Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

31.12.10

Recorrido por los mejores años nuevos...

Antes... cuando las bienvenidas del año nuevo eran en Lima.
Con mis tíos Esquivel, los mejores amigos del mundo.
Bienvenida del año 1988


Primera celebración en Lobos. La mejor playa para nosotros!
La playa que aun tiene tu olor...
Bienvenida del año 2001
(no me maten hermanas, sé que salen críticas pero es bonito recuerdo)


Año nuevo lleno de felicidad y nuevos retos.
Otro año en Lobos, siempre en familia. Faltó Lissy y la extrañamos.
Bienvenida del año 2006


El mejor recuerdo de año nuevo.
Pensamos pasarla separados ya  las 12 apareciste solo para abrazarnos.
La mejor sorpresa... pero David y Lissy se la perdieron.
Bienvenida del año 2008


Pronóstico de foto para este Año Nuevo...
Luces en el cielo para ti...

Bienvenida a un año lleno de éxitos y solo buenas noticias.


Feliz año nuevo papi...
Siempre contigo.

Y se fue...

Me despido del año con el puño cerrado. No como señal de impotencia, de cólera o de frustación. Cerrado para guardar bien todos los recuerdos, sorpresas y alegrías que me trajo. Cerrado para que no se escapen de mi memoria y se graben en mi piel como cuando se marcan las uñas al abrir el puño.

Me despido del año con una sonrisa porque fue el mejor regalo que me dio. Para mí cada año tiene un título y este se lleva el de "volver a nacer", porque me enseñó que realmente vale la pena vivir la vida con una sonrisa y no con el ceño fruncido; conocí personas geniales que indirectamente me ayudaron a salir un poco más de ese profundo hoyo en el que caí en el 2008, cuyo título fue "el fin de MI mundo". Esa gente vale oro. Este año también aprendí que no todas las personas son por dentro lo que vemos por fuera, conocí "ángeles" con alma de demonio, y gracias a ellas mi corazón se volvió fuerte de nuevo, y aunque ahora estén en la papelera de reciclaje en mi lista de personas cercanas, les agradezco porque de todo hay que sacarle lo positivo, como siempre me decías. Entendí que lo que conocía como amor, es mucho más que eso. Decidí dar el paso más importante de mi vida y eso es lo que marcó mi año. Lo que me hizo volver a creer que la felicidad sí existe. Lo que me hizo volver a nacer.

El año se va pero no quiero despedirlo como los anteriores: con un poco de cólera en el fondo. No lo decía con mi cara ni con palabras, sino con hechos: por ejemplo quemando todo lo que representara el año que se iba. Eso solo hacía crecer en mí la ira que nació en mi corazón por haberte arrancado de mi jardín. Pero este año será distinto, lo siento, lo creo, y lo tengo que hacer distinto.

Como arreglé el dicho: después años de tormeta, vienen siglos de calma. Creo que la calma llega de a pocos.

FELIZ AÑO NUEVO!
Lo mejor del mundo para todos los que viven en mi corazón y en mis pensamientos.

30.12.10

El último año nuevo

Puede que no escuche el golpeteo de la puerta de "lobos" a la una de la mañana.
Puede que no pregunte - pensando que podía ser un borracho cualquiera - un tímido y temeroso "¿quién?".
Puede que no me respondas con tu voz de choro buena gente "soy un ladrón".
Puede que no pregunte otras 5 veces más el mismo estúpido "dime quién eres? No molestes!"
Puede que no vuelva a escuchar tu contagiosa risa ni la tan familiar frase "soy tu papá!!!"
Puede que no me sorprendas este año con esa visita realmente inesperada.
Puede que no viajes con mi mami a las 11 pm a una hora del nuevo año solo para visitarme.
Puede que no hagas TODO para no verme triste por "un mal de amores" de esas épocas.
Puede que no nos tomemos fotos todos juntos. Como siempre.

Puede que ese haya sido el último año nuevo que pasaste aquí.
Y el único que no la pasamos todos reunidos, quién sabe por qué.
Pero tan grande es Dios y el destino que hicieron que ese último año nuevo te pudiera abrazar.

Puede que no volvamos a pasar las 12 juntos...
pero queda el mejor recuerdo de todos los que sí pasamos.
Sobretodo, el de ese último año que pensamos pasar separados,
cada uno en su propio tema, con sus amigos, como quisieran.
Tú, decidiste pasarla en Lima con mi Mami y de la nada manejaron 126 km. al sur.
Solo para decirme con todo el amor del mundo: Feliz Navidad hijita, queremos verte siempre feliz.

Gracias por darme los mejores años nuevos de mi vida.
Aun así, los planes hayan sido distintos en principio.

29.12.10

Promesa para el 2011

Prometo no prometer más.
Pues cuando uno promete ya no es voluntad hacerlo bien.
Sino, es como una presión invisible hacia un ideal.
¿Eso no es estresante?
No quiero un año más de mounstroso estrés.
Ese horrible que nadie invita y se cola sin avisar.
Ese que separa hasta el más lindo de los amores.
Ese que se burla cuando frunzo el ceño.
Ese que al final de cuentas, todo lo arruina.
Hasta la más bonita conversación, fracasa.
Pero sé que lograré eliminar la presión.
Porque no es una promesa, sino un deseo.

Prometo no tener más promesas.
Solo deseos y fuertes ganas de "querer" no prometer.
En ese sentido, no prometo dejar de llorar.
Sino, quiero cambiar esas lágrimas que duelen.
Cambiarlas por brotes de risa, o muestras aguaditas de fe.
Llorar no siempre es doloroso, puede que sea el reflejo de una emoción.
Quiero y deseo hacerlo por mí, por ti y por todos los que me quieren.
Quiero siento que será posible.
Porque no es promesa, sino deseo.

Prometo no prometer.
Para que mi alma se sienta tranquila.
Para luchar por lo que realmente deseo sin llegar a metas puntuales.
Sin promesas que al no cumplirse dejan forados no visibles.
Dejan espacios vacíos.
Alientos sin fuerza.
Pasos flojos.
Tragos amargos.
Marcas que marcan con dolor.

Una promesa es más que una "promesa".
Es un contrato que un anónimo firma cada minuto.
Una promesa es más que una palabra.
Es una obligación jodidamente complicada que se debe cumplir.
Una promesa no se puede ser raptada por el viento.
Tiene pies de plomo y vive en nosotros.

Por eso...
Prefiero desear en lugar de prometer.

Deseo no prometer nada durante el 2011, solo vivir feliz con el mejor de los recuerdos siempre presentes. Deseo que la vida misma, me siga enseñando a vivir sin ti y de esa manera, pueda ayudar a los que pasan por lo mismo que yo.
Deseo no guardar rencores en el corazón. Que solo tenga espacio para amor y más amor.
Deseo que este año, sea mi año.

Estoy segura que así será...
Con tu ayuda.

28.12.10

Luces en el cielo

Hoy me puse a pensar en las miles de veces que pasamos año nuevo juntos. Fueron las mejores bienvenidas a los años que ahora son viejos, pero en ese momento, eran grandes incógnitas llenas de predicciones en la tele chicha, preguntas sin respuestas, deseos a ojos cerrados y miles de cábalas que a veces se hacían solo por gracia.

Recuerdo las veces que fuimos a Punta Lobos. El único campamento al que me dejaste ir en toda mi vida. Estar en esa playa rodeada de cerros con un olor a familia único que jamás volví a sentir en otro lugar, me hace pensar en las risas y los juegos típicos de la playa. Los castillos de arena y huecos enormes que insistentemente te pedía casi como si fuera un regalo más de Navidad. Cuando terminabas el gran hoyo, me decías que me metiera en él. Yo, con miedo, no lo hacía a pesar de tu insistencia, pero solo me bastó agarar tu mano y sentirme en total confianza. Pensar en Punta Lobos en año nuevo, me trae un sabor a la boca. Y por pensar en ello, ayer por la noche le preparé a Lalo un rico pan con huevo duro y mayonesa, por los recuerdos en la playa preferida de mi papi. Por tus lindos recuerdos en familia.

Más adelante, cuando ya estaba un poco más grande y mis hermanos ya podían pasar el año nuevo donde más quisieran, yo me iba contigo y mi mami a la casa de mi Tía Mary. Los primeros años era en Maranga, y luego en el Sol de la Molina. En estas fiestas muy pequeñitas la comida, el brindis, las cábalas y los grandes muñecos de trapo que hacíamos para quemar el año que se iba aun están grabados en mi mente como si hubiera sido hace solo unos años.

Los cohetones y demás siempre me molestaron. Desde muy chiquita la frase típica "por qué no pueden dejar de tirar esas cosas" fue mi pan de cada día por esas fechas. Me daba miedo que te pasara lo mismo que a mi abuelito Daniel, que cuando prendió la sarta de los típicos cohetecillos rojos y verdes, en lugar de guardarse en el bolsillo del pantalón el encendedor, se guardó la sarta y empezaron a reventar uno tras otro con él corriendo y riéndose con mis hermanos de tan graciosa escena.

Me acuerdo que como los fuegos artificiales y pirotécnias no eran muy de mi agrado, para enseñarme un poco de la adrenalina que tú sentías como cuando lanzabas las bombas desde los aviones que volabas me llevabas afuera de la casa antes de las 12, abrías tu maletera y sacabas una pistola rara. No era la común pistola que llevabas siempre bajo el asiento sino una con un cañón más gordo. Me mirabas, apuntabas al cielo y me decías: de qué color quieres que se ponga el cielo?. Mi respuesta duraba segundos y casi al instante que mi boca se cerraba: BOOOOM! El cielo se tornaba del color que yo mencioné.

No sé cómo hacías para que siempre coincidiera el color que te pedía con la belgala que tenías cargada.
Si hoy pudiera conseguir una pistola así, lanzaría una bengala al cielo por ti.
Para que veas desde arriba que estamos celebrando el fin de año contigo.
Aunque ya no estés con nosotros.

