Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

26.2.15

Recuento

Ahora que todo esta tranquilo, callado y en una absoluta y total oscuridad, abro mi computadora y me meto en mi rincón. Este es un momento especial, esos momentos que se comparan con abrir un chocolate después de 1 mes entero de dieta. En dos palabras: la gloria!

Hoy creo que todo es posible. Nadie tiene la vida comprada y menos el destino trazado. Creo en que las cosas más inesperadas suceden a quien menos las espera, tanto en buen sentido como en malo. Creo que a veces medio de un sueño color de rosa todo se puede teñir de gris sin previo aviso, así sin más. Así como también, creo que mientras uno camina pensando en que daría lo que fuera por encontrarse un billete en el suelo, se lo encuentra en la primera esquina. Creo que las cosas buenas y malas pasan sin importar a quien ni dónde ni cuándo. Simplemente pasan.

Hoy, cuando paro y veo hacia atrás, veo lo mucho que he aprendido. A tropezones y a veces contra el viento mi vida ha sido mi mejor maestra. Esa con la que me he peleado algunas veces y otras tantas he querido hacer las pases regalándole una sonrisa frente al espejo recordando momentos especiales. Una de esas que enseña sin importar el método, solo te obliga y te pone en situaciones diferentes para ver cómo sales de esa. Te prueba, te reta y te empuja a seguir. Al final quién mejor que ella para hacerte crecer?

Hoy, puedo sentirme segura de mí misma gracias a cada una de esas situaciones por las que ella me hizo pasar. Creo que me falta aún más de la mitad de la carrera pero lo que voy avanzando me gusta. Falta mucho pan que rebanar, como dicen, pero hasta el momento, todo está saliendo de acuerdo al plan.

Aprendí que los amigos especiales son esos que a pesar que no ves muy seguido siempre están ahí con la misma sonrisa, la misma confianza y la misma mano tendida cuando más los necesitas. También que nunca está de más decir lo que sientes, a pesar que suene repetitivo puede ser la última vez que lo digas. Que cuando uno pelea antes de irse a dormir, siempre es bueno sacar la bandera blanca por lo menos hasta el día siguiente. Que la plata sí importa, pero siempre y cuando se tengan los pies bien plantados a la tierra y se sepa el destino final de todo ese dinero, cuando hay un fin especial de por medio, importa mucho, y más si es un fin construido con amor. Que las peleas pasan con el viento, pero las palabras son dardos invisibles que siempre dejan marcas, esas que no se borran con un "lo siento". Aprendí con el ejemplo que el mejor y más difícil trabajo del mundo es ser mamá, pero qué gusto ver lo bien que lo haces mes a mes sin contar las malas noches, los llantos frustrados en silencio, las ganas de estar totalmente sola y en absoluta quietud a pesar que el mundo siga girando. Entendí que AMIGOS solo son aquellos que no pudiste elegir como familia, los que de verdad valen la pena y conocen tu alma. A golpes aprendí que el mundo laboral es el más injusto del mundo, y que a pesar que sientas que tu trabajo es tu segunda familia, nunca puedes ponerlo en categoría de "familia", pues ellos no te dan una patada en el culo cuando más los necesitas. Abrí los ojos para ver con algo más que el corazón, pues por fin entendí que cuando uno ve con los ojos del alma va con el cuchillo en bandeja, no es bueno mostrarlo todo a quien sea, eso guárdalo para quienes son especiales. Conocí el amor verdadero, el más puro y real que una persona puede sentir por otro ser humano (seres humanos de carne y hueso que salieron de otro ser humano tal cual), un amor que nunca creí posible y gracias a ello valoré mucho más a mis papás, que por más que a veces hayan peleas y gritos chillones sin sentido, gracias a ellos soy quien soy y no pudieron hacer mejor trabajo porque es imposible; Nunca me alcanzará esta vida para agradecerles. Comprendí que de nada sirve contar los días que faltan para el próximo año si nada hemos hecho en el presente, qué mejor manera de decir "se fue un mes más de este año que por fin llegó para mí", vamos a contar los días que vamos siendo felices en lugar de contar los que quedan para el siguiente. Entendí que si a lo que hacemos le agregamos un poco de buen humor, siempre saldrá mejor, y que a pesar que estemos en un lugar que no nos convence del todo con una sonrisa y pensando en el objetivo, todo se hace más claro. Creo que los días así son más bonitos, recordando lo que hemos aprendido mirando marcas, cicatrices y trofeos de batalla. Solo así podemos entender y comprender que vamos bien.

Y termino este post escuchando algo que me hace recordar una conocida frase "si los perros ladran es señal que avanzamos". Por eso, sigan ladrando! Qué bien vamos carajo!

14 comentarios:

Tigreton dijo...

mi coraazon!!! te dejo un abrazo bien tronadote y todo el amor del mundo y del universo

Tigreton dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
sabores compartidos dijo...

Dicen, y dicen bien, que se aprende mucho en las escuelas institutos e universidad pero para algunos la verdadera educación se aprende en la calle y en los avatares de la vida, son los que más te enseñan.
Hola me alegro verte de nuevo.
unos besotessssssssssss

Mariela Garcia dijo...

Marite!! Dices tantas cosas ciertas y bonitas! Y otras tan reales que da miedo, darse cuenta que no debemos abrir nuestro ser a todos, tu eres una mujer buena, y si, tus papis hicieron un gran TRABAJO!!! Te mando un beso muy grande, un abrazo de oso!!! Y todo el cariño que necesites! :D

Elmo Nofeo dijo...

¡QUINTOOOOOOOOOOOOO!

Elmo Nofeo dijo...

Yo creo que Dios tiene planes para todos nosotros, que no lo entendamos es otra cosa. Y Dios nunca te pondrá una prueba innecesaria que no puedas superar.

Y si, hay que ser padres para entender a los padres.

Norma2 dijo...

Marité, hace varios años que te sigo y veo tus cambios. La vida es un constante aprender, la "calle" nos enseña, algunos nunca aprenden.
Besos

Gary Rivera dijo...

Marite, me arriesgo a decirte que has cambiado, te leo y siento a una mujer mas sabia.
Es lo que origina la maternidad creo, donde el Yo se hace a un lado y se adquiere sabiduria no se como.
Concuerdo con tus palabras! silaba a silaba!
que gusto leerte! se que debes estar ocupadisima con tus dos angelitos!
Besote para toda la familia!

Ricardo J. Roman dijo...

Primero, yo estoy comenzando la dieta, por lo tanto estoy pensando que eres muy afortunada jaja. Segundo, la vida es un constante cambio, lo importante es saberlo llevar.

Ah, a propósito, te invito a que te pases por este espacio http://lamaldadnuncaduerme.blogspot.com/

Feliz fin de semana.

José Ramón dijo...

Feliz Día de la Mujer. Saludos

José Ramón dijo...

Feliz Día de la Mujer. Saludos

Mu dijo...

Y lo bueno es que nunca dejamos de aprender. Un abrazo y feliz día de la mujer.

Munani dijo...

Se te lee genial, qué gusto que hayas aprendido a tomar las riendas de tu vida, sobre todo con buen humor, que así superas mejor los problemas propios de todos los días. Un mega abrazo, extrañaba leerte :)

Marite Alarcón dijo...

Gracias de corazón a todos por seguir leyéndome!

El heroe de mi vida