Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

14.6.18

Desde hace unos días

Sabes que desde hace unos días me parece escuchar que se abre la puerta de la casa, suenan unas llaves en consola, seguido de unos pasos (ni tan rápidos ni tan lentos) escaleras arriba para llegar al segundo piso  escuchar: "qué tal táfico!". 

Sabes que desde hace unos días no hago más que pensar en todas las veces que te me dijiste que por comer helado al día siguiente te salía un "rollo extra" en la panza. Pero pensando igual eso te ibas al Bembos de la esquina cada vez que podías para jugar a las apuestas y ver cuántos helados te podías comer al hilo. Increíble, pero cierto. 

Sabes que desde hace unos días empecé a recordar cómo fue esa primera vez que me subí en el asiento de atrás del avión que tantas veces volaste simplemente porque te dieron ganas de volar. "Como si e subieras a tu bicicleta", me decías. Sentí el viento y casi casi juro que pude escuchar tu voz colada entre el soplido fuerte del viento a unos cuantos pies de altura. 

Sabes que desde hace unos días me acuerdo de los cambios de nombre de les hacías a mis amigos. Nunca supe si realmente lo hacías a propósito o porque no te acordabas. Pero ahora que lo pienso bien, de hecho era con doble. Nunca perdías la oportunidad de reírte o hacer reír a quien captara alguna de tus bromas. 

Sabes que desde hace unos días trato de acordarme de cada detalle tuyo: tu pelo suavecito, tus manos, tu voz, tus cosquillas que dolían, tus ojos renegones, tu olor a papá, tu forma de caminar, tus ronquidos que se escuchaban hasta el otro lado de la casa, tu risa, tu despertador, tus ganas de hacer todo el día cosas, tu energía, tus cariños toscos, tus preocupaciones, todo... pero por más que trato cada vez se hacen un poco más borrosos. ¿Serán los años sin verte ni escucharte?

Sabes que desde hace unos días no dejo de preguntarme si realmente eso que pensamos hace mucho es hoy una realidad: ¿será un sueño mientras estamos despiertos y una vida paralela mientras dormirmos? Cosas que solo pasan en esas conversaciones en el tráfico. Cosas que solo pasan una vez y se recuerdan para siempre. 

Sabes que desde hace unos días me pregunto por qué no te dije que sí para ir al cine ese viernes que preferí quedarme en la casa sin saber que sería el último viernes que te vería. Luego me acordé que esta semana es el día de padre y entendí la razón de todos esos pensamientos en masa. 

Te extraño...


27.3.18

Recuérdame un 27 otra vez

Ayer vi Coco. Esa película que moría por ver desde hace tiempo y por una u otra cosa no podía: no querían verla conmigo, las funciones eran muy tarde o muy temprano, no había quién se quedara con los bebes, o mil razones más que hacían imposible que la llegara a ver. Hasta que por fin la vi. Y fue raro. Al principio pensé que iba a ser una película linda, con mensajes bonitos y de esas pelas que te dejan pensando con el corazón en la boca. Esta vez, fue un poco más allá. Me tocó el alma y me dejó esa sensación de que realmente todo en esta vida tiene dos versiones (el lado bonito, y el no tan bonito después de todo). 



La verdad es que es una película que me hizo llorar como hace siglos no lloraba y solo por una razón, tiene TANTO de cierto en cada mensaje que me llenaba el corazón de solo escuchar lo que decían. Cosas como "lo más importante es la familia", o "solo muere, lo que se olvida", y es tan cierto esto último que me hizo pensar en ti. En todo el tiempo que ha pasado y sigo sintiéndote aquí. Sin necesidad de prenderte una vela "en el día de los muertos" pero, estoy segura que si existiera un mundo de muertos sería así, tal cual. Cada uno viviría de sus recuerdos y lucharía por no ser olvidado sin saber que aquí abajo nadie los olvida. Por más que no existan fotos, porque quedan voces, memorias, caricias, palabras, sueños e incluso momentos que nada puede borrar. 

Así que hoy, que se cumple un mes más contigo lejos, puedo decir que no estás muerto, porque nadie te ha olvidado. Ni un poquito. Más bien, permaneces más vivo que nunca en el corazón y mente de todos y cada uno de los que tuvimos la suerte de conocerte. Y los que no, también. Estoy segura que eso de que uno no muere, a menos que sea olvidado es tal vez la frase más verdadera y genuina que puede existir. Al 100%.

Siempre te recuerdo... y siempre lo haré.

Recuérdame hoy me tengo que ir mi amor Recuérdame, no llores por favor Te llevo en mi corazón y cerca me tendrás A solas yo te cantaré soñando en regresar recuerdame, aunque tenga que emigrar Recuérdame, si mi guitarra oyes llorar Ella con su triste canto te acompañará Hasta que en mis brazos estés Recuérdame Recuérdame hoy me tengo que ir mi amor Recuérdame, no llores por favor Te llevo en mi corazón y cerca me tendrás A solas yo te cantaré soñando en regresar Recuerdame, aunque tenga que emigrar Recuérdame, si mi guitarra oyes llorar Ella con su triste canto te acompañará Hasta que en mis brazos estés Recuérdame


15.3.18

Después de mucho

¿Sabes qué es lo que más extraño de este rincón? Escribirte. Poner las manos en el teclado y simplemente hablarte sin pensar que nos separan -dimensiones, vidas, cielos, mundos- o como sea que se llame lo que nos separa. Sentir que no existe tiempo ni espacio y los recuerdos llegan solos uno tras otro como si jamás te hubieras ido. Y ya pasaron casi 10 años de eso. 

