Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

22.1.14

Felicidad extrema porque sí


Los días como hoy, me roban el aliento y me dejan sin piso.
Esos que parecen haber salido de un cuento para quedarse en nuestras vidas para siempre.
Esos en que no faltan las ganas de encerrarlos en un gran marco de colores en el calendario.
Esos días en que la sonrisa no se borra ni con mil tropezones tontos.
Días así parecen hacerme volar sin necesidad de tener alas.

Días como hoy, me hacen pensar que todo es posible.
Salir de la casa y caminar en un mundo de colores a pesar de estar nublado.
Esperar como niña que el sol aparezca del todo y deje ya atrás las nubes que lo lo dejan salir.
Bajar la luna del carro y mirar con una sonrisa a cuanto extraño se cruce por mi camino.
Días así, deberían durar más de 24 horas.

Pero...
Si todo es posible, esas 24 horas pueden ser eternas si es que nos lo proponemos.
Total, como me lo dijeron una vez, "si lo crees con el corazón, estás protegida". 

Días como hoy deberían repetirse más seguido.
El buen humor, se contagia...
Pásala!

20.1.14

El recolector de lágrimas

De niña siempre se preguntó de donde venían las lágrimas. "Acaso teníamos todos un pozo enorme detrás de los ojos que era recargado siempre con toda el agua que tomáramos durante el día?", se preguntaba sin cesar. O, tal vez, enanitos trabajadores operaban en una máquina fabricante de lágrimas que producía la cantidad exacta para un llanto?


Después de mucho tiempo, ella entendió que las lágrimas no tienen fuente de origen más que el mismo corazón. Y que uno no solo llora de pena, también puede llorar de emoción, alegría y hasta de risa. Las lágrimas nunca se acaban por más que algún hecho haya sido merecedor de días y días de lágrimas al viento. No se acaban.

Pasó el tiempo y sólo él se encargó de enseñarle que las lágrimas nacían en lo más profundo de de cada uno. Y no importaba estar tristes o felices, siempre alguna vez la vida nos puede sorprender con una lágrima saliendo de los ojos. Hasta incluso un bostezo. Fue entonces cuando conoció al recolector de lágrimas.


- Yo viajo por el mundo conociendo todo tipo de gente. Y al hablarles logro tocar la fibra más delgada de su alma y ellos demuestran que llegué precisamente cuando derraman una lágrima. Abro mi bolso y saco el gotero que siempre llevo conmigo para atraparla en pleno trayecto de los ojos hacia los labios. Justo antes de que llegue a su destino, la trapo para hacerla solo mía.
- Pero, qué gana usted con eso?
- No sabes niña? De esa manera puedo hacer las mejores pócimas del mundo. Todo depende de lo que haya originado la lágrima, si es un hecho doloroso, entonces va destinada a los brebajes para curar males del corazón y del alma; pero si son producidas por un recuerdo feliz que hace que se te escarapele el cuerpo van destinadas a las pócimas para retroceder en el tiempo.
- Y usted las vende?
- No señora. Lo que hago es recolectarlas y cada una de ellas se encarga de llegar a su destino como por obra de magia.
- Y a mí? Cuál me daría entonces?
- Uy para ti he guardado una muy especial y sabes para qué es? Para nunca dejar de soñar. - De verdad???
- De verdad! Cada vez que bebas unas gotas de este frasquito cerrarás los ojos y soñarás lo que tú quieres soñar. Y sabes qué es lo mejor de todo? 
- Qué! Dígame! Qué!!!
- Cada lágrima que recojo esconde detrás una historia que ellas mismas se encargan de contarte mientras más tomes la pócima. Descubrirás cosas nuevas. Ya lo verás.

Fue así, que después de muchos días la niña descubrió que no sólo las lágrimas nunca se acababan, sino que la esperanza debía también aprender un poco de ellas. A nunca acabarse a pesar de todo. Porque uno nunca sabe cuándo un golpe de suerte tocará la puerta principal de la casa. Por más que todo parezca haber perdido todo tipo de luz, siempre habrá un punto más claro dentro de todo el paisaje. El truco, es ver esa claridad difusa y poco a poco hacerla más y más grande. Como si fuera a tomarlo todo con su fuerza para iluminarlo al máximo. Esa es la fuerza del "blanco y brillante". 


Y además, siempre habrá un recolector de lágrimas que recoja historias de los ojos a la boca. Eso pasa cuando hasta las lágrimas esconden hermosas historias detrás.