27.12.10

Mi 2010 en imágenes

Tal vez no estuviste a mi lado en todos los momentos importantes y felices de este año.
Tal vez los viste a lo lejos o quién sabe, incluso tal vez estuviste a mi lado sin darme cuenta.
Tal vez los días sigan pasando y cada vez se haga más difícil.
Tal vez el año que viene aprenderé algo más que solo vivir extrañándote.
Tal vez el sentimiento cambie y no sea con una punzada en el pecho.
Tal vez ahora ese dolor, sea alegría por los momentos que viví a tu lado.
Tal vez duela más, pero de una manera diferente...

Total, una vez alguien me dijo que nunca se dejaba de extrañar, pero sí se aprendía a vivir con ese dolor.

Un nuevo año empezó y no sabíamos lo grande que sería.

Ramoncito llegó a nuestras vidas!

Me volví novia!!! Tu pesadilla papi!
El bouquet que me hiciste devolverle a Karina hizo efecto.

Un nuevo motivo para juntarnos y celebrar!

Mi mami conoció a mi segunda familia, y fue lo máximo.
Estoy más que segura que estarías feliz!

No pudimos terminar el año con la mejor noticia y el más grande orgullo.
Hicieron un campo deportivo con tu nombre en el SEMAG.

Sin duda, el año se fue tan rápido como llegó.
Dejó bonitos recuerdos que compartimos contigo en cada pensamiento.
Esperemos que el próximo año, sea mejor el mejor del mundo...
Y que de alguna manera, encuentre la forma de sentirme un poquito más cerca.
Tomándome de la mano cuando entre a la inglesia.

Adios 2010, y bienvenido 2011.

25.12.10

Una Navidad más

Ayer fue una noche distinta después de todo. Estuve casi toda la noche encerrada en mi cuarto con el televisor a volumen 80, con las manos en las orejas de Bruno y a él como una bolita de nervios a mi lado. Fue el único al que le dije "Feliz Navidad" cuando dieron las 12. Y no me siento mal por eso, un poco triste, sí, pero no mal. Si el momento quiso tomar ese camino, fue por algo. Si la Navidad del 2010 tuvo más cohetones que años anteriores, fue por algo. Si no pasamos juntos - ni todos los hermanos ni contigo presente - fue por algo. Todo tiene un porque y no todo siempre tiene un final feliz. Espero que el 2011 llegue cargado de felicidad para mí y todos los que me rodean. Realmente ese es mi deseo para este año.

Lloré. Un poco.
Me preocupé por Bruno. Aunque todos tenían ganas de ahorcarme.
Maldije otro poco, pero siempre con límites. Y es que no tolero los cohetones. Aunque me digan Grinch si encontrara la granada que guardabas en tu cajón, cual terruca le quitaba el seguro con los dientes y en cámara lenta la lanzaba hacia las luces. Luego de pensarlo me sentí mal.
Me reí. Con las ocurrencia de Rochi que siempre sabe como hacerme reir cuando estoy triste.
Comí sin ganas. Pero al final las ganas se manifestaron por la comida de mi mami, buenísima como siempre.
Esperé con todas las ansias de una niña de 7 años hasta que llegara Lalo y me dijera por primera vez en la noche, el más lindo "Feliz Navidad".

Después de todo, el año que viene es especial para mí y muchas personas que llevo siempre en mi corazón. Además, contigo de cómplice allá arriba, todo tiene que salir bien. Y solo es posible que el destino tome un rumbo. El que conduce a la felicidad y el éxito.

24.12.10

La única razón por la que puedo ODIAR

Odio con toda, toditita mi alma, y no me arrepentiré jamás de lo que diré, a todos esos mal nacidos que abusan de los animales. Que maltratan indefensos perritos, gatitos, y demás seres vivos que no pueden ni defenserse ni expresarse como los humanos. Siento odio, frustración y una mezcla de sentimientos horribles hacia esas personas. Pero no puedo comportarme a su nivel. No puedo y eso me deprime.

Es tonto deprimirse por eso. Yo sé. Así como seguro la gente de la oficina puede haber pensado mientras me veían llorar como tarada viendo la noticia que salió hoy en El Comercio. Pero es algo que me indigna. Me hace sentir decepcionada de la vida. De la gente. Del corazón de muchos seres humanos, como tú, como yo. Como los perritos. Quienes puede llegar incluso a se más humanos que muchos.

Es una desgracia que ni siquiera en estas fechas, cuando la gente "supuestamente" está más unida, compartiendo un solo sentimiento y esperando la Navidad, dulce Navidad, todo es al revés. O mejor dicho, es como siempre o incluso peor. A dónde iremos a parar.

Dentro de todos los animales, son por los perros por los que más lucho como ya lo sabes. Cuando tengo la oportunidad de ayudar a uno, sea como sea lo hago. Lo he hecho desde que tengo uso de razón. Lo sé porque me acuerdo, y por las historias que me han ido contando.

Los miles de perritos que traté de rescatar, los que logré ayudar dándoles un hogar y ahora veo tan felices como Bruno, Ramón o como Jerry en su momento. Las bolsas de comida que llevo en la maletera de mi carro para poder bajarme y darle un puñado de "bolitas" a alguno que vea por ahí, mientras manejo. Me acuerdo también de mi famosa "crisis del 2002". Cuando estando en tercer ciclo de Comunicaciones, te comenté que me sentía un poco rara, insegura, tal vez temerosa de haberme equivocado de carrera. Conversamos horas de horas, y al día siguiente fuimos juntos a dar mi examen de admisión a una nueva universidad. Estudiaría lo que siempre quise, desde chiquita. Pero tenía miedo. Las ideas iban y venían dibujando situaciones terribles por las que tendría que pasar. Después de unas semanas, a pesar de haber ingresado, armado mi horario, y tú haber pagado la matrícula del primer año, desistí una vez más de estudiar mi carrera frustrada: Veterinaria.

A veces siento que no debería estar sentada donde estoy, sino en otro lugar rodeada de animalitos que necesitan ayuda. Darles todo lo que necesitan y hacer un poco "menos imposible" el ideal que no existan perros en la calle. Pero a lo hecho pecho. Tuve la oportunidad y la descarté por miedosa. Por no armarme de valor y saltar al edificio de al lado.

Ahora, ya de nada vale lamentarse. Seguiré aportando con un granito de arena aunque no logre mucho. Pero de esa forma mi corazón de siente en paz y al menos, siento que soy una persona, con el cozarón lleno. No podrido como muchos otros. Además, puedo seguir soñando y mantenerme fiel a la frase que me caracterizó y lo seguirá haciendo por el resto de mi vida: "Si me ganara la tinka, compraría un terreno enorme enorme, con grandes jardines y árboles de gruesos troncos. Pero no para vivir en él, sino para recoger a todos los perros sin hogar que vea en mi camino. Les daría todo lo que nunca tuvieron y a algunos otros, los que se escaparon o fueron abandonados, lo que tuvieron y ahora lo extrañan".

Hoy sé, que mi corazón es tan grande y noble como el tuyo.
Y eso me pone feliz. 

23.12.10

A través de una conversación...

Ya son más de tres veces que escucho la misma frase.
Una frase que sí o sí, tiene que haber salido de ti. De tu gran corazón.
Más de tres veces, lo escuché de tres personas distintas.
Tres mujeres que sin ser tan cercanas a ti, y sin ser familia directa, sentían tu cariño y preocupación.
Una frase sencilla, común, que puede incluso sonar "tonta" para muchos.
Pero ahora, es una muestra más de lo grande que era tu corazón.
No solo con los tuyos sino también con los que dejaron huellitas impregnadas.

Hoy descubrí cuánto puede reconfortarme una simple conversación con una persona que tal vez ni cuenta se de en ese momento, lo importante que haría ese día común de diciembre, un poco grisáceo con tonalidades naranjas y con aroma a panetón.

"... tu papi era lo máximo. Yo me acuerdo que a veces de la nada, me llamaba a mi celular o a mi casa - si no estaba en el trabajo y si las horas de diferencia lo permitían - y me preguntaba si estaba todo bien, cómo iba el bebe en el colegio, y hasta me acuerdo que cuando vivía en Perú me preguntaba si aun tenía gas. Si le decía que se me había acabado él mismo llamaba para que me lleven un balón a la casa. Puedes creerlo? Se preocupaba hasta por el detalle más chiquito..."

Seguro que no solo a ellas tres se lo hacía. Puede que a muchas personas más. Si no era el gas, era la cuenta de luz, el teléfono, el colegio de los chicos, la comida de la semana, etc. Y si no era llamada local, podía ser tan internacional como Nueva Zelanda, o Estados Unidos. Tenías tu red de "control" para supervisar a las personas que querías en todo el mundo. Todo un "James Bond" como te decían mis amigos del cole.

Cuántas veces escuché frases parecidas, preguntas de ese tipo pero no le di la importancia que hoy le doy.
Cuántos mensajes de voz borré sin pensar que más adelante lloraría por ellos. Por escucharlos una vez más.
Cuántas cosas evité decirte para no escuchar sermones de horas que ahora extraño.

Cuántos días intenté pedirte permisos sin sentido, cuando luego descubriría que esos permisos negados pudieron ser mejor aprovechados cuando me dabas mil opciones para hacer juntos.
Cuántas veces más tendré días como estos en los que mis realidades se confunden y mientras quiero vivir en el aquí y ahora sin sufrir, vivo en el ayer y sonrio con ganas de gritar a ver si me escuchas.
Cuánto tiempo más me aguantará la gente que me rodea, tratando de entenderme cuando en el fondo no conocen este sentimiento. Raro, pero que de vez en cuanto desfoga su frustración disfrazada de mal humor con actitudes que ni yo misma soporto.

No sé las respuestas, pero en días así, prefiero recordar y cerrar los ojos y tratar de tocar la nube que formo en mi mente. Solo así, puedo volver a la realidad en la que debo vivir.
En un presente difícil, con un pasado un poco doloroso.
En un presente en el que solo tocando un recuerdo se vuelve más color primavera.

22.12.10

"Una chica de su casa"

Ayer por la noche, luego de despedirme de Lalo, abrí como de costumbre mi blog y destiné el poco tiempo que me quedaba con los ojos abiertos a escribir. Lo que más me gusta y me desestresa en la vida. Escribirte y contarte todo lo que tengo en la mente. Recuerdos, momentos lindos, otros tristes, y a veces hasta rocas enormes que se me cruzan por la loca cabeza de vez en cuando.