Parece increíble que haya pasado tanto tiempo y sigamos aquí, viviendo sin ti pero contigo a la vez. Es extraño, pero estoy segura que lo entiendes. La verdad no sé si sigas aquí, como todo el mundo dice: en algún momento ya se deja de sentir "la energía" o como quiera se llame. No sé, pero lo que sí es cierto es que hoy veo esa parte de la vida, como algo diferente: todos nacemos sabiendo que en algún momento nos vamos a morir, pero no sabemos cuando. Y si algo me enseñaste, y me sigues enseñando a lo lejos, es a por lo menos intentar, de vivir cada día como si fuera el último. Y si fue malo, a la mierda, mañana es uno nuevo y seguro será mejor, pero si toca otra vez malo, bueno pues, paciencia. De peores hemos salido, y peores nos tocarán. 

Pasé la etapa de consultarle a los "apus", de la "cólera" sin fundamentos, de las preguntas sin respuestas, de las miles de hipótesis sin conclusiones cerradas, de sueños que se volvieron pesadillas, de los "por qués", de los "y sis", de los "cómo hubiera sido si él...", y ahora estamos en el... y se fueron casi 10 años. 

He cambiado mucho... y aún no me puedo acostumbrar porque siento que no soy yo. La misma de siempre. He dejado los libros a medio leer, algunos capítulos a medio escribir, lágrimas sin derramar, palabras sin salir de mi boca y así, muchas otras cosas más que me han hecho caminar por un lado de la muralla un poco angosto, complicado, y también un poco enredado. Y una vez más vuelvo a ti como siempre, pero esta vez, no te escucho. ¿Qué hago? No sé dónde estoy ni qué puedo hacer para volver. De verdad que ahora sí me siento en medio de la nada, con la brújula rota y la lámpara sin luz a mitad de la noche. Puede ser una etapa, sí. Total, el ser humano siempre cambia después de todo no?

A ver si logramos algo positivo de esto... prometo volver más seguido... pero sin estreses ni TOCs de 2 por semana, ni 1 al mes. Eso ya no se puede.

Te extraño... como siempre.



27.9.17

Hoy es 27 de setiembre otra vez

Hoy se cumplen 9 años desde que te fuiste. ¿Si puedo creerlo? NO, en absoluto. Siento como si hubieran pasado en realidad meses, y es que es aquí donde la frase que tanto me repitieron una y otra vez, cobra sentido: una persona muere, solo cuando la olvidan. Gracias a Dios entonces que nunca morirás para nosotros. A pesar de que hemos aprendido a vivir sin ti aquí en la tierra, muchas veces me invaden los pensamientos como "qué me diría mi papá", porque así es la vida, antes renegaba con algunos consejos tuyos, pero hoy los extraño. Hemos aprendido a extrañar sin dolor, porque una vida con dolor eterno no te hubiera gustado nada. También, hemos aprendido a recordar y sonreír, porque todos los capítulos de la novela tienen tonalidades de todos los colores, pero solo lo que hace saltar el corazón provoca una sonrisa sincera. Hemos aprendido que en esta vida todos estamos de paseo, y aunque sea difícil, cada día debe ser vivido como si fuera el último. 

Te recuerdo así: alegre con ganas, renegón cuando algo no te cuadraba, cariñoso y demostrativo, preocupado en extremo, bromista, bueno a más no poder, comedor compulsivo de torta helada, roncador por las noches, asustador con maestría, activo nivel pulgas en el poto, protector más fuerte que escudo de hierro... tantas cualidades. 

Hoy no recordamos el día en el que te fuiste, celebramos lo que fue tu vida. Gracias por seguirnos enseñando tanto desde allá arriba.



Esta canción refleja lo que siento en este momento. La letra es simplemente perfecta y cada palabra se siente en el alma. 
https://www.youtube.com/watch?v=owfiqPyphXc

29.8.17

Sentimientos mezclados

Muchas veces me he preguntado por qué no sueño contigo. Trato de nos preguntarlo porque bueno, al final de todo es solo un sueño. Pero cuando escucho a la gente contar que sueña con personas que no están aquí, y cómo reconocen que en realidad no ha sido un sueño sino una real visita "del más alla", siento un poco de cólera. Sí, cólera porque tú no me visitas, no me mandas señales, y aunque algunas veces muchas personas "te sientan cerca", yo no. Y eso me moleta mucho.

Antes, no es que te sintiera cerca, es que quería creer que lo estabas. Pero ahora que lo pienso, es lo que mi mente quería creer, no era la realidad. O tal vez sí, pero ahora ya estoy confundida. Las veces que he soñado contigo han sido pocas, y todas las veces he soñado que era mentira que ya no estabas aquí. Que te habías ido de viaje escondido por algún motivo pero ya había pasado todo, pero al final, tenías que volverte a ir, y en realidad era que yo ya me estaba despertando. Y cuando volvía a mi realidad sentía una tristeza enorme, un vacío inmenso que me hacía retroceder en el tiempo. Dolía mucho.

