Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

31.10.12

Justo cuando termino de subir

Me paro frente a un primer escalón...
y subo...
subo uno más...
me detengo en el descanso y miro arriba.
Aún falta mucho para llegar.
Nuevamente subo un peldaño...
uno más...
subo otro...
y casi veo la meta.
Doy la última bocanada de aire,
y me quedo parada.
Me desespero,
pero espero,
Respiro y miro abajo.
¿Tanto he subido?
Sigo esperando.
Sudo mirando fijamente qué habrá detrás.
Espero.
Respiro y veo luz.
La puerta se abre lentamente.
Me invita a pasar.
Y es en ese preciso momento que más cómodo se me hace bajar.
Me invitan a pasar.
Veo a mi alrededor y todos parecen haber entrado ya,
o tal vez bajaron nuevamente.
El viento sopla en contra,
y sigue siendo más fácil bajar.
Busco señales, pero no las encuentro.
Llaman de al lado diciéndome que no entre.
Llaman del otro pidiendo que los acompañe a su puerta,
pero no a la mía.
Quién diría que antes de subir los largos peldaños nada pasaba.
Todo parece haber despertado.
Todo parece seguir el curso normal de la vida.
Menos yo...

Justo cuando termino de escalar todos los peldaños.



29.10.12

El constante inconforme

Existe una preguntita inocente que no tiene nada de maliciosa, siempre es hecha por una persona con una sonrisa en los labios y con los ojos brillando de ilusión. No tiene nada de malo, absolutamente nada, pero cuando es lanzada al viento llega al destinatario como dardos directo al nervio que encienden una alerta invisible que indica un posible estado de ebullición máximo. Parece emitir un anuncio intermitente en rojo neon diciendo "controla tu respuesta" y al menos a mí, me dan ganas de soltar una preguntita inversa que le quiten las ganas de saber mi respuesta.


Sé que tengo poca tolerancia, y casi casi un humor de perros cuando algo me molesta, dice mi mami que lo heredé de ti. Podemos ser las chispas del lugar, hablando con los ojos y haciendo bromas explosivas que captan la atención de cualquiera en el momento menos indicado, pero que el genio que tenemos dentro es uno bien grande y fuerte cuando lo provocan, lo es. Y más en nuestra sociedad, en donde habitan especímenes de todo tipo, desde los llevaderos hasta los imposibles de escuchar. 

Entre esos especímenes que nos rodean en el día a día, encontramos al famoso "constante inconforme". Ese pesado que, sin querer ser pesado, cae más chinche que lapa. Ese que te pregunta en los lugares y momentos menos apropiados, cosas incómodas. Que tal vez no son incómodas para ellos, y por eso las hacen con la sonrisa más sincera.


Uno pasa por todas las etapas, y por ende, por todos los niveles de preguntas del constante inconforme. Primero, cuando una persona está solter@ la gran pregunta es: ¿y ya conociste a alguien?
Luego, cuando ya se tiene pareja: ¿y están durando no?
Cuando el tiempo juntos se hace largo: ¿cuándo te casas?
Cuando la pareja se casa: ¿y cuando "ENCARGAN"? (cómo odio esa palabra)
Cuando ya están "buscando" pero no quieren hacerlo público: ¿y?... ¿¿¿ya?????
Cuando ya tienen un hijito: ¿y cuándo la parejita?

¡¡¡POR DIOS!!!
¿¿¿QUE ACASO NUNCA SE CONFORMAN?????

¡¡¡Qué desesperante!!!

No estoy en contra de las preguntas que, como ya lo dije antes, buenamente las personas puedan hacer a los demás. Pero en mi caso, voy un año de casada y no hay un solo día que alguien no me pregunte cuándo tendré hijos. No tiene nada de malo, lo sé, es lo normal preguntar, pero me parece que son cosas que no deberían preguntarse. Cada uno ve cómo planifica su vida, sin comentarlo a los cuatro vientos. ¿Por qué hacerlo? Son cosas que cuando se den, pues la gente se enterará porque sí. 

Tal vez no me gusta que me hagan esa preguntita en especial, porque yo no la hago. No me gustaría escuchar algo como "sí, es que ya estamos buscando pero aún nada". Es algo incómodo creo. Pero como dice "pepe grillo", nadie es como uno mismo es, o como uno quiere que los demás sean. 

Además, parece que estamos viviendo una época de histeria colectiva por embarazos. Es decir, hay etapas en la vida de cada persona que todo lo que nos rodea parece "contagiarse", no encuentro otra palabra que lo defina mejor, de determinadas cosas. Por ejemplo, hubo un año en que TODOS se casaban a la vez, o que novios pedían a novias sin cesar, en este momento, la moda está en salir embarazada. Pero la verdad es que es bonito vivir primero una vida de a dos, para luego pensar en un tercero. 

