Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

27.5.11

Veintisiete una vez más... pero con alegría porque tú lo mereces!

A oscuras y mirando el techo estaba a con ella a mi lado. Hacía frío y no teníamos ganas de nada. Ni siquiera de hablar. O al menos así parecía. Una sensación extraña me invadió y solté lo que tenía guardado durante todo el día. "No sé por qué, pero desde hace unos días me siento más triste que nunca. Con un vacío en el corazón que casi llego a tocarlo con el dedo índice si me pongo la mano al pecho". Ella solo suspiró y se envolvió un poco más en las sábanas acurrucándose con tu pijama en los brazos. "Igual estoy yo". No hablamos nada más hasta hoy que la luz empezaba a primar en el cielo. Abrí los ojos y vi el calendario. Hoy es 27. Mi tristeza tenía una razón: hoy se cumple un mes más de tu viaje al cielo.

Cuando descubrí esa razón, no me sentí más triste. De una manera extraña empecé a ver las cosas que me han sucedido en la semana como señales directamente enviadas desde allá arriba. Desde tu nueva casa. El recordar a mi Rencito como siempre lo vi, hablándome con tanta pasión de sus Cactus y riéndose en complicidad con la nada cuando hacía una broma, el poder ver de nuevo a la tierna Sra. Machi que tanto se parece a él en todo sentido, y sobre todo, permitirme o mejor dicho regalarme la hermosa sorpresa de poder hacer mi Brunch en su casa, fue para mí como una de esas señales. Directamente enviadas desde el cielo. Gracias a él en complicidad tuya por supuesto. Estoy más que segura que desde allá arriba todos los días conversan de mí y juntos vieron la manera de enviarme esta mágica sorpresa.

En el camino a la oficina, no sentí más esa tristeza. Quería llegar, hacer mis cosas y que rápido sean las 6 de la tarde para poder ir a ver a mi mami y a las enanas. Irme con ellas a jugar a algún lugar bonito, tomarles fotos y reírnos como siempre. Pensaba en cada semáforo lo mucho que debes reírte desde el cielo cuando les hago las típicas bromas que tú me enseñaste. Tanta creatividad para colgar en youtube no puede salir de la nada. Si pudieras entrar a internet (desde la nube) verías la cantidad de personas que han visto ya el famoso video que grabamos juntos cuando Macarena era una bebita aun y decía tan tierna "y a mí???". Me acuerdo que te gustaba verlo una y otra vez y cada una de ellas te reías un poco más.

Luego me acordé de las cosas malas y feas de la semana. Pero fueron opacadas por una persona que me enseñó tanto con solo unas cuantas palabras. Me hizo abrir los ojos y confiar una vez más en la vida y me sentí tan fuerte como para regalarle algunas palabras de aliento. Que viniendo de mí, sé que le dieron fuerzas. La empujaron a levantarse como lo hizo tantas veces antes y por supuesto, lo seguirá haciendo. Me despedí de ella con un abrazo sincero. El más sincero del mundo y cargado de energía para afrontar lo que viene, que como se lo dije ya, es solo una de esas piedras que ponen en el camino de uno para ver si logran sumar a alguien más al bando de la infelicidad. Esa que nadie, menos ella, merecen. Así como con Renzo, sé que desde arriba, junto al papá de esta persona, además aficionado al frontón como tú, hablan de nosotras y nos mandan señales para que nos demos fuerzas. Ese día, sentí que alguien más me soplaba las cosas que debía decir al oído. Ahora estoy segura que eran los dos. Los orgullosos padres de esas dos niñas que estaban desnudando sus más puros sentimientos.

Y para cerrar este post de 27, me llenó de alegría la última señal que recibí antes de abrir esta "nueva entrada". Descubrí que una vez más buscas entrar en los sueños de las personas más lindas, nobles y almas parecidas a las de nosotros para mandarme un mensajito de vez en cuando. Cada vez que lo necesito. Ayer estuve llorando... y el simple hecho que hoy ella me cuente que soñó conmigo y que lo único que quería saber era si estaba bien, me hizo pensar en ti. Me dijo luego que me vio esperándote y a mi lado, una pizarra escribía una frase que caló tan hondo en mí que hasta este momento cuando la pronuncio me hace oler a flores, oler a paz... "Ya no llores más hijita".

No te preocupes papi.
Hoy no lloraré más.
Los 27 no son para llorar.
Son para recordar.
Volver a vivir,
y sonreír por ti.

2 comentarios:

Bren dijo...

Supongo que debe de ser dificil pero ya tienes el mensaje a partir de ahora casa 27 el quiere ver una sonrisa y ya no lágrimas.
Un abrazo y que tengas un buen fin de semana...
*No hay problema con lo de la fiesta, entiendo, ya luego me chismearas q fue jeje.

Marité dijo...

Intentaré lo de las lágrimas pero será yuca... soy un moco andante.
El fin fue muy muy muy lindo. Ya te contaré. Espero que la fiesta haya sido como tú amiga bloggera: EXITOSA!

El heroe de mi vida