¿Será por eso que no me visitas? O es falsa esa creencias de que los muertos vuelven de vez en cuando a visitar a sus seres queridos. Ya no sé ni en qué creer. Lo único que sé es que te extraño. Y pienso que la vida es tan rara, efímera y pasajera que asusta un poco. Un día estamos aquí, y al otro ya no. Todo cambia, todo evoluciona pero dejando cicatrices.  

Hay días buenos, y días malos.... como hace poco que hablé con una amiga que perdió a su papá. Me escribió cuando estuvo mal y me contó cómo hice para superarlo. Le dije la verdad, que no era nada fácil, quise mentirle para que esté tranquila, pero no pude. Le dije que tenía que aprender a vivir con esa falta, nunca se cura la herida, pero se aprende a vivir con ella. Y la verdad es que me llevó a pensar en que nada te prepara para la muerte, sea por enfermedad, como súbitamente, nada. Todo duele igual. Y entonces todo recrudeció, la herida empezó a arder y los pensamientos volvieron, las preguntas también. Miré el calendario y me di cuenta que estamos a unos días de entrar a TÚ mes. Ahí la respuesta. 

Se viene septiembre, y con él, un montón de recuerdos. No todos amargos, pero sí difíciles de recordar. 


31.7.17

Oración de un padre

Creo que este mes ha sido un mes de pruebas. Me di contra la pared cuando me di cuenta que la persona con la que trabajaba en la casa me dio la espalda después de 2 años y medio. Es duro, darle confianza a alguien, tratarla como parte de tu familia y recibir ese tipo de respuestas después de tiempo. Duro, pero ayuda a crecer.

Me di cuenta que lo único que importa es cómo criamos a nuestros hijos desde pequeños, esos son los valores que ellos cultivarán con los años. Y depende de nosotros hacer de ellos personas buenas. 

Hoy, le último día del mes, abrí mi librito de "respuestas" y me encontré con un regalo del cielo. 

Aquí va:

Oración de un padre
Fórmame un hijo Señor, tan fuerte que conozca su propia debilidad; tan bravo que al tener miedo, se enfrente a sí mismo, que sea en la derrota inevitable, orgulloso y tenaz, humilde y manso en la victoria.

Fórmame un hijo, cuyos anhelos no sustituyan las acciones, un hijo que conociéndote, reconozca que el conocimiento de sí mismo, es la piedra fundamental de toda sabiduría. 

Envíalo, te ruego; no por el camino de lo fácil y ameno, sino  encontrando un desafío en todas las dificultades y en todos los esfuerzos. Haz que aprenda a mantenerse en pie en las tempestades y, en ellas sienta compasión por los que caen.

Fórmame un hijo cuyo corazón sea limpio y cuya mente sea alta; un hijo que se domine a sí mismo, antes de tratar de dominar a los demás.

Que aprendiendo a sonreír, no olvide jamás cuándo y cómo llorar, que extienda las manos al futuro, sin que olvide el pasado y después de poseer todas estas cosas; dale, te pido, bastante sentido del humor para que, teniendo siempre seriedad, nunca se lo tome todo excesivamente en serio. Dale humildad, para que jamás olvide qué tan sencilla es la verdadera grandeza; dale espíritu abierto a la verdadera sabiduría, a la suavidad de la verdadera fuerza.

Solo entonces, yo, su padre, osaré murmurar: "No he vivido en vano".

*************

Y es aquí donde te digo a la distancia: No viviste en vano.



30.6.17

El día de Bruno

Siempre esperamos el final de junio con mucho entusiasmo. Para ser más exactos, esperamos los 30 de junio con mucha ilusión para decirle "feliz día" a alguien que tal vez no sepa siquiera que es su cumpleaños. Celebramos el día en que Bruno, nuestro perrito, llegó al mundo.

El día que lo trajiste a la casa, yo aún no había superado la muerte de Jerry, que nos acompañó 9 años y le dio cáncer y tuvimos que despedirnos de él. Pasó los mejores años de hecho porque vivió feliz, pero fue triste perderlo. Cuando llegaba de la universidad, solo entraba a la casa y lloraba. Nadie me recibía con esos saltitos alegres y lenguetazos alocados, sufrimos mucho de verdad. 

Hasta que uno de esos días todo cambió: llegué a la casa y mi mami me dijo que vaya a mi cuarto, que había llegado una sorpresa de una amiga que vivía en Estados Unidos. Subí arrastrando los pies y con la tristeza de los últimos días y lo vi. Envuelto entre mis colchas con un lazo rojo en el cuello. El perro más plomo y patilargo del mundo me estaba saludando moviendo la colita. Era un bebé, y yo no me pude resistir al repentino enamoramiento que sentí en ese preciso segundo. 

Fueron días llenos de alegría, sin olvidarme de Jerry hasta hoy por supuesto, pero Bruno se convirtió en parte importante de la familia. Renegón desde chiquito, pero es clásico de los Schnauzer creo yo, pero juguetón hasta el día de hoy. Es gorrero y pedilón y últimamente hace renegar a mi mami porque se anda haciendo la pichi en la casa. Cosa que nunca hizo de chiquito, yo creo que ya no está controlando muy bien, pero ella piensa que lo hace de malcriado.

