Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

1.12.11

Una más de locos

Hablando de locos...
Ayer en la noche leí con Lalo todos los comentarios que me hicieron en el post sobre el Harapiento y casposo. Me reí tanto que hasta me dolió el pecho. Me imaginé a cada uno de mis amigos bloggeros asustados por un tipo de loco. Y bueno, no faltó el comentario sensato y "pincha globos" de Lalo alias Jorge del Salto. Le digo así por el niño ese creído que salía en carrusel. ¿Te acuerdas que siempre veía?, bueno a veces me hace acordar a él cuando tiene sus comentarios cagones y yo me siento Cirilo y me provoca hasta decir "no, yo decía", pero entonces ya le robaría el papel a David y mejor me quedo con Laurita "qué romántico" la gordita jajaja. Me bajó a la realidad un poco y estuve a un pelín de borrarlo pero naaaaah, leí otros comentarios y lo dejé.

Bueno, tanto leer y escribir sobre el tema me hizo pensar en el muy muy salsero. En ella y en Ale, alias Almirante Mas que acaban de llegar de su luna de miel. ¿Puedes creer de cuantos matrimonios te libraste? OJO en el buen sentido de la palabra porque ir a matris es una chamba pero si son de personas tan especiales como ellos, o como Vane la rubia, el que fue una semana antes, o los de mis amigos a los que fui con mucha felicidad, la chamba pasa a un lado y se convierte en un preparativo hermoso. Pero con "te libraste" me refiero al hecho de ponerte terno y todo el tema. Ahora sé lo que sufrías porque lo veo en Lalo.

Tú sabes que yo fui el cupido de Ale y Moni. Se conocieron y bastó solo una conversación para que desde ese momento, a pesar que cada uno tenía una vida a parte, supe que serían esposos. Nunca tanto en realidad, pero supe que estarían juntos sí o sí. Además, qué mejor cosa que mi mejor amiga esté con mi mejor primo! Pero esa historia de cómo los presenté y demás es para otro día. Hoy es tiempo de la historia del loco de Mónica.

Estábamos paseando en su nuevo carrito, o huevo-móvil como le decíamos nosotros. Pero yo debía ponerle gasolina al mío porque tú no habías tenido tiempo de ponerle (historia que merece un post entero para contar todo lo que hacías por mí cuanto se trataba de temas de "carros"), entonces lo saqué de la casa y como susodicha aun no tenía brevete hacía que vaya a 10 por hora para que nadie la pare y me siga para estar juntitas. Llegamos al grifo más cercano y cuando terminé de ponerle yo me estacioné en la tienda y le tocó a ella ponerle al suyo. Yo me bajé y entré a comprar algo porque esas tiendas de grifo son una perdición porque lo TIENEN TODO. Después de unos minutos escuché algo que parecía un grito "ayudaaaa" seguido de un fuerte splash!!!!, me acerqué a la puerta del grifo y cuando vi lo que estaba pasando casi me desmayo. Un loco estaba trepado en el capot del huevo-móvil. Le faltaba un zapato y gritaba como mono, miraba a Mónica bailando a un ritmo desconocido. Los chicos del grifo, al ver la cara de trauma de la niña no podían hacer más que echarle agua al pobre hombre. Yo, desde adentro, con las manos en la luna como desquiciada decía "ayúdenla por favor, ella le tiene pánico a los loquitos". Fue en ese momento cuando se bajó del carro y se agachó. Todos pensamos: "una piedra, va a coger una piedra" pero no. NO ERA UNA PIEDRA. Era su zapato!!! Sacó el objeto como si fuera una bandera, de derecha a izquierda. Es decir, hizo honor al dicho "más feo que zapato de loco" pues olía a diablos, y encima diablos podridos. Luego con más palabras ininteligibles se fue alejando de a pocos para que pudiera arrancar el carro y estacionarse a mi lado por fin. Salí corriendo y no pude decirle nada... la risa nos había atacado a las dos al punto de casi hacernos la pila.

Una historia más de locos para el diario...