Quise escribir sobre algo que al final no salió como lo pensé y terminé borrándolo de principio a fin. Pero ahora sí quiero hacerlo. Quiero revivir ese momento, ese pequeñísimo instante que Lalo y tú estuvieron en el mismo lugar, no físico, sino a través de las ondas de mi teléfono. Sin duda, era una señal. Una señal que no entendí en ese momento pero sí lo haría meses después.

El primer día que intercambié palabras con Lalo, no solo un hola y chau, sino una conversación fluida de más de 1 hora seguida, hablando de todo y nada a la vez, de su vida, de la mia, de sus planes como profesional, de mi carrera, nuestros trabajos, nuestras parecidas familias. Sin pensarlo miramos el reloj y ya eran casi las 2:00 am. Y con un poco más de permiso que la misma Cenicienta sin zapato de cristal abrí la bocota diciendo "mi papá me debe estar por llamar  se va a preocupar porque odia que regrese tan tarde a mi casa". Me siguió conversando, la verdad es que la pasamos tan bien que no nos percatábamos de nada que estuviera aldedor de los dos. Ni de nuestros dos amigos que ya se habían hecho más que "mejores amigos" cantando en el parque de Miraflores canciones de "Luis Miguel".

En medio de la interesante conversación sonó mi famoso celular. Con un poco de roche, y de pena también porque eso indicaba que ahora sí era un "chau me tengo que ir", el aparato vibraba y se prendía al ritmo de una taladrante tonadita que dejaba ver el nombre de "papi" cada microsegundo. Contesté sin demorarme mucho, si lo hacía podrías pensar que ya me habían secuestrado, descuartizado o asaltado a tal punto que ya me imaginabas caminando sin zapatos en una lejana barriada.
- Papi. Hola papi.
- Hijita donde estás? Ya es tarde mamita. Vienes con Mónica no? Pero están solitas no?
- Si papi... o sea, voy con ella, pero no estamos solas. Estamos... con unos amigos de la licenciatura.
(cosa que no era del todo cierta ni tampoco era un cuento máximo. Pues hacía unos 5 meses nos habíamos visto por primera vez en el curso de licenciatura de la universidad).
- Que bueno hijita!!! Son ya grandes no? Que bueno mamita, diviértete pues, pero ya regresa a la casa. No quiero que te pase nada.
- Ya papi... no te preocupes (con cara de roche máximo).
- Ya mamita, te veo en un ratito (forma indirecta de decirme sutilmente: Ya ven oye malcriada!).
- Si papi, chau.

Inmediátamente después que colgué el teléfono, respiré hondo y traté de explicarme en tono burlón: si si si, búrlate si quieres, pero tengo unos papás bien chapados a la antigua y bueno, yo soy "una chica de su casa" y en serio me llega que me controlen tanto la hora, el lugar en el que estoy...... y fue en ese momento que él me interrumpió con la mejor frase de la noche. La frase que definiría muchas cosas sin saberlo en ese momento: "No sabes como me encanta que tu papá te cuide de esa manera. Y ya lo escuché así que te voy a acompañar a tu casa". Como ya se imaginaba cual sería mi respuesta, se adelantó a mi rápido suspiro y dijo: "no no, nada. Yo iré en el carro de mi pata y tú anda en tu carro con Mónica. Nosotros las seguimos. Yo tampoco quiero que te pase algo".

En ese momento entendí que por algo me cuidaste tanto. Ya no siento esa rabia injustificada cuando pienso en que fui la única de mi promoción que no pisó "el famoso Zoom" ni las discotecas a las que dejaban entrar a menores de 18, tampoco a los campamentos ni viajes de fin de semana sin "adultos". No siento más ese "roche" de admitir que fui criada "a la antigua". Sino, todo lo contrario, me siento orgullosa de cómo me criaron. Más, porque la persona con la que compartiré mi vida tiene las mismas ideas que tú.

Esta chica, se siente bien cuando dice que gracias a sus papás, es "una chica de su casa". Ahora, sin burlarme de la frase, sino, sintiendo con gusto el significado de cada una de las letras de esa frase. Una frase que me define como mujer. Gracias a ti, aunque no haya sabido cómo agradecértelo antes.

Solo bastó esa vez para que Lalo te conociera. Moriría porque unas cuantas palabras se cruzaran entre los dos, pero ya no se puede. Al menos no en esta vida.

Pero me quedo con ese lindo cruce de ondas. Para mí, es suficiente como para soñar y construir el resto de la historia.

Bueno... esa vez y una más que sin cruzar palabras él llegó a escucharte un poquito más...

21.12.10

En mi almohada

Después de no haber podido dormir prácticamente nada el despertador más bullanguero del mundo se dignó a sonar. Casi 2 segundos antes de que empezara con su tan taladrante sonido matutino ya estaba levantando el brazo para apagarlo y pararme de la cama como si llevara unas 5 horas despierta. Aunque en realidad eran 4.

Mientras caminada con cara de muerto viviente en dirección al closet para agarrar mis cuatro trapos y meterme a la ducha, me detuve en el espejo que está frente al armario de mi cuarto, donde antes solía sentarme por horas con la compu a escribir, escuchar música, chismosear fotos, y miles de cosas más que una persona puede hacer si no tiene los minutos del día contados y marcados con grandes "to do" mentales. Me miré en él y me impresionó las grandes marcas "moradas" que tenía debajo de los ojos. Todas las pecas que tengo en la cara parecían haberse reunido en un solo lugar. No se les ocurrió mejor idea que mis ojos. Mis cansados y ahora tristes ojos de diciembre.

Me toqué las pequeñas bolsitas formadas a modo de moretón post-puñete sin golpe, y pensé "esto es lo que verá Lalo todas mañanas???" Tengo que empezar a dormir más para llegar aunque sea a mis primeros meses de recién casada con los ojos a tamaño y color real.

Me acordé las veces que mi mami se estresaba y se agarraba el rollito y decía "estoy cerda, me cuelgan las carnes" y tú estallabas de risa y le decías que estaba muy bien, tal cual él mismo la había conocido. Para ustedes los años no pasaban por sus vidas, solo pasaban para dejar más amor para dar, y el mejor ejemplo de pareja y respeto mutuo. Tenía casi grabada en la mente el futuro de los dos si seguían juntos. hubieran sido los mejores abuelitos. Como los de cuento, pero de carne y hueso.

Me volví a mirar al espejo, le pedí a la persona que me miraba del otro lado que me ayude a recuperar las horas perdidas debajo de mi almohada. Esas horas que se reflejan en mi ojos, en mis manos, en mis pensamientos y en mis cada vez más alterados sentidos que poco a poco están arrasando conmigo.

Le pedí eso porque espero, que el día que tenga esas ojeras realmente merecidas por la factura de los años, a mi lado esté el mejor hombre del mundo. El que me hace reir y el que con unas cuantas palabras borra muchas líneas que dejó el paso de un amargo día que terminó siendo un poco más que dulce.

20.12.10

Extraña coincidencia

Los sueños son como cápsulas de escape. Esas que no existen pero en tu mente parecen tan reales que te transportan muchas veces a lugares no muy bonitos, y tampoco deseados. Esa es la desventaja, tú no puedes elegir a donde te lleva la cápsula. Solo escapa. Sin saber a donde llegará.

Hace unos 5 años, una noche cuando preparé por primera vez Fetuchinis al pesto, los degustadores fueron Karina y Eduardo. Recuerdo que les gustó tanto tanto que hasta ahora trato de prepararlos como ese día, y nunca salen igual que la vez anterior. Bueno, no se en qué momento llegamos al tema famoso de los sueños recurrentes y llegamos a la conclusión que la gran mayoría tiene en común una clase de sueños: el de catástrofes o cosas horribles. Como por ejemplo olas gigantes, terremotos, muchos tipos de "fin del mundo", y las famosas muelas. Qué nervios! Soñar con muelas es lo peor! No por lo que "dicen" significa, sino por la sensación tan real de sentir que se te desprenden no una sino TODAS las muelas. Al menos a mí, me ha pasado bastantes veces.

Recuerdo que tú me contabas una de tus peores pesadillas. Una que hasta después de muchos años te seguía viniendo a la mente porque fue tan real que casi casi sentiste el dolor en el pecho. Soñabas que a Karina y a Lissy (cuando eran bebitas) con solo 3 y 2 añitos más o menos, y vivían los 4 en Chiclayo, les pasaba algo y tú, en tu sueño, llegabas y las veías como 2 muñequitas. Las veías como si se hubiesen caido de la ventana del edificio de la Residencial. Se te ponía la piel de gallina y los ojos aguita cuando me lo contabas.

Pero ese no es el punto de mi relato ahora, volviendo a la noche de los Fetuchinis, cada uno contaba su sueño más raro, el más traumático y que sin duda no sea común como los antes ya mencionados. Eduardo contó el suyo y cuando Karina iba a contar el de ella, simplemente no podía seguir escuchando el principio de su pseudo-sueño sin abrir la boca y los ojos cada vez más y más con cada palabra que salía de su boca: "Yo soñaba con un granjero horrible. Tenía los ojos rojos, un gran sombrero de paja y venía a la casa, tocaba el timbre y yo miraba por el ojito mágico de la puerta. Cuando el levantaba la mirada.........." yo terminé la frase con ella exactamente al mismo tiempo "extendía su mano".

Nos miramos y casi gritamos al sentir cómo se nos escarapelaba la piel! Era exáctamente el mismo sueño que yo tenía de chiquita. Hasta ahora nos acordamos de esa noche y seguimos sin creer que eso pueda haber pasado. Ella soñó algo que unos años después yo también lo soñé. Y era recurrente, una de esas pesadillas que te hacen saltar de tu cama y agarrarte la frente, secarte el sudor, tomar agua y tratar de pensar en otra cosa para poder dormir.