Es mi viejito, el que me acompaño hasta en las fotos de mi matrimonio y me ayudó en mis primeros y alocados días de mamá primeriza. 

Hoy, cumple 14 años y yo solo puedo apachurrarlo y darle las gracias por existir. Sé que algún día le tocará irse también, y ahora realmente no quiero ni imaginar el momento, solo quiero que el tiempo que le toque quedarse a nuestro lado, sea el mejor.

Feliz cumpleaños Bruno!


30.5.17

Ahora nos toca ser valientes

Mayo ha sido un mes lleno de sorpresas: de las buenas y de las  malas. Un mes en el que celebré un año más de vida, y también nos despedimos de una vida hermosa que llevó mi abuela. Un mes en que me reuní con muchos buenos amigos que quisieron saludarme por mi cumpleaños, y también con algunos no tan amigos que me cerraron algunas puertas. Un mes en el que celebré por tercer año el día de la madre, y también un mes en el que recordé las promesas que aun no puedo cumplir como me lo propuse hace un tiempo. Un mes bonito, pero un poco extraño. Dulce y amargo; colorido y en blanco y negro; amable y también un poco tosco; extrañamente rápido pero a la vez que no se acaba; un mes complicado en todo sentido. 

Yo no soy de las personas que se queda para siempre en una misma página, pero sí me cuesta pasarla sin mirar atrás. Algunos más drásticos deciden arrancarla de raíz para que no quede huella y sea posible avanzar, pero algo en mí no me deja hacerlo. Creo que me aferro mucho a la idea de que el mundo no puede estar tan podrido como está ahora. Tal vez en mi loca cabeza en donde solo están permitidos los arco iris y las flores de colores a veces colapsa y se auto sabotea para pisar tierra de manera más drástica. Pero duele la caída, y aunque sé que siempre debo levantarme, algunas veces cuesta un poco más y una se pregunta: y si me quedo un rato solo a mirar de lejos? 

Imposible, el tiempo vuela y las pilas se agotan pero siempre hay un cargador cerca. En mi caso, son mis hijos. Mi cargador más potente que me ayuda a salir del hoyo más profundo, y por eso es que sigo de pie, no hay de otra y ya está. 

Ahora es cuando tú me debes decir de alguna manera eso que tanto extraño escuchar: valiente! Porque solo los valientes se paran y siguen adelante a pesar de todo.

Así que aquí estamos, tratando de ser valientes una vez más. Solo espero ese empujón que siempre pido antes de dormir... porque tú me hiciste así: valiente. 

La imagen puede contener: montaña y exterior

30.4.17

La abuela

Todavía me acuerdo la vez que llegaron a vivir a la casa. Todos emocionados por la llegada de los abuelos (los que siempre traían King Kong de manjar blanco en la maleta), esos que vivían en el norte y cada vez que venían de visita era una fiesta. Llegaron a la casa a vivir porque ya estar en provincia de hacía un poco difícil para dos señores mayores y con algunos achaques ya por la edad. 

El depa que construimos en el tercer piso de la casa era el nidito de amor. Digo nidito de amor porque realmente eso parecía. Cómo me gustaba subir a su casa, sentarme en sus muebles, gorrear galletas y de paso algunas llamadas por teléfono (era la época en que mi pasatiempo preferido era el telefonito). Era mi escape a la rutina, mi emergencia si es que necesitaba un sol (emergencia) o si simplemente quería subir a respirar ese olor a "casa de abuelos". 

Los chistes y las historias eran infinitas. El abuelo tenía ese mágico poder de hacernos reír en TODO momento que nunca he visto en otra persona. Desde sus frases chistosas y apodos precisos, hasta las muecas que nos ponía a veces. La abuela Olguita era diferente, siempre preocupada y directa también, era la que ponía el orden en la casa. Me acuerdo de la vez que se cayó y se fracturó la cadera, todos pensamos que sería muy difícil pero todo lo contrario. Demostró ser más dura que un roble, hasta ahora que ya tiene 97 años. Quién diría que años más tarde, ya sin el abuelo, ese lugar en el que vivieron juntos algunos años sería mi primera casa. Mi depa de recién casada.   

Hoy esas fuerzas parecen haber llegado a la meta. Y es que pasar por todo lo que pasó Olguita en su vida, no debe ser nada fácil. El perder a tu esposo, y luego a un hijo, en realidad debe ser una pesadilla, tengas la edad que tengas. No es natural enterrar a tus hijos, no es entendible, no es lógico. Pero por fin vas a ir al encuentro de ellos abuelita, por fin todo lo que pediste se va a cumplir. Y ya arriba te encargarás de poner orden y también a chquear todo desde un asiento privilegiado. Aquí, tus hijos, nietos y bisnietos siempre nos acordaremos de ti, de tu fuerza, y de tu lección de vida.

Por ahora, solo nos queda acompañarte y darte la mano hasta que llegue el momento. Ese momento en que por fin serás feliz como muchas veces lo dijiste. Corre abuela, ahora que puedes hacerlo, hazlo. 


