Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

9.3.11

Casi corto circuito

Algo muy raro me pasó hace unos días. Sin motivo alguno me sentí más triste que nunca, con unas ganas incontrolables de llorar y de cerrar los ojos sin pensar en todo lo que vendrá "mañana". Generalmente me pasa eso cuando pienso en la cantidad de objetivos que me faltan cumplir, momentos que pasar y más situaciones dolorosas que tiene deparado para mí este tan "cruel destino" (usando la frase drama de novela mexicana). O me pasa cuando me acuerdo de ese día que prefiero tener bajo 5 llaves. También cuando me acuerdo que no tendré las oportunidades que muchas otras personas tienen en el día más lindo de su vida. Me mata la idea de imaginarme ese día sin tu mano junto a la mía. Eso fue hace unos días.
Estuve triste.
Y no sabía por qué.

Me tiré temprano a la cama para tratar de ganarle la batalla a la disputa entre mi cabeza y mi garganta. La guerra del más fuerte. Del que más hace sufrir. Ni las pastillas ni la luz apagada y menos la tele en off con el celular en el cajón, hacían que los malditos se larguen. Para ese entonces miré mi reloj y era increíble ver que recién eran las 9:30 de la noche y yo ya estaba metida en el sobre, empijamada y con ganas de dormir. Primer síntoma de profundo hundimiento, como yo preferí llamar a la tan pesada y horrenda "depresión".

Sentía cada vez la poca luz que entraba por la ventana más y más opaca. El viento pasaba de soplar fuerte a convertirse en una suave brisa marina, sin estar en la playa. Mis brazos, piernas y cuello se relajaron tanto que parecieron hundirse en la almohada, hasta que entré en uno de esos "ricos" sueños de los que no quieres despertar. Como el que me contaste tantas veces, en el que mirabas abajo y eras un avión. Siempre volando.

De pronto abrí los ojos de golpe, como si algo me hubiera asustado, pero no fue nada. Al parecer solo un ruido. Vi nuevamente mi reloj y eran las 10:30 pm. Todo parecía indicar que sería una larga noche. Muy larga para mi gusto y mi sueño tan ligero.

Volví a dormir y despertar luego a las 11:00 pm con la llamada de Lalo para decirme que ya estaba en su casa. Le dije unas cuantas "piedras de zombie durmiente" y un hasta mañana lleno de amor. Esa media hora pareció eterna en el mundo al que entré en mis sueños. Pero era temprano y debía aprovechar en dormir y así matar el dolor que ya solo era de cabeza. El de garganta se quedó dormido conmigo.

Eran las 12:30 cuando volví a abrir los ojos acordándome que no había tomado mi pastilla para la alergia, si la tomaba al día siguiente dormiría toda la mañana en la cara de mi jefe y hasta tal vez de un potencial cliente. Esa noche se hacía una vida entera. Pero algo me tenía inquieta. Algo no me dejaba dormir del todo, de corrido, sin interrupciones.

Me desperté nuevamente y esta vez despertando a toda la casa porque mi mami se atoró. Como siempre. Se atoró y yo me asusté y molesté. Sí, me sigue dando cólera la gente que se atora. Me pongo nerviosa y no sé cómo controlarlo. Era recién la 1:00 de la mañana cuando esto pasó y ya cuando todos se iban a dormir, con mi mami desatorada, nos dimos cuenta que un foco del cuarto estaba haciendo corto circuito con el interruptor en el cuarto de mi mami. Qué peligroso hubiera sido que no nos hayamos dado cuenta y estando dormidos reventara el foco y se desate un incendio en la alfombra que se expande más rápido que todo. Apagamos la llave general de la luz y volvimos a dormir.

Esta vez, ya no me volví a despertar sino hasta que sonó mi despertador a las 6:10 am. Lo agarré entre mis manos y puse "posponer 10 minutos más". Cuando volvió a sonar no fue necesario abrir los ojos porque ya estaban abiertos. Esos 10 minutos sirvieron para darme cuenta una vez más que sigues con nosotros. Si no quisiste que me duerma, si no me dejaste ir de corrido hasta la mañana, y si hiciste que estuviera pendiente de mi mami justo a esa hora, es porque viste desde allá arriba que algo estaba mal con ese foco. Si no nos hubieras despertado, tal vez no hubiera existido un mañana por ese corto circuito que quiso ser grande. O tal vez el hoy sería diferente.

Preocupándote por nosotros.
Como siempre.
Y estoy segura, que para siempre.

2 comentarios:

Bren dijo...

Que increíble no? de hecho tienen un super angel :)
A veces el no poder dormir o eso que sales de casa y regrezas porq olvidaste algo, esas cosas que en vez de ponerles atención nos hacen renegar, pueden ser un aviso,un angel como en este caso tu papi, q solo está intentando cuidarnos...
Un abrazo y fuerza ya es mitad de semana :) que hoy NO sea un día de miercoles...

Hasta en el último rincón dijo...

Así es!
Esta semana está resultando mejor! Así que ahí vamos!!!
FUERZA QUE ESTAMOS JUEVES!

El heroe de mi vida