Significará algo que hayamos soñado lo mismo?
No sé, pero creo que cuando te contamos el tema, te reíste y solo nos dijiste "ah sí??? Qué coincidencia no?". Era genial contar con tus frases tranquilizadoras e ingenuas.
Ahora, mis sueños han huído de mi mente.
También incluso las pesadillas.
Simplemente, no sueño más.

Eso sí es raro... como si el granjero que me extendió la mano me hubiese absorbido los sueños que ya no tendría en un futuro.

Creo que algo aprendí de tus frases...
Aplicaré una propicia para este tema:
"Esas son cojudeces..."

19.12.10

Menos Grinch

Se me está haciendo más difícil que el año pasado. Y lo peor es que la gente que me rodea no se da cuenta de la magnitud de mi problema. Nadie se percata que para mí, estas fechas ya no son como antes. Es Navidad, sí. Pero ya no es la Navidad para sonreir, para brindar y celebrar. Aunque en el fondo sé que debería ser porque es una fecha especial para los que creemos en Jesús y en que existe un cielo en donde tú debes vivir según mis creencias. Así que yo misma me contradigo.

Las luces de colores, los enormes Papa Noel'es que saludan en las ventanas o puertas de las casas fichonas de Lima, las cancioncitas y la cantidad de gente en las tiendas comprando día y noche ahora realmente me enferman. Puede que antes haya sido bonito, hacer la lista de regalos a comprar para los demás, el tema de decorar la casa y comprar adornos bonitos y modernos, planear con quién y cómo pasaremos el 24, todo eso me ilusionaba un poco. Pero ahora, es distinto.

El aire que respiro es amargo. No porque sea igual para todos, sino porque a mí ya no me gusta. Tal vez me sienta triste porque pasarán las 12 y para mí será una noche cualquiera, o porque será otro día que cargue a Bruno tembleque y baboso con la lengua hasta el suelo por las rata blancas y demás sonseras que hasta hoy la gente sigue comprando a pesar de los miles de accidentes.

Lonches navideños, almuerzos de intercambio de regalos y saluditos virtuales ya solo son por no quedar como el Grinch del año. Pero debo reconocer que aunque esté con los ánimos caídos y las ganas de nada más vivas que nunca, ha vuelto a mí un pedacito de esa felicidad que todos transmiten en fechas como éstas.

El viernes fue la reunión navideña de la oficina y alguien, no esperado, tuvo un gesto conmigo que vale más que mil millones de regalos, y muchos cientos de palabras. Todos teníamos un amigo secreto y ese día entregaríamos el regalito. Al abrir mi bolsa, las lágrimas salieron disparadas como si hubieses estado escondidas hace días. El regalo que me hicieron fue el mejor gesto del mundo y siempre lo tendré en mi corazón por el gran detalle de la chata conmigo. Conocí su lado más tierno, aunque a simple visa parezca seria y "vivorita" como muchas la molestan, en tono de broma claro.

Sin duda, el mejor regalo que me hicieron en todas las navidades fue ese.
Gracias a ese regalo, se prendió aunque sea una lucecita navideña del arbolito de mi corazón.


Gracias chatita con el lindo marco y la foto.
Una fotito que vale oro para mí.
Una foto en la que salgo con mi papi.
Sabes cuanto significó para mí ese detalle.
Feliz Navidad...

17.12.10

Modo "sleep"

Qué rico puede ser abrir los ojos, ver el reloj y saber que tienes unos cuantos minutitos más para dormir. Pero NO cuando aun es viernes, último día de la semana, y no sábado como lo pensé hoy. Gracias a mi cerebro desprogramado con el calendario adelantado y el sueño atrasado salí tarde de la casa y el resultado fue el esperado: más tráfico, mayor demora, retraso en los pendientes de la oficina y mal humor al extremo. Pero al final no hubo el tráfico de siempre (seguro los criters ya están de vacacioones) ni llegué ni tan tarde a la oficina ni se me acumularon los pendientes. Parece que empezamos bien el día. A ver si se queda así para darme motivos de felicidad el fin de semana.

Creo que la falta de sueño me está pasado factura. Y la factura me está saliendo un poco cara. No es que no duerma porque no quiera, es que no puedo! Me siento tan llena de cosas "pendientes" que aunque suene a chamba no lo es. Por ejemplo, para mí, tengo pendiente hace mucho terminar mi libro que hasta ahora me espera casi en la misma página que lo dejé hace unos meses.

Lo raro de todo, es que siempre, desde chiquita he tenido problemas para dormir. Por una u otra razón me dormía tarde, o me despertaba en medio de la noche. Creo que sin querer, mi mami y tú me hicieron temerosa de "nada" y bueno, engreida a mil. Y no lo niego jamás cuando alguien me dice ENGREIDA, como si fuese un insulto: sí, soy engreidaza, y que???. 

Pensar en las noches, en los sueños, y el sueño mismo, me hace acordar tus rondas nocturnas para apagar el televisor de David, y el mio después, me preguntabas en voz bajita "hijita ya estás dormida?" y como si imitaras a la pantera rosa te acercabas a la tele y con un toquecito ya estaba apagada. Escuchaba tus pasos alejarse y luego un lejano suspiro que indicaba que habías llegado al lado de mi mami para retomar tu sueño interrumpido por los irresponsables que no aprendían a poner SLEEP cuando debían.

En una de esas rondas nocturnas, en esa época cuando estaba aun en la universidad y se me dio por ver mil millones de series a la vez y como no existe forma humana de ver 3 canales a la vez unos 3 días a la semana, mi eterno y fiel VHS me ayudaba a grabar lo que no podía ver en vivo. Y bueno, no eran épocas de DirecTV ni de las series en internet que se actualizan después de 1 segundo que las pasan en la tele, no, no eran tiempos actuales. Por eso mi fiel amigo VHS que hasta hoy está en mi cuarto pero sin cumplir su labor, me acompañó mucho tiempo.

A veces llegaba tarde y me ponía a ver una a una las series grabadas, era un éxito porque podía adelantar con el control los comerciales, pero mi sueño frustrado me boicoteaba las ganas de ver mis series. Me mojaba la cara (la más enferma) para no dormir y darte la contra por simple gusto estúpido. Siempre me decías "pero tienes que dormir temprano, vas a termianr arrugada a los 30 por no dormir, ya hijita por favor ya?" Eso último en un tono un poco más molesto. Pero yo quería ver y vería mis series. Todas las del dia.

Un día cualquiera que el sueño me atacó, quería seguir viendo y terminar para no dejar ningún "pendiente" para el día siguiente (la más enferma II) y cuandollegaba a los comerciales adelantaba con el control y zzzzzzzzzzzzzzzzzz..... abría los ojos y ya había adelantado hasta el final de la cinta cuando solo se ven puntitos negros como Poltergeist. Decía, "pucha te tonta" y retrocedía de nuevo para llegar al punto donde me había quedado, y nuevamente zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz...... hasta que abrí los ojos otra vez y estaba en el principio de la cinta en el programa que había grabado la semana pasada. Me estaba entrando un ataque de histeria cuando lo intenté por última vez y volvió a pasar lo mismo. Me llegó tanto que apagué el televisor y me tiré en la almohada. De pronto escuché tus pasos suavecitos acercándose para apagar el televisor y grande fue la sorpresa cuandolo encontraste apagado.

Más grande fue la mia cuando escuché la frase que mencionaste como un tierno susurro dándote media vuelta para regresar a tu cuarto "ya sabía que algún día me haría caso".

Ahora, no hay un solo día que no ponga SLEEP o apague el televisor antes de dormir.

16.12.10

Aunque sepa que no es fácil

Cuando pienso en todo lo que me trajo a este momento, me refiero a la cantidad de sucesos que ahora forman parte de mi pasado, esa "parte" que no me gusta mucho recordar con detalle morboso que alimenta las ganas de ver más allá aunque duela, pienso que con algunas frases que he vuelto mías, puedo ayudar a un corazón amigo que pasará por algo parecido. No igual, pero siempre tienen puntos comunes.

Aunque uno ya sepa muy bien que soportar la pérdida de una persona cercana y muy querida no es fácil, nunca se está del todo preparado para vivir ese momento.
Aunque se sienta ese dolorcito en el pecho, o ese "vapor caliente imaginario" que recorre tu cuerpo cuando imaginas el momento más feo de una despedida, es diferente cuando lo vives.
Aunque saber que una persona está enferma, que sus días a nuestro lado están marcados en el calendario, y que es mejor que ya no sufra más, es imposible creer que su alma abandonará su cuerpo un día cualquiera.
Aunque esa persona enferma vaya apagando la luz de su rostro con cada día que pasa postrado en la cama, nunca se llega a asimilar que en algún momento dejará este mundo.
Aunque veamos cómo lo hace, en el momento exacto en que lo hace.

Nadie me dijo que te irías un sábado cualquiera.
Nadie me enseñó cómo prepararme para la noticia.
Nadie me habló sobre cómo sería no verte "mañana" como siempre.
Nadie me obligó a contestar el teléfono.
Nadie me dio la noticia.
Nadie me me preparó para lo que vendría.
Nadie me pudo avisar que nos dejarías sin estar enfermo ni postrado en una cama.
Nadie lo hizo y nadie lo hubiese podido hacer porque así es la vida.

Me tocó vivir la peor etapa sin orientación, porque no existe orientación alguna para ello.
Solo queda pensar menos en lo malo y vivir el día como si no fuese a existir un mañana.
Y por mi parte, aunque todos sepan que no es fácil, trataré de hacer el momento más llevadero.
Aunque entienda que en ese momento, su cabeza esté en otro lugar.

15.12.10

Con el tiempo justo

Tengo tanto que decir y tan poco tiempo para hacerlo...

Tantas cosas han pasado,
tantos problemas he escuchado,
tantas risas he soltado siempre
con una mano en el teclado y la otra buscando lo siguiente en la lista de pendientes.

Tantas horas he esperado,
tanto bache en el que he caído,
tanta intriga me han sembrado,
tantas lágrimas he derramado
con una mano secándolas y la otra en el hombro del que apoyaré por siempre.

Tantas ideas se escaparon,
tantas ganas de escribir brotaron,
tantos temas sobre el tapete quedaron
tantas peguntas en el aire se esfumaron
con una mano en la cabeza y la otra en el corazón para ver si late.