31.3.17

Al viento

A veces me pregunto cómo hacías para hacer todo lo que tenías que hacer sin dejar de lado nada. Se me hace tan difícil ver el presente sin pensar en el futuro, que a veces pienso que es eso lo que "ata" aunque el pasado no tenga nada que ver. Tantas cosas por hacer, metas por cumplir, pendientes que cerrar, cuentas que pagar, y tantas cosas más, pensar en todo eso me atrasa y no me deja avanzar. Es miedo? Es inseguridad? A ver si me mandas alguna señal desde allá para saber qué debo hacer. Es en estos momentos donde me falta ese sabio consejo que, aunque con reniegos de mi parte, siempre eran acertados. Qué es lo que me falta entonces: paciencia? valentía? Pero por qué me cuesta tanto conseguirlo? 

Pensar en lo que "puede pasar" es un círculo sin fin. Porque la vida no se trata de ver el futuro para elegir otro camino, se trata de confiar y seguir. Quién no quisiera tener una bola de cristal para adelantarse a lo que sea, así sea bueno, adelantarnos para saber qué viene después, para estar tranquilos desde ahora, o intranquilos buscando cómo esquivar el momento no deseado. Eso sería hacer trampa porque de qué sirve vivir tu propia novela si sabes los puntos críticos en donde "termina una temporada". Aunque a cualquiera le da curiosidad. 

La pregunta es, cómo hago para no preocuparme por lo que viene si ni siquiera ha llegado
Cómo hago para soltar si es que aún no lo tengo?
Cómo hago para disfrutar el presente por más que venga con algo de piedras?
Cómo hago para no tener miedo???? Será normal el miedo, o es por algo que siento ese miedo tan extraño a arriesgar? Y ejemplo más claro que ese NO HAY, para describir la situación HOY. Un círculo sin fin. 

Ya vendrán mejores días, a veces es solo eso: días un poco extraños llenos de preguntas y búsquedas sin sentido. 

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28.2.17

Aquí estoy

Sé que suena un poco obsesivo, pero en este blog me he comprometido a postear al menos una vez al mes. Cómo cambian las cosas no? antes posteaba entre 2 a 3 veces por semana, ahora, que mi vida dio un giro de 180° solo lo hago una vez al mes. 

Y es que soy la más obsesiva del planeta con el tema de los números. Sí, soy de las que no puede ver un circulito rojo con un número de pendientes por leer en las apps del celular, tampoco puedo con los mails por leer en la bandeja de entrada (no entiendo cómo algunas personas tienen como 1500 correos sin leer, yo me vuelvo loca). Entonces es lo mismo en el blog, no puedo ver un solo mes sin un post colgado. 

En fin, estamos ya terminando el segundo mes del año, y realmente fue un suplicio. Creo que fue un mes difícil, se enfermaron los bebes, pasamos un GRAN susto por una picadura en el pie de Marcel, el calor está peor que nunca, y algunos otros detallitos que hicieron de febrero un mes realmente complicado. Espero que marzo llegue cargado de sorpresas y momentos bonitos. 

Por eso a concentrarme en ideas positivas, menos reclamos, más buenos deseos, cero negatividad, no renegar por cosas tontas, tratar de ganar puntos con la paciencia, ser neutral cuando nadie llama a mi opinión, no meterme donde no me incumbe, tampoco ganarme problemas ajenos, sonreír un poco más, y dejar de pensar que lo que sucede a mi alrededor es personal.

Solo así seremos un poco más felices este mes que comienza.

Bienvenido Marzo...

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31.1.17

Otra cita contigo

Sabes que cada vez que te escribo siento como si tuviera una "cita contigo". Es raro pero sigo sintiendo esa sensación que sí, que efectivamente te escribo, y tú me lees. A pesar de la distancia, a pesar de los años, aún me lees. 

Sé que muchas veces cuando estoy perdida, o en una situación difícil me pregunto qué hubieras hecho tú. Y te hablo en silencio, en mi mente, con el corazón y el alma. Y a pesar que no te escucho sé que me aconsejas, también en silencio. Otro tipo de silencio, pero silencio al fin. 

También, cuando estoy sola, te pienso y te imagino viviendo momentos que quedaron en el tintero. Los pienso y los imagino. A pesar que no hayan sucedido porque el tiempo nos ganó, lo vivo realmente. Tú, cargando a los bebes y haciéndoles cosquillas como toda la vida nos hacías a nosotros; tú, llevándolos a tomar helados a la esquina de siempre contando historias fantásticas de pulgarcito en su avión de madera; tú, llevándolos de la mano al nido y despidiéndote en la puerta, siempre en silencio. 

Esos consejos que no me diste, porque la vida es complicada y nos hace tomar rumbos distintos cuando menos lo esperamos, todavía siento que están pendientes. Las enseñanzas, los almuerzos, las películas, las risas, los castigos que duraban minutos, los ojos tristes, las manos extendidas, las palabras que marcan, las historias inventadas pero con moraleja al final, las propinas, las recogidas de madrugada, las llamadas preocupadas, las visitas inesperadas, los "salud" que no se dieron, y muchas cosas más aún están pendientes. 

Y a pesar del tiempo, te extraño como el primer día.

