Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

20.11.13

Para que no andes *HD$#% a la gente!

Hace unas semanas recibí la llamada de mi primate preferido. El tío Sombrita, más conocido como "el terror de la selva", "la oscura ternura", "el negativo de James Bond" o sea Oscar Luis. No me mates primo, sabes que es con amor. El tema es que su llamada me alegró el día.  


Resulta que viajó al rico norte ver a mi tío, hermano de mi papá. El único de la familia que aún vive en nuestro querido Chiclayo. Nada mejor que pasar unos días con el viejo, no primo?

Tirados en el mueble viendo una película de terror, de vampiros para ser más exactos, mi tío se agarró los ojos y empezó a temblar. No estaba asustado, mucho menos estaba llorando, se estaba ahogando de la risa y obviamente Sombrita tenía que preguntar de qué maldad se habría acordado. Y aquí es donde viene la historia.


Mi papá, era una persona super bromista, no había quién se libre de sus palomilladas, tanto así que hasta un cura pagó pato un día. Mi tío, el más chiquito de los tres hermanos, era todo lo contrario, al menos eso es lo que nos cuentan, un poco tímido y calladito. Pero juntos, se divertían de verdad. Un día, cuando tenían alrededor de 11 y 13 años fueron al cine a ver una película de terror. Se trataba de un vampiro que durante toda la película se la pasó mordiendo y mordiendo cuellos, chupando y chupando sangre. Tanto así que ya hasta se aburrían de verlo chupe y chupe. Qué película habrá sido esa, pero parece que ni diálogo tenía. A todo aquel que caminaba "crunch", "slup", muerde y succiona; muerde y succiona, a todo con el que se cruzaba, veía, o saludaba. No había quién se salve. Pasaban los minutos y la película seguía en lo mismo, y luego de unos 40 minutos, un ángel salvador le clavó una estaca enorme al vampiro. En ese preciso momento en el que el maldito abrió los ojos como dos faroles una chica que estaba sentada delante de los dos se quiso levantar de su asiento y casi al mismo tiempo que se oyó el último suspiro del vampiro, gritó: "Toma mierda para que no andes jodiendo a la gente!!!!". Después de un pequeño susto por la sorpresa del grito, la risa inundó la sala y mi tío recuerda casi sin poder respirar atacado de risa que mi papá no paró de reír hasta la llegada a casa. Esta vez la broma no la hizo él, sino se la hicieron a él.


Aún me duelen los cachetes de lo mucho que me reí con mi primo al teléfono. Podía claramente ver a mi papá agarrándose la panza con los ojos chinitos y la boca buscando aire de algún lugar para poder respirar. Esa chica habrá estado tan metida en la película que vivió el momento. Lo máximo... 

Qué rico es recordar y reír con un momento que puede volver a vivirse en ese mundo mágico que se llama memoria.  

18.11.13

Cielo




Escoge un estrella y acércate a ella.
¿No puedes?
No me digas que ni cerrando los ojos la alcanzas.
¿Difícil?
Sí! Claro que sí, pero están prohibidos los imposibles en el mundo de la fantasía.
¿Existe?
Siempre y cuando se vea con el corazón.
¿Está lejos?
Más cerca de lo que uno cree.
¿En dónde?
Dentro de cada quien que tenga un pedacito de ilusión.

A veces los deseos más difíciles demoran en llegar, pero todo depende de las ganas...
De las sonrisas que se le agregue al viaje hacia la estrella...
De cuánto se llene el tacho de los malos pensamientos...
De tratar de no contar los días, sino de que los días cuenten.

A esa estrella que aún está un poco lejos.


15.11.13

Una noche llena de pesadillas

El sábado nos dormimos a las 8:00 pm como dos ancianos. Con el respeto de los que duermen a las 8:00 pm por supuesto, pero eso no es tan lo nuestro. Somo más de cine, películas, saliditas a comer, y hacer lo que sea para dormirnos tarde. Aunque a veces cuando empiece a leer me gane el ojo a la tercera línea, pero al menos lo intento. Ese día, estuvimos más que molidos. Muertos para ser más exactos. 



Lalo empezó. Él se puso pijama y se tiró en la cama diciendo que sería solo una pestañadita. Mentira! Ya lo conozco y eso quedaría en jateo bravo. Ese día había una reu en la casa así que planeamos ir al cine o algo parecido. Por eso renegando le reclamé que yo no tenía sueño y que quería salir. Sí, como niña engreída que soy, ¿algún problema? No me hizo caso alguno.

Así que con algunas muecas y sonidos de desaprobación me acurruqué en las sábanas y me rendí. Fue una noche de una pesadilla tras otra. Cuatro pesadillas en una noche no es normal! Encima intercaladas, Lalo comenzó soñando que Maria Paz y yo lo queríamos encerrar en un cuarto que tenía "fantasmas adentro que lo querían jalar". Lo desperté y le pedí que me contara para luego yo despertar con un pequeño gritillo extraño y contarle que estábamos en una carretera y un desgraciado quiso atropellar a un perrito y yo quise correr pero no podía abrir la puerta del carro y el HDP se había bajado del carro y lo estaba empezando a patear, ay no de solo acordarme me siento muy triste. La tercera vino con algo de violencia, jajaja, Lalo movió los brazos y yo me desperté para luego despertarlo a él. Esa pesadilla fue la peor creo: según él mi mamá se había vuelto loca.

