Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

30.1.12

De patos y espantos

Cuando necesito pensar en algo bonito trato de poner mi mente en blanco y ver qué recuerdos van llegando. El matrimonio, los preparativos, risas, abrazos, muchos momentos en genera. Pero hoy, manejando hacia la oficina en uno de los semáforos más largos de la historia un avión cruzó de este a oeste la primavera.
Lo seguí con la mirada.
De grande a chiquito.
De izquierda hacia la derecha.
Con ese ruido que lo caracteriza.
Un avión que me llevó muchos años atrás para recordar una historia que recién conocí hace poco. Una de esas historias que llegan cuando nadie las pide.
Ese tipo de historias que más se recuerdan.

Había pasado ya un tiempo desde que te fuiste. Esos días que pasan amargos y no se quieren volver a recordar por nada del mundo. Pero basta que un solo minuto te haga sonreír para que toda esa amargura de un recuerdo que daña pase al olvido. Al menos por ese mismo día.

Me acuerdo la historia, pero no de la persona que me la contó. Es raro. Puede haber sido un ángel. No lo sé. Pero conocí otra de tus historias que hicieron reír a más a de uno. Aunque renegar a otros tantos en un instante también.

El norte y sus encantos. Ese lugar tan tuyo. Tan nuestro. Siempre será sinónimo de "segundo hogar" cuando escucho a alguien mencionar "Chiclayo". Sinónimo de visitas semestrales o a veces anuales en familia. Lugar donde creciste y al cual volé junto con el avión que vi pasar para recordar aquella historia que escuché hace un tiempo.

Un día de sol, en el que uno de tus amigos decidió salir a cazar patos, coincidió con uno de tus vuelos de práctica. El amigo con escopeta en mano y chaleco típico de cazador con su gorrito en la cabeza, se escondía entre los matorrales para agarrar desprevenido a su presa.
Calladito...
Pasito a pasito se acercaba al lago.
Pudo ver a su objetivo con facilidad.
Calladito...
Apunto con el ojo derecho en la mira.
Y justo antes de jalar el gatillo.... pppprrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrRRRRRRR...
Un avión bajó casi casi besando el lago espantando a todos los patos que por ahí pasaban.
"ALARCÓOOOOOOOOOOOON" gritó con un poco de gracia en la voz.
Bueno, una broma es una broma.
Volvió tras sus pasos. Se quedó quieto unos minutos y esperó que sus  presas salieran en busca de alimento nuevamente. Leyó un poco y cuando levantó la mirada vio de nuevo a su objetivo. Nadando coqueto levantando patita derecha, patita izquierda.
Se acercó lentamente, paso a paso.
Calladito...
A lo lejos se podía ver y escuchar la avioneta.
¿Se alejaba o se acercaba?
"No jodas Alarcón, otra vez?"
Levantó la escopeta y se la puso en el ojo.
Calladito se acercaba, paso a paso.
Calladito...
Cuando ya tenía el pato en la mira...
Dedo en el gatillo...
PPpppprrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrRRRRRRRRRR!!!
Nuevamente el avión bajó hasta casi besar el agua espantando a los patos.
"NO PUEDE SER!!! ALARCOOOOOOOOOOOOOOOON!!!!!!"

Escuché un claxon y levanté la mirada.
Sonriendo mientras veía el semáforo ya estaba en verde.
Era hora de seguir adelante.

Descubrí que en momentos como ese, donde quiero recordar algo que me haga sonreír, solo cierre los ojos y piense en ti. Los momentos amargos, largos o aburridos serán más llevaderos.

Como cuando ahuyentabas los patos que quería cazar tu amigo.

26.1.12

Bienvenido Alonsito bebé hermoso!!!

Encajar en un mundo como este no es fácil... pero cuando pasan cosas como lo que pasó ayer antes de entrar a una reunión, me hacen pensar lo contrario. Que entrar, encajar y hacerte querer en este mundo es más que fácil.


Nació Alonso. El bebé que estuvimos esperando hace meses todas las amigas. La personita que iluminó el día e hizo un STOP en  mi corazón.


Estaba manejando en la mañana como siempre y cogí mi celular para hacer la rutina diaria: llamar a la chatita y lorear como siempre. No quería hacerlo tan temprano porque el el día anterior había salido a comer y como no trabajaba en la mañana podría descansar más. Y Alonsito pateaba y pateaba como siempre, tranquilo. Recién habían ido a otra cita en el Doctor y dijo que aún no quería salir. Tendrían una nueva cita el día de hoy. Y tanto pateaba tranquilo que salió antes de lo que todos imaginamos. Pasaron algunas horas y empecé a sentirme intranquila, llamando a Lu, escribiéndole por el bendito bb msn, por mail, mensajes, todo y nada. No daba señales y ya empezaba a noikearme más: estás bien? lu? estás??? por qué no contestas?? todo bien?!?!?!?!?!? Hasta que de la nada, entrando a reunión: 
TUKUTIN! 
"Nació Alonso"
No pude contener mis ganas de gritar. La boca abierta, los ojos más grandes que nunca y la piel chinita se apoderaron de mi ser. Más aun cuando me mandó una foto. Tan chiquito y con los ojos abiertos de par en par. Era el hijo de mis dos grandes amigos. 
Esa pequeña personita había llegado al mundo para alegrarnos un poco los días.
Para darnos una esperanza.
Para enseñarnos que cuando se quiere... se puede encajar perfectamente en un mundo que ya no es tan cuerdo.