Extraño tu voz,
tus fuertes pisadas al llegar a la casa,
tus apretones de hombro,
tus cosquillas,
tu risa,
tu sonrisa,
tu silencio amargo,
tus cejas fruncidas,
tus chistes malos,
tus consejos, 
tus molestos consejos,
tus buenos consejos,
tu pelo suavecito,
tus manos suavecitas,
tus duchas a las 5:00 am,
tus "feliz cumpleaños",
tus abrazos,
tus besos,
tus llamadas de teléfono,
tus mordidas de manzana, 
tus cariños,
tus películas a medias,
tus visitas al doctor por consultas de terceros,
tu buen corazón,
tu preocupación extrema,
tu estrés (que me lo pasaste a mí),
tus frenazos en el carro,
tus disculpas,
tus terqueadas,
tus reniegos,
tus juegos toscos,
tu música,
tus sueños,
tus metas,
tus vuelos,
tus aviones,
tus huellas.

Te extraño a ti papi.
Siempre te extrañaré.


27.12.16

Se acabó el año

Una vez más me despierto con una rara sensación, de vacío, de nostalgia, de querer algo sin saber qué es, de angustia. Un día raro que empieza sin avisar y confunde un poco. Pero solo bastó con mirar el calendario para darme cuenta que es un día especial por un simple número. Hoy es 27. El último 27 del año 2016. Un año que si bien nos trajo alegrías, también fue un año complicado en muchos aspectos. Me ayudó a crecer, a la fuerza, pero a crecer recto. Tal vez con una sonrisa un poco más forzada, las lágrimas escondidas en los bolsillos y algunos sueños en Stand By. Un año en el que el miedo ganó algunas batallas, y se fue no sin antes prometer volver. Pero así como prometió volver, yo prometí estar preparada y no caer tan fácil. Al final, cada vez conozco más como es esto de "vivir", porque no todo es como siempre quisimos y por más que intentemos estar en paz, siempre se van a presentar obstáculos, algunos más complicados que otros, pero de todo se sale, de todo se aprende y si cuesta un poco más, ¿qué queda? a caso es una opción rendirse? Eso sería como entregarse al vacío, cómo te rendirías si tienes que seguir caminando, por ti, por los demás que dependen de ti. Es así como al final, sola o acompañada, es necesario seguir adelante. Aunque duela un poco. Todo pasa, todo mejora. 

Es así como espero el nuevo año con nueva visión. Con objetivos diferentes y con las ganas de tener menos angustias. Que los días sean menos grises y la tristeza se tome un año sabático. Un año en el que las buenas noticias, por más pequeñas que parezcan, sean los titulares de cada día, y que los malos ratos se vayan de paseo con un pañuelo blanco en la maleta. Que las mentiras se extingan y la verdad sea la insignia. Un año diferente en el que nos graduemos en "introducción al respeto con amor" y que "la paciencia" dicte un curso todo el año. Que las risas se regalen y los malos humores se esfumen (aunque no del todo para saber que todo es real). Quiero que este año sea distinto al fin.

Entonces así nos despedimos del 2016. Un año que dentro de todo lo malo me deja cosas buenas. Sin duda, un año que como todos, se va dejando una gran enseñanza y dándole la posta al 2017, que promete de todas maneras, ser un aliado más que un simple calendario en el escritorio.

Feliz 2017!

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29.11.16

Caminando se avanza

Hace poco me dijeron que te comunicarías conmigo a través de un sueño o algo así. Personalmente no creo en esas cosas porque pienso que si quieres comunicarte lo harías sin pensarlo tanto, sean en sueños o en alguna otra circunstancia como ya ha pasado antes. 

Pero todo eso me hizo pensar en todo el tiempo que ya pasó sin escuchar tu voz, sin tus llamadas a cualquier hora del día simplemente para saber cómo estoy, sin tus pellizcones al cuello ni cosquillas dolorosas que dolían con risas, sin tus palabras de preocupación, sin tus ideas para hacer el fin de semana, sin el solido de tus sandalias al salir de la ducha a las 5 de la mañana, sin tus cariños a Bruno y juegos toscos por la tarde, sin tus zapatos bien puestos al pie de la silla mientras dormías, sin tus ronquidos de soplido, sin tus dulces, sin tus consejos, sin tu mirada... tantos años sin ti.

Cuando escucho de amigas que pierden a sus papás, trato de decirles lo que yo quería que me dijeran en ese momento: nada. A veces un abrazo vale más que muchas palabras y la verdad es que en esos momentos no existe nada, ni una sola palabra que calme el dolor intenso que siente el corazón. Y si algo me enseñaste en ese momento fue a valorar los abrazos, esas palabras mudas que reconfortan aunque sea por unos minutos.

En fin, los meses y años seguirán pasando pero lo que nunca pasará es el amor infinito que todos aquí sentimos. Y nunca pasarán los días que no pensemos en ti. Sea simplemente para decir: qué me hubieras dicho si...? O tal vez un: te acuerdas cuando...? Siempre, siempre estarán presentes esos tipos de pensamientos.

Gracias por haber estado y, de alguna manera, seguir estando a mi lado papi.

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31.10.16

¿A quién hemos olvidado?

