Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

26.3.14

Una historia que será contada de generación en generación...

Todo comenzó cuando cambiamos los planes. Nos reuniríamos en la casa de mi cuñada para pedir algo de comer y estar tranquilos conversando sin nada de ajetreos los seis: Karina, Marco, Eduardo, Vane, Lalo y yo. Los primos Guillen para celebrar muchas cosas lindas que nos tienen súper emocionados (ese será motivo de un nuevo post). Pero así no fueron las cosas...

Como no nos decidíamos por qué pedir (si pollo, pizza o lo que sea "pedible") nos fuimos a comer a la calle. Bajamos los seis juntos por el ascensor y por si acaso vi el máximo de personas que deberían entrar (6 era el límite) estábamos bien. Llegamos al destino, un restaurante de makis que también tenía comida fusión e internacional, así que para todos los gustos había. La pasamos muy bien y a las dos horas más o menos decidimos volver al departamento para poder ver algunas cosas (videitos y fotitos que quedaron pendientes). 


Ya eran las doce de la noche cuando llegamos a estacionarnos al sótano y ningún otro carro estaba en el edificio, todos los sitios libres y desolados. Ese fin de semana todos los inquilinos parecían haber decidido irse a la playa. Justo ese preciso fin de semana...

Recuerdo todo como en cámara lenta. Todos juntos entramos al ascensor y apretamos el 4 para ir a la casa de Karina. Se cerraron las puertas del moderno y nuevo ascensor y medio segundo después  el miedo se apoderó, estoy segura, de TODOS nosotros. La pantallita del ascensor que marca los números de pisos dio de la nada un F.S. Una voz por ahí dijo: Fuera de Servicio, nos cagamos.



Simplemente no podía creer lo que estaba pasando. El aire se tornó caliente casi de inmediato y el silencio se hacía notar. 
- Qué hacemos?
- Aprieta el botón de alarma. Alguien tiene que escuchar
..........
- Saquen celulares. ¿Tienen señal?
- Nada, muerto...
- Es que estamos en sótano y encima en ascensor. Es imposible.
- Ni el conserje viene no es posible!
- No hay conserje en la noche...
- QUEEEE?!?!?!?!?!?! No puede ser... qué vamos a hacer!

Yo simplemente no podía ni hablar. Solo respiraba cada vez más agitada y Lalo me miraba pidiéndome que por favor me tranquilice, nada malo iba a pasar, estábamos juntos y era lo bueno dentro de todo lo malo.

Empecé a pensar mil y un historia que estoy segura todos lo pensaron, el aire se hacía cada vez más pesado y hasta las mismas paredes de metal o aluminio se empezaban a empañar. El aire estaba abandonándonos de a pocos. 
- Tal vez por arriba!
- Cuidado! Los fluorescentes!
- No es como en las películas por si acaso!
- Ya cállense! Se van a acabar el aire!
- Ya mira intentemos abrir la puerta... 

Los tres hombres jalaron con fuerza y se sentía entrar un hilo de aire frío. Para el sauna en el que estábamos, hasta una misma brasa de parrilla se sentiría fría. Pero lo que vimos al otro lado fue una puerta más. Los ascensores tienen doble puerta.
- Por favor tranquila Marité, estamos todos juntos!
- Pero es que... es que...
- Ya jalen!
...
- Genial! Se descuadró la puerta. 

Respiré profundo y traté dejar de temblar y les pedí por favor que alguien gritara por la rendija de la puerta! No era posible que no haya nadie en todo el edificio!
- Por favor! Ayuda! Estamos en el ascensor!
- Ayuda! Estamos en el ascensor!
Luego de cincos gritos más o menos, más la alarma desesperante que no dejábamos de apretar, más el sonido espeluznante del "ventilador" que descubrimos pero que no ayudaba en nada... escuchamos a lo lejos...
- Hola! En qué piso están!

Sentí como se aceleraba aún más mi corazón (ahora son MIS corazones...) y creí ver una luz de esperanza a lo lejos!
- Hola! No sabemos!!! Subimos desde el sótano pero no sabemos en dónde se paró!
- A ver dame el número de emergencia que está ahí!
- Ok: ########
- A ver voy a llamar!

