Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

6.4.11

En tu agenda encontré la respuesta

Cuando empezó el día tuve ganas de contarte sobre la vena latente en mi cuello y las arrugas cada vez más grandes que tengo en la frente por lo renegona que estoy de un tiempo a esta parte.
Quise despotricar contra viento y marea y hasta con el taxista inepto que se me cruzó en cada esquina con cara de "que tienes oe" y bajarme del carro para tirarle mi zapato.
Quise hacer eso y mucho más, solo para desahogar el cúmulo de sinsabores, decepciones y sueños rotos como cristales chocando contra el suelo, pero decidí hacerlo de otra forma.
Cerré los ojos y me acordé de la famosa frase que en sueños inventé que yo misma inventé.
Una frase que ahora, dice todo de mí: busca la forma dentro de ti.

Fue así como caminé hacia tu cajón y abriéndolo casi como siguiendo un comando del aire me lo indicara: abre el cajón y sácala. Como un robot completo me acerqué sabiendo de qué se trataba. Abrí el cajón y saqué tu agenda. La gordita, ordenada y ahora vieja agenda que te acompañó día a día debajo de tu brazo derecho, en el asiento del carro o en la mesa de noche de tu cuarto.

Pero... ¿Qué quería encontrar en ella cuando solo deseaba renegar con el hígado abrazado al pecho para sentirme más su amiga? No entendí lo que quise hacer hasta que por fin me animé. Dejé mi hígado a un lado y lo dejé mirar la escena a ver si se le contagiaba un poco.
La tomé entre mis manos y casi como adivinando, o al azar, la abrí en una de las cientos de hojas delgaditas y con la letra tan marcada como si el lapicero fuera punzo-cortante.
BANCO
Esa fue la primera palabra que leí al abrirla, pero la sonrisa se borró de mi rostro cuando no le encontré sentido alguno a lo que tal vez hubiese querido creer o entender como una "señal".
DELIGHT
Segunda palabra encontrada al azar y seguía careciendo de sentido alguno. Comenzaba a perder las esperanzas cuando dije: la tercera es la vencida.
PINTORES
Y casi como si hubiese recibido un consejo por teléfono entendí lo que quisiste decirme. Pero para eso tengo que contarte que solo leí la primera palabra que jaló mi vista al abrir la agenda las tres veces. Y ahora, después de unos días de preocuparme por temas de futuro y de tratar encontrar la manera de seguir con nuestros planes sin preocuparnos por saber si será o no lo correcto, sé lo que tú me aconsejarías: Que vaya al banco sin miedo, como cuando tú comías tus caramelos "delight" para relajarte, y sigamos construyendo la casa llamando a los pintores que tú conocías.

El hígado que dejé sentado a un lado sonrió conmigo y se sintió un poco mejor.
Creo que tu agenda será de gran ayuda para cuando me sienta un poco perdida.
Aunque más lindo sería encontrar la respuesta en tu misma voz, sin la necesidad de leer palabras sueltas que hace unos años escribiste en la agenda que ahora forma parte de mi colección preferida.

2 comentarios:

Bren dijo...

Parece que es la semana del hígado ja! lo bueno que encontraste la respuesta...que chevre q conserves su agenda y sentir que te regala respuestas a travez de ella...q nada malogre nuestra semana amiga bloggera, y cuidado con las arrugas jeje un abrazo!

Marité dijo...

Así parece... nuestros hígados deben estar podridos y arrugados... felizmente no tenemos el hígado en la cara, sino... LACA! jajajaja

El heroe de mi vida