Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

25.6.15

A cruzar el umbral

Muchos cambios tienen mi mundo de cabeza. Creo que nunca imaginé que de buenas a primeras una persona, y familia completa pueda experimentar tantos giros y vueltas completas. Pero bueno, hace mucho debí aprender que todo es posible en este mundo que no es ni tuyo ni mio. Es completamente de nadie. 

En lo personal, no me gusta creer en cosas raras, pero realmente he pasado por muchas predicciones y lecturas del pasado, unas más pastrulas que las siguientes, pero todo era por curiosidad. Hasta que hace poco nos dijeron que tú no habías cruzado el umbral. Desde ese día, puedo poner mis manos al fuego para decir y garantizar que soy testigo de que cosas raras están pasando. ¿Será verdad que se abrió un portal tipo Ghost? No por nada era fan número uno de esa película y nos decías entre risas que así nos ibas a perseguir cuando ya no estuvieras aquí. Cuántas cosas me dirías entonces si pudieras escuchar mis pensamientos. Me muero...

Lo veo con un poco de gracia, porque a pesar que digan que los que no han cruzado el umbral sufren, estoy segura que si tú aún no lo has hecho, es porque no quieres hacerlo. Nada de porque no sabes que ya no estás en esa vida ni mucho menos. Es porque no quieres irte y dejarnos en un mundo que ya no te pertenece. 

En fin, ese primer día que nos contaron eso, fui al baño en la madrugada y puedo jurar que escuché una voz desde afuera del baño, todos dormían y yo escuché una voz de hombre clarísimo. Me dicen que alguien pudo haber hablado dormido... pero no es así. Era alguien más. Y bueno, salí y ni se lo conté a nadie porque me dirían loca. Pero al día siguiente, día del padre... tú día... la chica que cuida a mi abue vio una persona entrar a mi cuarto y escuchó sus pasos como si realmente estuviera caminando frente a sus ojos. Llamó varias veces para ver si era alguien pero nadie estaba en casa. Solo ella y mi abuela que estaba a su lado. Luego, cosas como que el televisor se prendía solo y mis aretes desaparecían para aparecer juntitos debajo de mi almohada y movidas de cola mirando al vacío de Bruno, pasaron como pan de cada día. 

Hoy, pienso que si eres tú, me encantaría que algo me dijeras. A tu estilo, a tu manera, y lo mejor es que lo harías gracioso. Estoy segura de ello. Pero la verdad es que si aún estás aquí porque quieres asegurarte de que estemos todos bien, no tienes nada de qué preocuparte. Todos y cada uno de nosotros a pesar de mil cambios y problemas, saldremos adelante. No por nada salimos de un roble más duro que el hierro mismo. 


27.5.15

Siguen pasando los meses


Hace días vengo pensando en el 27. Un día como hoy, hace 6 años y 8 meses te fuiste sin avisar dejándonos a todos en pausa. Hemos crecido y nuestros caminos siguieron su rumbo. Pero siempre contigo en la mente y el corazón. 

Hace días pienso en lo distinto que sería TODO en absoluto si siguieras aquí. Tantas cosas se resolverían en un abrir y cerrar de ojos, y tantas otras quedarían un poco en la nada por ser "sin importancia" y que nosotros confundimos con "prioridades". Todo sería tan distinto que da un poco de miedo. Miedo porque nos ponemos a pensar sin querer en esas decisiones que tuvieron lugar sin consultar. En esas cosas que pasan sin tener la "aprobación" de esa persona que siempre fue tu guía. 

Hace días vengo contando el tiempo que ha pasado y simplemente es increíble. Cómo puede pasar tanto tiempo y sentir como si todo hubiese pasado ayer. Es tan raro pensar en la gente estuvo tan presente y ahora, de la nada, no está más. Tan raro que hasta se me escarapela la piel. 

Hace días te pienso como tantos otros días y siento un vacío pero ya no duele igual que antes. Duele aún, pero duele bonito. No es como antes que realmente dolía, y se sentí de verdad. Hasta hoy recordaré eso tan profundo que parecía quemar, arder y romper (todo a la vez), como si alguien dentro de mi propio cuerpo estuviese jugando a las peleitas. Eso ya no es así, ahora el recuerdo emociona y hace suspirar. Sí, a veces está acompañado de nostalgia, y también algo de pesar pero al menos ya no está esa pregunta que nunca quería irse: ¿Por qué tuvo que pasas? Pues eso se interioriza, y se logra "entender" de una u otra manera.

Hace días, meses y años te extraño igual. Te amo y te pienso igual.
Y lo mejor de todo, te siento igual.


30.4.15

El avioncito

Siempre escribo al final del mes sin darme cuenta. Ha sido un mes super intenso, un mes de retos empezados y triunfos logrados; pero también de muchas pruebas y momentos de angustia que hasta hoy sigo pasando. La salud no ha "primado" en este abril, pues hace 2 semanas los bebes están con una gripe que se complicó un poco y parece no querer soltarlos. La impotencia que siento es realmente enorme. 

