Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

19.4.11

Se trata siempre de elegir...

A veces me pregunto qué sería de mí ahora, si esa vez que tuve la crisis existencial del tercer año en la universidad la decisión final hubiera sido elegir el camino B. Y como siempre digo, para todo hay un camino que elegir y las metas puede que sean tan diferentes la una de la otra que simplemente alteraría el curso normal de un todo que pudo ser nada a la vez.

Hace unos años era una chica inmadura, lo sigo siendo, lo sé, pero en el sentido "profesional" estaba aun en pañales. Me gustaba lo que había elegido como carrera y tú sabes que siempre lo quise. Pero ese bichito odioso sin nombre que más que nada es conocido como el ¿qué hubiera pasado si...? me visitó de improviso y lo peor de todo es que me condujo hacia el camino B cuando ya había arrancado en el A.

"¿¿¿Veterinaria???" me dijiste un poco exaltado, no por el tema de que ya había empezado la otra carrera sino porque tú en el fondo siempre quisiste que estudie eso, yo lo sé. Pero jamás me dijiste nada porque quisiste dejarme tomar esa primera gran decisión por mí misma. Sin pensarlo, me acuerdo que juntos fuimos a averiguar a una de las pocas buenas universidades en donde enseñan esa carrera y no dudaste ni un momento en mis capacidades y me ayudaste con solo decirme: "Hijita, el ciclo ya empezó pero me dicen que puedo pagar el examen de admisión y entrarías en dos días si es que reservo la matrícula" me acuerdo que era demasiada información para mi joven cerebrito de solo 17 años. Tenía que decidir si continuar con lo que ya había empezado o comenzar de CERO en otro lugar. A eso le sumé el simple detalle que ya iba en la tercera semana de clases y tenía trabajos pendientes y demás.

Fue mi primer estrés en todo el sentido de la palabra. Pero tú sabías cómo cambiarme el ánimo y la perspectiva de todo. Hiciste que vea esto no como una "pérdida" para ti. Tú sabes que a mí me preocupada demasiado pensar que tal vez pagarías una matrícula en vano. Sin embargo, confiaste en mí y me diste la oportunidad de darme esa oportunidad y demostrarme a mí misma que si yo quiero puedo hacer todo lo que esté en mi mente. Por eso ingresé y me esperaron una semana para que decida y hacerme la entrega oficial de la bata de veterinaria.

Pasaron unos días y te acercaste a mi gran muralla de indecisión y me preguntaste si ya había elegido un camino. Recuerdo que con solo mirarme a los ojos me diste la confianza necesaria para decirte la verdad: "soy muy sensible para esta carrera papi. No podría soportar muchas pruebas que se me presentarían en este camino", en el fondo me sentía pésimamente mala hija. Había sido caprichosa y había permitido que me sigas en mi capricho de "ver qué pasa si"... pero confiaste en mí y no me seguiste en un capricho. Sino, me apoyaste y ayudaste a elegir el camino que me llevó a donde me encuentro hoy. Feliz y orgullosa de lo que tengo y lo que soy. Sin pensar en lo que me falta sino en lo que tendré en un futuro no muy lejano.

Gracias por darme siempre las herramientas más poderosas para crecer. Te doy las gracias a ti por este medio porque no tengo otra alternativa. Bueno, también está el hablarte en las noches pero creo que siempre fui mejor escribiendo que hablando. Por eso, sé que tú desde el cielo me ayudarás a hacer que ella me entienda sin necesidad de hablar. Lograrás que entienda lo agradecida que estoy con ella y que a veces me cuesta un poco demostrarlo porque aun no logro derribar ese pequeño "resentimiento" o miedo a entregarlo todo y que me lo arranquen de buenas a primeras.

Pero por este ejemplo y millones de ejemplos más...
...  puedo decir que crecí con los 2 pilares más fuertes del mundo.
Tú, que ya no estás a mi lado pero me sigues enseñando cosas.
Y ella... que a pesar de mis coléricas explosiones de engreída, sabe cuánto significa para mí.

3 comentarios:

Bren dijo...

Como siempre tus post son como envolverse en nubecitas relajantes mientras se lee a pesar q en ocaciones narras tus lapsus de stres termina todo en calma dejandome en silencio reflexionando...

Lo que veo es que tuviste un gran guía y no un complice de caprichos,ya que no es capricho dudar y el te dió el tiempo necesario para que puedas elegir,me alegra que ahora despues de años sientas que elegiste bien y eres feliz con eso.

Un abrazo amiga bloggera y a disfrutar el martes-jueves!

El Drac dijo...

es un bonito homenaje salido del fondo de tu corazón, el cielo indudablemente es la aspiración que tenemos todos los que tratamos de convivir en paz dando amor y fraternidad. un abrazo

Marité dijo...

- Bren: gracias por decir stresada del mal! jajaja mentira. Pero tienes razón. Tuve el mejor guía y gracias a él estoy donde ahora estoy y soy como soy. Y a mi mami tb que aunque no se parezca, ahora es más papá que mamá. Gracias por siempre estar conmigo por aquí... un beso y buen fin amiga bloggera! ;)

- Drac: Toda la razón del mundo... no hay meta más alta que el mismo cielo. Gracias por leer!

El heroe de mi vida