Quiero dejar por aquí un video que realmente me llenó el corazón. No porque yo no conozca a mi niña interna, sino porque conozco muchos casos que estos pequeños son olvidados. 

Cuando crecemos, nos olvidamos de cosas elementales y básicas para todo ser humano: a reír sin complicaciones, a no preocuparnos demasiado, a apreciar el color del cielo y las nubes en movimiento, a contar los botes de una pelota, a saltar sobre los charcos de lluvia, a simplemente vivir sin sentir ataduras.

Nos preocupa el día a día, el futuro nos atropella y el pasado nos invade, queremos correr para llegar al final del día sin pendientes y si aún los tenemos al llegar a casa, pues aprovechamos el tiempo para cerrarlos. Nos olvidamos de conectarnos de vez en cuando con ese lado inocente y feliz de nuestro mundo.

Debemos ser conscientes de que el tiempo vuela y con él se van vivencias, recuerdos y momentos que tal vez no vivimos. 

Aprovechemos el HOY que vivimos, con los que nos rodean. Los que son realmente importantes y vitales para nosotros.

Conectemos nuevamente con nuestro niño interior.


27.9.16

Ocho años

Sentir que el tiempo sigue corriendo dejando "atrás" un día que todos preferimos olvidar, pone la piel de gallina cuando vemos el calendario y contamos los años que pasaron ya. 

Hoy, se cumplen 8 años desde que te fuiste y a pesar que todo este tiempo intenté no pensar en ese día (es decir, en cómo se dieron las cosas), no he podido dejar ese cajón con la llave que le puse. De vez en cuando se abre, y sigue doliendo. Y es que creo que algo tan fuerte como lo que vivimos, no se puede arrancar de una historia que está escrita en piedra. Y que dejó marcas y cicatrices. 

Entiendo que los momentos tristes deben olvidarse, pasarse al otro lado del cassette y borrarse para siempre. Pero es parte de mi historia, de nuestra historia como seres humanos y como familia. Duele, y vuelven a surgir las mil preguntas que por algunos meses se dejaron atrás. Sé que no te gusta que pensemos y le demos mil vueltas al tema, simplemente pasó y ya está. Pero prometo que llegaré a un punto con todo esto. 

Pasamos muchas cosas juntos, tuve la suerte de tenerte a mi lado por 24 años, aunque hubiera querido que sean muchos más para llegar a cuidarte yo más adelante. Otras muchas cosas dejamos de vivir juntos (digo juntos porque sé que a la distancia igual las celebras conmigo), me casé, tuve hijos, crecí como profesional y como persona. Siempre con tu luz desde arriba que de una u otra forma me ayudaba a ver las cosas más claras en momentos grises. 

Fue lo que nos tocó vivir, y aún vuelven a mí de vez en cuando los famosos, y pesados, ¿por qué? y también los "si hubiera". Pero sé que de eso no se construye la vida. Esos solo son frenos pero nosotros como seres humanos debemos aprender a vivir con ellos. El tema está en saber diferenciar solo un momento de crisis y ataques de preguntas sin respuestas, que una vida arrastrada por temores o momentos amargos que nos pasaron. 

Hoy, me doy cuenta que estos 8 años no pasaron en vano, se sienten como si fueran meses, pero cada día se aprende a vivir con ese "dolor" que nos marcó. A todos, de maneras diferentes, pero a todos en fin. 

Podrán haber pasado 8 años ya, pero cada día te pienso, te recuerdo, te hablo y te extraño, como el primer día lejos de ti.

Tengo la esperanza de que algún día nos volvamos a ver, para ver de nuevo tus ojos contentos y tocar tus manos fuertes y seguras, y seguro ese día, me volverás a guiar y te seguiré ciegamente. Algún día cuando nos encontremos detrás del arco iris, en donde vives ahora.


26.8.16

El mes que se va y el que viene

Agosto entra a su última semana. Este mes aprendimos muchas cosas y dejamos algunas cuantas por entrar a en la lista de tareas pendientes. Cumplimos un año más como padres y logramos cosas que antes creímos muy lejanas. Gané un poco más de temores en lugar de perderlos, pero siempre con a meta de lograr que desaparezcan en el menor tiempo posible. Porque si de algo estoy convencida, es que de los miedos no se vive. Y estos miedos no son más que amarras que nos atan al suelo sin poder siquiera movernos. Pues es bueno siempre tener raíces afianzadas en la tierra pero que nos permitan movernos y de vez en cuando volar un poco, siempre que sepamos cómo regresar, obviamente. 

Es bueno siempre verle el lado bueno y positivo a todo lo que nos pasa. Algunas veces es más difícil encontrar ese ángulo, pero otras veces se torna divertido, porque creo que ahí está el reto, cuando uno quiere ver todo rosado, lo logra aunque al principio esté borroso medio gris, solo depende de uno. A veces es bueno que reviente un poco el rollo pero siempre para darnos cuenta que hasta de una explosión se pueden construir ciudades enteras. Se empiezan por los pedazos más grandes y se completa con los más pequeños. Así es más fácil. 

Me sigue pareciendo increíble estar ya en la segunda mitad del año. Parece como si realmente recién estuviéramos empezando cuando más pegados al fin de año estamos. Pero en fin, si vamos a terminar el libro en las mejores páginas, pues bueno, que venga ese gran final.