Tanto tiempo que no te veo,
no te escucho
ni te miro.

Tanto tiempo escribiendo,
que ahora siento que al hacerlo estoy más cerca.

Tanto tiempo ha pasado,
y tu recuerdo sigue vivo.
Tanto tiempo pasará y lo seguirá estando.

Mientras yo...
me la paso evitando frases "verdaderas" que me distraen de lo que realmente deseo: mantener vivo tu recuerdo para siempre.

13.12.10

Día extraño

Siento que hoy es uno de esos días que pasan y se van.
Que no dejan nada.
Ni siquiera una sonrisa dibujada en el alma.
Caminé tanto ayer que me siento cansada.
Me siento vacía.
Casi sin vida.
Como una de esas conchas que cuando te las pones al oído no escuchas nada.
Aunque muchos dicen, se oyen las olas del mar, no se llega a oir más que el eco del silencio.
Ese silencio se parece un poco a este día.
Un día que no pasa nada aunque esas noticias que llegan sin invitarlas, parezcan matarme por dentro.
Y otras, sacarme una sonrisa sincera, pero vacía al final.

No solo es el comienzo de la nueva etapa profesional de mi mejor persona, tampoco las ganas de crecer de mi "retoña", menos los planes para el matri que se acerca, y ni qué decir de las reuniones con mis amigos de hace años que por una u otra razón no veo, y ni hablar del concierto del miércoles. Pero todo esto se opaca con las noticias que pican y cuando rascas arde. Como prepararte para perder un papá, bueno, el papá de un buen amigo, o los estresantes resultados de un maldito análisis de alguien que no merecería esperarlos, o las caras largas y malos tratos del día al día, los gritos y cuchillos en la espalda. Eso duele más.

Y no hay noticia, y tampoco sonrisa  que te haga olvidar.
Tampoco es posible olvidar el camino recorrido con lágrimas saladas, y un poco amargas, por el que tuve que caminar sola.
Ayer.

12.12.10

Lo que ronda en mi cabeza aquí y ahora


Hace mucho tiempo vengo sintiendo que no todo lo que en su momento me afectó a morir no fue tan malo como lo pensé. Pienso ahora que es un conjunto de casualidades que se ponen de acuerdo para dirigir mi vida hacia un solo camino, el correcto aunque duela. O mejor dicho, por no decir la típica frase trillada de "todo pasa por algo", las miles de situaciones que viví, momentos que pasé, conversaciones que entablé, personas que conocí, las que perdí, propuestas que rechacé, y todo lo que me hace estar sentada con la columna casi encorvada, con el típico dolor de cabeza que me caracteriza y con esta laptop sobre mis piernas que es más amiga que cualquiera, no sucede porque está escrito en "el imaginario libro del destino". Sino, simplemente porque es lo me tocó vivir. Es lo que me ayuda a ver cada vez más real y posible lo que parece imposible. Lo que me adelantó a los momentos difíciles. Todo lo que conforma mi aquí y ahora. La razón por la que empecé este blog y me hace ver los recuerdos no como momentos tristes, sino como relatos emitidos de un sincero corazón. Un corazón que cree recordar momentos dignos de ser inmortalizados, siquiera en este libro imaginario, que si Dios lo permite,  mis hijos (tus nietos) podrán leer y conocerte tan bien como yo.
Solo si Dios quiere, porque al final, como por fin entendí hace 2 años, si es su voluntad, aunque nos duela, se cumple lo que jamás creímos posible.

Para mí, hoy todo es posible ahora.

10.12.10

Tonadita del mal!

Cuando pienso en esos "pequeños grandes" detalles que tenías conmigo y la historia me lleva inevitablemente a un amargo desenlace que me quema el estómago por mi feo trato de ogro frustrado, siento una especie de culpa que no llega a serlo del todo, sino, es mas bien una mezcla de melancolía con repudio a mi comportamiento pasado. Y lo peor es que no puedo volver en el tiempo para ser quien no fui y tratar de ser quien soy ahora.

Ahora que estoy con una tos que parece haber decidido que, como el precio de la renta le salió tan cómodo, se quedará a vivir en el fondo de mi tan irritada faringe, pienso en todo lo que harías para tratar de desalojarla sin asco. Primero vendrían las pastillas milagrosas acompañadas de consejos en tono de llamada de atención, luego los cuellos abrigados, los jarabes de cebolla y menjunjes indescriptibles que sabían un poco a lo más asqueroso que puedas haber probado en toda tu vida, la visita al otorrino, al neumólogo, al "alergiólogo" (si existe uno) y le sigue una larga lista de intentos que de seguro serían fallidos. Créeme que aprendí de ti y lo he intentado todo. Menos los extraños menjunjes.

Y yo, que te respondía con un chinche "ay ya papiiiii" pero con el típico cantito que ahora me retumba como ladilla en el cerebro: AAAAAyyyyy PPPaaaaAAAAApppppiIIIII.... Yo no entiendo cómo no me cachetabas por Dios! Qué pesada que he podido ser!
*Léase las mayúsculas alzando la voz unos cuántos decibeles por encima de lo normal (lo cual tú lo debes recordar más que bien).

Incluso, relacionado también con el tema del resfrío y la alergia que me acompaña desde que nací, cuando viajamos a Miami con mi mami, David y mis tíos, me acuerdo las mil veces que me dijiste "no viajes con zapatos abiertos, viaja con medias y zapatillas hijita. El aire a ti te hace daño y vas a terminar mal de nuevo". Y otra vez el cántico satánico: AAAAAyyyyy PPPaaaaAAAAApppppiIIIII nooOOOO mee molestEEEEEssss".
*Vuélvase a leer las mayúsculas alzando la voz unos cuántos decibeles por encima de lo normal y sumarle una cara de chibola engreida.
Y como siempre, tenías razón. Subí al avión y las primeras 2 horas todo perfecto! JAJAJA JIJIJI con Claudia y Maje (Mayita en ese entonces), y de pronto ZZZZZzzzzzz, entramos en un profundo sueño y empezó la era del hielo. Qué frío podía estar el ambiente!!! Pero mi orgullo y mi sueño pudieron más me quedé más que dormida. Al despertarme luego de unas horas, algo extraño sentía en mis pies. Abrí los ojos y sin controlar tu genio y tu protección de papá super heroe, te las ingeniaste y me colocaste dos "BOLSAS DE PLÁSTICO" en los pies para que hagan las veces de medias. Obviamente, me dio mucha risa y luego me molesté y me las quité y repetí mi cántico maligno...

Ahora, daría la vida por vivir de nuevo esos momentos.
Y tal vez me molesten igual, pero estoy segura que mi reacción sería diferente.
Hoy, no soy la misma persona que fui.
Aunque a veces parezca tener la misma edad de ayer.






9.12.10

Mes difícil

Solo bastaron unas cuantas palabras para sentir un extraño dolor en el pecho que me hizo saltar sobre la silla y tragar amargamente el último bocado del postre de hoy.

Todos los años, cuando llega diciembre surge la misma pregunta recurrente "dónde pasaremos Navidad???". Hace mucho era o con la familia de mis abuelitos Puga o con la de mis abuelitos Alarcón. Incluso algunas veces la pasábamos solo nosotros, los 8 juntos en la casa. Y la verdad, eran las mejores Navidades. Todos en la sala, conversando, celebrando, y luego junto al árbol Karina leyendo para quienes eran los regalos y todos abriéndolos rápidamente. 

Luego de unos años, el tema era ver quiénes la pasaban con nosotros, si este año le tocaba a Lissy venir o a Karina. Por alguna razón era difícil coincidir para volver a estar todos juntos. Pero los que no pasaban el 24 acá, lo hacían el 25.
Era muy bonito.
El olor de diciembre era distinto al de hoy.
El color de este mes era diferente.

Ahora, tratamos de pasar esas dos fechas un poco "como cualquier dia" porque es inevitable no ponernos un poco tristes porque ya no estás con nosotros. Esta es la tercera Navidad sin ti y creo que contra unas 23 pasadas es un número realmente chico. Por eso conversamos y coordinamos quienes vienen el 24 y quienes el 25, como si fuera un sábado cualquiera. Uno de esos días familiares que tenemos una vez por semana. 

Pero hoy, ese aire de "se acerca cualquier día común y corriente" cambió derepente con una frase inocente. Una frase que me dejó pensando en la falta que me haces y la que aun me harás más adelante. Una pequeña frase que solo podía salir de la tierna mente de Maria Paz, que tiene un corazón tan parecido al mio que cuando la veo, siento retroceder 16 años con algo de nostalgia. "A mí me encantaba pasar la Navidad con mi abuelito. Antes de las 12 salíamos a prender chispitas mariposa porque le daba miedo que nos pase algo si reventabamos cuetecillos".

Dejé supendida la cucharada de helado de vainilla que estaba a punto de ingresar a mi boca. Mis ojos fijos en un punto neutral y mi mente procesando a mil por hora lo que acababa de oir. Sentí como mi sangre iba poniéndose un poco más caliente que de costumbre, traté de traer mi mente de vuelta. Ya cuando sentí una lágrima naciendo en mi ojo derecho me metí la cucharada de helado y me paré de la mesa de un brinco para dejar el plato como si ya hubiese terminado.

Me alejé pensando en lo afortunadas que fueron mis hermanas al haberte tenido al lado cuando se convirtieron en mamás. No solo 1 sino 2 veces. Pensado lo felices que se deben sentir ellas mismas y mis sobrinos, de haber pasado tiempo con el mejor abuelo que pudo existir.

No estarás conmigo y eso me afecta mucho. Más cuando lo pienso y siento cada vez más real ese pensamiento. No estarás pero yo te prometo que me encargaré que los primos de los hijos que aun no llegan, dediquen algo de tiempo a contarles historias de su abuelo.
El mejor de todos.