Pero a pesar de las trabas, fue un buen mes. Crecimos un poco más juntos y conocimos más de cada uno. Salimos a pasear y entendí que al menos Marcel heredó algo muy característico de ti. Me di cuenta cuando al sacarlo del coche lo primero que miró fue ese avión a control remoto que volaba a la distancia. No había forma de hacer que su mirada se despegara del cielo. Subía y bajaba aterrizando de a poquitos y sis ojos no lo soltaban hasta que estuviese totalmente apagado. La primera vez pensé que era coincidencia y que solo le llamó la atención por ser algo nuevo. Lo llevé a pasear un poco más lejos y ahora ya miraba los árboles y los pajaritos. Se sorprendió con la inmensidad del mar que podía verse a lo lejos, igual que Naelle, pero no paró a detalle como con el avioncito.

Nos sentamos en el pasto sobre una manta a disfrutar el momento de a cuatro y de pronto algo lo absorbió de nuevo en el aire. No podía tomar fotos mirando a la cámara porque sus ojitos apuntaban hacia arriba. Y nada ni nadie lo hacía voltear. Era el avión lo que ocupaba el 100% de sus pensamientos de bebito en ese momento.


Seguro Naelle también sacará algo de ti. Ojala no sea tu amor por los dulces y más bien saque tus ganas de hacer deporte y correr por todos lados. Creo que eso ya se está viendo porque es una bebita que no tiene paz. Ese día del paseo, no podía dejar de mirar a la gente y reírse haciendo ruidos con su boca. 

Luego ya para tomarnos una foto en familia, no me di cuenta sino hasta que llegamos a la casa que sin duda eres tú quien estaba presente también esa tarde. Ahí a lo lejos, arriba de la foto, estoy segura que estabas tú cuidándonos en representación de ese avioncito que parecía irse con el viento.

Y es que el abuelo siempre será abuelo. Por más que viva, unos cuántos miles de kilómetros para arriba.



26.3.15

Más, sin saber qué

Vengo pensando hace días sobre qué escribir aquí y nada se me ocurre. Será que me volví aburrida? Será que me volví unas de esas mamás que siempre critiqué por tener solo un tema de conversación y darle vueltas a lo mismo sin parar? Será que mis días son tan monótonos que ya ni me provoca hablar de ellos?



Sí, mi vida cambió por completo hace unos siete meses. Lo mío dejó de ser mío para pasar a ser de ellos, incluso mis cosas ahora ya no son mías. Hablo desde mi cuarto hasta mi tiempo. Pero esos son los sacrificios de ser mamá. Es un trabajo hermoso, en el que sí provoca estar todo el día. Pero también tenemos otro tipo de obligaciones justamente por ellos. Para que tengan lo que deben tener y necesitan para vivir felices y tranquilos.

Ya no tengo mucho tiempo como antes, no leo como antes, no escribo como antes pero disfruto cada momento libre que tengo. Aún así sean solo minutos, trato de vivirlos de a poco y le saco el jugo a cada segundo. Confieso que a veces me frustra no hacer todo lo que tengo en mente, pero algo es algo al menos. Un día perfecto para mí es el día que me levanto temprano, le doy la leche completita al menos a uno de mis hijos y la mitad del biberón al otro, salgo a tiempo de mi casa despidiéndome como siempre de los bebes y llego bien al trabajo, me dedico a mil a terminar mis pendientes y hacer un poco más, a la hora de almuerzo aprovecho en escribir y leer lo que sea que tenga en "cola" para arrancar a trabajar en la tarde nuevamente. Salgo en punto para no agarrar tráfico mientras leo y reviso mi correo personal en el taxi y llego a la casa. A jugar, a comer papilla y a bañarlos. Luego al parque los cuatro juntos a dar una vuelta por la noche y a que nos de el airecito fresco hasta que la mecida en el coche los haga caer. Llegar a la cuna para empezar la rutina del último biberón para finalmente tirarme a la cama para mirar mi reloj y ver que aún son las 10:00 pm. A bañarme y prender la laptop para intentar ver mi serie preferida y finalmente dormir hasta que uno de los dos me llame de nuevo para cargarlo en mis brazos (generalmente eso pasa a las 3:00 am). 

El tiempo a veces no perdona, no deja mucho para vivir en pareja como se puede ver pero si uno realmente quiere, puede hacer eso y más para ser feliz. Por eso, ese día perfecto que describo líneas arriba no se da casi nunca. No se da porque dedico un poco más que eso a la persona que amo. Pues él tiene un lugar muy importante en cada segundo de mis días. Y a pesar que reniegue y patalee por el cansancio de día tras día acumulado, puedo querer y desear un día mucho más perfecto que ese. Sería tan lindo que él me traiga todos los días al trabajo (como hoy) y que también almuerce conmigo como antes, y hasta incluso me recoja al final del día para ir a comer algo de paso antes de llegar a la casa. Echarnos juntos a ver una película hasta que yo (como siempre) me duerma antes del final con la cabeza en su hombro derecho. Esa etapa ya pasó pero estoy seguro que algo podemos hacer para aunque sea repetir una partecita en nuestro "hoy" de a cuatro. En nuestra multitud de familia que recién empieza. 

A veces queremos más sin pensar que ya tenemos suficiente. 
A veces queremos más cuando aún no sabemos cómo manejar lo que ahora tenemos.
A veces queremos más y la verdad es que aún no lo merecemos.

Estoy contando los días para que lleguen esos feriados especiales y ver si por fin podemos hacer ese algo "más" que nos falta para recargar la gran sonrisa. 



El heroe de mi vida