Siempre me he caracterizado por muchos detallitos que hacen de mi una persona especial. En el lenguaje de Lalo, seguro diría una persona "jodida", pero bueno así me quieren.
Me refiero a "especial" por que no aguanto los ruidos molestos como la gente que come cancha como si estuvieran chacchando en el cine, a los que se comen los mocos con el sonido incluido (vomito), o cualquier ruido repetitivo que hagan los dedos o algo parecido. Si estamos en un lugar cerrado PEOR! No respondo ante mis actos. Una vez grité en el cine con voz de Linda Blear poseída (CALLENSEEEEEE!) a unos niños que estaban simplemente molestándose entre ellos, saliendo y entrando a la sala, riéndose y haciendo bromas idiotas. Lalo se asustó y fue ahí donde empezó a conocerme más.
Bueno, también me dicen especial por mis pedidos en los restaurantes. Pero que hago si me gustan algunas cosas y otras no pues! Tengo que pedir el plato como me gusta aún así implique decirle al mozo que le saque algún ingrediente. O como por ejemplo acostumbro comer el chifa: solo arroz chaufa con cebollita china escogida (no me gusta como suena cuando la mastico) y wantan sin centro (solo me como el borde y Lalo se gana con el centro siempre) cuando era chiquita lo sorteaba entre mis hermanos. Es como quien regala el ala de su pechuga, algo así.
Y así como también soy especial para eso, soy especial para elegir momentos "oportunos" siempre. Por ejemplo, justo en ese preciso instante que estamos camino a la playa y no hay grifos a la vista me entra un ataque de sed increíble. O la clásica de clásicas, el baño. Siempre como chiquita Lalo me dice antes de salir al trabajo si ya fui al baño para no tener contratiempos en el camino. Luego de mi jugo, me lavo los dientes y al baño. Siempre.
Pero hoy fue diferente. Creo que tomé un poco más de agua: vaso de agua tibia al despertarme, vaso de agua de tamarindo (como comprenderán tengo que tomar estas cosas), vaso de jugo de papaya y vaso de agua con pepitas de chia (mi mamá es la culpable). Este último elemento recién lo incorporé hoy, y no fue tan buena idea. A pesar que fui al baño antes de salir, a los 10 minutos de camino nos dimos cuenta que sería un largo viaje al trabajo. El tráfico estuvo peor que nunca hoy por la mañana. Lalo estaba un poco fastidiado porque llegaríamos tarde, y yo no decía nada para no empeorar las cosas pero al pasar por un rompe-muelle no aguanté: "me hago la pila horrible". A lo que vino una pregunta típica: "¿pero no fuiste antes de salir?". Pues sí, pero qué será ahora la panza oprime más la vejiga no lo sé! En las noches también voy más veces de las que iba antes.No tengo la culpa! Seguimos avanzando hasta pasar por un grifo pero nada! No aparecía ni uno! La cosa ya era insoportable y hasta pensé en bajar y tocar cualquier puerta y rogar por un baño... se me salía! Qué podía hacer!!! Pasamos por un lugar que parecía una oficina, al lado había un nido. No me interesó, pedí que frene y pare el carro para bajar y enseñar mi panza y suplicar un bañito! Tenía la opción del nido y la otra, entré a la otra porque mucho papá con hijo de la mano entraba sin parar. Conté mi historia al portero, quien se encargó de contarle a la recepcionista, quien de inmediato gritó a alguien un poco más adentro de la oficina: va a entrar una gestante al baño es urgente! (Odio la palabra gestante, pero esta vez se la perdoné)... fue como ir al cielo y regresar. Por fin, había logrado mi objetivo y era feliz.
La pila más larga de mi vida...