La última, la cereza en el pastel fue mía. En mi sueño alguien (creo que era Juan Diego) me decía que volteara a la derecha. Pero me decía que volteara en la vida real, entonces abrí los ojos y al voltear a la izquierda vi una especie de "cara larga y negra". Según yo, era una cara de Alien y con un grito y con las dos manos juntas la empujé lejos de mí. No era ninguna cara larga ni negra, era el brazo de Lalo que por alguna razón estaba extendido hacia el techo! Él se despertó asustado también, pues que te empujen en medio de la noche no es tan bonito creo.

Fue extraño porque no habíamos comido mucho la noche anterior, es más, nos dormimos tan temprano que no comimos nada de nada. 

¿Será que esos angelitos traviesos siguen revoloteando sin dejarnos dormir?

13.11.13

Vecinos "invasores"

No escuché a los pajaritos de siempre cantar por la ventana. En lugar de ese dulce sonido escuché una "conversación" entre vecinos. Eso no es muy bonito porque gritar de ventana a ventana deja mucho que desear. ¿No hay educación acaso para hablar como personas civilizadas?


- OIGAN! OIGAN!
Decía la Vecina A con aparente amargura. 

Me quedé en mi cama sin hacer nada, pues era obvio que nadie me estaba llamando a mí. Pero unos segundo después como quien no quiere la cosa me levanté de la cama para caminar entre sueños al baño y proceder con la respectiva rutina antes de ir a trabajar. Pasé por la ventana para asegurarme de que esté cerrada, soy tan tía que eso de las corrientes de aire sí me afectan. Al estar parada ahí me di cuenta del escenario. La vecina A había sacado casi todo el cuerpo de la ventana con camisón de Doña Florinda y señalaba con el dedo acusador a la casa del Vecino B repitiendo sin cesar: Oigan! Oigan!!!

Para ser honestos, la casa del Vecino B es un poco extraña. Pues desde fuera la pintura se ve descuidada, las ventanas tapeadas con papeles y cartones, y de vez en cuando, cada vez que las cortinas rotas se encuentran abiertas, se pueden ver los muebles cubiertos con sábanas algo percudidas. Nunca nadie supo quién vive ahí, pero cuando nos hemos preguntado lo mismo un portazo a lo lejos y algunos extraños sonidos se emiten desde lo profundo de esa extraña vivienda. Recuerdo que una vez, cuando vivía en la casa de mis papás (o sea un piso abajo de mi depa) como mi ventana daba directamente hacia la casa del Vecino B, estaba mirándola fijamente preguntándome ¿quién viviría así? ¿estaría abandonada? ¿la persona que ahí vivía habría pasado por un momento difícil y cayó en el abandono total? Cuando de pronto, de la nada giro la vista hacia la ventana del al lado y un cuerpo semi desnudo estaba parado mirando en dirección hacia mí. Cerró la cortina con brusquedad y yo hice lo mismo. Trauma.


- Oigan! Sí, ustedes! Bajen el volumen de su música! Me tienen harta todos los días con su música! Dejen dormir al vecindario!

Vociferaba la Vecina A con su camisón celeste por la ventana. No lograba escuchar claramente lo que decía el Vecino B pero seguro respondía porque la otra seguía con el dedo acusador respondiendo:

- Sí!  Siempre es lo mismo con ustedes! Respeten por favor!  

Cerró de golpe la ventana y creí que el asunto había terminado. La verdad es que yo ni escuchaba la música del Vecino B. Siempre escucho cantar por las noches a una niña que "en alguna vida pasada quito ser cantante y se comió un gato", pero nada más. Entré a alistarme y cuando salí nuevamente:

- Oigan! Oigan! Basta por favor! BAJA TU VOLUMEN!!!!
Alzaba tanto la voz que le salieron algunos gallitos somnolientos.
- No! No estoy loca! Los locos son ustedes! Y están locos hace muchos años!!!
Insulto número 1
- Sí! Llámalo! Al serenazgo debería llamar yo para que vengan y revisen su casa! Para que vean la inmundicia en la que viven!!! Es una inmundicia esa en la que ustedes viven y malogran la vista de TODO el vecindario! BAJA TU VOLUMEN!

Me pareció un poco agresivo su comentario final. Creo que hay formas y formas, y como dicen, respetos guardan respetos. En este caso, la Vecina A se pasó de la raya y tal vez reaccionó de una manera no muy adecuada. 

Ahora pienso en el Vecino B y cómo se habrá sentido... 
No escuché más a la niña frustrada cantar...

El heroe de mi vida