Llegó un 25 de enero...
Para hacernos sentir esas maripositas de esperanza que revolotean de vez en cuando...

Y una vez mas volví sobre lo que me trae siempre hasta aquí.
"Cómo me gustaría que mis hijos puedan ver a su abuelo... reír, bailar, cantar, bromeas y hasta sentir las cosquillas más lindas del mundo. Con sus dedos suavecitos que siempre recuerdo. El abuelo que los haría sonreír, renegar y patalear también".


Aun no los tengo y no sé cuando los tendré, pero si de algo estoy segura es que ellos conocerán a su abuelo al derecho y al revés. 
Como yo misma lo conocí.
Como siempre lo recordaré.

24.1.12

Palabrejas palabrujas

Creo que mi mente no está muy conectada con mi cuerpo estos días.

Es el inicio de una nueva etapa, lo sé. Pero siento que no puedo dar todo de mí aun. No me siento tan contenta como debería y es que todo cambio cuesta al principio. Pero uno no se da cuenta de ello hasta que está en ese preciso momento.

Es la fecha perfecta para iniciar proyectos, lo sé. Pero creo que mi cabeza no escucha lo que dice mi alma. Que tiene ganas de vivir, simplemente vivir sin prejuicios y sin ataduras. Pero mi mente dice "no". Se pone dura y firme en lo que "cree verdad".

Es el año del Dragón y todo lo que empiece ese día será exitoso, lo sé. Pero el hecho de dejar por unos días siquiera mi vida cotidiana a un lado me deprime. No poder reír con confianza, escuchar con intriga, saber lo que pasará porque conozco mi entorno. No saberlo, me estresa. Y por cierto, me desgasta.

Es el momento indicado para decidir y acertar en la decisión, lo sé. Pero siento que ya nada me emociona como antes. No se me prende esa llamita de ilusión con esperanza y ganas de ver más. De querer más.

Algo me pasa, lo sé. Pero creo que no se trata de callar lo que siento porque lo siento más. Y siento que cuando me preguntan ¿pasa algo? no quiero responder.
Me da flojera.
Pereza.
Tristeza.
Pena.
Vergüenza.
Y prefiero callar.

Puedo saber lo que me pasa si me lo pregunto yo misma, lo sé.
Pero tengo miedo de saber la respuesta.
Aunque en el fondo la sé.

Es el momento menos indicado para tener sentimientos encontrados, lo sé. Pero nada manda cuando se trata de uno mismo.
Ni la mente.
Ni el poder supremo del más allá.
Nada...

20.1.12

Todo en un día

Parece que hoy fue uno de esos días de locura donde las horas vuelas. Y algo más que las horas también.  Pero como siempre digo, de todo se aprende.

Aprendí que cuando se duerme molesto, a la mañana siguiente todo sigo fresco.
Que las horas no pasan cuando se cierran los ojos con puchero.
Que aunque se abran las cortinas al alba, la flojera está más presente estos días.
Que cuando se pone el pie en el piso al salir de la cama, el día comienza.
Aprendí que aunque me levante temprano, cuando hay mucha cola ni Dios ayuda.
Que cuando se habla bonito, todo puede salir bonito.
Y que cuando domina la amargura aunque se hable bonito algunos no se portan bonito.
Que las ofertas buenas pasan como el viento. Hay que saber cogerlas rápido.
Que cuando se cree de verdad sí se puede. 
Aprendí que decir gracias con una sonrisa es mejor que solo decir gracias.
Que cuando tratas que las cosas te salgan bien solo para que salgan bien, algo pasa.
Pero si quieres hacerlo bien para sentirte contento, sí se puede.
Aprendí que unas horas de conversa con mi hermana es mejor que solo minutos.
Que cuando piensas que no duele, el dolor pasa más rápido.
Que cuando no piensas en el tiempo, el tiempo se porta bien contigo.
...
Que cuando al pasar por un micro que cerró el paso y un piojo de 6 años te dice "pero pasa por el costado Marité, VIVE LA VIDA" un día de perros puede terminar siendo el mejor de todos los días de la semana.

Esta semana termina la semana de relajo. Empiezo nuevos retos, que mas bien prefiero llamar aventuras para hacerlo más interesante. Quise cerrar con broche de oro la semana, haciendo cosas que no pude hacer antes por sabe Dios qué motivo. Y logré todas y cada una de ellas. Ahora, respiro tranquila.

Desde el lunes tendré un poco menos de tiempo para estar aquí, en mi lugar seguro. Pero esperaré con ansias los almuerzos y horas libres, aunque sea un día a la semana, para regresar. 

Para respirar y sentir lo que me ayuda a seguir día a día...
Para escribirte...

El heroe de mi vida