¿A cuántos otros locos conoceré en mi vida? Solo no me los mandes cuando estoy sola en mi carro por favor porque sino ahí sí que me muero.  

Suficiente con los locos que me rodean para cruzarme con alguno desconocido.

30.11.11

Harapiento y casposo

Harapiento y con caspa se rasca sin parar. 
Mirando con desgano se escapan de pronto sus locas y explosivas ganas de conversar.
Esto
Lo otro
La escalera
El ascensor
Los micrófonos...
-SILENCIO-
Se rasca nuevamente la cabeza con el dedo anular. 
Mira al vacío y se va.
Se va no sin antes volverse hacia atrás a preguntar por donde vino. 
Una vuelta más y se oculta en las sombras para que pase el huracán. 

Momentos parecidos a este se encargan de llenar las cuadriculadas hojas de sus días para devolverlo a la mañana siguiente a empezar un nuevo reto. Rascándose y vistiéndose con harapos el pobre va. 

Pobre, que feo se debe sentir que alguien tenga pena por otra persona y le digan "pobre". Pero con pena y todo, le digo pobre. Porque me nace.
Pobre...
Y a mí que me daban miedo los locos... 

Me acuerdo el día en que tocaron el timbre de la casa y ofuscada luego de varios intentos de fuertes "QUIÉN ES?????" por el intercomunicador, bajé las escaleras como si fuera Giganton con su "fi fa fo y fum". Escuchando a lo lejos a mi mami decir "ay qué le pasa, por qué estará de ese humor" abrí la puerta con un garfio en la mano (exagerando la escena) y mi cara cambió por completo al ver al sordomudo que pasaba los sábados pidiendo libros viejos. 
Me sentí criminal.
Una desgraciada.
Una delincuente.
Tú te reías sin parar de mi depresión por haberle gritado a alguien sin saber quién era, pero luego de unas semanas te pasó lo mismo. Me reía también y me dijiste con cara de picón "Y qué hubieras hecho si era un loco a ver! Por eso no debes abrir la puerta así nomas mamita". Me cagaste el feeling con esa frase papi. Yo que me estaba riendo rico, devolviéndote la jugadita y me mandas un loco a la mente. Sabes la fobia que les tengo!!! Y en mi vida me he cruzado con tanto loco existe en el mundo.

Conozco casi todos los tipos:
los que huelen a poto
los que se rascan sin parar
los que hablan solos
los que no hablan solo miran
los que duermen en las calles
los que no parecen pero son (y hasta huelen rico)
los que paran calatos
los que se despiertan y aparecen debajo del suelo para asustarme
en fin... todo loco que existe cruza por mi vereda tarde o temprano.

Mirame ahora. El harapiento con caspa me visita a diario y yo, solo tengo que aguantar. Porque en fin, es un loco tranqui. no pega ni insulta. Pero si a veces se raya y deja salir un rayo de su ojo maligggno. Solo a veces. Pero nada, a remar marino que nos lleva la corriente y no me quiero volver loca tan pronto.

O ya estamos locos y no nos hemos dado cuenta...
Qué miedo...

POBRE LOCO!!!!
Pooooobre harapiento con caspa!

29.11.11

Semillas

Quisiera ver una semilla antes de ser plantada.
Dura como piedra pero indefensa como un bebé.
Quisiera verla chiquita.
Como si tuviera miedo a crecer.
Quisiera ver como dos manos cuidadosas la toman.
La toman con cariño y la levantan con cautela para darle un espacio.


Quisiera ver esa pequeña semilla y comparar el antes con el después.
Ver el proceso del cambio en su vida.
Quisiera ver cómo lucha con lo lógico y lo ilógico para abrirse camino.
Sentir sus ganas de crecer sin importar el ambiente.
Quisiera ver cómo se alimenta de solo agua para vivir.
Poder ser parte de un proceso completo desde el principio y dejarle el "fin" al tiempo.


