresar me sorprendió mi capacidad de "aguante". El día anterior sólo había dormido una hora. Creí que todo era una broma pero no, era real. 


Primero, decidimos dormir en casa de los suegros porque viven más cerca del Aeropuerto, y pensando en dormir un poquitin más decidimos hacerlo así. Entonces, llegamos a la casa a las 10:30 pm después de hacer unos temas pendientes y alistamos las cosas. A las 12:30, ya a punto de dormir abro los ojos y siento la cabeza un poco caliente, "ME OLVIDÉ MI SACOOOOO!!!". Qué haría en Cusco sin saco! Moriría de frío y empecé a sudar. Qué podía hacer. Regresar no era una opción, pues creo que no llegaríamos al aeropuerto a las 4:00 am. Irme sin saco, tampoco. Qué podía hacer! 

Fue cuando llamé a un taxi para que vaya a mi casa a recogerlo (previa llamada para avisar que tocarían el timbre a la 1 de la mañana y no mueran de un susto) y esperé hasta las 2:30 que llegaron con mi encargo. Listo, un problema menos. Cerré los ojos literalmente por una hora y a bañarme se ha dicho. Salimos al aero puerto a las 4:10 para llegar casi en veinte minutos. El sueño me había abandonado y aproveché en llamar a LAN para confirmar si ya estaban pagados los impuestos y demás, cuando la señorita "po" me decía "po" que mi ticket estaba ya pagado "po" pero que la fecha de regreso no era para el mismo día "cachay"? No se porque, pero me gusta el dejo chileno! Bueno pues, resulta que la señorita tenía como fecha de retorno el 6 de enero del 2014. OK???? O sea me quedaba a vivir en Cusco y sin maletas. Qué bonito!!! Entré en pánico, no me subiría al avión sin que me confirmaran que la fecha sería el mismo jueves 19 de setiembre! Qué estaba pasando! Lalo me ayudó a tranquilizarme un poco, como siempre, y fuimos a la sala de información y una gentil señorita ya no tan "po" me pidió mis boletos (de ida y regreso) y verificó que no había problema, el error fue porque el código de regreso no era el mismo que el de ida. El alma me regresó al cuerpo. 

Ya en el avión, pedí un vasito de agua para la "pepa salvadora" que me ayudaría por siaca me chocara la altura al llegar a Cusco. No creía que habría problema porque la última vez que había ido en el 2011 estuve relajada. Cero soroche. Pero como ando medio nerviosita últimamente, su pepa más. Y felizmente que la tomé. Llegué y sentí un poco de dificultad en que pasara todo el aire que quería pasar. Me senté y me dije a mi misma "relaja, cálmate no pasa nada" y así como así me empezó a latir el labio. Por Dios, qué significa. Saqué el espejo de mi cartera y según yo mis labios estaban morados (moriré... pensé), pero la persona que viajó conmigo no veía nada raro. Respiré hondo tratando de relajarme y me empezó a saltar el cachete "qué pasaaaa!" y al segundo arranqué con el cuello "me está saltando toda la cara!" y ya estaba bueno, me paré y le pedí a un señor de una tienda que me diera mate de coca. Me enchufé como 5 tacitas y listo. Todo malestar desapareció. Más tarde me di cuenta que solo fueron nervios. Me sentía más cansada al caminar rápido y subir escaleras, pero no más. Eso fue todo. Y además, en la noche ya estaba de regreso. Un viaje relámpago.

El avión fue otro cuento. A unos minutos de despegar miré por la ventana un poco feliz por ya regresar y vi una nube realmente apocalíptica. Era una nube como de película de terror que se acercaba lentamente con relámpagos y truenos porque podía verlos. Es el fin, pensé. Traumada me quedé mirando la ventana para cerciorarme que no se esté acercando más, y en unos 10 minutos la dejamos atrás. Felizmente llegué sana y salva. Cansada en extremo, pero bien.

Ahora, a trabajar unas horas para descansar. Pues ya me advirtieron (como diría Lenya: el patrón) que este fin estaremos en calidad de marmotas totales. Él estudiando pero yo sí descansando. La próxima semana se vienen días decisorios. Así que, vale la pena relajar un poco más. Dejemos el estrés para después. 

Hoy es viernes...

28.8.13

Brain Freeze

Sigo pensando en que llegar a un estado de "mindfulness" es muy difícil. Pues caminar pensando solo en los pasos que doy, respirar escuchando el aire entrar y salir de mis pulmones, hablar y solo pensar en las las palabras que salen de mi boca y en nada más que eso, es un imposible para mí.

"Prestar atención de manera intencional, al momento presente, sin juzgar"


Anoche, mientras corría por el parque de siempre dando el mismo número de vueltas tratando de no perder el paso traté de hacerlo. Mi mente le decía a mis piernas que sigan corriendo, contaba los pasos y le daba importancia a la respiración que ingresaba y salía. Pero de pronto, mi mente dibujó escenas como una película lejana con las luces ya apagadas. 

Imaginé cosas locas, por no decir estresantes, y lo peor es que yo misma me decía que me acordara de lo que estaba pensando para no olvidarme después. Por ejemplo cosas que se quedaron pendientes por enviar, o llamadas por hacer, como un saludo de cumpleaños siendo ya las nueve de la noche. Y la respiración y conteo de pasos quedó relegada. 

Lo mismo me pasa mientras me baño, en vez de concentrarme en el momento exacto imagino y viajo. Obviamente me pierdo y me canso. Por eso cuando salgo y quiero elegir mis zapatos (pensando en las botas cortas negras de gamuza), me siento en la cama a ponerme las medias para luego coger las botas equivocadas y darme cuenta recién cuando el pantalón no entra en la nota (botas largas y de cuero). 

Para colmo al escribir pienso en lo que quiero decir, algo tonto tal vez como decir "oye y cuéntame cuando te vas a Punta Cana?", a lo que me responden "Varadero, me voy a Varadero, no Punta Cana", y como grandísima pelotas respondo "Uy sí, cierto, perdón, cuándo te vas a Punta Cana". No es que no haya entendido, es que mis dedos no responden a mi mente. Eso es grave. 

Me doy cuenta lo distraída y poco concentrada que ando cuando voy en el taxi camino a una reunión con uno de los chicos y comienzo escuchándolo y de pronto pierdo el hilo escuchando luego "Mari? Mari? Escuchaste?" es vergonzoso pedir que me cuenta de nuevo, pero así me pasa. Todo por pensar en muchas cosas a la vez. Felizmente mañana es "viernes".

Tengo el cerebro cansado, es lo único que se me ocurre.

El heroe de mi vida