Que agosto se acabe significa dos cosas: pasamos un mes especial en el que los tesoros de mi vida dan una vueltita más al sol, y entramos en un mes especial porque me recuerda a ti. El mes en que naciste y el mismo mes en que te fuiste. Es un mes especial, pero difícil. Este año se cumplen 8 años lejos de ti pero realmente parecen 8 minutos porque siempre estás con nosotros. Siempre en nuestros corazones, en nuestras vidas y en nuestras mentes. Siempre papi.

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28.7.16

Pensando en ti

Me he preguntado muchas veces cuál es la razón de tu silencio. Por qué no me visitas en mis sueños??? Por más que me digo a mí misma que seguro no quieres que me sienta triste al despertar (como a veces me ha pasado), siento que no es verdad. A caso ustedes no tienen ese poder de estar con la gente que quieren a lo lejos? No lo sé y me da pena pensarlo porque quiero verte aunque sea una vez más, en sueños al menos. Pensar que tu voz se hace cada vez más lejana me asusta un poco. A caso algún día me olvidaré como sonaba? A caso un día me costará recordar tu cara? Eso es imposible pero hay días como hoy que me lo pregunto. Días en que siento que todo es tan frágil que se puede extinguir en un suspiro. Días complicados, en los que tsl vez, solo tal vez, te extraño un poco más de lo normal...

30.6.16

Buscando lo bonito de junio


Tengo que pensar en todas las cosas que pasaron en el mes para por fin pasar la página y darle la bienvenida a Julio. Para ver si esperándolo con flores en la entrada es un buen mes y se porta como niño bueno. 

Creo que el balance general es positivo, pero darme cuenta que existen personas que aún no tienen tantos valores como creí, duele. Siempre camino pensando que en cualquier momento se me cruza una piedra, pero nunca las veo a la distancia y por eso el golpe es más fuerte.

Se fue un día del padre más, y yo una vez más sentí esa mezcla de sentimientos: ganas de celebrarlo feliz con el papá de mis hijos, pero triste por no tener al mío a mi lado. Es algo muy difícil de explicar, y también de vivir. Pero creo que es algo a lo que debo acostumbrarme, pues ya pasaron algunos años y aún me sigue costando. 

Conocí el lado bonito de algunas historias que parecían terminar en un final oscuro. Es lo lindo de vivir de lejos algo que de la nada gira y muestra su brillo. Creo que verle ese lado de colores a las cosas nunca está demás. 

Pasé más tiempo con mis hijos y aprendí a disfrutar hasta los ratos amargos de llantos y berrinches. Tratar de sacarle provecho a esos momentos para aprender es algo bueno. Aunque a veces llegue a cansar un poco. Creo que nunca será suficiente cuando se trata de nuestros hijos.

Fui doctora otra vez, visitamos doctores y cargamos el botiquín de remedios, pero ver que día a día el mal pasaba nos hacía sentir más contentos y tranquilos. Este será un invierno fuerte, así que a cuidarse se ha dicho.

Viene julio, y con él una promesa más de seguir creciendo y aprendiendo. Creciendo y aprendiendo. Lo digo dos veces porque siempre es mejor avanzar en pares. No por nada tengo mellizos.


30.5.16

Dejar que fluya, esa es la clave

Se va mayo...
Un mes cargado de celebraciones pero también se pruebas un poco difíciles. A veces creo que el mundo está al revés. La gente vive como no se debe vivir y la mente se enferma con pensamientos cargados de suciedad que vuela como el viento y se pega sin querer. Por más que usemos capa protectora y antivirus, algo queda. Desgraciadamente es así.

Pero es ahí donde importan los momentos felices. Las celebraciones, los abrazos sinceros, las miradas que lo dicen todo sin usar las palabras, los besos del alma, las caricias que tocan el interior y no solo la piel, los pensamientos que limpian el cuerpo, las palabras que sanan. Y finalmente, quedan los deseos que nos hacen seguir vivos y caminando derecho. 

Hoy no es momento de esconder la sonrisa, sino al revés, es momento de mostrar su brillo y poder infinito. Creo que cuando más queremos ver las cosas por el lado positivo es más difícil. Lo que se debe hacer es pensar menos y simplemente fluir. Es difícil, sí, pero como la mente es TAN poderosa, cuando "solo queremos pensar bien, pensando que debemos pensar bien y lo que está mal debe ser eliminado", inconscientemente llamamos a los malos pensamientos que se cuelan porque sin querer los estamos llamando. Es raro, pero al querer alejarlos, los llamamos. Por eso simplemente la clave está en dejar fluir. Así como llegan esas ideas, dejar que se vayan, sin retenerlas y examinarlas. Si lo practicamos es fácil.

Mi mes de mayo se va con brevete renovado, con un año más cumplido, un poco más de experiencia en corazón de mamá, una heridita que pronto cicatrizará y un montón de pendientes más por cumplir. 

Ahora entramos a junio. El mes de los papás. Tu mes... Te prometo celebrarlo como se debe al lado del papá de mis hijos, pero también recordando que tuve el mejor ejemplo de padre. Gracias por todos esos años a mi lado. Te extraño.

El heroe de mi vida