7.12.10

Ni aunque la muerte los quiera separar

Todos los días parecen ser iguales. Generalmente todos parecen lunes. Pero qué diferente es cuando uno se despierta y de pronto es viernes. O un día cualquier antes de un feriado "no cualquiera". Más diferente aun es cuando uno se levanta pensando estúpidamente con el cerebro relajado de tanto estrés porque es martes, que parece viernes porque mañana miércoles es feriado. Pero será un miércoles que parece domingo.Y el domingo no es tan lindo, porque al día siguiente, es lunes de nuevo...

Hoy no es un martes-viernes cualquiera.
Hoy, es martes 7 de diciembre, día en que las dos personas que me dieron la vida se juraron para siempre amor eterno. Día en que se dijeron frente al altar que estarían juntos "hasta que la muerte los separe". Sellaron con un besito ese juramento lleno de amor, de miles de aventuras por vivir, momentos tristes que atravesar y 5 frutos que al mundo mostrar. Llegó más pronto de lo que todos esperaron, pero nadie les roba ni puede matar lo vivido. Además, nadie ni la muerte misma puede separar cuando de verdad se ama.

Hoy no es un martes-viernes cualquiera.
Hoy, se cumplen 37 años que entraste de la mano con mi abuelita a la iglesia. Recibiste de la mano de mi abuelo bigotón a mi mami y se juntaron para siempre. Juraste quererla, respetarla, amarla, cuidarla y estar a su lado por siempre. Ella prometió lo mismo. Salieron de la mano y sin pensarlo, los años pasaron y la vida les dio "mucho", pero también arrasó con "mucho" de un momento a otro.  

Hoy no es un martes-viernes cualquiera.
Es el día en que aprendí que no solo hay que ver las cosas que se tienen pendientes en el día (sin pensar en el día). Entendí que despertarme y meditar sobre lo que pasa en el "aquí y ahora" vale más que llegar temprano al trabajo. Incluso más que preguntarle a mi mami un simple "qué tienes? estás bien rara hoy", más que contar los días que no estás con nosotros.

De qué vale todo eso si no descubro lo esencial sin mirar mi agenda y darme cuenta que hoy no es martes 7 cualquiera.
No es un martes común.
Es un martes 7 de diciembre.
El día que el amor conoció el significado del amor.
El día en que dos personas, sin saberlo, prometieron amarse hasta que la muerte los separe.
Incluso después de ello también...

Feliz aniversario papi.
Prometo hacer algo bonito hoy con mi mami.
Aunque me duela un poco no haberme percatado antes, que no era un martes 7 cualquiera.

6.12.10

Pilas, conchanes o mermes... qué prefieres?

¿Será normal sentirse así de vez en cuando?
Es decir, esas ganas de no hacer nada de nada, es una constante en todo el mundo o solo en los que han sufrido alguna especie de cambio o transformación psicológica.

Sería interesante definir a qué clase de personas les pasa esto más seguido:
- A los que son totalmente pilas para todo. Son empeñosos, se sacan la mugre entregando lo mejor que pueden la ppt que pidió el jefe, leen absolutamente todos los mails que llegan a la bandeja porque si marca un (correo nuevo) y no lo abren aunque sea basura, pueden sufrir un colapso. Para mi, a este tipo de "ejecutivo" se le bajan estas pilas en un momento, y al tratar de cargarlas, se queman. Mueren.
- Los que son conchanes con C. Esos que cuando le preguntan Fulano qué haces??? y Fulano responde Naaaada, ahorita rascándome, estoy esperando la hora de almuerzo pero recién son las 10 cha mare. Y son los típicos tempraneros madrugadores, que tratan de sentarse, mirar su compu aunque esté aun cargando y demostrar a los que van llegando que "él es puntual" y en realidad solo llega a esa hora para poder cumplir las 9 horas y ablaooos.
- Los franeleros que limpian la mermelada  chorreada hacía algunas horas. Los peores. Los que a todo responden con un gran SI y una sonrisa de payaso de circo que nadie borra. Puedes hacerme el informe de marzo? - obvio! ese es mi trabajo o parte de, al menos - Ya y también de pasadita llamas a mi pelu y le dices que llego tarde "por fitas" - O sea, NO! En fin, no le hacen daño a nadie, pero sus extremadas ganas locas de lamerle el pie a algún especimen que esté sobre él, realmente incomoda.  

Si sigo describiéndolos no termino jamás. Pero lo cierto, es que sean pilas, conchanes, mermeleros, puñaleros, cerrados y demás, son las personas con las cuales uno pasa la mayor parte del día. Y tal cual me lo comentaste una y otra vez "amigos son los que pueden entrar en una sola mano, y compañeros son todos los demás. Nunca confíes tan rápido hijita. Te puedes mandar un tropezón." Ya está, estoy feliz con los 5 que entran en mi mano.

Uno evoluciona, crece, camina, nada con la corriente para ver si le es favorable y le da un empujón. Pero a veces, como los salmones, lucho y voy en contra. No es tan malo si lo ves desde un punto más abstracto, el deseo de superación. Cansa ir en contra, pero creo que al final da muchos resultados. Florecen frutos cuando menos uno se lo espera. 
Será por todo esto que me siento agobiada, cansada, con sueño, sin pista ni rumbo?
Yo creo que sí.

Pero vale la pena ir en contra si se tiene todo un buen panorama por delante.
Proyectado por el alma.

5.12.10

Maldita palabrita

Solo tengo en mente una palabra que refleja perfecto la tormenta de sentimientos, emociones y temores estúpidos.

Una palabra que explica por qué tengo ese maldito presentimiento como si algo malo fuera a pasar. Como si solo estuviera "a la espera de...".

Una palabra que me cagó el fin de semana de principio a fin por el simple hecho de rondar por mi cabeza y derrumbándolo todo.

Una palabra que se aloja de vez en cuando en mí, pero cuando lo hace trae consigo un tropel de problemas que no tienen "son" ni "ton".

Una palabra que además de ponerme de mal humor, tiene la culpa de que me tilden de estresada, loca, histérica y amargada.

Una palabra que vive en mí desde que te fuiste. Ya no se aloja por tiempos sino parece haber venido para quedarse.

Una palabra que duerme, pero de cuando en cuando se despierta para joderme los dias.
La vida...

Una palabra que recién conocí cara a cara el 27 de setiembre del 2008.

La tan conocida, pero no muy bienvenida
angustia...

3.12.10

intentando intentando

Hoy quise que sea distinto.
Me desperté deseando con todas mis fuerzas que sea un viernes lindo, lleno de alegría, de positivismo, de esperanza. No me apresuré en hacer mis cosas a la velocidad del rayo como siempre lo hago para no tener problemas con el famosísimo tiempo, ese al que tanto me enseñaste a respetarlo para tener al hígado como amigo y no como enemigo. Estiré mis brazos, piernas, y me tomé un minuto en respirar. Qué diferente es empezar el día de esa manera.

Cuando ya etaba lista, con la cartera en la mano y mi lonchera ordenadita y bien puestecita en la cocina simplemente para agarrarla al vuelo del asa y arrancar mi carro, me acordé de mis llaves. Cómo me iria sin llaves? Volví a subir las escaleras y las recogí. Baje nuevamente. Subiendo al carro, me noté que me sentía un poco calata y descubrí que algo me faltaba. Mis anillos. Con el dolor de mi corazón y de mi pobre flojera que hace mucho no es floja, subí nuevamente las escaleras y ya cambiaba el tono de mi pasos. Al igual que las facciones de mi cara. Me puse los anillos y listo. Besito en la nariz a Bruno que me miraba con ojitos de tristeza y a bajar otra vez. Ya sería de locos que abriera la puerta y me llevara a un "señor que por ahí pasaba" para bajarme de nuevo del carro. No pasó, pero lo imaginé. Me reí.

El tráfico fue el peor del mundo. El pero de todos los días. Pero es viernes. Todos están contentos aun así les caiga caca de pájaro en la cabeza. Es plata, dicen. A ver si me cae en todo el cuerpo...

Llegué a la oficina y listo. Al entrar por la puerta prometí no renegar hoy, en verdad lo prometí! Pero tu sabes, muchas veces te lo he dicho, que si fuera posible eliminar la palabra "promesa" sería mejor, para no sentirnos culpables luego al no poder cumplirlas. Como me sentí hoy.

Llegaron varios mails de felicitaciones por el evento de ayer, otros de mis amigas que me alegraron el día, y ese mail de Lalo con fotos para ver cómo diseñamos nuestro nidito de amor. Es cierto, la semana ha sido testigo de 4 caritas felices que me hicieron sentir que lo bueno llega, aunque a veces tarde. Y qué mejor manera de despedirla  que pasando el viernes sin renegar. Bueno, al menos lo intenté.

Con el pasar de las horas, las noticias que leía, las novedades que escuchaba, los pendientes que se acumulaban y las injusticias que me enteraba, mi espalda se encorvaba poco a poco. Mi teléfono se llenaba de mensajes sin leer, y las caritas felices de la semana se iban difuminando lentamente. Esa carita por el nuevo trabajo de mi mejor persona, esa de mi ovejita siendo un importante jefe, esa de mi sobrina haciéndose grande y esa del premio que me gané en un Blog amigo perdían fuerza y me dejaban caer en espiral.

Intenté despegar nuevamente, pero fue inútil. Lo único que quería siendo las 5:45 de la tarde, estando en un directorio con luz tenue y sintiéndome totalmente sobre cargada de imposibles, quería salir. Quería ver la calle, respirar y volver a sentir lo que hoy sentí a las 6 de la mañana.

Quería solo imaginar que después de un largo camino, a pesar del tráfico de siempre, llegaría a la casa, abriría el portón y tú mirándome por tu ventana me harías señales y articulando, sin voz, por la luna que corta el sonido la frase "hola mamita", sonriendo como siempre.

Ese sería el final perfecto para un día que quiso, pero no pudo serlo.

2.12.10

Por qué manejan así!!!

Vi pasar mi vida entera  frente a mis ojos en solo un par de segundos.

Un choque a pocos metros de mí, entre una camioneta y un carro del tamaño de mi Portos (el mismo carro fiel que adoraste porque me lo compré yo solita con el fruto de mis efuerzos), me hicieron pensar en lo bendecida que estoy al tener al mejor ángel del mundo a mi lado las 24 horas del día.
Aunque a veces no lo sienta así.
Aunque muchas veces quiera "creer" que te siento a mi lado.
Aunque CREER no sea lo mismo que QUERER CREER.