Esperamos unos minutos (estoy segura que fueron pocos pero los pocos minutos más largos de mi vida). 
- Nada, no contestan... hay otro?
- Sí! ###### Por favor rápido!

Pasó otro tiempo más y el señor volvió con nosotros...
- Ya, me contestaron! Pero no está el técnico, lo van a ubicar y me llaman!
- Pero eso puede demorar mucho!
- Sí! Ya llamé a los bomberos! Están en camino!

El alma me volvió al cuerpo, pero seguía muy nerviosa! Qué harían los bomberos! Romper la puerta??? Aplicar soplete??? Sólo quería salir de ahí disparada y no volver a subir a un ascensor jamás!

Lalo fue muy paciente conmigo, me pedía que lo mirara y que confiara en él que todo iba a pasar. Pero yo no hacía más que tocarle la cara a ver si estaba caliente, el pecho a ver si respiraba bien! Ya todos se habían desabrochado los primeros botones de la camisa, las mujeres carteras al suelo y cola en alto, se sentía el vapor. 
- Escuchan??? Son sirenas!
Juro que me imaginé las sirenas del mar nadando fuera del ascensor. Nos creí muertos...
- Llegaron los bomberos!

Me dijeron que me ponga al frente para sentir el aire que entraba por la rendija, entraba de a poquitos y yo aprovechaba aún temblando. Cuando luego escuché la voz de un bombero que nos dijo: un momento, vamos a abrir la puerta. 

No sé qué hizo con una llave pero abrió la puerta lentamente y el aire que entró al ascensor simplemente fue como volver a nacer!

Gracias a Dios, a los bomberos y al señor vecino que despertamos a las 12 de la noche salimos ese día con una historia que contar y luego con algunas risas tontas al recordar todo lo que pasamos en esa media hora, atrapados en el ascensor del terror...


* Nota importante para el siguiente post que debe ser bien cocinado: no eramos 6 en ese ascensor, eramos 8 personas... :) usen su imaginación...

21.3.14

Dolor del bueno

Este es el segundo calambre en una sola semana. Lo peor de todo es que uno los siente venir y no puede hacer nada para que nunca lleguen.

Cada vez que me estiro al despertarme aún así sean las cuatro o cinco de la mañana siento que una de las dos pantorrillas se me va a acalambrar. Algunos días no pasa nada, y abro los ojos de par en par esperando lo peor relajando la pierna estirada y al no venir ese maldito calambre me relajo y voto todo el aire que aguanté hacía unos segundos atrás. 

Pero cuando decide llegar, llega con furia. Hace unas 4 noches fue la pierna derecha y me hizo ver a Judas bailando en tanga! Me desperté de golpe queriendo darle puñetazos a la almohada, desperté a Lalo con un grito y el pobre sin saber qué hacer solo decía "no, no no", y yo me señalaba la pantorrilla para que me la sobara y comenzó a frotar el bulto que se había formado en la pantorrilla duro como piedra y ya, minutos después se me pasó. Qué vaina ah! De ahí me quedó doliendo la pierna por el resto de la mañana. 

Y hoy, el dolor me avisó unos segundos antes que el calambre atacaría. Por eso tuve solo un par de segundo de tiempo para avisar con dos palabras "Lalo, calambre!", Y solo levanté la pierna, ahora la izquierda y él ya sabía que hacer. Fue peor que el otro, pero creo que me voy acostumbrando a la mecánica. Aviso, despertar a Lalo, sufrir un rato y estirar la pierna. Fin del cochino juego del calambre.

Lo peor de todo es que cuando siente que va a llegar, no hay nada que lo detenga! Y bueno, dos en una semana no es chiste. A comer plátano se ha dicho...

Viernes por fin!
Premios a mí!
Por aguantar semana más que cargada y por soportar cochinos calambres!


19.3.14

Cuando soñamos

Algunas veces nuestra mente nos juega en contra y cuando estamos indefensos en el mundo de los sueños, ataca sin piedad. Dicen que los sueños son  miedo ocultos que cobran vidas en ese mundo donde volar es sencillo, y donde las palabras sin sentido no importan, donde la gente que ya no está puede aparecer como si simplemente hubieran regresado de un largo viaje. 

