Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

28.2.17

Aquí estoy

Sé que suena un poco obsesivo, pero en este blog me he comprometido a postear al menos una vez al mes. Cómo cambian las cosas no? antes posteaba entre 2 a 3 veces por semana, ahora, que mi vida dio un giro de 180° solo lo hago una vez al mes. 

Y es que soy la más obsesiva del planeta con el tema de los números. Sí, soy de las que no puede ver un circulito rojo con un número de pendientes por leer en las apps del celular, tampoco puedo con los mails por leer en la bandeja de entrada (no entiendo cómo algunas personas tienen como 1500 correos sin leer, yo me vuelvo loca). Entonces es lo mismo en el blog, no puedo ver un solo mes sin un post colgado. 

En fin, estamos ya terminando el segundo mes del año, y realmente fue un suplicio. Creo que fue un mes difícil, se enfermaron los bebes, pasamos un GRAN susto por una picadura en el pie de Marcel, el calor está peor que nunca, y algunos otros detallitos que hicieron de febrero un mes realmente complicado. Espero que marzo llegue cargado de sorpresas y momentos bonitos. 

Por eso a concentrarme en ideas positivas, menos reclamos, más buenos deseos, cero negatividad, no renegar por cosas tontas, tratar de ganar puntos con la paciencia, ser neutral cuando nadie llama a mi opinión, no meterme donde no me incumbe, tampoco ganarme problemas ajenos, sonreír un poco más, y dejar de pensar que lo que sucede a mi alrededor es personal.

Solo así seremos un poco más felices este mes que comienza.

Bienvenido Marzo...

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31.1.17

Otra cita contigo

Sabes que cada vez que te escribo siento como si tuviera una "cita contigo". Es raro pero sigo sintiendo esa sensación que sí, que efectivamente te escribo, y tú me lees. A pesar de la distancia, a pesar de los años, aún me lees. 

Sé que muchas veces cuando estoy perdida, o en una situación difícil me pregunto qué hubieras hecho tú. Y te hablo en silencio, en mi mente, con el corazón y el alma. Y a pesar que no te escucho sé que me aconsejas, también en silencio. Otro tipo de silencio, pero silencio al fin. 

También, cuando estoy sola, te pienso y te imagino viviendo momentos que quedaron en el tintero. Los pienso y los imagino. A pesar que no hayan sucedido porque el tiempo nos ganó, lo vivo realmente. Tú, cargando a los bebes y haciéndoles cosquillas como toda la vida nos hacías a nosotros; tú, llevándolos a tomar helados a la esquina de siempre contando historias fantásticas de pulgarcito en su avión de madera; tú, llevándolos de la mano al nido y despidiéndote en la puerta, siempre en silencio. 

Esos consejos que no me diste, porque la vida es complicada y nos hace tomar rumbos distintos cuando menos lo esperamos, todavía siento que están pendientes. Las enseñanzas, los almuerzos, las películas, las risas, los castigos que duraban minutos, los ojos tristes, las manos extendidas, las palabras que marcan, las historias inventadas pero con moraleja al final, las propinas, las recogidas de madrugada, las llamadas preocupadas, las visitas inesperadas, los "salud" que no se dieron, y muchas cosas más aún están pendientes. 

Y a pesar del tiempo, te extraño como el primer día.

Extraño tu voz,
tus fuertes pisadas al llegar a la casa,
tus apretones de hombro,
tus cosquillas,
tu risa,
tu sonrisa,
tu silencio amargo,
tus cejas fruncidas,
tus chistes malos,
tus consejos, 
tus molestos consejos,
tus buenos consejos,
tu pelo suavecito,
tus manos suavecitas,
tus duchas a las 5:00 am,
tus "feliz cumpleaños",
tus abrazos,
tus besos,
tus llamadas de teléfono,
tus mordidas de manzana, 
tus cariños,
tus películas a medias,
tus visitas al doctor por consultas de terceros,
tu buen corazón,
tu preocupación extrema,
tu estrés (que me lo pasaste a mí),
tus frenazos en el carro,
tus disculpas,
tus terqueadas,
tus reniegos,
tus juegos toscos,
tu música,
tus sueños,
tus metas,
tus vuelos,
tus aviones,
tus huellas.