Quisiera estar en el preciso momento que los rayos de luz dejan salir un viso verde.
Ver cómo a pesar del tiempo y contratiempos se hizo posible la salida.
Quisiera verla salir airosa, con los brazos en alto como si sintiera el viento.
Ver cómo crece ante todo y ante todos con el tallo estable,
consciente,
maduro,
fuerte como piedra.
Como estas mismas piedras que obstaculizaron su salida.
Ver cómo a pesar de la lucha no guarda rencores.
No castiga ni deja que la castiguen.


Quisiera conocer semillas y comparar sus antes y después.
Para luego ver cómo todo es posible.
Quisiera creer que es posible creer entre tanta mentira.
Ver que el mundo está hecho de semillas que luchan entre ellas.
Quisiera conocer semillas y tocar su alma.
Que no solo crezcan pisando a los demás...
sino que dejen crecer para seguir creciendo.


¿Es parecido allá arriba?
lo dudo...
Debe ser un lugar perfecto.
Donde tú mereces estar.
Creciendo y dejando crecer...




28.11.11

Momento esperado...


Las piernas me temblaban como gelatina.
"Mierda cuánta gente", decía David agarrándome la mano.
Con un poco de presión en el brazo le dije"cállate que no ayudas".
"Qué roche" finalizó.

Entré a la iglesia muerta de nervios. 
Solo quería mirar hacia adelante y no voltear a ver quiénes eran los que me susurraban cosas lindas.
"Estás preciosa, pareces un angelito, eres una princesa, estás bella...". 
Emocionada hasta los huesos solo miraba al frente.
No había nadie más que Lalo en el altar.
Solo caminaba a su encuentro.
Un beso en la frente y ya estaba a su lado.

Había pasado el primer tramo con éxito. 
Ni una sola lagrimilla de emoción y las energías a flor de piel.
Las primeras palabras del padre se sintieron en el corazón.
Estaba logrando lo que tanto quise, que aquel que nos casara nos haya llegado a conocer tanto que pudiera hacer incluso bromas con nosotros. 
Lo hizo perfecto. Tanto así que él mismo desde el altar me hacía señas como diciéndome "tranquila".

Vinieron otras pruebas, como la del rito de las velas.
Los papás de Lalo, y mi mami con David debían caminar hasta el centro de las bancas y prender dos cirios amarillos y llevarlos hacia nosotros para encender el nuestro que era rojo. 
Símbolo de amor y unión que ahora se unen para nosotros, como explicó el padre.
Segundo tramo, listo.

Ahora el turno de las ofrendas. 
Caminamos hacia el altar con el pan y el vino. Fue lindo y muy emotivo estar más cerquita de ti, donde están todas esas imágenes de angelitos como tú.
Más cerca de la casa de Dios, como me enseñaron desde chiquita.
Tramo superado. Y ni una lagrima aun.
Todo salía perfecto.
Como siempre lo imaginé.

Luego vendrían las palabras más esperadas.
"Los declaro marido y mujer".
El beso mágico y a esperar la otra parte más preparada.
Preparada en conciencia y ensayos para que todo salga bien.
Preparada por las noches de amanecida con Los Talios de mi corazón que nos ayudaron incondicionalmente.
Preparada por el esfuerzo de conseguir lo que yo quería.
Preparada porque muchos de los que no estuvieron de acuerdo por miedo de que me quiebre, me apoyaron en ese momento.
Preparada porque mentalmente me debía preparar, pues es la parte en la que tú serías el protagonista.
Y la parte en la que me daría cuenta que no estabas a mi lado (realmente) físicamente.

Ese momento en el que todos los asistentes escucharon las palabras del padre pidiendo que enciendan las velas que encontraron en las bancas para recordarte. 
Pronunciaron tu nombre y esa lagrimita que estuvo escondiéndose desde que entramos, salió sin miedo.
Sentí el calor de las luces detrás de mí. 
Sentí todo el amor de los que fueron a vernos.
Sentí, aunque no pude voltear a ver la gran foto en vivo, que estabas presente.

...y realmente fue mágico...
Como siempre lo soñé...




El heroe de mi vida