En fin, cuando llegue el día de ser mamá, tú serás el primero en enterarte. 
Está prometido desde hace mucho tiempo.

Por mientras, a lidiar con los constantes inconformes, que nunca faltan...


Al que le caiga el guante...
que se lo chante!

25.10.12

Cinco invasores

Giro la cabeza a la derecha y puedo ver la calle. 
La gente va y viene mirando sólo hacia adelante, para evitar tropezarse o toparse con un duro poste 
obviamente, pero siempre mirando al frente. 
Algunos osados sacan de sus bolsillos ese aparato que ahora no es más que una extensión de los mismos dedos -smartphones- y tientan al destino mirando hacia abajo. 
Las consecuencias de ellos pueden ser tremendas. 
Pero nadie lo piensa en ese momento. 
Algunos miran de reojo y muy presurosos, como con miedo de lo que encontrarán al frente, y regresan a lo que estaban.
Otros tropiezan con huecos en la vereda, se golpean con los hombros de un extraño, o hasta incluso se quedan un momento en un lugar fijo para retomar luego el mismo camino con la mirada gacha.
Todos van y vienen.
Y parece que nada los detiene.
Ni el mismo destino al que se dirigen sin mirar al frente.

Giro la cabeza y miro hacia mí misma. 
¿Hacia donde estoy yendo?
Miro hacia el frente, o sólo agacho la cabeza y dejo que me lleve el viento, a donde me tenga que llevar. 
Si mantengo la mirada en un punto fijo, algo me distrae y desvío los ojos hacia un punto cualquiera. Simplemente evado y dejo fluir.
Y esto debe parar. 

Erradicar de una buena vez cualquier vestigio de las cinco cabezas del reino de "abajo".
Miedo.
Angustia.
Desconfianza,
Inseguridad.
Ansiedad.
Esos cinco que un día cualquiera me hicieron bajar la cabeza y me vendaron los ojos para no mirar lo que viene en la línea del tiempo.

¿Cuándo pasó?
A veces creo que hace 4 años y un poco más...
A veces no lo sé...

23.10.12

Como trapo viejo

Todo se veía oscuro, calculo que serían las 4:00 am aproximadamente. En estas épocas, cuando ya debería empezar a calentarse el ambiente primaveral, a veces nos sorprende un viento helado que nos roba hasta el aliento. Por eso la colchita de polar entre las sábanas y el edredón grueso todavía nos acompaña por las noches. 


Me había acostado con la luz aún prendida para esperar a que el lado izquierdo de la cama sea ocupado por esa parte de mi vida que ahora se ha convertido en la mitad de la misma. Sin querer me quedé profundamente dormida soñando con cuanta roca pueda existir, desde dinosaurios hasta la misma familia Gonzales de "Al fondo hay sitio". No sé cuanto tiempo pasó pero sentí unas ganas locas de abrir los ojos de buenas a primeras. Estaba como siempre, casi en la esquina superior de la cama echa un bollito con Lalo echado en forma diagonal con toda la colcha robada por si fuera poco. Aproveché para ir al baño a ciegas, como todas las noches y regresar caminando con los ojos de memoria adivinando cuántos pasos me faltan para llegar a la cama y tocarle las piernas al ladrón de colchones enteros que duerme conmigo. "No me robes toda la cama pues" le dije mientras se volteaba dándome la espalda para yo abrazarlo por detrás. El friecito del momento ameritaba un buen apapacho con pierna encima cual mono encima de un árbol. 


Pasaron unos cuantos minutos y de la nada sentí un saltito seguido de un empujón de brazo como si fuera un bicho. "Qué te pasa!!!!!!!!!!!!!!" le dije indignadísima. Me había sacado el brazo de su panza y me había despertado de mi más profundo sueño. Qué derecho tenía para tratarme así! La más resentida me di la vuelta y no le puse un dedo encima hasta la mañana. Luego por supuesto, no se acordaba de absolutamente nada, pero mi corazón seguía resentido. Me había tratado como un trapo sucio durante la noche. Haciéndome la dormida esperé que se acercara antes de irse a trabajar para ver qué excusa me daba. "Es que sentí como si me estuvieras clavando las uñas en el brazo enanita. Me dolió!!!" 

Me quedé pensando y vino a mi mente esa vez que a media noche sentiste que te mecían la cara de derecha a izquierda de izquierda a derecha, un vaivén de cachetes como si estuvieras diciendo "NO" involuntariamente. Cuando abriste los ojos no viste más que la mano de mi mami en tu barbilla con el dedo índice estirado frotándose contra tu barbilla. "Es que creo que me picó un zancudo" fue lo que ella te dijo tras hacerle la pregunta del millón.

Tal vez la culpa del tirón de mano de hoy fue mía. Quién me manda a soñar que estoy amasando la harina para preparar galletitas. 





El heroe de mi vida