
Lo que hay en un rincón de mi mente
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...
27.12.16
Se acabó el año

29.11.16
Caminando se avanza
Pero todo eso me hizo pensar en todo el tiempo que ya pasó sin escuchar tu voz, sin tus llamadas a cualquier hora del día simplemente para saber cómo estoy, sin tus pellizcones al cuello ni cosquillas dolorosas que dolían con risas, sin tus palabras de preocupación, sin tus ideas para hacer el fin de semana, sin el solido de tus sandalias al salir de la ducha a las 5 de la mañana, sin tus cariños a Bruno y juegos toscos por la tarde, sin tus zapatos bien puestos al pie de la silla mientras dormías, sin tus ronquidos de soplido, sin tus dulces, sin tus consejos, sin tu mirada... tantos años sin ti.
Cuando escucho de amigas que pierden a sus papás, trato de decirles lo que yo quería que me dijeran en ese momento: nada. A veces un abrazo vale más que muchas palabras y la verdad es que en esos momentos no existe nada, ni una sola palabra que calme el dolor intenso que siente el corazón. Y si algo me enseñaste en ese momento fue a valorar los abrazos, esas palabras mudas que reconfortan aunque sea por unos minutos.
En fin, los meses y años seguirán pasando pero lo que nunca pasará es el amor infinito que todos aquí sentimos. Y nunca pasarán los días que no pensemos en ti. Sea simplemente para decir: qué me hubieras dicho si...? O tal vez un: te acuerdas cuando...? Siempre, siempre estarán presentes esos tipos de pensamientos.
Gracias por haber estado y, de alguna manera, seguir estando a mi lado papi.

31.10.16
¿A quién hemos olvidado?
27.9.16
Ocho años
Hoy, se cumplen 8 años desde que te fuiste y a pesar que todo este tiempo intenté no pensar en ese día (es decir, en cómo se dieron las cosas), no he podido dejar ese cajón con la llave que le puse. De vez en cuando se abre, y sigue doliendo. Y es que creo que algo tan fuerte como lo que vivimos, no se puede arrancar de una historia que está escrita en piedra. Y que dejó marcas y cicatrices.
Entiendo que los momentos tristes deben olvidarse, pasarse al otro lado del cassette y borrarse para siempre. Pero es parte de mi historia, de nuestra historia como seres humanos y como familia. Duele, y vuelven a surgir las mil preguntas que por algunos meses se dejaron atrás. Sé que no te gusta que pensemos y le demos mil vueltas al tema, simplemente pasó y ya está. Pero prometo que llegaré a un punto con todo esto.
Pasamos muchas cosas juntos, tuve la suerte de tenerte a mi lado por 24 años, aunque hubiera querido que sean muchos más para llegar a cuidarte yo más adelante. Otras muchas cosas dejamos de vivir juntos (digo juntos porque sé que a la distancia igual las celebras conmigo), me casé, tuve hijos, crecí como profesional y como persona. Siempre con tu luz desde arriba que de una u otra forma me ayudaba a ver las cosas más claras en momentos grises.
Fue lo que nos tocó vivir, y aún vuelven a mí de vez en cuando los famosos, y pesados, ¿por qué? y también los "si hubiera". Pero sé que de eso no se construye la vida. Esos solo son frenos pero nosotros como seres humanos debemos aprender a vivir con ellos. El tema está en saber diferenciar solo un momento de crisis y ataques de preguntas sin respuestas, que una vida arrastrada por temores o momentos amargos que nos pasaron.
Hoy, me doy cuenta que estos 8 años no pasaron en vano, se sienten como si fueran meses, pero cada día se aprende a vivir con ese "dolor" que nos marcó. A todos, de maneras diferentes, pero a todos en fin.
Podrán haber pasado 8 años ya, pero cada día te pienso, te recuerdo, te hablo y te extraño, como el primer día lejos de ti.
Tengo la esperanza de que algún día nos volvamos a ver, para ver de nuevo tus ojos contentos y tocar tus manos fuertes y seguras, y seguro ese día, me volverás a guiar y te seguiré ciegamente. Algún día cuando nos encontremos detrás del arco iris, en donde vives ahora.
26.8.16
El mes que se va y el que viene

28.7.16
Pensando en ti
Me he preguntado muchas veces cuál es la razón de tu silencio. Por qué no me visitas en mis sueños??? Por más que me digo a mí misma que seguro no quieres que me sienta triste al despertar (como a veces me ha pasado), siento que no es verdad. A caso ustedes no tienen ese poder de estar con la gente que quieren a lo lejos? No lo sé y me da pena pensarlo porque quiero verte aunque sea una vez más, en sueños al menos. Pensar que tu voz se hace cada vez más lejana me asusta un poco. A caso algún día me olvidaré como sonaba? A caso un día me costará recordar tu cara? Eso es imposible pero hay días como hoy que me lo pregunto. Días en que siento que todo es tan frágil que se puede extinguir en un suspiro. Días complicados, en los que tsl vez, solo tal vez, te extraño un poco más de lo normal...
30.6.16
Buscando lo bonito de junio

30.5.16
Dejar que fluya, esa es la clave
25.4.16
Mensajes del más allá?
31.3.16
Con el brevete vencido

29.2.16
Predicciones y fechas clave
29.1.16
El primer mes

En líneas generales fue un buen mes. Cerré algunas promesas para el año, pero aún me queda una larga lista por cumplir. Que dicho sea de paso, la lista no la hice jamás. Por eso, aquí va:
Este 2016 me gustaría hacer muchas cosas, digo me gustaría porque si prometo me auto presiono, y más presión en mi vida, no entra. No hay espacio para más. Por eso me encantaría:
- Aprovechar al máximo cada uno de mis días.
- No renegar delante de los bebés.
- Bañarme en la ducha y tomarme al menos 10 minutos, y no 3 como todos los días.
- Pelear menos.
- Querer más.
- Que los momentos estresantes duren poco.
- Que las páginas amargas se pasen más rápido.
- Hacer de los días pesados, lecciones por aprender.
- Estudiar por lo menos "cómo ser una mejor mamá".
- Empezar un proyecto personal.
- Terminar el cuarto de juegos de los bebés.
- Comer sano.
- Caminar un poco más.
- Dejar de lado la flojera.
- Dormir cuando pueda, donde pueda y como pueda.
- Romper un récord.
- Ahorrar.
- Pensar en lo que viene y prepararme.
- Renegar con la almohada.
- Llamar y no ser ingrata.
- Ver a quienes valen la pena sin tener remordimientos.
- Confiar un poco más.
- Retomar la lectura.
- Decir hasta el más mínimo.
- Hacer ejercicios para la memoria.
- Darle más fuerza a mi blog.
- Seguir con mis historias.
- Una vez más intentar empezar eso que tanto quiero: mi libro.
- Luchar, luchar y luchar contra el estrés, el pesimismo y las críticas.
- Llorar con razón, no gastar lágrimas por las puras.
- Crecer.
- Ayudar a crecer.
- Escuchar más.
- Volver a los domingos de misa por la mañana.
- Celebrar lo que alegra.
- Ver cómo intento de nuevo lo que no se pudo.
- Hacer algo especial por alguien.
- Nunca esperar nada a cambio.
- Sonreír. Siempre sonreír a pesar de todo.
Vamos que es una lista bastante ambiciosa y detallada. Algunas cosas seguirán en StandBy, pero lo mejor es tenerlas apuntadas como una hoja de ruta para seguirlo al pie.
Se fue enero y cumplí algunas cosas, vamos por más!!!