Te extraño a ti papi.
Siempre te extrañaré.


27.12.16

Se acabó el año

Una vez más me despierto con una rara sensación, de vacío, de nostalgia, de querer algo sin saber qué es, de angustia. Un día raro que empieza sin avisar y confunde un poco. Pero solo bastó con mirar el calendario para darme cuenta que es un día especial por un simple número. Hoy es 27. El último 27 del año 2016. Un año que si bien nos trajo alegrías, también fue un año complicado en muchos aspectos. Me ayudó a crecer, a la fuerza, pero a crecer recto. Tal vez con una sonrisa un poco más forzada, las lágrimas escondidas en los bolsillos y algunos sueños en Stand By. Un año en el que el miedo ganó algunas batallas, y se fue no sin antes prometer volver. Pero así como prometió volver, yo prometí estar preparada y no caer tan fácil. Al final, cada vez conozco más como es esto de "vivir", porque no todo es como siempre quisimos y por más que intentemos estar en paz, siempre se van a presentar obstáculos, algunos más complicados que otros, pero de todo se sale, de todo se aprende y si cuesta un poco más, ¿qué queda? a caso es una opción rendirse? Eso sería como entregarse al vacío, cómo te rendirías si tienes que seguir caminando, por ti, por los demás que dependen de ti. Es así como al final, sola o acompañada, es necesario seguir adelante. Aunque duela un poco. Todo pasa, todo mejora. 

Es así como espero el nuevo año con nueva visión. Con objetivos diferentes y con las ganas de tener menos angustias. Que los días sean menos grises y la tristeza se tome un año sabático. Un año en el que las buenas noticias, por más pequeñas que parezcan, sean los titulares de cada día, y que los malos ratos se vayan de paseo con un pañuelo blanco en la maleta. Que las mentiras se extingan y la verdad sea la insignia. Un año diferente en el que nos graduemos en "introducción al respeto con amor" y que "la paciencia" dicte un curso todo el año. Que las risas se regalen y los malos humores se esfumen (aunque no del todo para saber que todo es real). Quiero que este año sea distinto al fin.

Entonces así nos despedimos del 2016. Un año que dentro de todo lo malo me deja cosas buenas. Sin duda, un año que como todos, se va dejando una gran enseñanza y dándole la posta al 2017, que promete de todas maneras, ser un aliado más que un simple calendario en el escritorio.

Feliz 2017!

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29.11.16

Caminando se avanza

Hace poco me dijeron que te comunicarías conmigo a través de un sueño o algo así. Personalmente no creo en esas cosas porque pienso que si quieres comunicarte lo harías sin pensarlo tanto, sean en sueños o en alguna otra circunstancia como ya ha pasado antes. 

Pero todo eso me hizo pensar en todo el tiempo que ya pasó sin escuchar tu voz, sin tus llamadas a cualquier hora del día simplemente para saber cómo estoy, sin tus pellizcones al cuello ni cosquillas dolorosas que dolían con risas, sin tus palabras de preocupación, sin tus ideas para hacer el fin de semana, sin el solido de tus sandalias al salir de la ducha a las 5 de la mañana, sin tus cariños a Bruno y juegos toscos por la tarde, sin tus zapatos bien puestos al pie de la silla mientras dormías, sin tus ronquidos de soplido, sin tus dulces, sin tus consejos, sin tu mirada... tantos años sin ti.

Cuando escucho de amigas que pierden a sus papás, trato de decirles lo que yo quería que me dijeran en ese momento: nada. A veces un abrazo vale más que muchas palabras y la verdad es que en esos momentos no existe nada, ni una sola palabra que calme el dolor intenso que siente el corazón. Y si algo me enseñaste en ese momento fue a valorar los abrazos, esas palabras mudas que reconfortan aunque sea por unos minutos.

En fin, los meses y años seguirán pasando pero lo que nunca pasará es el amor infinito que todos aquí sentimos. Y nunca pasarán los días que no pensemos en ti. Sea simplemente para decir: qué me hubieras dicho si...? O tal vez un: te acuerdas cuando...? Siempre, siempre estarán presentes esos tipos de pensamientos.

Gracias por haber estado y, de alguna manera, seguir estando a mi lado papi.

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El heroe de mi vida