Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

29.8.17

Sentimientos mezclados

Muchas veces me he preguntado por qué no sueño contigo. Trato de nos preguntarlo porque bueno, al final de todo es solo un sueño. Pero cuando escucho a la gente contar que sueña con personas que no están aquí, y cómo reconocen que en realidad no ha sido un sueño sino una real visita "del más alla", siento un poco de cólera. Sí, cólera porque tú no me visitas, no me mandas señales, y aunque algunas veces muchas personas "te sientan cerca", yo no. Y eso me moleta mucho.

Antes, no es que te sintiera cerca, es que quería creer que lo estabas. Pero ahora que lo pienso, es lo que mi mente quería creer, no era la realidad. O tal vez sí, pero ahora ya estoy confundida. Las veces que he soñado contigo han sido pocas, y todas las veces he soñado que era mentira que ya no estabas aquí. Que te habías ido de viaje escondido por algún motivo pero ya había pasado todo, pero al final, tenías que volverte a ir, y en realidad era que yo ya me estaba despertando. Y cuando volvía a mi realidad sentía una tristeza enorme, un vacío inmenso que me hacía retroceder en el tiempo. Dolía mucho.

¿Será por eso que no me visitas? O es falsa esa creencias de que los muertos vuelven de vez en cuando a visitar a sus seres queridos. Ya no sé ni en qué creer. Lo único que sé es que te extraño. Y pienso que la vida es tan rara, efímera y pasajera que asusta un poco. Un día estamos aquí, y al otro ya no. Todo cambia, todo evoluciona pero dejando cicatrices.  

Hay días buenos, y días malos.... como hace poco que hablé con una amiga que perdió a su papá. Me escribió cuando estuvo mal y me contó cómo hice para superarlo. Le dije la verdad, que no era nada fácil, quise mentirle para que esté tranquila, pero no pude. Le dije que tenía que aprender a vivir con esa falta, nunca se cura la herida, pero se aprende a vivir con ella. Y la verdad es que me llevó a pensar en que nada te prepara para la muerte, sea por enfermedad, como súbitamente, nada. Todo duele igual. Y entonces todo recrudeció, la herida empezó a arder y los pensamientos volvieron, las preguntas también. Miré el calendario y me di cuenta que estamos a unos días de entrar a TÚ mes. Ahí la respuesta. 

Se viene septiembre, y con él, un montón de recuerdos. No todos amargos, pero sí difíciles de recordar. 


2 comentarios:

Elmo Nofeo dijo...

¡PRIMEROOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

Elmo Nofeo dijo...

No serías humana si dejarás de sentir esas ausencias.

El heroe de mi vida