Solo unos segundos fueron suficientes para darme cuenta una vez más, que nadie, tiene la vida asegurada. Es algo que lo tenía muy claro hace ya un tiempo, pero hoy, confirmé una vez más que todos los días se deben hacer tres cosas obligatorias:
- Decir te quiero.
- Dar las gracias.
- Decir siempre la verdad.

Escuchar ese fuerte sonido de frenos chamuscados, latas golpeadas y gritos sin dirección que pedían ayuda y reclamaban al aire por sabe Dios qué, me obligaron a dar la vuelta y ver si alguien necesitaba ayuda. Pero felizmente todos estaban bien y solo fue un gran susto.

Yo estuve unos centímetros más adelante que aquella camioneta, me imagino que las magnitudes de choque hubieran sido un poco más catastróficas si comparamos mi carro con esa mole. Y el que vino como huaraca fue el Yaris...

En fin, accidentes van y accidentes vienen, estemos solos o acompañados, nunca estamos a salvo de nada. Pero yo trataré de tener siempre en mente que estás a mi lado.
Aunque a veces me sienta "la loca" porque en realidad estoy sola...

1.12.10

Se inicia diciembre...

Muchos hablan sobre lo rápido que se está pasando el año.
Noviembre se fue tan rápido que ni siquiera pude calcular las veces que dije "te quiero".
Creo que no las conté porque "no tuve tiempo" de hacerlo.
No lo recuerdo.

Tal vez, porque desde hace un tiempo no hago más que quejarme de la velocidad con la que giran las agujas del reloj, sin detenerme a pensar en lo que realmente vale la pena. Lo que a veces parece ser tan esencial para la vida pero tan vanal para uno mismo, como el deseo de hacer caso omiso a comentarios sin argumento ni fundamento.

Hoy es diferente.
No solo porque el tiempo parece apurado.
Sino, porque ese tiempo que va pasando, no vuelve jamás y uno nunca sabe cuando las agujas se detendrán.
Por eso, todos corren y vuelan apresurados buscando un segundo adicional debajo de la almohada.
Ruegan por minutos perdidos recuperados en el suelo. Maltrechos. Sin sentido.

Es por todo esto que me pregunto qué pasa con nosotros? Qué es lo que buscamos de nuestro tiempo?
Es simple...
Todos cambiamos.
Ya no miro al cielo buscando esa estrella que me habla en un extraño idoma y me dice, "pídeme un deseo así como cuando eras chiquita".
Ya no cuento los besos que reparto al día para tratar de hacer sonreir a alguien especial. Ahora mas bien cuando llega la noche prometo "hacerlo" al día siguiente, volviendo a olvidarlo al abrir los ojos.
Ya no estiro mis brazos al despertarme ni tampoco agradezco por ver el tímido sol de diciembre. Tengo prisa porque tal vez la Therma no esté prendida.
Ya no cierro mis ojos para transportarme a un mundo sin problemas cuando en semáforo rojo pongo la canción más bonita de la historia. Reniego, reniego, y me arrugo por el tráfico imposible de modificar.
Ya no pongo "Chiquitita" ni tampoco la canto en voz baja cada vez que quiero hablarte. He reemplazado esos discos por los audifonos del teléfono para contestar las mil llamadas seguidas exigiendo resultados.
Ya no soy la predicadora de la famosa frase "qué rico es tener ocupado todo el día para no sentirlo y que lleguen las 6 pm más rápido que volando". Ahora solo me quejo de mi suerte.

En qué momento es que el tiempo decidió cortar camino para marcar cada hora como si fueran minutos?

En qué momento, dejé de recordar momentos importantes (tu sabes a qué días me refiero) por el simple hecho de no querer darle tregua al tiempo.

En qué momento se fue noviembre y con él los miles de recuerdos lindos que guardaba en mi mente?

30.11.10

El indicador: George Michael

Me acuerdo que eran casi las 10:00 pm y ya todos estaban tapados hasta el cuello en sus respectivos cuartos. Las teles apagadas o con el volumen más bajito que existe. Tenía los ojos fijos en el techo pensando cuál sería mi estrategia para pasarme a tu cama esa noche.
  • Un ataque de tos, ya no serviría. Seguro el día anterior había recurrido al famoso y molestoso COF COF que hasta hoy me ataca pero con la diferencia que ahora tengo unos 20 años más que aquella epoca.
  • Una pesadilla, podía resultar. Pero los sueños recurrentes en los que la costa verde cobraba vida y las olas me perseguían estaba volviéndose mi principal taruma de fin de semana cada vez que ibamos donde mi tía Mary. Mala idea inventarme un sueño más de ese tipo.
  • Ganas de ir al baño descontroladamente, un bicho invasor que quería meterse en mi oreja, manos invisibles que me querían jalar debajo de mi cama, o un falso temblor ya habían sido protagonistas de noches estelares de domingos anteriores en los que no quería dormir en mi cama. Solita.
Cómo odiaba que se acabaran los domingos.
Cómo odiaba que el día se haga oscuro y se acercara más la hora de las pijamas.
Cómo odiaba escuchar la típica canción de George Michael y ver de reojo (hacia el cuarto de mis hermanas) en la tele su fea bota negra con punta de metal en la Rockola bailando al ritmo de Faith. No existía peor indicativo que ese. La hora en que debería estar dormida había llegado.

No pasarían más de 10 minutos para que empezaras tu recorrido habitual, cuarto por cuarto apagando televisores y lamparitas que quedaban iluminando algún rincón de la casa.

Ese domingo, fue un poco extraño porque hasta ahora lo recuerdo y siento un poco de temor al pensar en él. No tenía miedo de que la tele ya esté apagada. Tampoco me molestó que me dijeras "hasta mañana hijita" y sonara el "click" de mi pequeña lámpara en mi mesita de noche. Sentí algo extraño, tuve ganas de llorar y no entendía por qué. Tenía ganas de dormir y que te sientas feliz de que sea uno de los primeros domingos que no deambulaba por el pasillo a las 2:00 am esperando que me digas con tu protectora voz "Marité, ya hijita ven nomás. No duermes nada no?". Y corriendo iba y me tiraba al centro de los dos. El mejor momento de la noche. Pero no. Ese día no fue así. Al cerrar los ojos imaginé cómo sería mi vida si no estuvieras conmigo. Sacudí la cabeza como si tratara de apartar algo que quería incrustarse en mí. Y fue ahí donde pude ver un chispazo de mi futuro. De lo que vivo ahora.

Abrí los ojos, me paré más veloz de un rayo, salté de mi cama y corrí hacia tu cuarto. No me importó hacer bulla, y tampoco fue necesario inventarme nuevas excusas para poder dormir con ustedes. Solo quería verte dormir, y tontamente poner mi dedo en tu nariz para comprobar que aun respirabas. Solo cuando sentí el aire salir por ella, di la media vuelta y me fui a mi cuarto. "Solo sabré que el momento llegó, cuando ya no pueda poner mi dedo en tu nariz. Cuando ya no exista más razones para inventarme pesadillas. Cuando ya no sienta tus pasos al apagar los televisores. Ahora, es muy pronto para pensar en eso". Cerré los ojos y conté ovejas. Preferí hacerlo durante todos los años siguientes. Ese pensamiento premonitorio me marcó, hasta el día de hoy en que por fin lo puedo contar sin miedos, sin ningún tipo de culpa, pero con un profundo dolor.

Ahora, soy yo la que hace el tour diario de cuarto en cuarto apagando televisores...
Y sigo siendo yo la que padece de insomnio.

Ese que se cura, solo escribiendo con el corazón.
Como lo que tú, logras en mí.

29.11.10

Jugando a ser astrónoma de nuevo

Dicen que la constelación más fuerte que conocí en mi vida necesita ayuda. Que últimamente las estrellas ya no quieren brillar y que los caminos que cada una seguía, parecen cruzarse para atropellarse unas a otras. Como si estuvieran algo perdidas.

Dicen que necesitan ayuda para encontrar su rumbo. Para volver a ese camino que antes estuvo marcado y plenamente delimitado. Aunque, tal vez, lo que realmente necesiten es conversar. Mirarse cada una y comprobar lo parecidas que son y sin hablar en principio verse como piezas de un solo mecanismo. Conocerse y hallar los puntos fuertes de cada una, los débiles y los vacíos. Solo así, cada una de ellas sabrá que no es única, no es distinta, no está sola. Sino, comparten el mismo problema y entender que si siguen así, solo destruirán su mundo. El mundo que el sol creó y contruyó para ellas.

Todo lo que se dice o no se dice me llevó a pensar en algo. En una sola cosa que quiero hacer hace mucho tiempo...

Quiero echarme en el pasto, mirar al cielo y sentir como gira el mundo.
Cerrar los ojos y no solo ver los dibujos que pintan mis recuerdos.
Quisiera respirar y sentir como el aire recorre cada vía, cada acceso, cada salida.
Abrir mis manos y llenarlas de la energía que me dejaste en cada uno de mis rincones.
Cerrarlas con fuerza y llevarlas cerca de mi corazón.

Quisiera desempolvar ese regalo que me diste cuando soñaba con ser astrónoma.
Cuando la felicidad plena llegaba con una estrella fugaz.
Cuando podía sonreir solo con ver los montículos en la luna de noche.
Cuando alcanzaba el cielo solo con abrir tu ventana.
Cuando buscaba el único brillo en el negro espacio para pedir un deseo.

Quisiera pedir un deseo y creer que puede hacerse realidad.
Sentirme niña de nuevo y pedir que la constelación que según dicen, necesita ayuda, vuelva a ser como antes.
La mejor constelación...

27.11.10

Es bueno mirar atrás

Hasta ahora no puedo creer que después de todo lo que sufrí cuando te fuiste, esté ahora de pie. Frente a quienes nunca pensé que estarían sin ti. Me impresiona pensar cómo el sólido piso por el que mis pies caminaban firmes "a su modo", confiados, felices, un día así como si nada desapareció.

