Creo que implementaré esta como una nueva "etiqueta" y sección de mi blog: A través de mis manos, sus recuerdos. Como lo dije hace mucho, escribir, a mí me desahoga, es mi escape, mi filtro de fuga de la realidad para irme un poco más del espacio terrenal y volar en el mundo de los recuerdos. Ese mundo en donde me encuentro contigo. En donde te veo una vez más.
A pesar de que algunas personas no compartan mi forma de pensar, tampoco estén de acuerdo con el propósito de escribir este blog, y que hasta incluso piensen que es una forma "no muy sana" de atraparte sin dejarte ir en paz, es mi refugio, el último rincón de mis pensamientos, mi lugar preferido. Y qué mejor manera de seguir alimentando este cajón de recuerdos que con más pasajes reales. No solo míos, sino de cada semilla que dejaste aquí en la tierra.
Pongo a disposición una porción de mi espacio, para ellos. Por si algún día se animan, como se animó Lissy (y en esta oportunidad por segunda vez), a contarme lo que hay en los rincones de su mente, para plasmarlo aquí a través de lo que más me gusta hacer: escribir-te.
Cada uno, en su momento comprobará, que no lo hago simplemente por hacer, lo hago porque me gusta mantener vivo tu recuerdo.
Como si nunca te hubieras ido...
“Hoy contaré algo de lo que siempre
me acuerdo. Tú sabes lo nerviosa que soy con las enfermedades, pero todo esto fue
consecuencia de un problema que tuve en la vejiga hace unos años. Antes ese
tema no me preocupaba, pensaba que nunca me podía pasar nada malo, pero esto me
hizo abrir los ojos y ver la vida de otra manera. Cuando me dijeron que tenía
que ser operada me asusté y creí lo peor, pero siempre estuviste conmigo, en
cada chequeo, examen y pruebas variadas para saber qué era lo tenía. Siempre a
mi lado tranquilizándome, dándome ánimos diciendo que todo estaría perfecto, que
no tenia de que preocuparme. Conversabas con los médicos para que me hablen y
me den tranquilidad en cada momento, nunca entraba a una cita sin que ellos
estuviesen bien entrenados por ti.
Fue en la última prueba, esa que fue
con anestesia en sala de operaciones, que los médicos vieron que mi vejiga tenía
algunas partes de las paredes internas dañadas a causa de una cistitis crónica,
por eso era necesario operar para sacar esas capas y que crezca nuevo tejido. El
doctor puso fecha para la operación, y yo notaba tu preocupación, pero no me
lo demostraste nunca, al contrario hacías que las cosas parecieran simples y
sencillas. Mantuviste esa estrategia hasta el día de la operación. Siempre
conmigo, tú y mi mami por supuesto.
Al abrir los ojos ya en el cuarto,
ahí estabas tú. A mi lado derecho con una sonrisa cogiéndome la mano y haciéndome
cariños en la cabeza, “todo está bien hijita, ya pasó”, me decías. Era
imposible no estar nerviosa por los resultados de la biopsia del tejido que
sacaron. Hiciste todo para que me entreguen los resultados lo más rápido
posible.
 |
| Lissy de bebé |
Unos días después, recibí una llamada
tuya diciéndome que no había nada malo, que los resultados eran negativos y
todo estaba bien. Eso me devolvió la tranquilidad, pues en ese momento tus
nietos tenían seis y cinco anos y quería estar bien para ellos. Pero unos
minutos después, cuando llegaste al cuarto sentía mucho movimiento, mi mami salía
y entraba nerviosa, Lucho estaba muy raro, le veía la cara desencajada como si
quisiera decirme algo y no supiera cómo, se le veía preocupado y eso me
inquietaba mucho porque el siempre trataba de hacerme reír para que no piense
tonterías. Incluso tú estabas con la mirada extraña, como perdida. ¿Tú perdido?
Eso sí era raro. Comencé a tener un poco de miedo, algo estaba pasando
definitivamente.
Ya en la noche llega el doctor, el
doctor tocó la puerta y al mirarme al os ojos me dijo “Lisette, lo que salió en
la biopsia es lo mejor que ha podido salir, tienes meta placía escamosa”. En
ese momento empecé a temblar, yo no entiendo términos médicos, no sabía qué
diablos era eso pero sonaba feo, sonaba a cáncer, empecé a llorar desconsoladamente
y te decía que me habías engañado que tú me habías dicho que todo estaba bien.
Sé que eso te dolió mucho, me dijiste que nunca me engañarías, que eso no era cáncer,
que por favor creyera, que dejara de llorar y confiara en ti, que jamás dejarías
que nada malo me pasara.
Esa noche te quedaste a mi lado cogiéndome
de la mano y velando mi sueño. No pegaste el ojo en toda la noche, y cuando amaneció
ahí estabas aún cogiendo mi mano. Me dijiste que te esperara un ratito y
saliste del cuarto. Habías estado pensando toda la noche cómo tranquilizarme
realmente, y encontraste la mejor manera. Regresaste con el patólogo, y con una
pizarra acrílica con plumones. Él me hizo toda una exposición de lo que era ese
término y por fin entendí lo que tratabas de decirme. No era cáncer. No era
nada malo. En verdad no dejarías que nada me pasara.
Mi Mami y Lucho quienes también
estuvieron conmigo a cada minuto por fin estaban tranquilos por verme respirar
en paz. Ellos también pasaron momentos difíciles tratando de ayudarme.
Tú me mirabas y sonreías contento de
verme tranquila. Siempre fuiste mi héroe, la persona que estaba a mi lado incondicionalmente,
por eso cuando te fuiste me sentí desprotegida, mi gigante, mi héroe se había
ido sin despedirse y yo no sabía cómo hacer para superar ese dolor que dejaste
al irte".
Una vez más,
nos encontramos con grandes historias.
Esas que solo se encuentran cuando nadamos,
hasta en los últimos rincones de nuestras memorias.
 |
| Todos, antes de mi llegada al mundo. |
 |
| Tú, del otro lado de la cámara. |