17.1.14

Distancias

Una vez más regresé a esa casa que a lo lejos parece de cuento. Cerré los ojos y de pronto estaba ahí, mirando al mar desde ese gran balcón. Sentía el viento soplar llevándose mi pañuelo azul hasta el fondo del horizonte. Lo perdí de vista segundos más tarde cuando tocó con sus puntas el agua salada hundiéndose de a pocos hasta desaparecer por completo. 


La delgada línea que separa el cielo del mar parece teñirse de rosa con un poco de naranja. El sol se despide dejando solo el sonido de las olas que golpean contra las rocas. Por un minuto creo que el balcón de funde en el mar pero solo es la brisa que baña mi rostro. El olor se cuela por cada uno de mis poros y respiro profundo. 

He regresado una vez más a ti para tratar de descubrir qué es eso que escondes muy en el fondo. ¿Un secreto tal vez? Ese sentimiento que me une a ti es tan grande y misterioso que congela hasta a la fibra más delgada. Al corazón más fiero, y el alma más blanca. 

Con cada vaivén una palabra parece llegar al fondo de mis pensamientos, inventos quizá, pero algo me dice ese cuadro que tengo perenne en mis pensamientos. 

Cuando ya el sol se haya ido por completo, nos quedaremos solos tú y yo, con la noche de testigo, y si tenemos suerte la luna nos bañará con su luz azul. Y como la suerte siempre nos acompaña, será un miembro más en la mesa redonda que con velas nos espera para conversar por horas y horas. 


Muy a lo lejos, ese gran faro que parece el guardián más fiel con el que puedes contar, se encarga de alumbrarnos rítmicamente al compás de las olas. Un acuerdo previo entre ustedes tal vez, aunque debe sentir una gran frustración por saber que pasa atrás cuando mientras está mirando hacia adelante. 

Tú que vienes y vas llevándote pensamientos, palabras, lágrimas y sonrisas ¿Cuántas cosas habrás recogido para llevarlas a ese lugar que solo tú conoces? Hasta las mismas huellas que deja la gente en la arena, esperan por verte llegar para luego ser borradas del mundo. 

Llegó el momento de abrir los ojos y volver, esa casa ya no está a en ese gran acantilado y ese balcón tampoco me permite mirarte a lo lejos. El faro también ha desaparecido de pronto, pero muy en el fondo sé que siempre volveré a ti cada vez que quiera y el tiempo, me lo permita. 

Una sonrisa se dibuja en mis labios. Fui cómplice de tus sueños una vez más.
Algún día descubriré eso tan fuerte que me une a ti.

15.1.14

Algún día

Hoy me desperté con ganas de imaginarme cosas y escribirlas. El cuento del niño que podía volar con solo saltar, de la niña arco iris que no se quería bañar por temor a perder su color, sobre los viajes de la intrépida maleta que siempre era olvidada en algún país extraño, de la manzana podrida que a nadie le hacía daño y su frustración crecía y crecía, en fin, de muchas cosas más. Pero, el tema de siempre me ataca... el famoso señor tiempo. 

Si pudiera elegir ser lo que más quiero por un solo día, sería escritora. Y en un solo día terminar ese proyecto que tengo en mente hace mucho tiempo, y ese mismo día llevarlo a la editora y que ese mismo día se publique. Sería un día tan mágico que no lo creería cierto. 

Es tan lindo escribir hasta del viento y del olor a lluvia que se coló ayer por la noche detrás de mi ventana. Puedo inventar lo que quiera y es la forma más sencilla de viajar y hacer que los demás viajen también. 

Es la forma más bonita de plasmar recuerdos y hacerlos inmortales, y bueno, hay personas que se expresan mejor escribiendo que hablando, así que es un buen medio de comunicación. Recuerdo que desde chiquita cuando quería pedir algún permiso mi mente me decía "dilo en papel", corría por mis "papeles de carta", esos típicos de colores y muñequitos que hasta olor tienen y me ponía a escribir. Nunca me faltaron los diarios que algunas páginas decían "querido diario, hoy no escribiré porque alguien más está leyendo lo que escribo. Será otro día", y bueno, esas cartas llenas de ilusión con o sin destinatario que terminaban siempre refundidas en un cajón para años más tarde robarme una sonrisa y haciendo que me pregunte "¿Yo escribí eso?".

Pero el tiempo es tan corto y las cosas que hacer se acumulan tanto que no da espacio para más. 

Si tan solo uno se despojara de cuanta atadura le ponen mientras va caminando. Pero como dicen muchos, no existe tanta maravilla.  

Pero...
Algún día...
Las ideas nunca se acaban, y las ganas solamente van creciendo más y más. Esas no tienen forma de acabarse tampoco.
Algún día...

El heroe de mi vida