Cómo es posible que ahora me ponga a pensar y diga, "después de haber pasado esto, venga lo que venga, no me voy a morir". A caso uno espera cosas así para APRENDER?

Es loca la circunstancia, pero en ese momento aprendí lo que tantas veces me dijeron: nadie, pero absolutamente nadie se muere de amor. Puedes morirte de pena, de depresión, pero todo tiene explicaciones lógicas, científicas y psicológicas. Así que esas frasecitas de "me quiero morir si no estoy con él" son realmente penosas porque uno no valora su vida hasta que alguien cercano la pierde.

Me acuerdo que mis problemas eran minúsculos pero yo los magnificaba: "me voy a quedar totalmente sola; nadie me va a querer; qué he hecho de malo; por que me pasan estas cosas a mí...". Me lamentaba de mi "mágica" suerte allá por el 2008, mientras los que me rodeaban con cariño, amor, muchísima paciencia y buenos deseos de recuperación me decían algo que no entendí hasta el mismo día que te fuiste. Me decían que tenía que ser fuerte porque nadie sabía que podía pasar en un futuro.

Y ese futuro llegó más pronto de lo que jamás imaginé. Y para mí, esa fue la lección más fuerte, la prueba más difícil que me tocó y me tocará vivir en millones de años más. Realmente me arrancaron el corazón sin anestecia. Me cortaron las alas con un filo espeluznante. Pintaron mi mundo de colores en un agrio duotono. Cerraron el pequeño haz de luz que quedaba en el umbral, y me borraron la sonrisa para en el fondo creer que nunca más volvería a aparecer.

Ahora... tu no estás conmigo pero me mandaste un ángel. Un hombe que apareció en mi vida hace un tiempo y solo se ha encargado de llenarla de pequeños detalles que me hacen quererla un poco más. Un hombre que es mi amigo, mi eterno amor, mi perfecto cómplice. Es mi apoyo. Es el pie que me falta para no andar coja, es la lucecita que vi al final del túnel, es el amor de mi vida. Ese amor que creí que jamás encontraría. Ese mismo que tú me enviaste directo y sin escalas. Ese con el que me caso y llamaré orgullosamente mi esposo.

Digo todo esto y es inevitable que mis tan comunes lágrimas tímidas se escapen y huyan despavoridas de mis ojos. Pero no salen de tristeza. Salen mas bien porque son la muestra tangible de lo que siente mi corazón. Emociones vivas, sentimientos puros que me ponen la piel de gallina. Me hacen sonrerir.

Me hacen sentir lo que hace mucho no quería sentir más.
Aunque me cueste reconocerlo por verguenza.
O por falta de madurez.

Me hacen sentir viva.
Y ahora me gusta.

Me gusta estarlo, porque esa vida no es solo mia.
Y por ende yo tampoco tengo solo una.

Dos almas en una. Las mismas que uniste antes de irte al cielo, y dejar la mitad de la tuya aquí abajo.
Para cuidarnos, y hacernos aun más felices de lo que nos hiciste por muchos años.

24.11.10

El mundo perfecto

Siento que hoy, soy feliz.
Lo soy porque sé que donde sea que estés, tú estás mejor que todos nosotros aquí en la tierra.
Digo "aquí en la tierra" por que en mi mágico mundo de ilusiones tú estás en un paraiso.
Vives rodeado de un ambiente tan llimpio y tan puro que la gente siente que vuela.
Un ambiente en donde no existe el tiempo.
Nadie usa ese objeto que marca la hora en las muñecas.
Ni tampoco tienen un calendario a la mano.
No existen los días, meses, ni años.
Nada pasa porque el tiempo parece detenido.

Quiero vivir así.
Vivir de lo que más me gusta y me hace feliz.
Vivir del amor y de lo que el amor provoca en mí.
Alimentarme solo de alegrías y dejar pasar las tristezas.
Conocer solo gente buena, sin rostro, sin marcas.
Gente de verdad.
Quiero ver con los ojos del alma y no con los del exterior.
Sentirme realizada al poner el punto final de un texto.
Escribir para soñar y solar escribiendo.
Quiero vivir en un lugar donde no existan las promesas.
Porque si estas no existen no hay forma de romperlas.
No hay forma de dañar a veces sin querer hacerlo.
Quiero vivir de lo que me gusta.
Comer chocolates sin empacharme.
Y por qué no, también comerlos sin engordarme.
Quiero pararme sobre la tierra y atar mis pies a sus raices.
Para que me atrapen cuando quiera emprender el vuelo.
Sentir que puedo soñar, tocar el sueño y seguir viviendo.
Quisiera que el ruido de la calle no sea sucio.
Que al bajar de mi carro se escuche el fuerte sonido de la gente molesta.
De los que no son felices.
De los que simplemente se levantan por deber.
Y no por deseo.

Quiero ser feliz y vivir como tú siempre quisiste que viva.
Quiero vivir en un lugar parecido al que estás tú.
Pero sin alejarme de mi mundo.

23.11.10

La polillita

Estuve paseando por esos pasajes secretos de mi mente. No tan secretos después de todo porque al final terminan siendo públicos, pero de que están un poco escondidos, lo están. Pues no es fácil llegar a ellos y encontrarme con uno de esos momentos que me hacen respirar hondo y llenarme con un poco de esperanza. Me hacen sentir un poquito más positiva. Tal vez, porque me ayudan a recordar que la felicidad y el amor infinito no son efímeros, sino eternos.

Todo empezó de un momento a otro, cuando sentada en mi cama por la mañana, debatiéndome entre las ganas de quedarme tapada hasta el cuello e incrementar mi dolor ovárico para lograr un día de "reposo" no tan absoluto, y el sentido de responsabilidad ante tanta chamba acumulada últimamente que me empujaba con un tosco golpe invisible a pararme de la cama y meterme directamente a la ducha. Cuando así como así una polilla, una chiquitita de esas que  no suelen aparecer muy seguido, esas que tienen un par de alitas redonditas y perfectas en el mundo de las polillas, pasó frente a mis ojos un par de veces hasta que se posó en mi mesita de noche. Seguía tan perfecta y minúscula como se siente uno mismo cuando piensa en el tamaño del mundo.

Estaba ahí paradita. Quietecita como si no le importara nada más que mirarse en el reflejo del vidrio de la mesita de noche. Movia sus alitas de cuando en cuado, y mágicamente volé hasta 1990. Ya no estaba en mi cama decidiendo si hacer de "hoy" un día productivo o uno mediocre, esos que tú tanto odiabas, sino en mi rosado y tan antiguo cuarto de niñita feliz. Casas de muñecas, coches, cocinas, tocadores, carros, barbies, bebitos, chichobelos, herencias de mis hermanas, entre muchos otros juguetes completos y destrozados también, decoraban la surtida habitación que más parecía juguetería. Estaba arrodillada en la alfombra hablando muy bajito. Viendo una pequeña tacita de juguete sobre el piso y hablandole al parecer a alguien invisible. Cuando de pronto, sentí un susurro, un soplido que se asemejaba a una risita de esas que no quieren salir, eras tú. Parado detrás de la puerta mirándome con esos ojos tan llenos de amor que siempre te mostraron tal y cual eras por dentro y por fuera.

Molesta y avergonzada te dije:
- Ay papiiiiii! Que chismoso ereeeeeees! (con ese tonito típico de altas y bajas que más me hacían ver como una niña chinche y malcriada)

A lo que sinceramente me respondiste:
- Pero hijita, quería saber qué le decías a esa polillita que has atrapado en tu tacita rosada.

Aun más molesta y con unas ganas terribles de llorar por la verguenza por haberme descubierto "conversando con una polilla" te dije:
- No la he atrapado, estaba en el suelo y solo la quería poner en un lugar bonito para que sea mi mascota.

No recuerdo qué fue lo que hice el resto de ese día. Pues esa conversción fue antes de que te fueras a trabajar, con tu maletín en la mano y tu uniforme azul que te hacía ver como el mejor militar del planeta. Pero lo que siguió fue aun mejor. Llegaste por la tarde, con el mejor regalo del mundo.

- Mira Marité, ya no vas a tener que pedirle a la polillita que sea tu mascota. Ahora tienes a Pecas.

Un bello perrito negro lleno de pequitas blancas, corría hacia mí tan cargado de energía que hasta ahora siento sus uñitas correr por el piso del patio. Ese fue mi primer perrito.

Luego de eso, volví a mirar la polillita sobre mi mesa de noche.
Respiré muy hondo y me paré de la cama.

Qué bueno es saber que cuento contigo para esto.
Para que me ayudes a empezar un "día" que por más ilógico que suene, al vez en el fondo no quiere llegar a ser "día" al fin.

22.11.10

El insomnio que vino y ahora se va...

Puedo entender que si uno está cansado, se relaja.
Si alguien tiene hambre, come.
Si alguien tiene dolor y fiebre, toma pastillas.
Si alguien quiere desahogarse, grita.
Si alguien se siente aburrido, cambia de rutina.
Si alguien se siente triste, llora.


Pero no entiendo por qué cuando uno siente que solo quiere poner la cabeza en la almohada porque el sueño lo mata lentamente, no duerne!!!
Lo que uno debe hacer cuando los párpados pesas, cuando los ojos quieren dejar de ver colores para pasar a un modo off, y sobretodo cuando después de muchos días esas ganas ricas de respirar hondo, inconsciente, con una colcha que abriga hasta cuando no hace mucho frío, es:
DORMIR!!!

Por fin he vuelto a sentir esas ganas de dormir, acompañadas de los párpados pesados, junto con un poco de incoherencias que aparecen en la pantalla tras intentar plasmar lo que tengo adentro.
Por fin, siento que después de muchos días, puedo decir con todo gusto: ME MUERO DE SUEÑO!
Por fin digo casi sintiendo cada palabra, hasta mañana...


 Ahora que mis alas estan cansadas de intentar.
No les queda más que descansar.
Por eso doblo mis brazos, escondo mis plumas y entierro mi pico.
El insomnio ha llegado a su fin.
Solo espero soñar eso que tantas veces ruego.
Y estoy segura, tú lo sabes.

El heroe de mi vida