Siempre he pensado que antes de entrar a ese mundo de los sueños nos muestran un montón de ventanas y depende de nosotros cuáles abrimos. Es ahí donde elegimos qué sueño vamos a vivir esa noche...


Anoche, mi mente me hizo soñar cosas horribles que ni siquiera quiero recordar. Soñé cosas que no pasarían por nada del mundo, es un imposible y nada más. Pero sentí tanta pena en mi corazón que cuando me desperté solo quise ir corriendo a buscar a Bruno para abrazarlo y no dejarlo ir jamás. Lamentablemente eran las 4:00 am y no podía hacerlo.

Sigo pensando aunque no quiera porque me quedé con el corazón tan estrujado cuando abrí los ojos. Es que AMO a los animales con toda mi alma, que eso que soñé era simplemente imposible de que suceda! Abrí los ojos y empecé a decirme a mí misma "piensa en otra cosa, piensa en otra cosa para que sueñes otra cosa, piensa, piensa". Pero nada, ese sueño seguía molestando.

Cogí mi celular y empecé a revisar los mails que me habían llegado, pues me dormí a las diez y hasta después me llegaron algunos correos de trabajo. Luego leí el blog de Gary y me logré distraer un poco. En fin, había que volver a dormir y se estaba haciendo más complicado. 

Felizmente me quedé dormida y ya no soñé con lo mismo. Esos sueños que tienen continuación cuando queremos que ahí acaben es lo peor! Me ha pasado con pesadillas de pasillos largos y puertas interminables. Y como es no? Cuando queremos que el sueño continúe, pasa a otro y cuando es al revés sí continúa.

Hoy, cuando me alisté para ir a trabajar lo primero que hice al  bajar las escaleras fue buscar a Bruno y abrazarlo tan fuerte como si no lo hubiera visto en un mes!

Es una locura esto del mundo de los sueños.



17.3.14

Bonito

Me pican los ojos y ya he estornudado varias veces... será que se está acercando el bicho del mal del que tanto me intenté alejar?


Esta semana es una locura, tengo reuniones mil veces al día, eventos por aquí y por allá, y por si fuera poco, presentaciones importantes que me provocan este dolor de cuello que no me puedo quitar hace ya algunas semanas.

El fin de semana fue bonito. Después de algunos días preocupada por el cólico que le dio a Lalo en la madrugada del jueves fuimos al doctor y le mandó unas cuantas inyecciones y pruebas para descartar cálculos. Felizmente hasta el momento ninguna piedrita apareció ni en los resultados de los exámenes ni en el water. Pero vamos a ver, aún faltan algunas pruebas más. A esperas con fe y buen humor. 

De todas maneras algunos hábitos tendrán que cambiar para evitar cualquier complicación y espero que si vuelve a suceder sea en muchos muchísimos años más. Lo que sí, le contagiaré un poco mi loca manía de siempre tener mi botella de agua al lado durante todo el día. Es más que importante. 

El temblor del viernes me enseñó que puedo controlarme. Fue la primera vez que me desperté y me quedé sentada en la cama hasta que pasara. Solo como siempre dije "LALO" y se despertó corriendo para evitar que salga de la casa y bajara cual bombero por el tubo de la escalera pisos abajo. 

Al día siguiente, premio por aguantar el pinchazo para el análisis de sangre, desayunito juntos. Últimamente los sábados son más bonitos porque aprovechamos el día al máximo. Desde la mañana hasta la noche! Y el domingo cerramos el día con cine... Need for Speed... qué buena película. A todos los fanáticos de Rapidos y Furiosos, con todo respeto se los digo, no tiene nada que envidiarle esta nueva promesa. Buenísima!

Y bueno, ese fue un fin de semana más para la lista de días perfectos. Sería lo máximo si el fin de semana durara cinco días y los días de semana solo dos no? Eso solo pasa en el mundo ideal, donde tooooodo, es posible.

El heroe de mi vida